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lunes, 22 de junio de 2015

Antonio Escohotado con Isabel Escudero en la programación educativa de la UNED el 10/05/1996.


Isabel Escudero: La vigencia de Aristóteles hoy día…

Antonio Escohotado: Pues mira, a mí me crea grandes dificultades decir algo un poco articulado sobre Aristóteles, porque podría intentar tomarlo a broma, pero fue tan maestro y sigue siendo tan maestro mío que no me atrevo a tomármelo a broma. Se me ocurre que Aristóteles fue, y meto la palabra sustancia, que empleamos todavía casi fundamentalmente para referirnos a la cantidad de sabor que tiene un caldo o una salsa, pero él dijo, frente a todos los demás, que mantenían que la sustancia era una e infinita y omnipotente…, él dijo que las sustancias eran sustancias particulares, que tan sustancia era mi zapato como mi persona, como la UNED. Él afirmó que lo particular es lo real, que los dioses eran múltiples y que eran todo menos omnipotentes, que probablemente eran seres felices y que, desde luego, se ocupaban poquísimo de los asuntos humanos.

Isabel Escudero: El carácter sabroso o saboroso del saber…

Antonio Escohotado: Y podríamos estudiar un poco cómo bailamos un merengue o algo por el estilo, sí. Pero es que la ciencia se ha convertido en una profesión. De la ciencia se vive como se vive de la fontanería o de la arquitectura y, en esa misma medida, lo que tenía de componente vocacional y de sabor final se ha mediatizado mucho. Claro, en la medida en que es una profesión las gentes llegan allí y luego no sólo quieren ocupar un puesto docente, sino que muchísimas veces quieren llegar a ocupar un puesto directivo. Poder hacer la contrata de ascensores o hacer la supervisión de las obras de una nueva facultad o de una nueva universidad. Esto antes no pasaba, es evidente. Y estas personas que utilizan la filosofía, el amor al saber como un trampolín profesional y, luego incluso, como un trampolín político y para medrar en la existencia, es difícil que hagan otra cosa que pasarse la vida diciendo que su asignatura y la ciencia es totalmente ciencia. Yo he visto asignaturas donde el noventa y cinco por ciento del libro de texto se dedica a demostrar que la asignatura es científica y el cinco por ciento restante a decir algo, dejando al alumno librado a un providente Dios o a un alma caritativa que pase por allí, para que le explique en qué consiste esa asignatura concreta, aparte de que sí, la asignatura es muy científica.
Isabel Escudero: Que si sospecho de la palabra“profesional”, que si antes los maestros…

Antonio Escohotado: También es inevitable, porque la ciencia ocupa ahora el lugar estratégico que antes ocupaba la religión y entonces es un poco pastorear el rebaño de los seres humanos. Igual que antes se les enseñaba teología o dogma, pues ahora se les enseña teología científica y dogma científico. Pero no vamos a conseguir realmente lo que tendríamos que… No lo vamos a conseguir, pero tendríamos que hacerlo, que es comprender que la ciencia en sí es un mito. El más hermoso mito, el más digno de ser perseguido, el más admirable, pero es un mito. Los seres humanos nunca sabremos a ciencia cierta nada. Y la misma pretensión de que la ciencia sí sabe y la religión o el mito no saben ya es, de por sí, completamente errónea.

Isabel Escudero: Que si el mito y el logos… Que la ciencia cree que conoce la realidad pero emplea un lenguaje que crea por sí mismo realidad.

Antonio Escohotado: Por supuesto, pero más aún… Hay una ciencia que sí es verdadera, y es la ciencia descriptiva, por ejemplo la botánica, por ejemplo la astronomía, por ejemplo la lingüística. Pero hay una ciencia que no es verdadera, que simplemente es controladora, que hoy se solidifica en forma de física, física tanto microscópica como macroscópica…Porque esa ciencia ya no pretende describir lo real. Lo que pretende es predecirlo. Mantiene que lo que hay que buscar en las cosas es la ley. Se pasa la vida buscando leyes de las cosas. Y luego, después de encontrar una serie de leyes a paletadas acaba queriendo comprimirlas y, en la famosa teoría del campo unificado, también llamada teoría estándar, todo lo que sucede desde que se originó lo real hasta que se termine, se puede comprimir en una sola ley, progresivamente simple, que al final ocupe menos de una línea. Esa es una pretensión completamente ridícula, pero exactamente igual que la pretensión del poder político y la pretensión del poder teológico. Es decir, yo siento una ley y esta ley es obedecida. Esta ley es muy sencilla. Puede ser por ejemplo “yo soy el soy”, como dice el Antiguo Testamento, la Biblia Hebrea, o alguna otra variante, como la del pobre Stephen Hawking, que va con su silla, escribiendo ahí para que le escuchen, dentro de esa penosa enfermedad que padece… Pero es siempre lo mismo: lo real está sometido a leyes y, en realidad, esta ley es una sola y una sola explicará todo.

