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jueves, 30 de julio de 2015

Antonio Escohotado dirige el programa Carta Blanca, el 12 de octubre del 2006, en la segunda cadena de Televisión Española.


Quiero justificar aquí el hecho de que, siendo un programa en el que dialogan varias personas, no se trascriben más que las palabras de Antonio Escohotado. Ello es porque realmente este blog, al menos de momento, no se interesa por ningún problema en particular (en este caso sería el “problema”de las drogas –realmente el problema creado por los prohibicionistas y sus políticas) sino que se pretende nada más que facilitar el acceso al pensamiento de Escohotado.

PRIMERA PARTE
ANTONIO ESCOHOTADO: Soy Antonio Escohotado, autor de “Historia general de las drogas”,un libro larguísimo, de unas mil quinientas cincuenta páginas. Dediqué muchos años de mida a estudiar qué habían hecho distintas culturas, en distintos tiempos con estas sustancias hoy tan problemáticas. Estoy acostumbrado a salir en muchos programas convencionales de televisión donde se habla de este tema desde la franja del alarmismo y la excepcionalidad. M explico. Allí quienes están son policías, rehabilitadores, adictos antiguos o actuales, familiares desesperados por la situación de estas personas, un público que aplaude o abuchea… Agradezco a Carta Blanca la oportunidad de plantear los temas con calma y con una superioridad que espero superior a la normal. Mi actitud, en general, que se va a ir mostrando en los distintos bloques, es tomar nuestro contacto con las drogas como una forma de arte, libertad y responsabilidad. Tendremos un primer bloque de tercera edad, como yo, con Eduardo Aute y con Luis Racionero, un bloque de segunda edad, con José JOSÉ LUIS DÍEZ RIPOLLÉS y Joan Carles March y hasta un bloque de primera edad Bebé y Albert Pla.
ANTONIO ESCOHOTADO: Hombre de ciencias y hombre de letras, cuyo entendimiento combina lo claro y lo profundo, en décadas de relación con mi amigo Luis Racionero jamás le he oído decir algo que no sea interesante y original.
ANTONIO ESCOHOTADO: Talento, dulzura y una humildad proporcional a la rareza de sus méritos como poeta, pintor y músico, mi amigo Eduardo Aute cumple lo previsto por Spinoza en su “Ética”: un cuerpo capaz de muchas cosas tiene una alma fundamentalmente eterna.
ANTONIO ESCOHOTADO: Dos viejos amigos y dos conciencias lúcidas. Luis se pasó en California los dos años cruciales del sesenta y ocho al setenta. Nosotros, Eduardo, más o menos, nos tiramos esos años, sin tanto ruido, pero aquí. ¿Cómo era la situación de drogas cuando nosotros éramos “jovenzanos”, cuando teníamos veinte años, por ejemplo?
EDUARDO AUTE…
ANTONIO ESCOHOTADO: ¿Tú viajaste bien o viajaste con dificultad?
EDUARDO AUTE…
ANTONIO ESCOHOTADO: Pero no has hablado de las drogas de farmacia. Yo creo que, cuando éramos nosotros “jovenzanos”, los médicos nos recomendaban tomar anfetaminas, las farmacias dispensaban barbitúricos…
EDUARDO AUTE…
ANTONIO ESCOHOTADO: ¿Pero en California cómo estaban las cosas?
LUIS RACIONERO…
ANTONIO ESCOHOTADO: no, la heroína yo creo que viene de los “beatnik”, de la generación anterior…
LUIS RACIONERO…
ANTONIO ESCOHOTADO: Lo primero que yo descubrí, cuando me puse a estudiar este tema, es que las primeras comuniones, comuniones de las religiones, son con sustancias psicoactivas, es decir, que las ostias originales son ostias psicoactivas. Sólo el formalismo de algunas religiones monoteístas triunfantes, como el cristianismo y el islam, mantuvieron la ceremonia de comunión, pero quitando el vehículo… Eso lo vimos en América con nuestros misioneros porque, claro, después de media hora de recibir la ostia, muy amablemente, el cacique u otro…,decía: su medicina está estropeada, yo tengo una muy buena. Eso normalmente le costaba la vida al cacique, si…
LUIS RACIONERO…
ANTONIO ESCOHOTADO: Una de dos, o creemos en magia y en Eleusis daban una magia que se tragaban gentes de una sobriedad intelectual como Platón y Aristóteles, cosa que es muy difícil de creer, o le daban un vehículo psicoactivo.
