Páginas vistas en el último mes

sábado, 27 de abril de 2019

Conferencia de Antonio Escohotado en el XIV Curso de Verano de Filosofía, Santo Domingo de la Calzada - Fundación Gustavo Bueno - Filosofía del Comercio (Lunes, 17 de julio de 2017). Bloque III


Público: La prohibición de las drogas...
Antonio Escohotado: La razón de la prohibición es diferente. Ahora todo el mundo tiene claro que Al Capone no fue el que hizo la derogación de la Ley Seca, pero está tan loco el personal que cree que la prohibición de las otras drogas no está sometida a lo mismo que la prohibición del alcohol. Que se pudo rechazar la prohibición del alcohol, pero que no se puede rechazar la prohibición de otras drogas. La actitud en esto de los americanos es reprochable, porque van a ser ellos los que deroguen la prohibición, como hicieron con la Ley Seca, y los que vuelvan a poner como cosas del intracomercio lo que decidieron que fueran cosas del extracomercio. En el ínterin habrán muerto cien millones de personas a tiros o de necesidad o perseguidos de una forma o de otra. Pero es que la humanidad tiene fases locoides y ¡qué le vamos a hacer! Persiguió brujas y tú dices: bueno, eso me parece una barbaridad. Lo que no te voy a admitir es que me digas que persiguiendo brujas vas a acabar con las brujas. Lo único que tienes que tener muy presente es que en el instante en que te pongas a perseguir a una bruja, van a aparecer cien mil. No me digas que quieres acabar con las drogas persiguiendo las drogas. Dime cualquier otra razón, pero no me digas esa, porque esa es mentira y lo sabes. Por ejemplo ¿qué problema había con la heroína antes de que se crease la figura del yonqui? ¿De dónde viene la figura del yonqui antes de la prohibición? De ninguna parte. Lo mismo que ahora tiene el yonqui para justificarse y amenazar con una jeringuilla infectada a alguien… ¿Quién tomaba heroína a finales del siglo XIX y a principios del XX? Wagner, Bismarck… ¿La tomaban para pinchar e intimidar a alguien y decir: quiero, quiero mi droga? La tomaban para trabajar más y mejor, que es para lo que se inventó. Sobre el opio, cualquier tratado, desde los últimos dos mil años demuestra que lo que hace es dar tono físico, diligencia, energía. Sin embargo está clasificado como narcótico, fármaco que induce el sueño. ¡Ah, bueno! Si usted quiere creer eso, creáselo, como que la Virgen siguió siendo virgen después del parto. Si quiere creer eso, pues creáselo, allá usted. Comprendo que hay una zona donde las cosas son … más allá de la razón. Los americanos van a mandar otra vez las drogas al mercado. Pero no hablemos de drogas, ¡coño! Estoy harto de las drogas. Ya he dicho lo que tenía que decir en su momento y luego, cuando se publique mi diario personal, de cómo me gobierno yo, día tras día en los últimos sesenta años… Pero si lo digo ahora vendrán y me quemarán la casa y a lo mejor con la familia dentro. Esa oportunidad no se la voy a dar.
P.: La visión de Roma en el primer volumen de Los enemigos del comercio, la opinión positiva del derecho romano...
A. E.: Yo la tengo. Para mí Horacio y Virgilio son sublimes, Tácito y Tito Livio son historiadores insuperables, me deleito con Ulpiano, con Paulo. Los romanos como juristas ha liberado a la humanidad por adelantado distinguiendo el derecho de la legislación. Los romanos fueron un pueblo que se sacrificó en aras del Estado, que por cierto, no era realmente el Estado, era el César, el divus, como dicen ellos, el Dios. Es una cultura muy contradictoria. Es una cultura de abnegación, de sacrificio, de entrega al bien común, sobriedad, austeridad, honradez que, en parte, por la esclavitud, que los royó como las termitas roen una piedra o una madera... Pero es que que no puede olvidarse que todas las obras ingenieriles romanas… en esto he estado repasando, con la capacidad que yo tengo, que por supuesto no tiene nada que ver con la omnisciencia… No he encontrado ni una sola obra arquitectónica o ingenieril romana que no esté hecha por un griego. No hay ni un solo matemático romano. Me parece que todo lo que hay de imaginación y creatividad, distinta del mundo judaico, esa sí se la atribuyo, y la preocupación por el pasado, que les ha dado una casta de historiadores quizá inigualable… el resto es Grecia. Pero ¿por qué Grecia se hundió? Por Roma. Las palancas que destruyen Grecia son, la primera Esparta, pero Esparta está desde el principio respaldada por el ejemplo romano. Este horror de los espartanos cuando Licurgo dice ¿cómo que la moneda…? ¡vamos a poner unos doblones de hierro! Y tú dices: no, es que la moneda es para el otro… no se ha dado usted cuenta de que es el otro el que la acepta o no la acepta. Si usted pone doblones de hierro como moneda, el otro dirá: pues métetelos donde te quepa, pero yo no me quedo con esto, de modo que el trato que se iba a hacer no existe. Yo creo que Roma ha sido tremendamente destructiva para el ingenio humano, porque es el primer imperio consolidado, donde la esclavitud se da por hecha. Y viene la voz del cristiano, que en principio sería una voz redentora, que diría: todos los hombres son iguales y están obligados a respetarse y a quererse en la medida de los posible. Y en vez de entender eso, entienden resignación: ahora eres esclavo, pero eso te va a dar las puertas del cielo; cuanto peor estés ahora, mejor estarás luego. Esa película ha hecho mucho daño a la condición humana. Nos ha hecho retroceder, cuando podíamos haber crecido. Esas dos enormes potencias que puso en juego Roma, que son el derecho y la historia, el recuerdo y al mismo tiempo la verdadera regulación del trato colectivo… luego, cuando resulta que Cicerón dice que el bien nacido jamás trabajará y que es vil (vil, dice Cicerón) cualquier tipo de actividad que redunde en dinero… dices: bueno, además de vil tú eres memo, porque ¿tú no necesitas dinero para hacer esto y lo otro? ¡Qué cara le hechas a este asunto! Aparte que Cicerón ya pública y privadamente fue traidor dos veces. A César lo traicionó miserablemente y eso, la segunda vez, le costó la cabeza.
P.: La ausencia del Imperio Español en Los enemigos del comercio
A. E.: Ya es bastante largo Los enemigos del comercio. Yo creo que no se ha publicado ningún ensayo en castellano, por lo menos en el siglo XX, de esas dimensiones. Pero anteayer le mandaba un mail a Elvira Roca, que ha escrito ese libro tan bonito de Imperiofobia, felicitándola por muchas cosas, porque además me ha permitido aprender sobre esto y lo otros, y preguntándole si estaba al corriente… todavía no tengo respuesta… ¡Ah! Respuesta general a lo de Imperio Español: el más benévolo imperio colonial de todos los tiempos, por inmensa diferencia, esto que quede claro. En comparación con holandeses, ingleses, americanos… aparte de que a los americanos no les gustan las colonias ni son imperialistas, pero los holandeses sí, los ingleses sí, los franceses también. No, el nuestro ha sido mucho más benévolo e Isabel la Católica y Bartolomé de las Casas y los demás son claramente almas de Dios benditas, que han querido el bien del indio. Eso no se puede discutir. Pero yo le preguntaba a Elvira ¿estás al corriente de que, aparte de las tremendas exageraciones de las Casas en su Brevísima relación sobre la destrucción de las Indias, el Tratado de regia potestad, de 1571, es la base de la independencia de la Provincias Unidas, de Flandes de España, en aquella guerra interminable de más de ochenta años que sostuvieron para su independencia? De ahí la toma directamente Jefferson para escribir el primer párrafo de la declaración de independencia americana, que es una reiteración casi textual de las Casas. ¿Estás al corriente, Elvira, de que Bartolomé de las Casas es la gloria eterna para España, porque es el que ha descubierto los derechos civiles y los ha planteado como tales? Todavía no me ha contestado. Vamos a ver qué dice. Se odia a las Casas por exagerar sobre los indios. ¿No se le odiará también porque estimuló la desmembración del imperio, empezando por los holandeses, que se independizaron ellos? Igual que los ingleses odiaron a los americanos. No sé. Voy a esperar a ver qué me contesta. Pero no me he dedicado a España por falta de tiempo, aunque sí he mirado muy de cerca la Semana Trágica de Barcelona o los eventos de Mayo del treinta y siete, porque estos sí son muy particularmente españoles y dentro de la historia que yo estaba siguiendo, la de los enemigos del comercio. Porque es amigos y enemigos del comercio. No me voy a meter en imperios. Es evidente que a España le fue muy mal el imperio justamente porque nosotros quisimos ser más buenos que los otros, pero a los otros también les ha ido mal. Así, con mis matemáticas torponas, llego a la conclusión de que las colonias vienen a costar a las metrópolis aproximadamente diez veces más de lo que rinden. Lo que pasa es que en el ínterin, antes de hacer la cuenta definitiva de resultados, donde siempre salimos perdiendo las potencias coloniales, se hacen muchos negocios y se hacen muchos desarrollos y crecen muchas cosas y hay progreso. Pero que en general es mal negocio sistemático cualquier colonia. ¿Por qué? Por una regla de homeostasis natural y comprensible. Hay más riqueza en la metrópolis y por un fenómeno de filtración, de una manera u otra no compensan las materias primas que se importan de las colonias con los productos refinados y el know how que devuelve la metrópolis, sobre todo cuando empiezan los problemas. Cuando empieza a haber movimiento independentista, protesta… entonces ya se convierte en literalmente ruinosa la operación y así se desangran países enteros e imperios enteros.
