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lunes, 24 de abril de 2017

La biblioteca de Antonio Escohotado. Conversación con Nuria Richart para LDcultura (Libertad Digital Cultura) publicada en junio, julio y agosto de 2016.



Sí, yo sé quiénes son esos. Pobre gente. Ellos creen que el mundo va a estar mejor haciendo que personas que trabajan, como tú o como yo, sean gravadas para que puedan seguir sin trabajar las personas como ellos. Quieren hacer un desplazamiento de la renta de manera que se generalice un ciudadano subvencionado por el Estado desde el nacimiento hasta la muerte. Y dices, bueno, eso está muy bien, pero tenga en consideración que el país tiene una enorme deuda exterior, que hay que pagarla todos los meses. ¿Cómo va usted a pagar la deuda, si en vez de crear fuentes de ingresos, va a provocar una fuga inmediata de capital y de personas a otra parte? ¿Cómo va a pagar? No. Pensar según la consecuencia tercera no pertenece a este tipo de personas. Se conforman con la primera premisa. Llegar a la segunda, a la tercera o a la cuarta premisa es demasiado; produce humo en sus limitadas cabezas. (Y que tantas personas le compren ese discurso…) Esas personas le compran ese discurso porque la mayoría son hijos de familias empobrecidas por el crac del 2008. ¿Quiénes son los empobrecidos por el crac del 2008? Básicamente gente que quiso ser muy lista y aprovechándose de las hipotecas baratas comprarse tres y cuatro casas. Esos fueron castigados como el del timo de la estampita, porque el timo de la estampita tiene como característica que está el timador, pero el verdadero timador es el timado, que es el que cree aprovecharse de un idiota que le enseña un fajo de billetes y piensa ¡jo! Ahí tiene que haber un millón… Y le da los diez mil que lleva en el bolsillo y luego, claro, le timan. Esto es exactamente el timo de la estampita de esos hijos de familia que el 2008 iban de millonarios y luego llevan ocho años de pordioseros… Yo diría que eso es un treinta por ciento de sus votos. Y luego están todas las demás personas que no han encontrado su vocación, que no saben hacer ningún trabajo con alegría y que lo mejor que pueden tener es que, simplemente por existir, les paguen un dinero. Fíjate que los suizos, el país más rico de la Tierra acaban de votar el setenta y ocho por ciento en contra del salario social. Setenta y ocho por ciento de la población dice ¡no! Esto daría lugar a un país de indolentes, de incapaces, hundiría el prestigio internacional de Suiza… ¡de ninguna manera! ¿Cómo se les ha ocurrido eso? En cambio al de Grecia o a este genial administrador de la economía, el señor Maduro, o la señora Kirchner, otra genial administradora de la hacienda pública, se les ha ocurrido coger y a esto millones y millones de gente joven, que están un poco corrompidos por la opulencia, por la gran cantidad de cosas que hay ahora, que ni se parece a la que había cien años antes… Cien años antes es que no había nada. Los españoles eran un pueblo esmirriado que median diez centímetros menos y tenían los huesos delgaditos como un pigmeo del Kalahari… Y sin embargo los podemitas y sus equivalentes, el señor Maduro y el señor que está en Grecia, dicen ¡que el mundo está peor que nunca! ¡Qué el mundo va fatal! ¡Que qué horror! Y tú dice, el mundo irá sin duda fatal siempre que a ustedes les voten y ustedes manden en algo, porque lo primero que han hecho es no estudiar y hasta que no estudien ustedes, créanme, en todo… da igual que sea para hacer una cañería como para hacer la pata de una mesa, de verdad, hay mucho más conocimiento del que ustedes imaginan. ¡Sean Humildes! Pónganse a estudiar. (Si es optimista por ser liberal) Yo soy socialdemócrata. El liberalismo no puede ser conservador. Muchos de los que se llaman liberales ahora son conservadores. Son personas que tienen terror al cambio. En un momento como el actual, en que Internet ha revolucionado todo tanto, como en otros momentos el descubrimiento del fuego o de la