LUIS RACIONERO…
ANTONIO ESCOHOTADO: Bueno, pero…, a nosotros…, a nuestros jóvenes, que hora, digamos, pueden tomar, no LSD, pero algún vehículos de ebriedad parecido, de esa familia, o sea, visionario, es muy parecido a Aladino con la lámpara. La esencia es que tú, frotando la lámpara viene el genio y le pides un deseo, pero eso, suponte, que con la LSD o con sus drogas equivalentes, frotas la lámpara, sale el genio, y entonces todo lo que le puedes decir es: huy, es que estaba aburrido, no sabía qué hacer y me he tomado una pastilla, o me he tomado un microfilme. Entonces el genio hace plaf, y te aplasta como una colilla… Pero digamos, aún eso es útil… O sea, con esas drogas, las de la familia visionaria, no se juega…, por mucho que los intentes, no se juega… Lo que pasa es que cuanto más te revuelque el genio, más útil es para ti y como las drogas de esa familia no son físicamente tóxicas, una de dos, o el sujeto es sicótico ya de nacimiento, en cuyo caso le va a salir fuerte, o si no la droga le va a decir: ojo, no seas memo, profundiza. Ahora, también hay que ver que la medicina, la medicina científica, se distingue del chamanismo y empieza como tal carrera y profesión, justamente con un manejo adecuado de los tóxicos, es decir con el principio hipocrático de que "Dosis sola facit venenum". De que no hay un solo veneno que sea inútil, que todos los venenos son útiles, pero que depende de la dosis, depende del individuo y depende del caso. Por ejemplo la digitalina, que está ahora por florecer en toda España, la Digitalis purpurea…, es un principio de una toxicidad inaudita. Sin embargo millones y millones de personas que tienen problemas de corazón han salvado la vida debido a ella.
EDUARDO AUTE…
ANTONIO ESCOHOTADO: Pero depende, depende. Porque nos gusta el fútbol, nos gusta el juego. ¿Alguna vez nos hemos jugado una partida de póquer, los tres?
LUIS RACIONERO…
EDUARDO AUTE…
ANTONIO ESCOHOTADO:… sin ser unos vejestorios de tercera edad y hablar de la juventud como si estuviera medio tonta. Yo, cuando tenía veinte años, también era medio tonto… Tienen más poder adquisitivo y tienen una variedad de drogas como no se había conocido y, sobre todo, tienen millones de puntos de drogas, de venta…,porque es que antes las drogas estaban en la botica, en la droguería y en el herbolario, y ahora al contrario La prohibición ha estimulado a fabricantes clandestinos y donde había cinco puntos de venta, ahora hay quinientos y lo que en la farmacia costaba equis, en la calle cuesta equis partido por dos. Ese es el fenómeno paradójico de la prohibición. O sea, que en principio tenía que haber restringido usuarios y consumo y lo que ha hecho es, o bien coexistir con un irresistible aumento de usuarios y consumo o bien, incluso, estimularlos. Por ejemplo, si yo le digo a un hijo mío que el sexo es malo, a un hijo mío pequeño, digamos…, a Antonio, que tiene catorce años, que va a cumplir mañana catorce años…, que es sexo es fatal, corro un serio peligro que el niño piense que es sexo es divino y que yo le estoy ocultando eso porque, si él pudiera disfrutarlo, se daría cuenta que el resto de la vida no vale nada y que lo único que vale es la cosa sexual. Esa es, digamos, la dinámica perversa en que está la prohibición, aunque, por otra parte, estaremos de acuerdo en que ciertas cosas hay que prohibirlas.