P.: Enfoque fundamentalmente moral del comercio y de la esclavitud en la obra de Escohotado… racionalidad de los imperios… el concepto de empresa en Escohotado… la idea de verdad… Gustavo Bueno y Blas InfanteGustavo Bueno y su libro El mito de la izquierda
A. E.: Dice usted enfoque moral mío. Yo estaba tan contento pensando que había desbordado el enfoque moral, porque creo que es el deber de todo historiador tomar las cosas como son, aceptar la realidad como tal realidad y no ponerle moralina ni moral a nada. Cuando yo me doy cuenta de que permitirse la esclavitud es la causa de la crisis del Mundo Antiguo, la verdadera causa de lo que podemos llamar crisis, que no es esto de la crisis que nos ha provocado Zapatero. Estamos hablando de que donde había diez personas pasa a haber dos y muertas de hambre. Eso sí que es una verdadera crisis y eso es lo que pasó en el Mundo Antiguo. Yo no estoy criticando al esclavo como una decisión moralmente errónea, que por supuesto estoy dispuesto a dar mi vida con tal de acabar con esa ignominia. Pero no, mi trabajo, esas páginas que está viendo ahí, lo que intenta es demostrar, porque es lo que a mi juicio me ha demostrado a mí la historia, que la esclavitud es muy mal negocio, que los imperios son muy mal negocio, como no sea imperios del estilo del que es ahora la Unión Europea. Este es un modelo completamente nuevo, pacífico y cuya expansividad no tiene el problema que antes veíamos, que yo meramente insinuaba, de esa filtración metrópolis-periferia que es tan dantesca para ambos lados. Para la metrópolis porque va a ser considerada culpable de todo y para la periferia porque va a ver avivadas las bases del rencor y del odio, que siempre son malas y perjudiciales para la condición humana. Yo digo que la razón de rechazar la esclavitud es exclusivamente porque es muy mal negocio; el peor negocio que pueda hacer el ser humano. Con la moneda y con la política económica tenemos que ser igual de realistas. No hay bueno ni malo en la película. Hay simplemente actividades eficientes y actividades ineficientes. Estamos obligados a la eficiencia porque el mundo es intemperie. Ahora hace un poco de calor, pero dentro de unos meses hará un frío que te pelas. Así es la vida. La vida necesita comer vida, porque no puede comer nubes ni piedras y ya ese autocanibalismo indica las condiciones serias, muy serias, en las que se mueve todo ser vivo, que necesita comerse… así de fuerte es la cosa… y además en un proceso metabólico, que necesita meter dentro y sacar fuera el dentro y así sin parar una y otra vez. No somos seres: somos estares. A ver si alguna vez nuestro estar se convierte en ser. Ojalá. Por ahora no hay mucho indicio de que hagamos progresos sustanciales. Pero, última cuestión, porque si no esto va lejísimos: empresa, que empresa tenga muchos sentidos… El carácter análogo del ser, si no recuerdo mal, lo viene a establecer por primera vez con toda claridad Aristóteles en Metafísica… que se dice de muchas maneras, que es uno, pero se dice de muchas maneras. Y además luego, un poco más allá, en ese mismo libro de la Metafísica comenta que Parménides fue capaz de inventar una palabra que es una, pero que es múltiple para la percepción… es muy buena esa entrada de la percepción. Pero cuando yo digo empresa… lo he mencionado en relación con el taller. La empresa es esa dimensión del taller agrupado, que le permite dar un salto cualitativo y cuantitativo. El verdadero filántropo de nuestro tiempo… en el siglo VIII era el notario, un personaje tan imprevisto como el notario, y en el siglo VII los caravaneros y marinos… El empresario moderno lo que hace es crear empleo y abaratar los bienes, ambas cosas son inseparables. Antes del empresario el lujo es lujo y sin embargo toda cosa que empezó siendo financiada por los megarricos capaces de acceder a lujos, ahora es un artículo baratito que tiene todo el mundo, como el teléfono, el móvil… es un artefacto que hace cuarenta años se lo podían permitir el Pentágono y el KGB. Eran los más que se podían permitir un artefacto como ese. ¿Qué hace el empresario? Pues crea masivamente empleo y abarata masivamente los bienes. ¿Cómo lo hace? Porque el empresario es un fabricante inventor. Al mismo tiempo que inventa sabe cómo hacer con eficiencia. Y no trabaja con plantillas como las gremiales, que como máximo eran siete aprendices, el límite total de los gremios. El primero, Roberto Owen, que es uno de los maestros de Marx, abre la fábrica esa de Escocia con tres mil. Claro, una plantilla de tres mil en un mundo donde lo más que tienen es siete, es un salto tan extraordinario que cuesta entenderlo, si no tenemos en cuenta que en ese mismo instante está pasando la moneda metálica a ser papel moneda. Esa es otra cosa de la que no hemos tenido tiempo de hablar y que yo la he estudiado muy largamente, porque merece estudiarse muy largamente, porque crea otra serie de novedades. La empresa es el gigante de nuestro tiempo porque es un ser de tercer tipo… no es ni mental ni extramental. La empresa coordina la acción de muchos en torno a una sola meta, que es siempre la misma, que es multiplicar espectacularmente la baratura de los bienes. Este es el gran progreso que ha hecho la empresa, y antes de que hubiera empresas nuestro mundo era muy rústico. Vamos a decirlo como en la frase aquella: ahora cualquier maquinista de tren vive mejor que Luis XIV. Y es así. El Rey Sol, Luis XIV, el rey de Francia, vivía miserablemente si nos fijamos punto a punto en las comodidades de las que disfrutaba.
P.: Las referencias que hace usted a dos escritos de don Gustavo: Gustavo Bueno y Blas InfanteGustavo Bueno y su libro El mito de la izquierda
A. E.: A mí de Gustavo la obra que me interesó fue la primera, la de los Ensayos materialistas. Hombre, de Gustavo… a mí también me ha pasado… y es que se nos va la mano en el sentido de que nos volvemos pedantes. Nos ponemos a decir… yo procuro evitar neologismos por sistema; yo no empleo ni uno. A Gustavo le gustaban bastante los neologismos. Pero nos volvemos pedantes sin querer, porque nos apasiona tanto la materia…. Nos damos cuenta de que a la mayor parte del personal le apasiona nada de nada, que entonces, como con una especie de poquito de mala leche le damos una lección al público de que no tiene ni zorra idea. Esa parte es lo que yo llamo pedante de mis libros o de los de Gustavo. Creo que podríamos prescindir ambos de eso y seguiría manteniéndose, porque lo positivo no es ser pedante. Lo positivo es ser estudioso, aprender, ser capaz de cambiar de idea. Gustavo fue capaz de cambiar de idea. Estoy seguro de que si viviera ahora estaría cambiando de idea porque eso es vivir, cambiar de idea. El que cree que ha hecho una construcción y que esa construcción vale ya en general, sin retoques, a mi juicio está profundamente equivocado. La ciencia es un proceso interminable. Nadie puede afirmar nada definitivo sobre nada. Lo que pasa es que en cada instante vamos teniendo unas visiones más o menos aproximadas. Digo para terminar que lo que me interesa de Gustavo es la ontología. Lo que llama Gustavo materia, prefiero llamarlo realidad, porque me parece que contiene matices diferentes y además ya se ve… Yo le he dedicado quince años de estudio a la economía política. Seguro que Gustavo no le ha dedicado tanto a ese particular tema. Esa es la diferencia tremenda de Gustavo con Savater o con Ortega o con Marina, por hablar de un hombre que no creo que merezca realmente el nombre de filósofo.
P.: El Ensayo sobre las categorías de la economía política que esto le llevó mucho tiempo…
A. E.: Ya, ya, ya… ya lo vi. Lo que pasa es que en comparación con en lo que me he metido yo me temo… en ese plano no… en ese plano no lo veo comparable.
P.: El Imperio Española y las Leyes de Burgos de 1512, las Leyes de Valladolid de 1514, las empresas durante el Imperio...