Isabel Escudero: Lamenta que la ciencia haya desembocado en caminos religiosos. Recuerda las palabras de Lucrecio…

Antonio Escohotado: Pero tú date cuenta que Lucrecio estaba hablando de lo que las cosas son realmente, que son fluidos. Pero la ciencia, a partir de Galileo y Newton, no habla de fluidos. Para la ciencia físico-matemática un chorro de agua que sale de un grifo es un monstruo. Se le llama turbulencia, se le llama fenómeno caótico y es una aberración anticientífica, pura y simplemente porque su complejidad, su libertad, su auto-invención en cada instante indigna al científico, que lo que quiere es una trayectoria lineal, regular, predecible.

Isabel Escudero:¿La sabiduría por la ascesis vs. la sabiduría por el exceso?

Antonio Escohotado: Aldous Huxley decía del ermitaño San Antonio y de otros ermitaños…

Isabel Escudero: Tu santo patrón.

Antonio Escohotado: Bueno, en realidad yo soy Antonio María Zacarías; es un extraño santo italiano; me parece que era confesor de la reina de Hungría o algo así. En fin, yo soy tan anticlerical que he preferido no investigar demasiado sobre el tema. Pero decía Huxley sobre los anacoretas que efectivamente, a base de sobriedad, abstinencia sexual, ayuno, mortificación…,es posible que consiguiesen alterar la rutina psíquica, pero que no conseguirían cambias químicos internos diferentes de los que se podrían producir tomándose una gota de LSD-25 o seis o doce honguitos psilocibios, como los que toman los chamanes mejicanos y que, por tanto, buscar la modificación química y psíquica por ese camino era como, por ejemplo, para asar un pollo, en vez de hacerse un fueguecito o tener un horno, quemar la casa. Es decir, se puede conseguir el mismo efecto, sólo que en un caso con unas tremendas dificultades y sometido a horribles tentaciones. Pero la pregunta tiene su miga porque, efectivamente, lo que ha caracterizado a San Antonio, aquello por lo cual una y otra vez aparece representado, son las tentaciones. En las tentaciones había demonios, pero normalmente eran demonios que eran señoras, había esas curvas voluptuosas, esos gradientes de los senos, del trasero, de los muslos…, y el pobre estaba indefenso, inerme ante ese acoso de lo real. Pues bien, la razón principal de que las drogas estén en el estatuto que ahora tienen, es decir, que no se conciba la ebriedad como debe de concebirse, como una de las bellas artes, como una de las primarias bellas artes el ejercicio de la ebriedad, es que muchísimas personas creen aquello del Padre Nuestro de “mas líbranos de tentación” y consideran que las drogas son una tentación tan enorme que si no viene alguien a ayudarles con su tentación, ellos caerán en la tentación y se encontrarán en la misma situación de San Antonio, asustado por los gradientes lujuriosos de las formas, que él mismo desea, pero que al mismo tiempo rechaza ¡cómo no!

Isabel Escudero: La ebriedad…, es importante la dosis ¿no?

Antonio Escohotado: Decía Paracelso "sola dosis facit venenum". No hay un solo veneno que no sea utilísimo, no ya útil, utilísimo para la humanidad. Me puedo referir a la estricnina, me puedo referir al curare y me puedo referir a la planta digital, que es de todas las que tenemos por aquí la más venenosa, que sin embargo a sacado a muchísimas personas de situaciones cardiacas irreversibles y desesperadas. Todos los venenos son sanos. Lo que pasa es que si se toman con una dosis inmoderada se convierten en tanatóforos, es decir, provocadores de la muerte. De la otra forma lo que hacen es conservar la vida, mejorar la libertad.