EDUARDO AUTE…
ANTONIO ESCOHOTADO:… sin ser unos vejestorios de tercera edad y hablar de la juventud como si estuviera medio tonta. Yo, cuando tenía veinte años, también era medio tonto… Tienen más poder adquisitivo y tienen una variedad de drogas como no se había conocido y, sobre todo, tienen millones de puntos de drogas, de venta…,porque es que antes las drogas estaban en la botica, en la droguería y en el herbolario, y ahora al contrario La prohibición ha estimulado a fabricantes clandestinos y donde había cinco puntos de venta, ahora hay quinientos y lo que en la farmacia costaba equis, en la calle cuesta equis partido por dos. Ese es el fenómeno paradójico de la prohibición. O sea, que en principio tenía que haber restringido usuarios y consumo y lo que ha hecho es, o bien coexistir con un irresistible aumento de usuarios y consumo o bien, incluso, estimularlos. Por ejemplo, si yo le digo a un hijo mío que el sexo es malo, a un hijo mío pequeño, digamos…, a Antonio, que tiene catorce años, que va a cumplir mañana catorce años…, que es sexo es fatal, corro un serio peligro que el niño piense que es sexo es divino y que yo le estoy ocultando eso porque, si él pudiera disfrutarlo, se daría cuenta que el resto de la vida no vale nada y que lo único que vale es la cosa sexual. Esa es, digamos, la dinámica perversa en que está la prohibición, aunque, por otra parte, estaremos de acuerdo en que ciertas cosas hay que prohibirlas.
EDUARDO AUTE…
ANTONIO ESCOHOTADO: La solución es de lo que vamos a hablar en la segunda parte. Porque precisamente ante el gran fenómeno, ante el gran experimento que ha sido la prohibición…, un experimento moral…, lo decía Hoover, el presidente norteamericano: “la prohibición” (en su caso era, básicamente, la ley seca) “es el más grande experimento moral de todos los tiempos”. Llevamos por tanto casi cien años, los norteamericanos, y nosotros, quiero decir el resto del planeta, desde 1971, la convención internacional…, en la política de un mundo sin droga, un mundo libre de drogas. Sin embargo cada vez hay más drogas. Por número, cada vez hay más usuarios, cada vez son más baratas en términos comparativos o en términos absolutos y, sorprendentemente, tampoco hay tantas sobredosis como había hace veinte años. Por ejemplo, en 1991, yo recuerdo a Barrionuevo, el ministro de González, diciendo que había aproximadamente una media de dos mil muertes anuales de personas, con la jeringa en el brazo. Ahora, inexplicablemente, y conectado con el hecho de que hay grandes poblados que funcionan como supermercados de cocaína, “crack” y heroína, esa proporción ha descendido espectacularmente. Los propios yonkis antiguos han decidido dejar la aguja. Son fenómenos, digamos, de auto-organización social. Los jóvenes, con la ingesta que tienen ahora, yo creo que, en nuestro tiempo hubiéramos sucumbidos. Nuestros hígados, nuestro páncreas no estaban preparados. En cambio, ahora se ha producido una especie de rápida micro-mutación y se pueden pasar, y aunque a mí me da muchísima pena la cantidad de tiempo que pierden nuestros jóvenes y el peligro inminente en el que se meten, por ejemplo en carretera, con vehículos de motor, no mueren tantos como sería de prever. ¿No se os ocurre algo?
EDUARDO AUTE…
ANTONIO ESCOHOTADO: ¿Pero cuáles han bajado? ¿Cuáles han bajado? Se diría que el prototipo…, la que ha bajado es la heroína, pero, en realidad, lo que ha hecho la heroína no es bajar, sino cambiar la pauta de consumo, porque es que era muy espectacular… ¿Recordáis hace quince años aquellas personas que iban con una jeringuilla por la calle: “le pincho, le picho, yo tengo el sida, deme dinero”.Atracos a farmacias, continuamente yonkis en los cuartos de baño, de las discotecas o de los bares, en estado de sobredosis o ya muertos… Se ha acabado todo eso, pero se ha acabado como fenómeno espontáneo.
LUIS RACIONERO…
ANTONIO ESCOHOTADO: En la segunda parte hablaremos nosotros tres y ya con un grupo de personas de segunda edad, y no de tercera, sobre la reducción de daños… el programa de reducción de daños que, prácticamente es tomarse la prohibición como un hecho que no se va a poder cambiar entero y, entonces, aceptado eso, vamos a ver en qué medida podemos minimizar los perjuicios que esto causa al orden social.