A. E.: Cuando dices que nosotros venimos de Roma y si no llega a haber Roma no pasa nada, ignoras el hecho fundamental, que es que Roma estaba mucho mejor en su fundación que en los cinco siglos siguientes y que los cinco siglos siguientes van a dar lugar a cinco siglos oscuros de leprosos, de crimen y de atrocidad y analfabetismo. No puedes decir que ha ido bien una empresa cuando ha pasado once siglo de miseria creciente después de ella. No puedes decir que va bien el Imperio Español cuando hemos tenido a Isabel II, a Fernando VII y finalmente a Zapatero. Los éxitos históricos a corto plazo, como mucho a medio… Estas historias de que una cosa es válida porque fue y entonces, como fue, esto nos sirve para lo que es ahora… esto es un pedazo de sofisma. Tiene un término medio que no es congruente con la cantidad y cualidad de los juicios implicados…
P.: ¿Cómo valora usted el presente…?
A. E.: Yo valoro el presente… por ahora el éxito irrefutable de la sociedad comercial sobre la sociedad clerical-militar. Eso me parece el progreso de la humanidad. ¿Pero por qué comercial frente a clerical-militar? Yo la verdad es que no he comerciado nunca y no forma parte de mi temperamento. Admiro a los comerciantes porque me hacen la vida más cómoda, Me sacan de un mundo donde me obligan, como Mahoma o como San Pablo, a creer ciertas cosas que si no soy un hereje y me matan. Me conceden derechos civiles, cosa la cual debemos básicamente a las Casas, insisto, los españoles. Me parece un éxito porque es un éxito de humanitas, un éxito que cada vez el hombre se respeta más a sí mismo y respeta más a sus semejantes. La capacidad que tenemos de conformarnos con lo que tenemos y al mismo tiempo de mejorarlo es el espíritu humano en lo más digno de mención y de respeto en nosotros. Si yo consigo dejar la vida y que me respeten mis vecinos, los que de verdad me conocen, ya he cumplido. Si pido más soy un insensato. Otra cosa es que cada persona merezca ser muy orgullosa y entonces pida mucho de sí misma y quiera mejorar y quiera el respeto del prójimo, que a mi juicio es lo fundamental… Además un autorrespeto. Un decir: no perdí mi tiempo. No desperdicié mi tiempo. Hice lo mejor posible. Creo que vencer la ignorancia y vencer el miedo son prácticamente la misma cosa. El miedo a veces nos aconseja bien y entonces no es miedo, es prudencia. Muchas veces el miedo nos recomienda cosas que nos causan más dolor que aquellas de las cuales el miedo nos iba a liberar (por el asunto de las drogas…) y entonces el remedio es peor que la enfermedad. En el caso de las empresas políticas decía Aristóteles: la mejor forma de gobierno es la monarquía, pero tiene como condición que haya realmente un hombre superior a todos. Como esto no sucede nos vamos a quedar con la forma menos mala, que es la democracia. Otra cosa sería el fundamentalismo democrático, como decía Gustavo muy bien. No somos fundamentalistas demócratas. Simplemente no estamos dispuestos a arrodillarnos ante nadie ni nada, con ningún pretexto o excusa. Nuestra libertad es sagrada y empieza siendo libertad económica. Podemos movernos de sitio y movernos de actividad, cosa que todos los imperios ha negado. Hay un imperio que sí empieza a parecer enderezable e interesante, que es el que ha quedado en la globalización, que no es un imperio con fronteras muy definidas… y luego una cristalización más inmediata, que es la Unión Europea. En ese sentido de completa positividad hay que tener paciencia en Europa, darnos cuenta de que las cosas no pueden salir bien a la primera. A mi juicio luego una alianza de la UE con el oriente profundo, con China, India y Japón, que concentran el setenta u ochenta por ciento de la riqueza y la productividad mundial y, sin embargo, el ochenta por ciento de las reservas del mundo están en dólares. Hay que hacer un pequeño cambio. Esas reservas deben estar en euros, el yuanes y en yenes. Pero esas son el tipo de cosas técnicas que tenemos que pensar cuando nos ponemos a pensar como ingenieros o como arquitectos o como juristas profesionales. Pensar las cosas lento, despacito, llenándonos de información y honrándonos a nosotros mismos con coraje. Llegar a formar los juicios sobre las cosas y luego ir cambiando cada día, dándonos cuenta de que finitos somos y cualquier otra cosa nos despista.
P.: Que Bartolomé de las Casas fue un autor español del siglo XVI, que escribía textos que se entendían en el contexto español del siglo XVI y no causaron escándalo en España ni tenían la motivación ni los propósitos que le han adjudicado los creadores y mantenedores de la Leyenda Negra.
A. E.: En De regia potestate la frase a la que yo me refiero dice: cuando un pueblo resuelve que sus tradiciones y sus esperanzas las está incumpliendo el gobernante, tiene pleno derecho a darse otro nuevo gobernante. Eso da tal escándalo en Castilla y Aragón de aquel momento, como el París o en Londres o en cualquier parte. Eso abría las carnes. Eso funda los derechos civiles, el autogobierno. La idea de autogobierno es tan enorme, tan fértil y, al mismo tiempo, tan revolucionaria, que por eso estoy esperando a ver qué me dice Elvira, que me imagino que estará ávidamente leyenda el tratado De regia potestate de las Casas para decir: ¡Dios mío! ¿Por qué no he mencionado esto? Yo, afortunadamente, sí que lo menciono en Los enemigos del comercio, sí.
P.: Que Escohotado dice que en la Unión Soviética hubo treinta millones de muertos por hambre y por frío entre 1918 y 1921… ¡que eso es una barbaridad!
A. E.: Mire el libro… Los censos… Por eso Stalin, el primero lo saca fuera, porque no le gustan los resultados y mata al director de la oficina censal y a un par de responsables económicos más. Los censos se les van de las manos a los rusos.
P.: Que los datos de Escohotado están basados en propaganda política del Times como consecuencia de la ruptura de relaciones entre la URSS y Reino Unido en 1927…
A. E.: Entonces lo que no me explico es cómo, en vez de crecer al mismo ritmo aproximadamente que los países europeos, evidentemente el siguiente censo que tenemos de la población rusa es muy inferior al que había antes de comenzar la guerra, en el catorce.
P.: Que Escohotado habla de 1917 a 1926… que en 1920 no hubo censo.
A. E.: Claro que hubo…
P.: Que la aparente pérdida de población no es sino la pérdida de territorio a consecuencia del Tratado de Brest-Litovsk, de Marzo 1918… Que Rusia perdió el treinta y cuatro por ciento de su territorio y cincuenta y seis millones de habitantes y que tras la derrota de Alemania en noviembre no recuperó más que una pequeña parte...
A. E.: ¿Pero qué dice?
P.: No, no, no, no…
A. E.: Reconquistan los rojos Ucrania, que se había independizado…
P.: Pero los países bálticos, Finlandia, Polonia… En la página ciento noventa usted dice: veinte o treinta millones (Durante esos primero tres años sucumbieron de hambre y frío veinte o treinta millones de rusos y nota 13: Véase antes pag. 121).
A. E.: Es que no lo sé… veinte o treinta millones...
P.: Ya le he regateado diez millones… Matthew White lo deja en cinco millones…
A. E.: O sea, que de cinco a treinta es bastante…
P.: ¿Y toda la culpa es de los bolcheviques? ¿Y los franceses, ingleses, japoneses, blancos, negros, verdes…?
A. E.: No se dice en Los enemigos que esa gente muriera tiroteada. Se dice que murieron de intemperie.
P.: De hambre y de frío…
A. E.: Y de calor…
P.: Dice usted que la American Relief Administration dio de comer a catorce millones…
A. E.: Catorce millones, sí. Primero que soy un exagerado. Segundo, que muy bien me puedo equivocar. Tercero, que me parece que muy pocos han entrado en la materia. Y que han hecho lo posible los bolcheviques… Su organismo principal, el que se llevaba el noventa por ciento de la pasta se llamaba Agitprop… era un controlador de la información.
P.: Que Robert Conquest se inventa las cosas…
A. E.: Un poco tendencioso Conquest
P.: ¿Los chequistas eran superhombres…?
