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viernes, 10 de febrero de 2017

Antonio Escohotado, entrevistado por Federico Jiménez Losantos en esRadio 2017-02-09 (Parte 2)



Federico Jiménez Losantos: Vamos con el segundo tomo de Antonio Escohotado, de Los Enemigos del Comercio, y nos vamos a centrar en la mitad del siglo XIX y en el comienzo de la figura que va a marcar el siglo XIX y todo el XX y, por desgracia, también el XXI, que es Marx. Lo primero, Antonio, tú haces un repaso a la creación de los Bancos Centrales, que es una de las cosas importantes que suceden en el XIX, de una manera un tanto anárquica. Comentas que precisamente en le Gloriosa, en la Revolución Gloriosa, la que entroniza a Guillermo de Orange, se crea como una manera de financiar la aventura militar, pero que eso va funcionando. La idea de los Bancos Centrales no nace del Estado sino que nace de una manera un poco espontánea hasta que, al final, el Estado se hace con ellos. ¿Por qué esa evolución? ¿Por qué la idea de que la moneda se puede acuñar privadamente se convierte, al final, en monopolio del Estado?
Antonio Escohotado: Ahí hay un tránsito de la moneda metálica, que tiene un valor en sí, al papel moneda, que es pura confianza, que es un salto histórico de gran nivel. Si no recuerdo mal el Banco de Ámsterdam, que es la madre del Banco de Inglaterra, es siglos anterior a los eventos que van a definir el… revolucionario
F. J. L.: En el siglo XVI… XVII ya está eso empezando a funcionar
A. E.: sin el tránsito del metálico al papel la financiación de la gran empresa y el fin de los gremios (acuérdate que los gremios tenían un límite de siete empleados por taller y la fábrica que crea Owen en Escocia, cerca de Glasgow, tiene tres mil)… ese salto es imposible sin pasar del metálico al papel moneda. Hay muchas descripciones. Maquiavelo, en la Historia de Florencia, habla de cómo, de repente, salían a toda velocidad de una casa cincuenta hombres cargando cestas de cuero, a toda velocidad, de una casa a la otra
F. J. L.: para llevar las monedas
A. E.: eso ya se acabó con el papel, y ese mundo de la confianza es el comienzo de las finanzas y las finanzas son indiscernibles de la gran industria, de la producción a gran escala, del abaratamiento y de lo que podemos llamar la prosperidad moderna.
F. J. L.: Y ahí es donde llega Marx.
A. E.: No... Empieza con Thornton1; ese gran ensayo2 sobre la naturaleza del papel moneda. Llega Marx y, simplemente, no coincide. Está en desacuerdo.
F. J. L.: Toda la historia de Marx está muy bien explicada en este tomo. El Marx joven… pasa como con el joven Freud, que en realidad repite el esquema, el Freud maduro y Freud viejo… pero siempre tiene un esquema en la cabeza. La idea es que el papel oscurece las cosas. Las cosas no existen, porque se pagan. En el fondo esa idea del fetichismo de la mercancía, lo que convierte a la mercancía en fetiche es el dinero… Pero vamos a ver, ¡cómo es posible que lo que me permite comprar este café, me impida tomar café…! y es lo que me permite comer. Bueno, ¡pues no señor! Y eso, que es una de las mayores idioteces de la historia tiene un éxito brutal, de siglo y medio, pero ya está en el primer Marx, en los Manuscritos de 1844, y luego hasta El Capital, que acaba diciendo las campanas tocan a muerto por el capitalismo… Si llegan a tocar a muerto estaríamos de entierro toda la vida. ¿Por qué esa obsesión de Marx contra del dinero? ¿Por qué esa manía de que hay una ocultación que él tiene que desvelar? ¿Es para ser él el profeta del desvelamiento?