rueda, el liberal tiene que demostrar ente todo apertura; fidelidad a la unidad indisociable de la justicia y de la libertad. Tenemos libertad porque amamos la justicia. Tenemos justicia porque amamos la libertad. Hay toda una serie de insensatos, que bien por misantropía, es decir, por odiar al hombre u odiarse a sí mismos, bien por ignorancia, bien por otro tipo de resentimiento, ignoran esto y entonces dicen ¡No! ¡Yo no quiero libertad, yo lo que quiero es igualdad! Y tú les preguntas ¿de zapatos? ¿Tamaño de la nariz? ¿Color del pelo? Nadie gana nada con la igualdad en esos términos. La única igualdad que podemos sostener es igualdad ante la ley… es decir, que antes hemos votado unos preceptos y todos, ¡todos!, los va a obedecer, desde el que más manda al que menos manda. ¿Y qué si no lo obedecen? Pues a la cárcel. El mundo va a mejor, a mucho mejor. Lo que pasa es que sigue habiendo estos juzgadores, estos que ponen en la puerta de su casa, aunque sea implícitamente, odio todo, salvo a los que odian también todo, que son mis amigos. Bueno, pobre gente. Nuria, veo que me estoy enrollando como una persiana y no hay manera, no hay forma de decir cosa que valga la pena si se intenta hablar de todo a la vez. Yo estoy intentado hablar de todo a la vez, con lo cual podemos cortar…

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(Sorprendió que escribieras sobre los enemigos del comercio) Era una asignatura pendiente mía, estudiar teoría económica e historia económica. La tenía pendiente y empecé a coger al toro por los cuernos a finales de los años noventa. Me ha venido muy bien, igual que la época que dediqué a química, física y matemática contemporánea, que está plasmada en Caos y orden. (¿La portada fue idea tuya?: Quentin Matsys, Jesus Chasing the Merchants from the Temple) No, la portada es idea de Guillermo … que era mi editor antiguo. Es muy gracioso que Jesús expulsa… dice habéis hecho casa de comercio la casa de mi padre, pero claro, el Templo de Jerusalén recibía peregrinos de todo el mundo antiguo y los peregrinos, para hacer las ofrendas, porque Yahveh lo único que aceptaba era ofrendas de sangre… esa gente que llegaba de los cinco rincones del mundo necesitaba, para empezar, cambiar sus monedas para poder comprar un palomo, una vaca, una oveja… que es lo que sacrificaban a Yahveh. Es lo mismo que si ahora yo me voy a La Meca y a la gente que le da vueltas al monolito le digo ¡no, aquí no se mueve nadie! Realmente se cabrearían bastante los islámicos…
¿Hasta qué punto se puede trabajar un libro que ya se desencuaderna? No hay forma de mantenerlo unido [Simon Sebag Montefiore, Stalin: The Court of the Red Tsar]. (¿Cuántas veces lo has leído?) Las necesarias para ocasionar esta severa destrucción. Gracias a que murió Stalin no exterminó a los judíos masivamente, como lo había hecho Hitler, pero él preparaba una de millones.
Este es una maravilla. Elie Halévy es probablemente el mejor historiador en el primer tercio del siglo XX. Esta Histoire du Peuple Anglais au XIX Siecle… Además Halévy era bilingüe y vivió gran parte de su vida en Inglaterra… Siete tomos sobre la historia del pueblo inglés en el siglo XIX ¡Toma castaña! Estos son eruditos de verdad, no eruditos a la violeta. (¿Crees que sirve de algo la historia?) No hay otra. No hay más regla para el hoy que conocer qué pasó ayer.
Este es un libro muy interesante en dos volúmenes, de Troeltsch (Ernst Troeltsch, The Social Teaching of the Christian Churches), que permitió a Max Weber… era íntimo de Weber… como Troeltsch se dedicó al estudio de las primeras sectas cristiana, eso permitió que Weber concentrarse su atención sobre otros factores, como el capitalismo, el espíritu del capitalismo y su relación con la ética protestante, o los estudios de economía o de derecho. Es un caso de dos íntimos desde el colegio que se van apoyando, sabiendo que hay que hacer un gran trabajo sobre el conocimiento y dice tú te encargas del lado izquierdo y yo me encargo del lado derecho.