Isabel Escudero: La cuestión quizá siempre es la armonía y proporción…

Antonio Escohotado: Pero ¿cómo le vas a dar armonía y proporción cuando ya de antemano han sido satanizadas, anatemizadas y algo mucho peor aún, rodeadas de ignorancia, de adulteración y de precios arbitrarios. Porque es que ahora resulta, por ejemplo, que la porquería que manda Hasan de Marruecos, que le reporta al año cuatro billones de pesetas, surtir a Europa de hachís, esa porque ría se está vendiendo al precio de caviar de beluga y sin embargo está compuesta, al menos en un cuarenta por ciento, de estierco de burro y en otro cuarenta por ciento restante de clara de huevo, leche condensada, henna y goma arábiga. Entonces ¿cómo es posible que las gentes consideren la ebriedad como una de las bellas artes si se encuentran en esta hiper-dramática situación de ignorancia, adulteración y sobreprecio.

Isabel Escudero: La droga…, la metafísica del consumo…

Antonio Escohotado: Además resulta que cada tiempo necesita un mal absoluto. Nuestro tiempo tiene otros males absolutos que ya se han unido, el terrorismo y la droga. Entonces es el narco-terrorismo. Las personas se unen. Cada cual tiene su egoísmo, odia o desprecia a su vecino, pero se encuentra unida a su vecino en el sentido de que los dos están seguros de que la droga es mala, la droga mata, la droga es muerte y la droga hay que prescindir. Entonces como cada tiempo necesita esta ilusión de un mal absoluto pues ¿qué le vamos a hacer? Ya de acabará…

Isabel Escudero: Y eso da a los ricos la tranquilidad de que sus hijos no se drogan, como los de los márgenes…

Antonio Escohotado: Y además no es verdad, porque los sondeos informales y formales en institutos de enseñanza media del año pasado, de hace tres meses, indican que más del cincuenta por ciento de los estudiantes de enseñanza media de los últimos cursos, varones, más del cincuenta por ciento fuman hachís. Lo que pasa es que la porquería que manda el moro.

Isabel Escudero: Y la droga y el terrorismo son en gran parte propaganda… Nada hay más televisivo que un atentado…

Antonio Escohotado: No sólo es que se le dé publicidad. Es que además, si tú encierras un nacionalismo o una patria chica o un provincianismo, te encuentras un problema de hidráulica de gases o de fluidos. Es como si pones demasiada agua en una presa, acaba reventando la presa, si pones demasiado gas en un recipiente acaba reventando el recipiente. Si en cambio abres la presa o abres el recipiente el nacionalismo se dispersa como un humo por la habitación y no estalla.

Isabel Escudero: La alegría… Jünger…

Antonio Escohotado: Es botánico y zoólogo ¿eh?

Isabel Escudero: ¿Cómo puede el humano reconocerse en la naturaleza si todo en el humano parece que está marcado “contra natura”? La muerte, el dolor…

Antonio Escohotado: Sí, saber anticipadamente el morir parece ser que es lo que verdaderamente nos distingue y es el contenido del mito de Adán y Eva en el Génesis. Lo que pasa es que Jünger está hablando de una figura, el emboscado, que naturalmente no tiene sexo, el emboscado o la emboscada, que de alguna manera se siente persona singular, soberana, y jura rechazo eterno a cualquier forma de crueldad. Entendamos por crueldad, definamos la crueldad de una forma sencilla, como violencia innecesaria. La violencia no será desterrada de la vida porque la vida lleva consigo la violencia metabólica, es decir, tenemos que beber, pero luego lo orinamos, tenemos que comer, pero luego lo defecamos. Uno empieza a decir ¿pero por qué tengo que hacer tanto movimiento? Prefiero no beber y no comer y así no tendré que hacer lo siguiente. No funciona… Y no sólo es que es así, sino que la vida se alimenta de otra vida. La vida no come nubes ni come piedras, come vida. A veces he pensado que el hecho de que en el Universo no haya una distribución regular de estrellas y galaxias obedece a que sólo en ciertas partes surgió la vida y entonces las estrellas y las galaxias, aterradas, ante este depredador terrible, ante este devorador al fin implacable se alejaron formando los ejes actuales. La vida es quizá la forma más pura de la violencia. Pero también en el interior de la vida ha crecido la ternura, la compasión, el respeto, el miramiento. Entonces Jünger recuerda que en cada cosa viva si se mira, si se describe…, en vez de querer controlarla o predecirla…, si se mira y se describe, se perciben veneros de fuerza cósmica. Digamos inmensos síes. Nos el sí del condicional sino el sí acentuado, el sí del afirmativo. Entonces este hombre, que ahora tiene ciento un años, que cumplirá ciento un años el veintinueve de este mes, que falta poquísimo, faltan dos o tres días, demuestra cómo se puede ser un guerrero implacable, un hombre con cruces de hierro por méritos de guerra tremendos y, al mismo tiempo, víctima de una arrasadora ternura ante cualquier cosa, ante una brizna de hierba o ante un niño que le saluda.