A. E.: En parte es lo que se llama filosofía de la sospecha3. Algo así como “ja, ja, ja… yo sé…”
F. J. L.: yo sé la verdad…
A. E.: yo sé la verdad, las cosas siempre tienen un trasfondo que es justo lo contrario de lo que parece. Y luego porque hay como una pendencia con la lógica. Aristóteles enseñó una cosa que nunca debe olvidarse, porque es la pura verdad y la más sencilla: de una proposición particular negativa no se puede sacar más que una particular negativa; sólo de una proposición universal afirmativa se pueden sacar varias particulares afirmativas, y algunas negativas… Personas como Marx o como Lenin están peleadas con la lógica. Por eso pueden ser, por ejemplos, eminentes lingüistas y aprender sintaxis latina o rusa sin dificultad. Pero las reglas del silogismo… ¡Oye! De una negación no sacas una afirmación, de un particular no sacas un universal. Esta madre del cordero lógica choca con su imperiosidad, con su deseo de cambiar el mundo, porque no se trata de adaptarse ellos a lo que las cosas van siendo. Se trata de que, por alguna suerte, ellos han recibido el don y el destino de cambiar la vida de todos los demás con arreglo a lo que ellos creen. Ellos son delegados…
F. J. L.: Planteas una cuestión que es verdad, si uno se ha tomado la molestia, que es un poco pesada, de leer a Marx, con la sorpresa de decir, pero si esto está todo mal y además es redundante… Todo, antes de los Grundrisse4, en el pequeño manual de Economía Política que empieza a hacer
A. E.: probablemente el mejor texto que ha escrito
F. J. L.: es el más sencillo, y luego ya se va complicando hasta el libro primero de El Capital, que es el único que hace él, que luego los otros dos tomos los hace el pobre Engels, el siervo; ese sí, el primer esclavo marxista es Engels. ¿Pero qué es lo que tiene éxito? Porque yo no entiendo que una cosa tan abstrusa pueda calar en la gente.
A. E.: Nadie lo ha leído. Acuérdate que, por ejemplo, Molotov le dice a Stalin, como avergonzado: oye, me ha confesado Mao que no ha leído El Capital
F. J. L.: ni falta que le hizo
A. E.: y Stalin le dice a Molotov: yo tampoco. La esencia de El Capital es que no lo ha leído nadie. Quizá Lenin… Y la idea del fetichismo de la mercancía es asombrosa, porque no hay nada más límpido, más claro, que el hecho de que las cosas tenga precio
F. J. L.: que se conviertan  en mercancías y entonces ya puedo acceder a ellas
A. E.: claro, si no es imposible.
F. J. L.: Hay una cosa que cuentas muy bien, que luego pasa con Lenin, y que es la descripción de Marx como un ser lleno de odio.
A. E.: totalmente
F. J. L.: movido por una máquina de odio tremendo, igual que Lenin es un insultador absolutamente salvaje contra cualquiera y, además, venga o no venga a cuento; Lenin es un volcán continuo.
A. E.: Se ponía enfermo. A Lenin le dan cuarenta de fiebre y dolores articulares en cuanto alguien le contradice.
F. J. L.: Y una de las cosas que también los hace muy similares es que, pudiéndose ganar la vida bien y vivir cómodamente, viven como miserables, viven vagueando, no trabajan jamás, no cobran nunca pero se las arreglan para…
A. E.: son sablistas, sablistas profesionales.
F. J. L.: El número trescientos uno de la Gaceta Renana5, que es lo último que hace Marx
A. E.: en rojo, que va todo en rojo
F. J. L.: llamando a la guerra
A. E.: civil directamente
F. J. L.: dolores de parto son necesarios. Pero es que es una cosa verdaderamente terrible. Está en la página trescientos setenta y nueve, vale la pena leer el párrafo porque alguno pensará, bueno, exageran un poco. No, no, no. Dice esta fiera: está claro, señores; el propio canibalismo de la contrarrevolución convencerá a las naciones de que sólo el terror revolucionario puede abreviar, simplificar y concentrar los criminales trances agónicos de la vieja sociedad y los sangrientos espasmos unidos al nacimiento de la nueva; está claro, señores, no tenemos compasión ni la pedimos; cuando nos llegue la vez no habrá escusas que valgan para el terror revolucionario. Este es Carlos Marx, que presentan como un teórico. Es un tío sanguinario. Es un terrorista que, además, se ha gastado la mitad de la herencia en comprar armas para darlas a los obreros, que mueren usándolas, claro.