A. E.: Pero mire el trabajo que tenían… era brutal. Lo cuenta Grossmann en su segunda novela, que se volvían locos y algunos se suicidaban, porque como les eran tan exigentes los mandos, tenían que matar a equis al día y no les daba tiempo a disponer de los cadáveres, llevárselos a donde había que llevarlos… No les daba tiempo a los chequistas para liquidar… Lo pasaron muy mal con las purgas de Stalin. Les imponía una cantidad de trabajo bestial. Ahora, a mí no me extrañaría nada que yo esté equivocado. He procurado no poner de mi cosecha, pero no me extrañaría nada que esté equivocado en ese punto en particular y en otros muchos del libro, como es natural. Pero es una materia, cómo se llevó en la Unión Soviética el quinquenio de Lenin, que es lo que me interesa, que ¿yo qué creo? Creo que la catástrofe fue que tras la expropiación general, que fue un decreto, de un día, de repente se evaporó todo el efectivo, no sabemos cómo…
P.: El papel…
A. E.: No, no, yo estoy hablando de los años que van desde que se gana la guerra civil, que son dos años o tres, hasta que no hay más remedio que dar marcha atrás porque simplemente hay cinco ejército luchando al mismo tiempo en Rusia contra el Ejército Rojo. Hay cuatro y el Ejército Rojo, que es insostenible. Entonces Lenin tiene que dar marcha atrás y eso es la NEP. Pero no, no, yo digo que donde se produce la inmensa mortandad es después del decreto del 1918 donde se acaba con la propiedad privada, pero no hay nada organizado, todo se improvisa. Lo primero es que se intenta la autogestión en las empresas, pero sale un pandemonio alucinante y ya no hay manera de asegurarse la llegada de suministros, ni la salida de materia terminada, de manufacturas. Entonces se crea una situación de desorganización tan colosal, en un país tan severo climáticamente como Rusia… Eso es lo que yo creo que es la causa, porque no estaban dispuestos a gastar ni una bala en matar a una persona. Estaban muy mal de pasta. Toda la pasta iba para la policía y para el ejército, el cien por cien de la pasta. No estaban dispuestos a matar a nadie… simplemente se morían de desorganización, de la tremenda desorganización que creó el decreto de expropiación, sin una medida de orden que se fuese aplicando empresa a empresa, casa a casa, barrio a barrio, provincia a provincia. Que se creó un pandemonio y que en ese pandemonio es cuando murieron… yo decía entre veinte y treinta millones… del pandemonio.
P.: No he leído sus libros...
A. E.: Bueno, pues entonces…
P.: El imperio español… el imperio anglosajón… el imperio islámico… la iglesia católica como heredera del imperio romano…
A. E.: El tema España… me gustaría ayudar de manera que fuéramos un poco menos insensatos y nos llevemos mejor, porque creo que somos el país peor avenido de toda Europa. Un desastre lo mal avenidos que estamos y, además, no nos adelanta para nada. Respecto de el pasado pues no… Usted sabe mucho más de imperiofilia e imperiofobia. No ha sido mi tema y no va a serlo, porque estoy metido en otros fregados. En cuanto al pueblo español, yo creo que si alguna ventaja tenemos es, por ejemplo, que no odiamos a los romanos, sino que los respetamos. En cambio los tontainas de Méjico hace una pantomima todos los años donde sale Cortés vencido por Moctezuma y Moctezuma perdonándole la vida en la plaza mayor de Méjico, en la plaza más importante, donde está el ángel ese dorado… y esto lo paga el ayuntamiento de Méjico cada año. Y dices: pero esta pantomima ridícula, aparte de que viola la historia ¿quiénes de los españoles se han quedado aquí y han matado a Moctezuma? Vosotros los criollos, los actuales gobernantes de Méjico… Esos se pueden acusar de haber matado a los aztecas, pero es que haber acabado con los perros de los aztecas es igual que acabar con los perros de los bolcheviques o los perros de los nazis. Echar de menos a los aztecas es como echar de menos a Stalin o a Hitler. Así de sencillo. Pero hay gente tan bruta con tal de odiar, pues que odian hasta a eso. Allá ellos.
P.: Que Escohotado le dio la razón a Murray Rothbard en su crítica del contrato de depósito, pero sin embargo considera una insensatez fulminar el incremento artificial del crédito… A pesar de que el propio Ulpiano ya criticaba la apropiación indebida
A. E.: Pero es que Ulpiano no sólo condena el contrato de depósito en los términos en que hoy se ejerce, sino que condena sobre todo la colusión, que es la práctica más seguida hoy por la gran empresa. Que se ponen de acuerdo varias empresas para subir los precios o para que no bajen en la medida… Lo que nos pasa con la gasolina; ha bajado ochenta y seis por ciento el crudo y a nosotros no nos ha bajado ni el nueve. Alguien se está embolsando un dinero que no le corresponde. Ante ese tipo de cosas lo que hay que ser es muy informado, muy técnico y decir la objeción en el momento en que daña, en el momento en que hace daño y beneficia al público. Porque si protestamos genéricamente no vamos a ninguna parte. ¿Alguna cosa más?
P.: ¿Por qué defiende la expansión artificial del crédito?
A. E.: No, allí dije, y es lo único que repetí: un cuanto de despilfarro y extravagancia está unido a todas las decisiones del desarrollo económico desde que salimos del leprosario, de la santa pobreza y la autoridad absoluta, que creó ese mundo extraño, esa alianza entre la Roma decadente y la promesa de cielo y resignación que otorgó el cristianismo. Cuando salimos de esa pesadilla, que empezamos a salir en el XIII, pero no se salió efectivamente hasta el XVII ó XVIII, ¿salimos con qué? Con un desarrollo económico muy parecido al funambulista, que va en una cuerda floja a unas enormes alturas, con un espacio abajo tremebundo. ¿Quiere usted volver a lo que había antes? Ningún problema… Váyase a las zonas tupí-guaraní… todavía queda Papúa-Nueva Guinea, todavía quedan zonas donde se puede hacer de ingenuo y buen salvaje. Si prefiere eso se puede ir ahí. ¿Que hay latrocinio y hay extravagancia en la inversión actual? Pues para eso lo que propongo es distinguir entre dinero endógeno y dinero exógeno. ¿Que cómo lo hago? Pues vamos a entrar en una cosa que sí que es interesante, porque es técnica… y es lo que le estoy diciendo siempre a Albert, pero antes se lo dije a Iglesias, que no me hace caso Iglesias… Hay un interés del dinero fundamentalmente estable, del cual podemos fiarnos, que es aproximadamente la tasa de beneficio neto que obtienen cada año la pequeña y la mediana industria. Tenemos datos sobre eso por la banca, que es quien abre y cierra las líneas de crédito. Siempre que mantengamos el interés del dinero en una tasa parecida a las alzas o bajas del comercio, en cada zona, con eso tendremos un factor de estabilidad. En el momento en que olvidemos eso, el diferencial entre el interés natural, como yo lo llamaría (Mises lo llamaba interés natural) y el interés real o monetario, se irá separando. Cuanto más sea el diferencial, más extravagancia y más latrocinio habrá. Luego tenemos que darnos cuenta de que todo se coordina con movimientos de mayor entusiasmo, mayor desesperación. Lo que se llama el ciclo. Siempre empezamos en una situación de reposo, entonces va a mejor o mucho mejor, estupendamente, presión, más presión, ¡huy, cuidado que hay problemas con no sé qué! Finalmente se seca toda la liquidez, ya no hay un duro, hay que poner unas enormes cantidades de pasta simplemente para que vuelva a funcionar el mercado, porque si no es la catástrofe… Desgraciadamente esto lleva cuatrocientos años produciéndose. Se llama ciclo económico y tiene mucho más que ver con la psicología personal de usted y mía que con ninguna otra cosa… Por un lado tenemos que ser realistas y tenemos que hacer una política económica anticíclica, que remedie las fases de superdepre del ciclo y las fases de entusiasmo maníaco irracional, de las cuales procede luego el mal rollo. Política anticíclica es cortar las crestas, pero para eso hay que empezar a pensar la economía política y novecientas noventa y nueve personas de mil implicadas en procesos de economía política no tienen ni zorra idea ni la menor gana de informarse sobre el tema, que es lo peor del asunto. Mucha gente tiene pereza para informarse sobre historia de la filosofía, pero ¿sobre historia de la economía? ¡Oh, Dios mío! La pereza reinante en esta materia es un número transfinito, que diría Georg Cantor.