Algunos de los tomazos de El Capital… ¿donde está don Carlos? Aquí está. Yo creo que debo ser uno de los pocos españoles que se lo ha leído y no una vez, sino muchas. A Mao Zedong, cuando fue a ver a Stalin, en el cuarenta y nueve, le preguntó Stalin ¿Qué tal tu lectura de Marx, y dice bueno, yo he leído El Manifiesto… y dice ¿y El Capital?... Dice nooo… Y Mao es el gran teórico del materialismo dialéctico… y Stalin confesó yo tampoco. Y aquí estamos mandando y los demás obedeciendo. Todo eso que se llama el algebra del capital, que es un santo camelo, lo que se llama plusvalor o plusvalía, que es una magnitud no cuantificable y, por tanto, una no magnitud. Aquí vemos la letra, que es muy interesante… una letra imposible… es peor que escritura cuneiforme. Nadie la entendía. Sólo la familia y Engels. Es ridículo, es ridículo. Y luego se le ocurrió, por única vez en su vida, cuando ya se le habían muerto de hambre tres hijos, por falta de trabajar él, claro, le convenció Engels, vamos a ver si te empleas como escribiente de correos… fueron allí, le vieron y dijeron ¿escribiente con esa letra? Primero aprenda caligrafía y luego ya veremos.
(¿De Rousseau también tienes?) Ha hecho mucho daño. Parecía que hacía mucho bien. Le hicieron caso Robespierre, Saint-Just, todos los guillotinadores… Porque a partir de ahí vienen todos los males. Matas a Luis XVI y a María Antonieta y, poco después, matas a la familia del zar, a la zarina y a cinco hijos. Hay que ser asesinos, cobardes, con bayonetas matar a cuatro niñas y a un niño ¡hijos de la gran puta! ¡Qué vergüenza, qué vergüenza! Sin embargo claro, héroes... Dice Trotsky ¿cómo íbamos a dejar vivos a la familia del zar? ¡Así demostrábamos la seriedad de nuestra empresa!
Eso es Les Thibault, de Roger Martin du Gard, a mi juicio la mejor novela escrita. Le dieron el premio Novel en el año veintisiete. El mejor relato sobre causas y consecuencias de la Gran Guerra, de la Primera Guerra Mundial.
El tabú es muy peligroso. Yo, por alguna razón, he cogido los dos temas tabús del siglo XX, las drogas y el comunismo. Y aunque en principio debería agradecérseme que he convertido una cuestión meramente sensacionalista o desinformada, en una cuestión… el uno son dos mil páginas, el otro van a ser tres mil, viendo las fuentes y haciendo una selección de los datos para que las personas realmente puedan saber qué es lo verosímil y qué es lo no verosímil… Esto, que podría haber sido una fuente de gratitud para mí, se ha convertido en lo contrario. Me tiré una condenorra por lo primero y vamos a ver si lo segundo no me cuesta un incendio local. Abordar los dos temas tabús del siglo me enorgullece. Me parece que tenía que hacerlo y moriré, sin duda, mucho más tranquilo. Las personas no quieren saber nada parecido a la verdad sobre el tema. (¿Por qué?) Sería muy largo. Para eso he escrito todas esas páginas sobre las drogas. Treinta ediciones. Solamente ponerlo en inglés, en alemán y en italiano es el trabajo que les queda a mis hijos para poder vivir de las rentas lo que les quede de vida. Ese, como es natural, no está subrayado (es la Historia general de las drogas). Cincuenta y cinco mil entradas tiene el índice analítico. Es la conspiración del silencio en materia de drogas. Lo mismo pasa con el comunismo. Cuando te pones a investigar ¿de dónde viene esto? ¿Quiénes lo han defendido? ¿Cuáles son sus razones? ¿Cuál era su vida familiar? ¿Eran ricos… pobres…? ¿De qué vivían? Eso no… una vez que te pones a ello dices no, esto no interesa a nadie, esto es una indiscreción. (¿Cómo explicas esa admiración de tantos intelectuales, sobre todo franceses, por los totalitarismos de izquierda?) Tremenda, tremenda… es criminal, es criminal. Sartre, por ejemplo, que mintió sistemáticamente diciendo que había actuado con la Resistencia, nunca hizo nada con la Resistencia. El que sí hizo, por ejemplo, fue MalrauxMalraux fue coronel de la Resistencia y no fue fusilado de milagro por los nazis… los mismo Camus. Sin embargo cuando nombraron un tribunal en Francia, en el año cuarenta y cinco, para depurar responsabilidades de colaboracionistas, la presidencia tendría que haberla tenido Malraux, que declinó formar parte del tribunal. Luego se lo ofrecieron a Camus, que declinó formar parte del tribunal. ¿Quién presidió el tribunal? Jean Paul Sartre, el único que no había dado palo al agua.