A. E.: Que mueren. Y luego él es muy cobardica, como Lenin. No va nunca a una manifestación. No va  a la batalla. Son casi pusilánimes clínicos. Ahora, hay una magnitud de rencor. Aquello de que se está afeitando y le molestan los forúnculos, porque siempre tiene mala sangre, y de repente se lo estalla y le manda la carta a Engels y le dice: me he estallado un forúnculo y me ha salido el pus hasta es espejo… dice: la burguesía ya pagará con su vida mis forúnculos… y lo escribe…
F. J. L.: lo dice, sí, es sorprendente. ¡Qué gran confianza en sí mismos! ¿No?
A. E.: No, no. Él tenía poderes hipnagógicos, porque Engels era un hombre de talento y un buen escritor y un hombre estudioso. La seducción de que es objeto por Marx es una seducción de tipo hipnótico, mesmérico. Aquí hay un elemento que está mucho más allá de la consciencia. Por cierto, volviendo a Marx, yo creo que el problema de Marx y el de Lenin es que no se han dado cuenta de que en el espíritu humano hay mucho más de inconsciente que de consciente. Igual que ves un bloque de hielo flotando y por el principio de Arquímedes sabes que no llegará a un décimo de la masa total, pues yo diría que es la misma proporción la que disfruta el espíritu humano. El gran don del espíritu humano es que haya esa magnitud de inconsciente que nos apoya y que nos mantiene. Fíjate, ocho mil millones de personas viviendo como nunca…
F. J. L.: Esta es otra gran cuestión. Aparte de los dogmas, del fetichismo de la mercancía, que es la base. Ahí empieza todo. El dinero nos lo oculta todo, pero yo voy a acabar con el dinero y vamos a vivir en una edad de oro, sin oro, lo cual es una cosa fantástica…
A. E.: el oasis extradinerario
F. J. L.: exactamente, y lo dice. Encima lo dice. Pero hay otras dos cosas: lo que toma de Ricardo, de la caída tendencial de la tasa de ganancia, que es otra majadería monumental, que él, en lo que está viendo… que lo cuentas muy bien, cuando él se va a vivir a Inglaterra, que se va asqueado, no tiene más remedio que irse a Inglaterra y dice: porque es que allí la prosperidad hace acomodaticia a la clase obrera. Vamos a ver ¿tú qué quieres? ¿Qué sean desgraciados?
A. E.: claro, él quiere, él quiere la guerra
F. J. L.: lo mismo que Lenin después. Que se mueran de hambre, porque si no, no se rebelarán.
A. E.: Federico, la depuración, la depuración, la limpieza
F. J. L.: la eugenesia
A. E.: la eugenesia, la ingeniería social
F. J. L.: sí, sí, pero que incluye la eliminación del género humano
A. E.: Claro. Acuérdate de que llegan a Rusia y hay un dos por ciento de proletarios, en el sentido literal. Pues hay que conseguir que ese dos se lleve al cien por cien. Eso quiere decir que vas a acabar con el noventa y ocho por ciento de la población.
………………………………………….
F. J. L.: Hay un momento que tú cuentas también en este segundo tomo… esta parte es muy interesante… es lo del brujo galés, Lloyd George, que es lo contrario, es el reformista que tiene que pelearse con los militaristas, con los obtusos, etcétera, y dice: vamos a destinar una pequeña parte del presupuesto militar para mejorar la existencia de las clases, muy aperreadas, porque las clases bajas en Inglaterra no tenían la asistencia que tenían por ejemplo en España, desde los Reyes Católicos
A. E.: ni en Alemania
F. J. L.: ni en Alemania, tremendo. Pero tiene que pelear absolutamente con todo el mundo. Y sin embargo se revela extraordinariamente eficaz. También explicas muy bien que Bismark crea una alianza aristocracia-proletariado para machacar a la burguesía y, probablemente, ese es el gran triunfo de los equívocos de Marx… Y es que la burguesía, que es el elemento dinamizador de todos los procesos comerciales, inevitablemente democráticos
A. E.: ¡la innovación!
F. J. L.: claro… queda aplastada entre dos legitimidades, la clásica y la del futuro. Y realmente los machacan y vas viendo como todos los reformistas acaban siendo triturados, especialmente en Francia. Pero en Francia se produce además la eclosión de un personaje, que es Blanqui. Blanqui, que es una especie de dandi criminal
A. E.: una furia de la naturaleza
F. J. L.: es un asesino nato
A. E.: además acusado de estar siempre en connivencia con la policía
F. J. L.: como Stalin, como Lenin. Siempre son agentes dobles
A. E.: Es que la historia real es maravillosa. Federico, no hay nada como eso. No hay nada como acercarte de repente y decir: ¡oh, Dios mío!