P.: ¿Si el subtítulo de su obra Los enemigos del comercio fuera, en lugar de Una historia moral de la propiedad, Una historia ética de las tradiciones comunistas, cambiarían en algo los contenidos epistemológicos de su obra? Que si Marx versus Engels, que si El origen de la familia, la propiedad privada y el estado
A. E.: ¿En qué sentido digo yo moral, en el subtítulo del libro? Muy sencillo. Moral significa moral philosophy… Hablo de moral como costumbres de un grupo y hablo de ética como costumbres de una persona. En segundo lugar… Engels era un hombre bastante más culto y más inteligente y, sobre todo, bastante más bondadoso que su irascible amigo, que lo que tenía era una cierta capacidad hipnagógica, como de hipnotizador, que lo tuvo enamorado toda su vida. Yo no he visto nunca una amistad más devota y generosa que la Engels hacia Marx, que nunca, nunca jamás dijo: este hombre me debe el noventa por ciento de lo que ha escrito, porque en realidad le debía el noventa y ocho, porque el pobre Marx era incapaz de escribir de una forma legible. Era tan nervioso, tan irascible y colérico que una sola vez se presentó de escribiente de ferrocarriles y dijeron ¿pero esto que es? ¿Escritura cuneiforme? Le dijo el funcionario. Ahora mismo pueden ver ustedes los manuscritos en la edición de Alianza… tiene como portada textos de Marx y se dan cuenta de que eso es ilegible. Eso no está en lengua alguna. Sólo había una persona en el mundo que fuera capaz de leerlo y era Engels. Y lo hizo toda su vida. Y luego se inventó El capital. Escribió dos volúmenes de El Capital de su puño y letra, diciendo que todo era de su amigo. Tanta amistad, tanto amor yo no lo he visto ni en Efialtes y Epaminondas, que es el ejemplo antiguo de una amistad noble y grandiosa… Ni parecido. Además Engels cambió profundamente de ideas, fundó la socialdemocracia y dijo: señores, hay que ir por la vía legal. Poco después su secretario, Eduard Bernstein, es el hombre que unió el socialismo y el liberalismo y hasta ahora. Porque esa fusión que hizo Bernstein la sigue manteniendo el SPD alemán y también la coalición que actualmente gobierna y que en definitiva tiene el mismo programa: tengamos un liberalismo social, tengamos una democracia liberal, pero pensemos en todo momento en cortarle la hierba bajo los pies a los profetas incendiarios que vienen a promover el rencor y a sembrar el odio. Esos que se vayan con su mamá, porque no los necesitamos en ningún sitio.

jueves, 25 de abril de 2019

Antonio Escohotado entrevistado por P. Iglesias Turrión para “Otra Vuelta de Tuerca” (publicado el 24 de abril de 2017).


(Historia familiar) El abuelo Vicente, que fue alcalde de El Escorial, que le da carrera a papá, que era un medio vago pero que luego, al final, consiguió hacerla… Pensando siempre en la república independiente de Galapagar, en un poder autónomo del noroeste de la sierra. Medio tontería, pero no tan tontería. Basada en un orgullo local que no es simplemente abstracto. Que se basa en hechos concretos. El hecho de que Isabel II condenase a muerte a mi bisabuelo es honroso. (Infancia en Brasil) Peor aún siendo hijo único. No quiero ni imaginar el coñazo que di a mis padres, la paciencia que tuvieron que tener conmigo. Tenía una cuidadora llamada Yuana, que era bellísima, y me vine virgen… Y la cuidadora tenía como seis años más que yo… Pero me vine virgen, como esas taras del destino. Eso me influiría mucho y me convertiría en un obseso de lo contrario, para vengar lo que no había pasado en aquel mundo del carnaval y del trópico. Y además caí aquí, en la meseta nacional-católica. Me ponían los curas el carrillo, con una halitosis espantosa, diciendo: dime hijo, ¿has pecado contra ti mismo? Y ese tipo de cosas, que uno pensaba meter un sapo en el sagrario, que era la única forma de reaccionar… Alguien dice que fui culpable de eso… Nunca se ha comprobado. Vivíamos en Copacabana, avenida Atlántica, que es precisamente enfrente de la playa, en unas zonas donde el mar es menos duro, frente el fuerte de Copacabana, que corta un poco la entrada del mar. Aquello era una locura. Todos los días bañarse, todos los días olas, todos los días jugar al surf de cuerpo, y la caída aquí fue terrorífica. A pesar de todo seguía siendo hijo único. Mi padre y mi madre seguían deparándome un afecto in-compartido y a mí me dio aquella locura de leerme los libros más incómodos de mis padres, los que mis padres decían ¡qué rollo es ese! Y así acabé como he acabado. (El partido comunista) A través de Pradera. Yo entré en el partido a través de Pradera, que siempre fue buen amigo y siempre me cuidó mucho. Lo que pasa es que ¿qué era el partido entonces? Para nosotros el partido era una célula de la FUDE, que estaba dominada por el partido y una célula del partido, y repartir Mundo Obrero, Nuestra Bandera, etc., y, si podíamos, tirarle un ladrillazo a la guardia civil. Te jugabas la vida. Si te cogían mal te fusilaban y a aguantarse. (¿Era un “esteticista”?) Sí, sí, era Heidegger y todo esto o Marcuse, estaba muy mal visto. Mi primo, que tanto quiero, que vive todavía, José Luis Escohotado, que me lleva cinco o seis años, me decía Antonio, por Dios, esto es inconveniente… este momento… está muy bien lo de Marcuse, es inoportuno, porque con tantas presiones que tiene la Unión Soviética. (Ingresar en el Vietcong) Bueno, porque la mili me había vuelto loco. Pude declarar que era (soy) daltónico, pero en la mili no lo hice; fue el mayor error de mi vida. Eso me convirtió en un ser colérico, indignado, dispuesto a disparar por la indignación que me producía ¡a la orden, a la orden! Todo eso que no podía aguantar de ninguna de las maneras… Pero creo que si a ti te toca una circunstancia como que todos los días, alevosamente, súper-fortalezas volantes están lanzando napalm sobre un pueblo inocente, algo hay que hacer, eso no se puede consentir… Llega un momento en que con tres o cuatro amigos de la mili nos fuimos al consulado de Vietnam y nos dijo el tío si nos dan pasta fenomenal, pero ya tenemos miles al año, sobre todo norteamericanos, pero es que ni uno sólo sobrevive en la selva. Se lo agradecemos mucho y, eso sí, todo lo que tengan de efectivo déjenlo aquí. (Estudia filosofía… derecho…) Filosofía… porque filosofía estaba dominada por neo-tomistas, neo-marxistas y neo-formalistas del lenguaje wittgensteinianos y todo eso para mí era espantoso. Lo más tolerable era el neo-marxismo, pero tampoco daban realmente neo-marxismo; era marxismo tipo Sacristán, línea Lukács, Lukács- Korsch, y todo era lo mismo. Era decir que al fin marxismo había redescubierto la secta como institución científica y que esa uniformidad y esa homogeneidad necesaria, esa cohesión, que diría el historiador árabe, la asabiyya, esa cohesión necesaria para un grupo se había conseguido al fin a través del Partido. El Partido es la secta hecha científica. Todo aquello me sonaba bastante a fastidioso, pero no te quiero decir cómo me sonaba el neo-tomismo o el neo-positivismo. De modo que fui viviendo la vida, empezaron a aparecer las drogas, empezaron a aparecer los grupos políticos como las Brigadas Rojas, la ETA, el FRAP… Todo aquello era enormemente atractivo. Ahora me da una vergüenza que te puedes imaginar. Me habría suicidado si me hubiera metido en algún asunto de estos de verdad y hubiese forzado la vida de alguien. Pero por fortuna todo se quedó en una especie de mezcla de tontería… (La hegemonía estética de la época…) Era lo que dominaba. El sexo en la RAF, que es una institución completamente comunista… Desde el libro de Weber a los libros de Reich, los libros de Simone de Beauvoir… (El Marat-Sade de Peter Weiss) Lo hace aquí Marsillach con un éxito multitudinario y la policía… Porque es que además la genta seguía, ya desde los años treinta, mirando hacia otra parte de lo que estaba pasando realmente en la Unión Soviética, porque eso no se podía realmente tocar. Era demasiado espantoso y entonces se nos olvidaba y nos concentrábamos en eso, en el amor libre y que el amor libre era también una superación del patriarcado, era la vuelta al matriarcado que había indicado Engels leyendo el libro de Morgan, que a su vez se basaba en el libro de Bachofen; todas las especulaciones con que con la propiedad privada la mujer resultó oprimida… No es tan seguro, pero bueno, se non è vero, è ben trovato. (El Instituto de Crédito Oficial) Una experiencia muy interesante. Yo creo que contribuyó bastante al desarrollo del país, porque la empresa estaba muy fragmentada y había unos impuestos muy inequitativos, de modo que el decreto ley del Plan de Desarrollo, que fue en 1958, determinó que la fusión y la concentración de empresas tenía una desgravación fiscal de