SEGUNDA PARTE
ANTONIO ESCOHOTADO: En esta segunda parte introducimos dos contertulios de segunda edad, José JOSÉ LUIS DÍEZ RIPOLLÉS, penalista, criminalista muy destacado, además de buen amigo, y Joan Carles March, médico a quien debemos la experiencia de sustitución…, de mantenimiento en metadona por mantenimiento en heroína, una experiencia coronada por el éxito en la Junta de Andalucía. Con ellos vamos a continuar lo que habíamos iniciado con Luis y con Eduardo en la primera parte. Muchísimas gracias por venir y vamos a ver si conseguimos seguir diciendo cosas que, de alguna manera, puedan interesar y ser útiles. Yo creo que ahora debemos pasar al grupo de cuestiones que se pueden considerar“programa de reducción de daños”. José Luis, por qué no me echas una mano y…
JOSÉ JOSÉ LUIS DÍEZ RIPOLLÉS…
ANTONIO ESCOHOTADO: José Luis, ¿tú interviniste en aquel proyecto, me parece que fue del noventa y uno de modificación del código penal y la ley del medicamento? Si no recuerdo mal.
JOSÉ JOSÉ LUIS DÍEZ RIPOLLÉS…
ANTONIO ESCOHOTADO: ¿No firmó aquello el actual fiscal y el actual ministro del interior?
JOSÉ LUIS DÍEZ RIPOLLÉS…
JOAN CARLES MARCH…
ANTONIO ESCOHOTADO: Es que ciertas cosas sin el papeleo no salen adelante y, para hacer el papeleo bien, hace falta un jurista y para un jurista, ahí tenemos a José Luis.
JOAN CARLES MARCH…
ANTONIO ESCOHOTADO: ¿Y tú a qué atribuyes esa espectacular diferencia, digamos, de pasar de la metadona, que se supuso que era, desde Nixon en adelante, la droga que iba a salvar…, que no salva a nadie…? ¿A qué lo atribuyes, digamos, tú, psíquicamente, de los usuarios, ese cambio?
JOAN CARLES MARCH…
ANTONIO ESCOHOTADO: Yo te pregunto esto porque lo que tengo, claro, es que hacerle una crítica a la metadona como sustituto a la heroína, igual que le haría, como sustituto de, digamos, de un gran vino, blanco o tinto, una mala cerveza, o sea, las personas buscan un efecto en la heroína, que es analgesia, sedación y euforia. En la metadona encuentran analgesia, sedación y no euforia.
JOAN CARLES MARCH…
JOSÉ LUIS DÍEZ RIPOLLÉS…
ANTONIO ESCOHOTADO: Son para la micro-franja, digamos, de sujetos acogidos a la prohibición, de alguna manera, que antes de la prohibición no está en los anales… Por ejemplo, nosotros vemos las cuentas de botica de Goya, por hablar de un hombre conocido en España, y ahora de diagnosticaríamos una aguda drogodependencia de láudano, es decir, de opio. Sin embargo, evidentemente, Goya tomaba el láudano, en cantidades masivas, para pintar y pintó genialmente. O sea, usó un fármaco para crear… con la prohibición llega, digamos, el uso de una droga como coartada, no sólo para no pintar, sino para atreverse a robar a los demás…
LUIS RACIONERO…
ANTONIO ESCOHOTADO: Entonces no estaba tomando láudano… estaba tomando bolas de opio, directamente. Aquello es tremendo. Son los sueños del opio cuando estás en una zona de retirada. Igual de Quincey, o sea, en las memorias de un comedor de opio también se encuentran las visiones de Goya, pero descritas literariamente.
LUIS RACIONERO…
ANTONIO ESCOHOTADO: Y Goethe, Goethe, por ejemplo sería hoy un drogodependiente…, sin embargo es el más grande poeta y escritor de la historia de Alemania… Pero, con la prohibición vino una micro-franja de personas que no sólo le sientan mal las drogas, le sientan hiper-mal, pero además, aprovechando la prohibición, digamos, delinquen, o rompen las familias por dentro, o sea, las convierten en virutas… Para estos está la política de reducción de daños, yo creo, o sea, la política de reducción de daños puede cubrir a la gran franja de usuarios de drogas ilícitas que no crean problemas, pero especialmente están llamadas, o pensadas, para esa micro-fracción del cuerpo social que sí que crea problemas.