Una maravilla poco conocida, Jonathan Ott; este es el único libro sobre drogas comparable con el mío, Pharmacotheon; plantas enteogénicas, sus fuentes vegetales y su historia. Abundantes notas que pueden ocupar diez y veinte páginas, de una letruja… con todo el aparato químico. Y esto es sólo sobre las plantas de la familia que podemos llamar de viaje, alucinógenas.
Esto lo debes recordar tú, de El Escorial, porque allí estaban (Alexander Shulgin, Tihkal: La Continuation y Pihkal: Una Historia de Amor Químico). Estos dos se descubrieron unos dos mil fármacos nuevos de la familia psicodélica… Venían químicos y no tenían ni idea… les decía ahora coges un sulfato… y decían ¿cómo un sulfato de flúor… cómo hago un sulfato flúor…? (¿Y quiénes son? Cuéntanoslo) Alexander Shulgin, familia rusa; primero trabajó como químico de la CIA en los planes secretos para afectar a Fidel Castro, a Sukarno y gentes así… mandarles drogas y volverles locos. Luego se dio cuenta de que eso estaba muy mal y se convirtió en uno de los grandes químicos de la fraternidad, de los hippies. En triptamina se han descubierto más de mil variantes de fármacos en uso y en feniletilamina más de setecientos, y esta es una cuestión química que está todavía por ver qué demonios de relación hay entre las estructuras químicas y el efecto que tienen sobre la emoción y la percepción humanas. Es en gran medida un asunto del cual tendremos que enterarnos poco a poco, con honradez de estudiar y no de pontificar. (Una historia química de amor…) El obtenía una droga y la probaba consigo mismo, luego se la daba a su mujer y teníamos un pequeño grupo de siete u ocho, que éramos el grupo experimental, y luego "Sasha" nos lo mandaba y decía a ver qué tal, y experimentábamos con dosis bajas, medias y altas de cada una… y también él recomendaba mezclas de unas con otras.

Yo llevo este diario, que les permitirá pagar sobradamente mi entierro... Los raros momentos en que se me ocurre algo que pienso que vale la pena lo apunto… Sobre todo mi régimen de drogas. (Tu diario se publicará póstumo…) Seguro que será un best seller. Estoy haciendo un experimento cuyo objeto soy yo mismo. Tengo un par de personas más. Hace tres años las había desahuciado por cáncer el médico y entonces empezaron a tomar lo que yo tomo y ahí están, vivitas y coleando y tan contentas. (¡Ostras!) Yo no lo publico antes de morirme porque temo que venga una turba gris a quemarme la casa. Yo tengo la regla de no releer nunca lo que he escrito, pero ahora se puede hacer un cambio. La excepción confirma siempre la regla: para no acabar en un pataleo patético ante la Parca, ir envejeciendo debe usarse para aprender el desapego, reduciendo paso a paso un instinto de conservación que nos ayudó a sobrellevar dificultades, pero resulta progresivamente absurdo. Cuando la vida se despide de ti, lo mejor que puedes hacer es decir tú: yo también, ¿eh?, hasta luego. Es tremendo ver gente que la vida se despide de ellos, como ¡ah, esto no lo puedo decir! Y de repente se aferra especialmente a ella y te dice: ¡pues ahora es cuando quiero vivir…! Resulta que tiene un cáncer horrendo que se lo va a llevar y ¡pues ahora voy a luchar! Pero si ya tienes ochenta años… ¿por qué…? (Quizá es inevitable… somos así…) Yo espero no ser así, pero hasta el último momento no se puede decir, porque podría ser como una bravata… Ya veremos.