hasta el noventa y nueve por ciento. Y allí, en mi despacho, es donde finalmente lo determinábamos; presentábamos un informe de Comercio, otro de Industria, otro de la Presidencia, pero finalmente aquello dependía de nosotros… y el jefe no era yo, era un abogado del Estado, que estaba más vendido que yo qué sé… pero creo que de ahí salieron muchas unidades, muchas entidades que ahora siguen existiendo y que han dado empleo y han dado solidez a la peseta, que se ha convertido en euro… No me arrepiento de aquel trabajo. (La marcha a Ibiza) Tenía una mujer buena persona que se dejó convencer y dije ¡vamos a vivir aventuras! No basta con esto. Esto además tenía la posibilidad la excedencia, que pedí. Luego se me olvidó lo de la excedencia y se acabó el plazo. En principio era también la forma de aplacar a mamá, papá ya había muerto… Aplacar a mamá y decirle ¡mamá, no te preocupes, soy un loco, pero no tanto! Puedo volver a ingresar y tener lo mismo, no te preocupes… Y nos fuimos para allá a vivir aventuras. La aventuras eran eso: vivir de traducir, hacer la revolución sexual, demostrar que podíamos vivir de lo que los demás tiraban y dar un ejemplo concreto de una vida ecológicamente correcta. (El ambiente de Ibiza y los hippies en los años 1970) Todos éramos comunistas, o españoles o de otros países, pero todos éramos comunistas drop out del comunismo. Todos estábamos ya claramente horrorizados, no ya ante Stalin, sino ante lo que tocaba entonces, Brézhnev… Allí es donde nos desbravamos. Allí es donde nos dimos cuenta de que el ejemplo de la planificación central era demencial. De alguna manera nos dimos cuenta por nuestras propias vidas. Cómo fuimos saliendo cada cual adelante, cada cual con lo suyo, muchas veces fuera de la ley. Nos dimos cuenta de que lo de la mano invisible de Smith tenía bastante más fundamento de lo que le habíamos dado. Que la parte de lo inconsciente en las acciones humanas es mucho mayor de lo que pensamos. Que un bloque de hielo tiene un diez por ciento de visibilidad y nueve partes de invisibilidad. Así nos dimos cuenta de que vivir y dejar vivir era mucho mejor que vivir dando lecciones a los demás, que es lo que estábamos haciendo. (La discoteca Amnesia) Lo estoy contando en la revista Cáñamo, en la que me han dado cancha. Es bastante detallado. La gracia es el detalle y el engranaje de los detalles, pero en general es que me doy cuenta de que somos suficientes freakoners como para tener un sitio nuestro, que eso se podía autofinanciar y que sería incluso un foco de irradiación magnético para el resto… Yo no quería tirar lo que me había quedado de la herencia de mamá, que era un piso en la calle Génova, y abrimos aquello. Inmediatamente nos encontramos con la tostada verdadera, que era que la policía y los corso-marselleses veían que ese espacio era suyo y meterse ahí no era correcto y que pronto o tarde lo mejor que te podía pasar era no morir. (La cárcel) Me encantó. Fueron unas vacaciones humildes… ¡Fenomenal! Siempre que pidas aislamiento y tengas el coraje del aislamiento, son vacaciones humildes pero pagadas y maravillosamente rentables. A mí me vino fenomenal. Yo entré con un par de maletas de fichas sobre el asunto de las drogas y salí con Historia de las drogas redactada, y estamos hablando de un libro de mil quinientas páginas, no dos castañas. Cuando salí el director de la cárcel me dijo francamente, usted es el caso de reinserción social más destacado que he visto. Digo sí, gracias, gracias don Vicente.
……………………………
(Drogas, magia, religiones) Las religiones paganas, sobre todo algunas de tipo mistérico, Los Misterios de Eleusis, las Bacanales, los misterios de Serapis, de Áttis, etc., etc., se basan en una comunión con un fármaco muy poderoso, son una experiencia enteogénica. Cuando vinieron los monoteísmos la sustituyeron por una comunión puramente formal, un acto de fe. Entonces la gente dijo oiga, su medicina se ha estropeado, a nosotros a veces nos pasa también porque no recolectamos lo bastante a menudo… Eso era la muerte, por supuesto. Cuando la comunión se convirtió nada más que en obedezco el tipo de construcción del mundo que tú me has enseñado, la promesa enteogénica se traicionó y fue necesaria una larguísima etapa, de la cual no hemos salido, donde se persigue toda relación mística directa del individuo con la Naturaleza. Por otra parte seguimos diciendo paraísos artificiales de las drogas, pero digo ¡imbécil! ¿Hay algo más natural que la química? ¡Es de broma llamar a eso artificial! Y ahí seguimos. Ahí estamos viendo a personas que están muriendo con dolores atroces y que no van a durar más de seis o siete días y les ofreces heroína o algo comparable y dice: no quiero hacerme dependiente. Pero eso son mil, dos mil años de adoctrinamiento monoteísta, que han conseguido que esa persona llegue a tener una formación de tipo lógico absolutamente delirante. No hay lógica. La relación entre lo universal, lo particular y lo singular ha desaparecido. Es puro disparate. (Las brujas) Es la inmanencia. Lo que no toleran los monoteísmos es la inmanencia. Dios tiene que estar muy lejos, muy lejos, totalmente incorpóreo, no tener nada de Naturaleza, solamente mandar. Nosotros tenemos que ser una plasta mandada todos, nada más que pasiva, dominada por el principio de inercia. Esta es la gran representación. La bruja la rompe en el sentido de que la bruja es, por una parte, una pobre anciana que vende ungüentos y preparaciones médicas, pero por otra parte, muchas veces, es una jovencita muy apetecible que lo que está haciendo es intentar moverse ascendentemente en una estructura de estamentos que no lo permite, porque el estamento es que donde naces, mueres. Se persigue a las brujas pero, con eso, se persigue el erotismo, se persigue la desviación sexual… (Drogas legales e ilegales) Se distingue de forma puramente artificiosa. Lo que hoy se estudia en medicina como farmacología clínica es teología dogmática. Así, directamente. Del alcohol te lo cuentan de una forma objetiva, pero al entrar en la morfina ya no te hablan de la molécula o de los efectos reales en el cuerpo; ya te están hablando de que crea dependencia, de que produce una euforia artificial… Y tú dices ¿pero por qué con esta sí y con aquella no? Es una tontería. Imagina a la hora de estudiar los elementos químicos, la serie de Mendeléyev, que dijera bueno, sí, hasta el antimonio bien, pero desde el antimonio fu. ¿Pero qué es esto? Es como un distrito de distorsiones psicóticas legitimadas. (Morfina, heroína, cocaína…) El descubrimiento de los alcaloides. De las plantas se pasa a los principios activos de las plantas. Eso se puede trasladar, se puede almacenar, se puede distribuir con una ventaja mil veces superior a la que tenías con los principios activos de tipo botánico y esa es la gran obra de la química de síntesis, que comienza a mediados del siglo XVIII. Es un cambio enorme. Yo no creo que esté tanto relacionado con el capitalismo como con el desarrollo de la química, que experimenta un salto cuántico. Porque teníamos al químico Boyle, que era un contemporáneo de Newton, pero eso son bromas en comparación con lo que empieza a suceder al descubrir los cuerpos anhidros, que son los ácidos carentes totalmente de agua, unas materias de una voracidad, de una actividad casi mitológica. Tú pones una gota ahí y, como es anhidro, todo lo que haya de agua en la habitación se lo va a llevar ¿qué esto? Esto es peor que una furia griega. Esto es un monstruo… Eso no se descubre hasta recientemente. (La dimensión militar de las drogas) Las anfetas para la aviación, básico. “Las anfetas ganan la batalla de Londres”, titulan el Saturday Evening Post en el Daily Mail, no sé qué periódicos… en gran titular a primera página. Y es cierto. Había pocos pilotos. Muchos morían. Fíjate las condiciones climatológicas inglesas. Niebla y más niebla y temporal y más temporal. Se mataban muchos y había que tener a los pocos que sobrevivían trabajando veinticuatro y treinta y seis seguidas. A dispararse, que no son tampoco castañas. (El LSD en el siglo XX) Es como resetearte a cero el sistema nervioso. Me contaba un gran amigo, Jonathan Ott, el hombre que más sabe en el mundo de drogas: yo cuando me tomé mi primer ácido estaba en un coche y, de repente, empecé a pensar sobre “coche”, y “coche” se descompuso en “c-o-ch-e”, y entonces empecé a atender a la “c” y digo ¿qué es “c”?, y entonces ya estabas fuera de la película. Todo lo que habías aprendido había desaparecido, tenías que empezar de nuevo. Lo habitual en esos casos es tener un ataque de terror, buscarte a ti mismo, empezar a pensar que está loco… como estás loco piensas que vas a morir y luego te das cuenta que no, que eres