Isabel Escudero: Quizá su confianza en la vida le provoca un rechazo del “Estado Terapéutico”…

Antonio Escohotado: Es intolerable. El famoso “consulte a su médico”… No, no consulte a su médico. Toda la historia universal, tanto la occidental como la oriental, mantiene que el que no sepa tratarse a sí mismo al llegar a los treinta años no tiene remedio y será un pobre diablo en cualquier caso. No, al médico no hay que consultarle. Cuando uno está muy, muy mal y ya ha agotado todo el arsenal de recursos domésticos y caseros uno puede escuchar al médico. Pero si uno hace caso al médico es lo mismo que cavarse su propia tumba.

Isabel Escudero: …

Antonio Escohotado: El médico vive de la enfermedad.

Isabel Escudero: …

Antonio Escohotado: El interés objetivo de la medicina es la enfermedad, no la salud. Pero el interés objetivo de la medicina, en la medida en que representa también una forma moderna del cura, del clérigo, del dominador, es que las personas, en general, ni se miren ni se piensen ni miren por sí mismas. Nada… Que obedezcan.

Isabel Escudero: El control del Estado Terapéutico es porque trafica con el miedo… “El poder y la salud están en quien no siente miedo”(Jünger)… “Parirás con dolor” a las hembras y “con el sudor de tu frente” a los varones…

Antonio Escohotado: “Gobernarás la tierra”. La siguiente frase es “gobernarás la tierra”…

Isabel Escudero: Ahora las mujeres nos hemos hecho cargo de las dos condenas del Paraíso (“parirás con dolor” y “con el sudor de tu frente”)y encima nos llaman liberadas…

Antonio Escohotado: Es verdad…

Isabel Escudero: ¿Entre Unamuno y Zubiri?

Antonio Escohotado: A mí Zubiri me ha ayudado muchísimo. Es más, creo que tengo una deuda con él, en el libro más serio que he escrito, “Realidad y sustancia”, no lo menciono lo bastante, no aclaro hasta qué punto tengo una deuda con él. Desde la primera obra de Zubiri, “Naturaleza, historia, Dios”,hasta la última y colosal trilogía de “Inteligencia Sentiente” es el único hombre de verdad, a mi juicio, en toda la historia, que ha criticado…, que ha entrado en el pensamiento de Kant y que ha criticado la “Crítica de la razón pura”. Representa para mí un hombre admirable en la medida en que también estudió, en la medida de sus posibilidades, matemáticas, física, química…Estuvo siempre con el ojo y el oído abierto a lo contrario de esta división entre ciencias y letras tan deletérea, tan perjudicial para los de ciencias y para los de letras, y nunca fue un rústico bruto como me parece, con todos mis respetos, Unamuno. Unamuno representa para mí el tipo de filósofo que, sinceramente, yo no querría ser.

Isabel Escudero: Tu libro “El espíritu de la comedia”… Tú escribes “individuo concreto no es, por cierto, masa ni mayoría. El seco refrán que dice «nadie es más que nadie» está en lo cierto mientras no pretenda escribirse con negación de una diferencia. Valga decir jerarquía o rango natural indiscutible entre los hombre y entre todas las demás sustancias. En realidad la lógica idealista de la sumisión ha dado paso a una lógica socialista de la integración, manteniendo sus premisas últimas al tiempo que agrava el nivel de gregarismo y de resentimiento”. ¿A dónde ha ido a parar el “individuo”con los medios de “formación de masas”?