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(Y aquí tienes los libros que necesitas) Aquí están todos los libros que necesito. Alguno anda en el suelo por ahí, pero la mayor parte está, sí. (Estos libros los tienes subrayados) Claro. Ahora vamos a ver cómo los subrayo unos y otros, si te parece. (¿Tienes un orden?) Poco. Empecé uno alfabético que no se pudo acabar de cumplir.
Por ejemplo aquí empezamos con cuatro de Fichte, que no los tiene ni su padre.
Luego no debía está Schelling, porque la letra ese no va con la efe, pero como Schelling era el discípulo directo de Fichte, pues no hay más remedio que tenerlo…
Por ejemplo mi edición de la Fenomenología del espíritu… Esto es una cita de la Enciclopedia de las Ciencias Filosóficas que he decidido añadir al epígrafe de la consciencia, que no es un epígrafe; es la sección quince del libro uno… (¿Por qué dicen que Hegel es lo más complicado de entender?) Porque él sólo aprendió a escribir cuando ya estaba cerca de morir. Ya sabes que Hegel murió porque le trajo la mujer el cólera. La mujer de Hegel y la mujer de Fichte iban a hospitales de la guerra austro-prusiana, del treinta. Entonces, de ir a los hospitales, había una plaga de cólera y los pobres dos grandes catedráticos de Berlín, Hegel y Fichte, murieron en veinticuatro horas. Era la mente más profunda, centelleante y, claro, como no sabía escribir el lector padece doblemente; no sólo es la enorme profundidad… Te en cuenta que lo que Hegel intentó es hacer visibles las fuentes del movimiento. Es muy fácil ver una cosa movida, pero no suele ser visible el resorte que la mueve. La filosofía hegeliana es un intento de reflexionar sobre el resorte dinámico de las cosas y eso es algo así como hacer visible lo invisible. Eso es lo que hace tan difícil a Hegel, pero también lo que le hace tan esencial, porque es el único pensador que en vez de ver cosas fijas, ve flujos, ve devenir en vez de ser… o nada, que es lo que ven los otros. Los franceses del año cincuenta al sesenta hicieron un trabajo extraordinario; traducción, edición, sobre todo ediciones bilingües… por ejemplo estas, las de la Pleiade son excepcionales.
Es curioso que a Gallimard lo persiguieron por colaboracionista al final de la Segunda Guerra Mundial, aunque es el hombre que editó a Sartre y a Camus y a Simone de Beauvoir… que no sé si sería muy reaccionario. Platón es el hombre más profundo que ha producido la humanidad en términos de pensamiento, porque su idea de la idea no la hemos superado.