LUIS RACIONERO…
EDUARDO AUTE…
ANTONIO ESCOHOTADO: No claro, puede ser…, yo creo que nueve de cada diez no se manifiestan y, aunque se puedan morir de cáncer de páncreas o de hígado, en modo alguno son drogadictos para la ley o para la…
LUIS RACIONERO…
ANTONIO ESCOHOTADO: No nada… Yo creo que esto no llega ni al dos de la población española y es mucho decir. José Luis sabrá mejor, o sea…
JOAN CARLES MARCH…
EDUARDO AUTE…
ANTONIO ESCOHOTADO: No, de parar la caída… Estamos hablando de mantenimiento. El concepto de mantenimiento en…, la primera jurisprudencia, que yo sepa, fue la norteamericana, fue atacado como una perversión jurídica y una abominación. O sea, no se podría mantener a nadie en una droga porque lo que había es que coger a esa persona y desintoxicarla ¿estoy en lo cierto?
JOSÉ LUIS DÍEZ RIPOLLÉS…
ANTONIO ESCOHOTADO: Es un arte. Para gran parte de los españoles, tomar vino o tomar licores hasta el límite, digamos, de la euforia, pero sin pasarte. Eso es lo que ha olvidado en general la cruzada antidroga. Esto es un asunto de arte, para las personas, un asunto de amor propio, un asunto auténticamente de conocimiento, en vez de un asunto de protección ajena.
LUIS RACIONERO…
EDUARDO AUTE…
JOAN CARLES MARCH…
ANTONIO ESCOHOTADO: Que es remedio no sea peor que la enfermedad, que es lo que se ha revelado en este caso.
ANTONIO ESCOHOTADO: He conocido a Bebe y Albert Pla mientras preparaba este programa. Ellos tienen la oportunidad de tomar decisiones más informadas. Pertenecen a una generación que ha crecido en un mundo donde las drogas están más diversificadas y, por fortuna, no se emplean tan autodestructivamente como cuando yo tenía veinte años. Sabemos más. Para mí, claro, que soy de una generación muy distinta… Yo vengo de un empleo mucho más autodestructivo, mucho más limitado. Habías menos drogas, había más ganas de acabar con tu propia vida usándolas y, si no recuerdo mal, de cada diez amigos que éramos quizá sólo quedo yo o alguno más. Ahora me da la sensación de que la gente joven se pasa muchísimo, toma muchísimas drogas. En realidad lo tiene integrado en su vida, o sea, es como si no tuviese mucho sentido, tanto lo cotidiano como la parte divertida, si no hubiera “pastis”, si no hubiera “quetas”, si no hubiera porros, si no hubiera…, lo que hay. En principio yo esperaría que hubiera la misma mortalidad que en mi tiempo. Cuánto me alegro de ver que no, cuanto me alegro de ver que…, que aguantáis… No digo vosotros, porque a lo mejor vosotros, en particular, no tomáis nada, pero la juventud sí toma.
ALBERT PLA…
ANTONIO ESCOHOTADO: No, en mi tiempo es que fue especialmente mal. En mi tiempo se mezcló con la forma política, sobre todo los europeos que preferían mayo del sesenta y ocho a Woodstock… Los de Woodstock todavía tenían un poco más de drogas, sexo y rock and roll. Mayo del sesenta y ocho eran mucho más tanáticos, mucho mas “o la revolución proletaria o la destrucción del mundo”. Y aquellos, claro, pasaron rápidamente de la LSD, que les sentaba muy mal, a la heroína inyectada y se desintegraron… Es distinto, yo creo que vuestra generación, por fortuna, aunque toma muchas más drogas que…, más variadas que la mía, sí, a mí me asombra, yo tengo siete hijos, muchos de ellos están en edad, y no se me muere ninguno ni ninguno ha tenido que ir, digamos, de urgencias. ¿Tú conoces a alguien que haya ido de urgencias?
ALBERT PLA…
ANTONIO ESCOHOTADO: Mezclan muchas cosas… Pero yo creo que está vinculado con el fin de semana. Porque incluso…, o sea…, y el fin de semana, a su vez, significa que hay que cambiar la vida todas las semanas. O sea, que del lunes al miércoles se es de una forma y de jueves a domingo pues se es de otra forma ¿no?, ¿otro ritmo?
ALBERT PLA…
BEBE…
ANTONIO ESCOHOTADO: Pues yo, la verdad, creo que en lo de feliz-infeliz… ¿Tú que crees, que eran más felices en mi generación?