F. J. L.: El cautivo, que cuentas la historia de Blanqui, que estuvo muchos años presos, siguió haciendo el mal y le iban perdonando la vida, y se metía en un lío cada día más gordo
A. E.: yo creo que hasta cuatro absoluciones de pena de muerte o tres
F. J. L.: y como dices: tiene una muerte fantástica, de un derrame cerebral cuando arengaba a sus seguidores. Es una muerte perfecta para él. Sin embargo los marxistas le reprochan a Lenin que es un blanquista, que es lo que es.
A. E.: Claro, lo es, pero es que el más blanquista es el propio Marx.
F. J. L.: ¿Por qué la figura de Marx se convierte en un estudioso que está sentado en su sillón, cuidándose sus furúnculos y tal, pero estudiando, en lugar de lo que es también, en la Primera Internacional, el rival de Bakunin y un gran estafador
A. E.: no, no, estafador y agitador. Él tiene una escuela de tiradores de bombas y de artificieros
F. J. L.: esta parte se oculta siempre
A. E.: y esto es lo que sale en la Comuna del setenta y es de lo que le acusan. Dice: pero de estos treinta mil muertos de la Comuna del setenta, por lo menos diez mil los ha formado usted con un ala secreta de la Internacional en la que ha creado una variante de la Liga de los Justos que en realidad no es más que una variante de asesinos profesionales, de dinamiteros.
F. J. L.: Hay un personaje que es el opuesto y al mismo tiempo el gemelo, como Lenin y Trotsky, que es Bakunin. Bakunin tiene un elemento humano que no tiene Marx. De hecho hay un alegato
A. E.: y una clase social. Es un aristócrata, un príncipe
F. J. L.: el príncipe era Kropotkin, y todos amigos de Herzen, que es el principio civilizador del exilio
A. E.: gran tipo
F. J. L.: extraordinario, extraordinario. Y Kolokol6, La Campana, la gran revista liberal, de izquierda, pero eran liberales. Pero hay un momento en el que Bakunin le reprocha a Marx su capacidad de manipular, de hacer el mal. Bakunin, con Nechaev, en el fondo está creando las mismas bases del leninismo. El Catecismo Revolucionario, que lo hacen entre los dos, es igualmente criminal. Pero sin embargo Bakunin es como si no se creyera su doctrina. Marx se cree todo lo que dice. Bakunin vacila. Bakunin parece que reflexiona.
A. E.: Hombre, él en cuanto le dan una oportunidad se va a una barricada y pone una bomba. Pero en la práctica, acuérdate, si tú te lees la obra completa de Bakunin (yo me traduje la Antología esta de Alianza en dos volúmenes, del inglés; yo lo conozco muy de cerca)…
F. J. L.: o sea, que eso que yo me embaulé era tuyo…
A. E.: sí, era mío, sí
F. J. L.: podías haberlo hecho en un tomo
A. E.: pero acuérdate de que él lo único que propone como reforma política es acabar con la ley de herencias, impedir que haya transmisión patrimonial post mortem y cree que las cosas, por sí solas se van a hacer. Bakunin evidentemente tiene una noción de la complejidad, como la de Adam Smith o la de Hume, que es la que le falta a Marx. Por eso cuando conoce a Marx y Engels dice: son dos señoritos de provincias que creen en una clase imaginaria; el proletariado no existe; esa clase disciplinada, docta y justa no existe.
F. J. L.: En la página trescientos veintiocho del segundo tomo del libro de Escohotado, esta es la frase de Bakunin que casi parece de Tocqueville: qué mente, por muy brillante que sea o, si queremos considerar una dictadura colectiva, incluso con centenares de individuos dotados de facultades superiores, está capacitada para recoger la infinita multiplicidad y diversidad de intereses, aspiraciones, deseos y necesidades cuya suma constituye la voluntad colectiva de un pueblo. ¿Dónde están esas mentes tan dotadas y abiertas como para inventar una organización social capaz de satisfacer a todo el mundo? Esa organización será sólo un lecho de Procusto donde se verá forzada a descansar la infeliz sociedad. ¡Es el Partido Bolchevique!