un farsante… lo que pasa es que el fármaco te ha resucitado, te ha obligado a volver sobre los fundamentos de ti mismo y vas a resucitar renacido, salvo que seas un loco. Si eres realmente un psicótico, que es una proporción de un tres por mil de la humanidad, aproximadamente… yo creo que eso no ha cambiado… entonces vas a decir ¡ah! Esto es lo de siempre. No te va a hacer efecto. (Droga y exclusión social) Yo estuve con Eloy de la Iglesia en un programa de la tele y él coincidió con lo que yo le decía. Pero Eloy no es anterior al victimismo, a la actitud que expresan Billie Holiday, William Burroughs, el gran trompetista Charlie Parker, creador del bebop, John Coltrane: no te acerques, porque es tan bueno… si tomas heroína siempre estás enganchado… Antes de que haya cualquier tipo de utilización política del caballo hay ese mito primordial del álgebra de la necesidad que lanza Burroughs o que, incluso, proviene de Aleister Crowley, ese mago extraño que fue tan importante… La coartada… ¿Qué más quieren las personas que no encuentran su sitio en la vida, que una coartada que les permita decir no, si yo no quería, pero pasó por allí un polvito y entonces ya me colgué para siempre? Esto es muchísimo más fuerte que si el FBI reparte caballo a los negros en Nueva York para frenar a Malcolm X o que a la guardia civil se le ocurra distribuir caballo en el País Vasco. De esto segundo tengo mis dudas, porque no creo que haya pruebas categóricas, pero lo primero es evidente. Si tú repartes una coartada las gentes la cogen de forma directamente proporcional a lo desorientados que estén en la existencia, a lo perdidos que estén en la vida. A mí me da vergüenza. A veces voy a los barrios gitanos de las ciudades donde se vende y veo a las personas balbuceando… Yo he pasado muchas épocas de experimentación con ese mismo fármaco que tú tomas y yo no me he puesto así… de modo que ¿por qué tú? Se enfadan, claro, pero la verdad se defiende sola. La verdad es la realidad de las cosas. Todo lo que sea victimismo en esta materia es contraproducente y retrasa el cambio necesario. No podemos seguir teniendo ese arsenal maravilloso de fármacos psicoactivos que la química ha puesto a nuestra disposición y comportándonos como necios, como unas personas que están en un almacén pirotécnico y no saben que aquello puede estallar ni saben cómo hacer funcionar cada cohete. Hay que aprenderlo. Me da la sensación de tú estás de acuerdo conmigo ¿o no? (¿Qué habría que hacer con las drogas?) Derogar la prohibición, igual que se derogó la Ley Seca. Derogar la prohibición. Por supuesto, combinarlo con una actividad enérgica de información de los poderes públicos, pero es que ya están los materiales de información. Cuando yo publiqué Aprendiendo de las drogas, que creo que lleva veintiséis ediciones y es mi principal best seller, estuvo a punto de entrar en bachillerato en lugar de Ética para Amador, de Fernando, pero se quedó fuera. Yo estoy seguro que explicas a los adolescentes de bachillerato de qué va el rollo y lo entienden mucho mejor que si viene un guardia civil o un cura a contarles tres películas falsas. Hay que derogar la prohibición. Hay que tener los cojones de derogar la prohibición, porque es evidente que si queríamos que hubiera menos usuarios, hay más, si queríamos que hubiera menos distribución, hay más, si queríamos que la adulteración y el precio se sobrepusiesen al deseo de las personas, no lo hemos conseguido… las drogas bajan de precio o se mantienen en el mismo, mientras sube lo demás… Es ridículo el fracaso de la prohibición, pero hay empresas que fracasan triunfando y triunfan fracasando y estas es una de ellas. Como la Cruzada de los Niños o la Cruzada del Santo Sepulcro. ¿Vas a recobrar el Santo Sepulcro? Lo abres y encuentras algo y se acabó la fe, porque a ti te han dicho que este señor resucitó. En cuanto encuentres un residuo orgánico aquí dentro vas a tener un problema gordo ¿eh? ¿Por qué demonios mandas miles de hombres, matándote con los otros, a buscar…? (Dimensión militar y financiera del tráfico de drogas) Eso viene luego. Primero lo prohíbes y luego, como consecuencia indeseada, pasa lo que pasa. Decía Hirschman: las consecuencias no pretendidas de la acción. Ahora sí se puede decir. En Méjico hay tales intereses. Es un Narco-estado y lo han sido más de treinta.
……………………………
 (La tesis de Los enemigos del comercio… innovación tecnológica… pacificación social) Espera, ambas cosas son ciertas, pero el libro no tiene tesis. Yo escribí el libro, como aclaro muy bien en cada prólogo de cada uno de los volúmenes, intentando saber algo, porque es que no sabía nada. Yo he detestado el comercio, sincera y honradamente. Con toda mi alma he detestado el comercio… Hasta que empecé a darme cuenta de que había relaciones voluntarias e involuntarias. La primera involuntaria es haber nacido donde has nacido, tener el padre y la madre que tienes; la segunda, pues el municipio; la tercera, el país; la cuarta, la religión donde te toca… Todo eso es involuntario. El comercio introduce una cancha de relaciones voluntarias aprovechando el aparato que se puede llamar "derecho contractual", que es una cosa que viene con el civismo, el derecho civil es civismo. Y con ese mundo voluntario emergen una serie de cosas que se habían mantenido tapadas, pero mis libros no tienen tesis. Se han ido descubriendo las cosas sobre la marcha. Lo que pude descubrir es que estaba equivocado en todo. Lo que yo pensaba de Grecia, lo que yo pensaba de Roma y de todo lo demás. En cuanto me ponía a hacer coordenadas económico-sociológicas, estético-jurídicas, estaba desbarrando. Por ejemplo no me di cuenta de que el mundo antiguo se hundió porque creyó que la esclavitud era buen negocio. Por cierto que lo pensó igual Stalin. Es decir, que convertir a una población en esclavos y someterla a un reclutamiento industrial obligatorio, que es como lo llama Lenin, que eso era buen negocio y que, a partir de ahí, conseguirías tener un país próspero y que la gente tuviese lo que tenía que tener. (Rechazo irracional al comercio… comunismo y marxismo) Empieza con los esenios, es una interpretación del séptimo mandamiento, que dice “no robarás”… no, “no practicarás el comercio”. Ese es un grupo particular, los esenios son una secta, las otras son los saduceos y los fariseos y esto fue muy despacito. Pero vino un señor genial, al que todavía admiramos, que en el Sermón de la Montaña dice: benditos sean los pobres de espíritu, porque de ellos es el reino… Esto, poquito a poquito, te va a dar una Edad Media, sobre todo una Alta Edad Media que es completamente anti-comercial, donde incluso la palabra comercio, la palabra lucro, la palabra comerciante, la palabra negotiator desaparece. (Que Marx hizo el elogio del capitalismo…) Y recuérdalo cuando se explota la buba aquella del cuello y dice por este pus que ha saltado hasta el espejo pagará la burguesía con su vida para siempre. ¿Qué relación extraña tiene la vida personal de este señor con sus ideas? ¿A dónde van sus ideas? ¿Qué es esto de la plusvalía? ¿Es cuantificable la plusvalía? ¿Realmente puedes decir que el coste que te pone el crédito y el coste del empresario que saca adelante el negocio, de eso puedes prescindir? ¡Pues lo intentaron! Lo intentaron ochenta años… ¿Y qué salió? Sabemos muy bien lo que salió. (Lo que salió no fue bonito, pero...) No, no fue bonito. Fue el hambre. (Que la clave del valor es el trabajo…) Pero es que es una tesis delirante y yo le dedico en el tomo II casi ochenta páginas. No es ya Ricardo. Es Owen, la bondad de Owen, que quiere ante todo mejorar a las clases obreras, la que interpreta que no, sobro yo… Porque Owen es el primer empresario que tiene una empresa con tres mil hombres, que antes los gremios tenían un límite de siete. Pasar de siete a tres mil, eso lo hace Owen y, sin embargo Owen dice yo sobro, y también sobra Dale, mi yerno, que es el banquero, sobramos y entonces el precio será el justo y el producto, como no lo grabamos ni el banquero ni yo, será el justo. Y tú dices estás muy equivocado. Por ese mismo criterio, pintar la caseta del perro sería cien veces más caro que comprar una paloma de Picasso. Y resulta que no es verdad. Los libros de El Tostado no valen lo mismo que los libros de Cervantes. La teoría de que el valor se vincula con las horas del trabajo pura y simplemente es un dislate. Renuncia a ella. Está bien porque cumple el deseo del alma: decir, sería lo justo. Pero te olvidas de dos factores productivos, como el empresario y el financiador que, amigo mío, si tú no das un agio, un premio por ahorrar ¿por qué unos van a ahorrar y otros no? ¿Cómo te vas a encontrar con un efectivo, tanto en forma de técnicas