ALBERT PLA…
BEBE…
ANTONIO ESCOHOTADO: No hemos mencionado la palabra aburrimiento. Aburrimiento sería una forma de infelicidad, pero no muy aguda ¿no? Quizá la forma más aguda de infelicidad que conocen los niños. Mamá, me aburro. Papá, me aburro. Ahí es donde más puedes coger un aburrimiento… No, un aburrimiento…, como una broca de dentista, o sea, que realmente es muy urgente y que puedes decir que es muy infeliz. Yo creo que conforme nos vamos haciendo mayores vamos soportando más cargas de aburrimiento, sobre todo cuando tenemos que estar con personas que no nos apetece… Yo creo que no me he aburrido nunca solo… Pero a veces me ha tocado aburrirme…, pues, claro, eso no cambia los efectos de las drogas, o sea, digamos…, las drogas tienen unos efectos primarios y secundarios, dependiendo de las dosis y dependiendo de cada una, y las tomes por aburrimiento, las tomes por conocimiento, las tomes por estar más cerca de otros. Yo creo que una de las razones, también, por las cuales se toman, es “junteidad”, o sea, hacer sociedad, hacer comunidad con otros. En todo caso me da la sensación de que se han convertido en algo inseparable del fin de semana y el fin de semana, a su vez, algo inseparabla de la gente joven. ¿Tú crees que vas a seguir con el fin de semana siempre, Bebé?
BEBÉ…
ANTONIO ESCOHOTADO: Claro, claro…, es como meterte en carretera el día que salen, lo el día que entran las personas. Es fatal. En mi libro “Historia general de las drogas” que, a medida que la humanidad va creciendo en número, pues claro, va reduciéndose el espacio. Sobre todo vamos viviendo en grandes núcleos urbanos, y que la progresiva desaparición del espacio interno se tiene que compensar, de alguna manera, con un desarrollo del espacio interno y que las drogas son la típica sustancia dirigida a aumentar el espacio interno, o sea, a crear una banda más ancha.
BEBÉ…
ANTONIO ESCOHOTADO: Estoy contigo Bebé, lo que pasa…, para tapar cosas… Hombre, es que las drogas las ha habido en todos los tiempos, pero que las consuma la juventud, eso, que yo sepa, es nuevo, pero es que también es nuevo que la juventud tenga poder adquisitivo. O sea, en últimos treinta o cuarenta siglos de historia recordada, la juventud ha tenido de todo, pero no ha tenido poder adquisitivo. Ahora tiene poder adquisitivo y, entonces, como encima viene la prohibición, que es un experimento, un experimento moral muy importante, el experimento moral posiblemente más importante del siglo XX, como experimento moral… Y, entonces, pues claro, proporciona a todas la personas que están un poco jorobadas, o muy jorobadas, una coartada, de manera que pueden decir, “huy, yo quería ayudar a mamá, quería portarme bien con mi hermano, quería ser amigo de mis amigos, pero…, pasó por allí una papelina y, como si fuera succionado por un huracán, de repente me metí y me he convertido en un pelele, en un ser inútil y, además, lo único que puedo hacer es pedir sin dar y exigir sin gratitud. Eso está vinculado más a la prohibición que a las drogas en sí, a mi juicio. Lo que pasa es que cuando eres un aburrido y no te has encontrado, entonces tiendes a tomar…, no sé…, las drogas legales, o las ilegales, porque es que cualquier cosa…, cualquier cosa para, digamos, que no estás cumpliendo lo que tú esperas de ti mismo…
BEBÉ…
ANTONIO ESCOHOTADO: ¿Te has dado cuanta?
BEBÉ…
ALBERT PLA…
ANTONIO ESCOHOTADO: Cuando tienes un demonio dentro y tomas drogas, sale.
BEBÉ…
ANTONIO ESCOHOTADO: ¿Y tú lo ves parecido, tomar drogas, a pilotar un avión, conducir un coche…, le ves algún parecido?
BEBÉ…
ANTONIO ESCOHOTADO: Es que pilotar un avión o conducir un coche, hace falta un aprendizaje y tomar en consideración una serie de cosas teóricas…, el examen de conducir tiene un teórico y un práctico ¿no?
BEBÉ…
ANTONIO ESCOHOTADO: Yo es que veo que vuestra generación sabe mucho más de drogas de lo que sabía la mía…
BEBÉ…
ANTONIO ESCOHOTADO: ¿Tú lo no crees? Bueno, no solamente no lo crees, sino que hablas con mucho más fundamento de causa que yo… Si ahora se toman tanto y, aunque no se mueran, se toman por aburrimiento y con desinformación, estamos…, nos estamos directamente donde nos gustaría.