Luego va a venir Aristóteles y va a decir una cosa muy interesante y muy pertinente, que es que la idea siempre pertenece a lo universal, pero que había que tomar en cuenta también el sector de lo real que podemos llamar lo particular, y eso es lo que es el concepto. La idea es la parte universal y el concepto es la idea realizada, la idea práctica, la idea consumada, esto y aquello. La edición de Tricot del la Metafísica… es una edición bilingüe de Aristóteles, aquí tenemos al padre de todos: hay en la naturaleza como entre los animales una inteligencia, causa del orden y del arreglo universal. Hasta aquí uno no empieza a saber que si no sabe afondo de una cosa, no sabe nada de esa cosa. Solamente acercarse nos cambia la postura del turista este que va a Port Aventura al turista que se pasea por la Luna. Este es el libro posiblemente más influyente jamás escrito en la historia de la humanidad, Physique de Aristóteles; son el total ocho libros. Por primera vez se dice que el movimiento es el tránsito de los posible a lo efectivo, el tránsito de la potencia al acto; νέργεια es “en έργων”, puesta en marcha, que también es puesta en límites. Esto es de un amigo que se lo compró al mismo tiempo que yo y no llegó a abrirlos. Están pegados al mío. ¡Qué raro, digo yo! Tengo la Física y no la tengo ni abierta. ¡Qué vergüenza, qué vergüenza! ¡Me han pillado!
(¡Qué divertido Suetonio!) Esta es una obra preciosa. Es una edición de Gredos admirable y bilingüe, claro. Y sobre todo son utilísimas las notas, porque son las divergencias del texto; como hay más de una copia resulta que unos dicen fu y otros dicen fa.
Esto es otra maravilla absoluta, es probablemente el libro de historia más… Ab Urbe condita, Tito Livio, Desde la fundación de la ciudad: Hemos perdido las virtudes que nos llevaron a dominar el mundo, es irreversible nuestra decadencia, se acabó la virilidad, se acabó la dignidad. Así empieza Tito Livio; bastante triste, pero es que tenía razón. Es que Roma entraba en una crisis irreversible.
¡Ah! ¡Aquí encontramos a los viejos poderosos! (Max Born, The Restless Universe) Este libro lo compone Born para que lo vayas abriendo así (hojea las páginas rápidamente para observar la “evolución” de una sucesión de dibujos) y lo vayas viendo… ¿te das cuenta cómo se va modificando? De vez en cuando te ruega que hagas esto y entonces le alivias a él en su propia exposición. Este es un libro fundamental. Esta es la base de la física cuántica. Heisenberg y él son los formuladores de la física cuántica… el principio de indeterminación. Es bonito el título: El universo inquietoque no se cansa.
Immanuel Kant en doce tomos, preciosa… Esta es la casa del tío que tiene los libros más aburridos de España; son los libros más aburridos de todos.
Es hombre que yo más he leído y que más admiro y que también lo tengo destruido, Freud. (¿Cuántas veces has leído este libro?) Fíjate que es a doble columna, con letra tipo del seis; ¡toma castaña! Yo a este lo admiro tanto como a Hegel. Para mí Freud, Hegel y Aristóteles son los tres maestros del género humano. Y es el mapa del psiquismo. Hasta entonces el psiquismo era un hablar por hablar, y el tío dijo inconsciente, preconsciente, súper yo, yo… es abrirnos un mundo, es como el descubrimiento de América, pero de nuestra América. Cambió el mundo. Le dijo a la humanidad: oye, ahora estáis enfermos todos de hipocresía; de cada diez mujeres, siete son histéricas, tienen síntomas de histeria de conversión… Ahora no hay ni una, salvo en el mundo musulmán, que abundan, por supuesto… Tienen los mismos síntomas de parálisis, etc., que tenía las histéricas europeas a finales del XIX. Ahora, en el tomo III de Los enemigos del comercio pago al fin mi deuda con él y le dedico un capítulo entero.
Están todos, sí, de Leibniz, de Ortega, Zubiri, Bakunín. Ortega es mi maestro total, sí, sí, y le adoro a Ortega.
Lecciones sobre la Filosofía de la Historia Universal (Leçons sur la philosophie de l'histoire, G. W. F. Hegel), esto es una maravilla. Posiblemente el libro más brillante de Hegel.

Después de Aristóteles, Hegel y Freud, este en cuarto lugar, David Hume, un solo hombre, Historia de Inglaterra, seis volúmenes, le hizo famosos, se vendió mucho, le vino muy bien. Es un poco parecido al Historia de las drogas mío. A mí me sacó de pobre y a Hume también. Son las clásicas obras que el lector normal está deseando comprase y leer.

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