A. E.: completamente
F. J. L.: pero totalmente. Y sin embargo luego manda a Fanelli7 a España, la parte criminal de Bakunin, que también la tenía… manda a Fanelli a España que en italiano convence a todos de que va a solucionar… no lo entienden…
A. E.: no lo entienden, sí. Sólo exploitation, dice exploitation y es lo único que les suena…
F. J. L.: Debía tener también poderes hipnóticos, porque lo de Fanelli… ¿cómo puede convencer a los catalanes de que poniendo bombas eso se iba a arreglar?
A. E.: Bueno, acuérdate como fue aquello de Alcoy, que terminó… que luego siguió con la semana trágica de Barcelona… Los alzamientos anarquistas en España se cargaron la Primera República
F. J. L.: la Primera y luego la Restauración y matan a Cánovas… matan continuamente
A. E.: matan continuamente, sí. Lo del Corpus, la bomba en el Corpus8, que ni siquiera la tiran en la cabecera de la comitiva; la tiran atrás, donde van las mujeres y los niños. Una matanza atroz.
F. J. L.: Hay un momento en el que en Rusia, que es un país muy complicado, toda una capa social, la de los estudiantes, los intelectuales rusos brillantísimos
A. E.: la intelligentsia
F. J. L.: hablamos de Herzen, de Ogarev
A. E.: acuérdate, intelligent es el joven que viene de familia rica
F. J. L.: está en Turguéniev, en Padres e hijos ya está; ahí está ya todo
A. E.: Ese libro a mí me abrió los ojos.
F. J. L.: Es maravilloso ese libro, sí.
A. E.: Ahí está el nihilista. Ahí está el primer nihilista. De ahí sale Nechaev
F. J. L.: que es el que aparece luego en Los demonios, de Dostoyevsky, ya como un criminal basado en la realidad. Es terrible.
A. E.: Sí, es periódico, es noticia de periódico.
F. J. L.: ¿Qué tienen los Naródniki, los de la Voluntad del Pueblo10, los populistas, que son el hermano de Lenin, que fue ahorcado por tratar de matar a Alejandro III…?
A. E.: sí, sí, pero Mikhailov, Zhelyabov
F. J. L.: todos, todos, en un momento en el que Rusia está empezando a despegar realmente
A. E.: con el único zar liberal y razonable que hay que es Alejandro, al que matan de una forma brutal
F. J. L.: delante de su hijo y de su hermano y además cuando se cumplían los veinte años de la liberación de los siervos
A. E.: hay una descripción muy pormenorizada del atentado y de cómo se va consumando. Te acuerdas que se encuentran unas cañerías para hacer la… y tienen que aguantar la peste…
F. J. L.: parece los de Carrero, por cierto. Luego, cuando llega Lenin, se repite continuamente en la resistencia contra el comunismo en Rusia y es el factor judío. La enorme cantidad de judíos que hay en el elemento revolucionario. No porque sean más en la intelligentsia, no, no. Es porque en los radicales hay más judíos que en ningún sitio. ¿Eso tiene alguna explicación para ti?
A. E.: El texto entra mucho en eso. Hay dos pueblos judíos. El judío propiamente cosmopolita, que es un peligro porque es el que quiere hacer que todo el mundo, de alguna manera, se adapte al ideal comunista y luego el judío que es judío inglés, judío español, venezolano… y que no plantea ningún problema, que es sin duda el pueblo más inteligente y el más dotado de la historia universal, el pueblo elegido, y por eso tienen el veinte por ciento de los Premios Novel siendo el dos por mil de la población universal.
F. J. L.: ¿En qué momento se produce esa inversión en que los judíos buenos son los arraigados y los malos, los que se convierten a la revolución y a destruirlo todo son los que antes… es un cambio…?
A. E.: acuérdate de Lisímaco, que es hermano de Filón de AlejandríaLisímaco es cuestor de Alejandría y es el hombre más rico del Imperio Romano y el íntimo amigo del emperador Claudio… Entonces los judíos tienen un nivel de población, que sólo hoy han alcanzado, en el censo del emperador Claudio. Luego se meten en un cisco gigantesco… Eso sí, negar que el noventa y ocho por ciento (digo noventa y ocho, no noventa) de los altos mandos de la Revolución Bolchevique mundial son judíos es, simplemente, negase a la evidencia. Y también es una tontería decir que si es un dos por mil de la población… no es cierto. Algunas ciudades, como Minsk, en Bielorrusia, tenían más de un treinta por ciento. Y de ahí salen personajes gigantescos, como Parvus, del cual espero que hablemos algunas palabras
F. J. L.: porque además es el gran desconocido, es el financiero de la cosa. Para ser parvus11 es el que da realmente a todos.