Antonio Escohotado: En el fondo no hay más que una cuestión. Uno piensa que esto tiene arreglo y, entonces, se pone a intentar arreglarlo, o uno piensa que esto no tiene arreglo y se pone a intentar llegar a la muerte inevitable sin demasiadas dificultades. Yo todavía estoy en la primera de las posiciones. Yo creo que las cosas tienen arreglo, porque además lo voy viendo en mi propia vida. Veo que los errores que he ido cometiendo aquí y allá pues he tenido la suerte, en casi todos los casos, de poder arreglarlos. Entonces derivo de ello, quizá ilógicamente, que también podría tener mejoramiento, por ejemplo, el expolio que padecemos en relación con la estructura gubernativa o en la desconfianza que mantenemos hacia otros países, hacia otras personas... Creo que tiene arreglo. Pero tú ten en cuenta que el concepto de masa está directamente vinculado al concepto de ley y al concepto de predictibilidad de que antes hablábamos, es decir, la masa es una idea de Newton para explicar el mundo como cosa inerte, es decir, a Dios como activo y a todo lo demás como pasivo. La masa es un camelo y tan camelo es que hoy en día se dice que para probar que realmente hay masa y qué es la masa hace falta construir un toro, es decir, una rosquilla de setenta quilómetros de longitud y cinco de diámetro, donde lances unas ondas eléctricas…, magnéticas brutales y entonces, a lo mejor, descubriremos una hipotética partícula, llamada el bosón de Higgs, que es la que confiere a los núcleos atómicos masa. ¿Qué significa masa? Masa significa inercia. Masa significa “usted no es nada”. Masa significa “Dios es la voluntad y usted es la obediencia”. Eso es lo que significa masa. Que las comunidades humanas lleguen a cumplirlo, bueno, pues esto es una desgracia, pero también es cierto que…

Isabel Escudero: Tú dices “tras repasar el catálogo de hábitos viciosos, sugiero que sólo hay una pasión incondicionalmente abyecta y nefasta para todos en el mundo, que es la dineromanía. Gracias a ella los más son arrastrados la vida entera por engaños, exactamente como el asno con una zanahoria colgada a dos palmos del belfo. Los menos por el ansia de convertir quinientos millones en mil, mil en diez mil, y así sucesivamente, pisando para conseguirlo sobre el pescuezo de quien haga falta, pues en tales casos siempre hace falta. Incapaces de negar semejante evidencia los actuales cruzados anti-vicio quizá aleguen que la lucha contra la pasión dinero es una tarea colosal, pero a estimular sin ambages ese vicio, a formar concienzudamente esa pasión dinerómana se dirigen, por ejemplo, los seriales y concursos que el Ministerio de Cultura regala sin pausa a través de la televisión pública. Algo que sería infame o humillante en grado máximo, si se hiciera por una inclinación del estómago o del bajo vientre, se convierte allí en rutinario comprensible si incluye promesas de comprar, por ejemplo, un complejo siderúrgico o conseguir un viaje gratis a provincias”… Y para acabar ¿la distancia es un componente del ideal? ¿Nuestro alumno lejano es también mejor alumno?

Antonio Escohotado: Pues yo creo que la relación directa del profesor con el alumno, al estilo antiguo aquel de que al favorito o incluso a todos, por turno, se tomaba un cafelito con leche o y bollo en su casa, lo acababa llevando, eran en tiempos en que, primero, éramos muchas menos personas y también, en relación con profesores que tienen una vocación más que investigadora pastoral. Creo que la Universidad a Distancia es un centro ideal para el personal investigador y un centro fatal para personal con vocación pastoral. Creo sin embargo que en el futuro esta relación directa del profesor con el alumno, si se emplean bien los medios de que disponemos, es decir, la radio y la televisión, podrá haber una interacción directa y la razón fundamental de que se relacione el docente con el alumno se cumplirá. El alumno preguntará y nosotros contestaremos.
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