ALBERT PLA…
BEBÉ…
ANTONIO ESCOHOTADO: Lo que es más preocupante, a mi juicio, del uso de las drogas es, no sólo la desinformación, sino que cada vez empiezan el consumo antes y, claro, igual que un niño pequeño no es capaz de hacer un contrato o no debe hacer un contrato y le prohíbe la ley hacer un contrato y obligarse en este sentido o en otro, tampoco es muy capaz para discernir. La prohibición creó un mercado negro. El mercado negro se desarrolla diversificando los productos y poniéndolos a disposición de personas que no tienen la edad, digamos, para obtenerlos como se obtenían antes, en la farmacia… Y entonces se van adaptando las generaciones jóvenes… Se van adaptando a esta libertad, a esta disponibilidad e pasta para conseguir las cosas.
ALBERT PLA…
ANTONIO ESCOHOTADO: ¿Te has dado cuenta? ¿Cuántas cervezas hacen falta para…, digamos, colocarte? Pues unos cuantos euros de cervezas, si vas comprando cañas. Si compras, por ejemplo, un gramo de heroína, el colocarse saldrá unas cuarenta veces más barato que colocarse con cerveza ¿qué paradoja verdad? Es curioso… Yo creo que todas las drogas, incluida la cocaína, no han subido de precio, como han subido las demás cosas del mundo. Por ejemplo, al pasar al euro yo creo que la vida nos ha subido, por lo menos, un cuarenta por ciento.
ALBERT PLA…
ANTONIO ESCOHOTADO: Me alegro… Albert, has dado…, eso, eso es conocimiento, lo que acabas de decir. Hace falta escucharlo, porque, digamos, la actitud alarmista que tiene la gente de mi edad ante las drogas, o la gente políticamente correcta, en general, está lanzada en, bueno, “cuanto más se hable mal de ella y más se ilegalice, más difíciles serán”. ¡Qué va! Justamente es lo contrario, es decir, son el único producto que hay ahora, que no ha subido de precio, que ha aumentado la oferta, tanto en cantidad como en diversidad. Sorprendente, pero ¿vosotros cómo veis el futuro de las…? ¿Igual que el presente? El futuro en materia de drogas, en España…
ALBERT PLA…
BEBÉ…
ANTONIO ESCOHOTADO: ¿Pero quién va a poder quitarse? Ya ves que aquí se han utilizado medios enormes de dinero, miles de policías, represión mundial y lo único que hemos conseguido es que estas sustancias se mantengan en el mismo precio que antes, lo cual quiere decir bajar de precio.
ALBERT PLA…
BEBÉ…
ANTONIO ESCOHOTADO: Eso me parece fenomenal. Yo creo que ahí… No compensa que desaparezcan. No pueden desaparecer y hay un límite a la voluntad humana. O sea, uno se puede formar propósitos, pero no siempre significa que los saque adelante. Yo creo que esa cuestión nos interesa mucho, pero me parece que ahora vais a tocar la guitarra, o sea, nos vais a deleitar otra vez. Me da la sensación, ¿o no?
FINAL
ANTONIO ESCOHOTADO: Este programa ha sido enteramente espontáneo. Justamente por eso me atrevo a pedirles que dejen leer una chuleta con la que termino. Si se fijan ustedes, la guerra de las drogas, que ha durado unos ochenta años, se ha terminado. Es un poco vano decir que ante la cantidad de usuarios, la cantidad de drogas que hay, seguimos teniendo una guerra contra ellas. Lo que tenemos ahora es un fenómeno de auto-organización, de adaptarnos a una situación nueva y la mejor forma de adaptarse a una situación nueva es con conocimiento y amor propio. Segundo punto de la chuleta, toda prevención que queramos enseñar a nuestros hijos será ineficaz si no es una prevención calculada para el uso, en vez de para la abstemia. Por la misma razón no podemos conceder permiso de conducir una avioneta o un coche, más que sabiendo conducir la avioneta o el coche. Punto tres y final, vayamos pensando en un partido de tabacófilos, que reclame un tercio de los espacios, ya que somos un tercio de la población. Pienso en un esquema como el que ha puesto en marcha Boadella y otros sensatos catalanes y, por supuesto, sostenido, en caso de que no se le escuchara, por la desobediencia civil. Y nada más.
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