NOTAS

1 Henry Thornton (10 de marzo de 1760 – 16 de enero de 1815) fue un economista, banquero y parlamentario inglés.
2 An Enquiry into the Nature and Effects of the Paper Credit of Great Britain (1802). Crédito papel: una investigación sobre la naturaleza y los efectos del crédito papel de Gran Bretaña (Ediciones Pirámide, 2000).
3 Maestros de la sospecha wikipedia
4 Los Grundrisse o Elementos fundamentales para la crítica de la economía política son una recopilación de anotaciones de Karl Marx, completada entre 1857-1858, que puede considerarse borradores del El Capital.
5 La Nueva Gaceta Renana: Órgano de la Democracia (en alemán: Neue Rheinische Zeitung: Organ der Demokratie) fue un diario alemán editado por Karl Marx en Colonia entre el 1 de junio de 1848 y el 19 de mayo de 1849. Fue uno de los principales órganos de difusión de las Revoluciones de 1848 en Alemania. Este diario estaba considerado por sus editores y sus lectores el sucesor de la Gaceta Renana (en alemán Rheinische Zeitung), también editada por Karl Marx entre 1842 y 1843, y que fue suprimida por la censura.
6 Kolokol (Russian: Колокол, lit. "bell") was the first Russian censorship-free weekly newspaper in Russian and French languages, published by Alexander Herzen and Nikolai Ogaryov in London (1857–1865) and Geneva (1865–1867). It had a circulation of up to 2500 copies. Despite being banned in Russia, it was well known and had a significant influence on the reformist and revolutionary movements of the 1860s.
7 Giuseppe Fanelli (1827 - 1877, Nápoles, Italia). Revolucionario y anarquista italiano. Se unió a la Primera Internacional donde formó parte del ala libertaria. Fue a España en un viaje planeado por Mijaíl Bakunin para difundir las ideas anarquistas y ayudar a la creación de la sección española de la Internacional. Se dice que sus ideas fueron transmitidas a los obreros de Madrid mediante señas y la ayuda ocasional de un trabajador que conocía el francés, pues Fanelli no hablaba español y hubo de emplear tal lengua para difundir los ideales anarquistas.
8 El Atentado de la Procesión del Corpus fue una acción terrorista ocurrida en Barcelona el 7 de junio de 1896 contra la procesión que se celebraba con motivo del Corpus Christi. Sobre las 9 de la noche, fue lanzado un artefacto explosivo en el momento en que la Procesión del Corpus de la Iglesia de Santa María atravesaba la confluencia de las calles de los Cambios nuevos y Arenas del Cambio. La explosión provocó al instante 3 muertos y numerosos heridos, aunque en los siguientes días muchos de ellos fallecerían a consecuencia de las heridas. Finalmente hubo 12 muertos en total y otras 70 personas llegaron a ser atendidas por heridas de diversa consideración. Las víctimas eran ciudadanos corrientes puesto que las principales personalidades y autoridades públicas iban tras la custodia y no se vieron afectados.
9 Nikolay Platonovich Ogarev, en ruso Никола́й Плато́нович Огарёв (San Petersburgo, 6 de diciembre de 1813 - Greenwich, Inglaterra, 12 de junio de 1877), fue un escritor y periodista ruso. Estrecho colaborador de Aleksandr Herzen, con quien fundó en Londres, en 1857, el periódico antigubernamental Kólokol, La Campana. Nacido en una familia de acaudalados terratenientes, cursó estudios en la Universidad de Moscú, donde se unió a grupos de socialistas utópicos, lo que produjo su arresto y destierro a la provincia de Penza, en su finca. En 1856 abandonó Rusia para siempre, viviendo largos años en Londres y en Ginebra.
10 Naródnaya Volia (ruso: Наро́дная во́ля, conocido también como La voluntad del pueblo en español) fue una organización rusa revolucionaria de principios de 1880. Fue formada en agosto de 1879. Su acto más relevante fue el asesinato del zar Alejandro II mediante un atentado en marzo de 1881, al cabo de varios intentos fallidos. Se disolvió en 1884.
11 En latín “pequeño”. Dícese de la cualidad, del valor: mezquino. Dícese de la clase, de la condición: bajo, humilde.