como en forma de cash, si tú no premias eso? ¿Es que todos somos santos? ¿Todos somos seres generosos y no pensamos más que en los demás? (En nombre del comunismo se han llevado a cabo monstruosidades...) Las mayores de toda la historia. (Creo que se podría discutir eso) Yo me temo que después de los tres volúmenes no. (El capitalismo es indisociable de la colonización) No es cierto tampoco, perdona que te diga. Los americanos, que es el país al que se considera imperialista, tuvieron la más horrible, espantosa y demoledora guerra con la gran potencia de su tiempo, que era Inglaterra. Lo que los americanos quieren es tener puestos comerciales por el mundo, pero no colonias. En cambio Rusia, que siempre ha tenido colonias y que ha vivido de eso y de la expansión para controlar el oro interno… ¡Ah! ¡Pero ahora he conquistado Bielorrusia! ¡Ah, pero ahora he conquistado…! Se dice que es imperialista al que es antiimperialista por naturaleza. Los americanos odian las colonias. Acuérdate del texto fundacional de Washington al despedirse, dice por Dios, recuerden que somos aislacionistas. Que no queremos nunca establecer pactos… El primer pacto es la OTAN, en doscientos años. ¿Quién acaba con la esclavitud? Pues precisamente el gobierno inglés, pagado por los dos judíos, Rothschild y Montefiore, que pusieron los veinte millones de libras necesarios para indemnizar a los propietarios de plantaciones y decir se acabó la esclavitud. Si se compara con las rebeliones de Espartaco, etcétera, que fueron aplacadas por la resignación de Cristo… Eso es lo que funciona de verdad para que el esclavo romano no se alzase y tuviera que estar durmiendo encadenado, como cuenta Plinio el Viejo. (Que si Toussaint Louverture) Y por eso está Haití donde está. El atroz genocidio que consumaron, de gente que no era negra… pues así Haití se quedó… Y tú vas a la República Dominicana y ves que aquello es verde y de repente, llegas a una frontera y aquello es desierto; eso es Haití, eso es Toussaint Louverture. (Y dale con Toussaint Louverture) Claro que es por eso, porque decidieron matar a indios, mulatos y blancos… eso no se perdona; ojalá la historia lo olvide y vuelvan a ser los haitianos como los del resto de la Tierra; por ahora no lo son. Son el pueblo más pobre del planeta y el más castigado por la insolidaridad y el olvido. El sistema político que menos medios coactivos utiliza de todos los recordados en la costra terrestre, que es mucho, es el capitalismo, porque se basa en el interés en vez de basarse en la obligación. (El único país que ha utilizado armas nucleares fue EEUU) Truman lo explicó y los propios japoneses lo han reconocido. Los japoneses son el país del mundo, después de Taiwan, que más admiración tiene por los americanos, como sabes. Los aman. Consideran que el modelo americano es bueno. Tanto Hirohito como MacArthur como Truman, que son los tres grandes actores de aquel momento, lo dicen. Dice Hirohito si llegamos a resistir no hubieran muerto los doscientos mil que murieron por las bombas nucleares, hubieran muerto dos millones, incluyendo doscientos mil americanos. Porque no se rendían. Nosotros habíamos dado órdenes de defenderse con arma blanca cuando se acabasen los explosivos y las armas de fuego… Entonces ¿qué esperar? ¿Dos años más de penetrar con las tropas? (Dos bombas nucleares…) Es evidente que las bombas nucleares son las que han mantenido la paz ochenta o setenta años hasta ahora. Sin bombas nucleares, la paz no se habría mantenido porque nunca hemos tenido hasta ahora un período en la historia universal… (Es posible…) No, no es posible. Es la puta verdad. (Sigue con las armas nucleares) Si, vale, es una monstruosidad. Y agua derramada… ¿Qué hacemos con el agua derramada? (Que todos han cometido monstruosidades) No, pero nada comparable a lo que ha sucedido con los grandes saltos adelante, como tú mismo sabes. Así, comprimidas en el tiempo, las salvajadas más brutales y encima las hipocresías y las mentiras más fuertes, porque en vez de saltar hacia adelante lo que hacían es huir de manera vergonzosa… (El nazismo, cómplice del capitalismo) Te acordarás que el primer año y medio de la guerra la hacen juntos la Unión Soviética y Hitler. Desde 1939 hasta 1941… la guerra la declaran los ingleses, los franceses ¿a quién? No a Hitler. A Hitler y a Stalin, porque juntos han invadido Polonia y ésa es la causa de la guerra. ¿Tú ves alguna seria diferencia entre bolcheviques y nazis? () ¿Cuál? (Muchas diferencias) ¿Cuál? (Para empezar que hubo unos que le ganaron la guerra a los otros) No, no. De principios. (¿Ideológicas? Todas las del mundo. ¿De proyecto económico? Todos los del mundo…) Pero Hitler es el primero que dice que no hay propiedad y que lo primero es establecer la raza, pero después hay que acabar con la propiedad. Hitler es socialista, ¿o no lo reconoces? (A los primeros que elimina Hitler es a los comunistas alemanes) ¿Pero quién les pone eso delante? Es Stalin el que le dice a Thälmann pacta con Hitler, pacta con Hitler*, que desde el veinticinco… Los estatutos de la Gestapo se calcan de los estatutos del KGB, como sabes. Göring es un ferviente partidario de Dzerzhinski, el creador de la checa… Estos son hechos establecidos, indiscutibles y además se pueden cotejar los estatutos. Willi Münzenberg, el magnate rojo que acaba siendo asesinado por Stalin en un bosque de Francia… El bolchevismo, como no tuvo el milagro alemán que permitió a Goebbels repartir radios y Volkswagen y vacaciones pagadas, como hicieron desde el 1933 hasta el 1938 los nazis, hasta que ya les abrumó el gasto militar y entonces empezaron a pasar hambre, igual que los bolcheviques… Pues entonces la diferencia entre la propaganda roja y la propaganda nazi era que unos no tenían más cosas que ofrecer y los otros, sin embargo, tenían todo el espíritu, toda la moral, todo el sentido de la humanidad a su favor, y decir nosotros somos humanistas, vosotros sois unos salvajes racistas… Ahora, por socialistas ¡ninguna diferencia! Los dos eran socialistas. Hitler estaba contra la propiedad privada tan claramente como… (Pero Hitler protegió a las grandes empresas) Claro, para sacar adelante su guerra, su victoria y su no sé cuantos... Pero en el Mein Kampf lo dice clarísimo: primero hacemos lo de la raza y el triunfo y luego hacemos lo de la propiedad. Léase el Mein Kampf. (Pero los grandes propietarios alemanes apoyaron a los nazis) No, los grandes propietarios se fueron la mayoría. No, no es cierto. En todo eso yo estaba equivocado hasta que me puse a investigarlo. Estaba equivocado. Me había acogido al tópico dominante, y me había dejado llevar… Acuérdate de la resistencia alemana. Yo le dedico un capítulo a la resistencia alemana, anti-hitlerianos, anti-nazis… son gentes de alto nivel, de máximo nivel… y teólogos.
……………………………
Tú te callas cuando yo voy a decir algo y yo me callo cuando tú vas a decir algo. Esto es educación. Esto es cordura. No vamos a ninguna parte si no adopta esta actitud.
(Preguntas y respuestas)
(Sigmund Freud) Maestro
(Ortega) Maestro
(Aldous Huxley) Interesante, inteligente escritor
(Orwell) Guía
(Pablo Escobar) Uh… Precursor
(Referente filosófico) Hegel
(Referente político) Peel el Joven
(Un libro) Lecciones sobre la filosofía de la historia universal
(Una película) El hombre tranquilo
(Una canción) Dont Think Twice, It's All Right


(Brindis) Por la reconciliación. Guerrilla de la Concordia.


* “El lunes 20 de julio de 1931, Münzenberg se reunió con Neumann, que quería verle urgentemente en el café Bauer, en Postdamer Platz. Éste le enseñó un telegrama de la Komintern ordenando a la dirección del Partido alemán participar en el plebiscito de los nacionalsocialistas contra el Gobierno prusiano. La razón que daba Moscú era que el KPD debía participar en campañas extraparlamentarias masivas… Münzenberg consideraba esa decisión una locura y se negó categóricamente a cumplir la petición de Neumman de divulgarla en sus periódicos… una cosa era luchar contra la dirección del SPD y otra muy diferente hacer frente común en contra de esta con el enemigo mortal de la clase obrera… Stalin quería evitar a toda costa la guerra entre los comunistas y los nacionalsocialistas. Quería una Alemania estable, incluso si era gobernada de forma dictatorial por la derecha.” (Babette Gross, Willi Munzenberg: una biografía política, p. 298. Vitoria-Gasteiz, 2007)

martes, 23 de abril de 2019

Conferencia de Antonio Escohotado en el XIV Curso de Verano de Filosofía, Santo Domingo de la Calzada - Fundación Gustavo Bueno - Filosofía del Comercio (Lunes, 17 de julio de 2017). Bloque II


Antonio Escohotado: Ahora vamos a ver… ¿de qué me tocaba hablar? Alguien que me lo explique… ¿Alguien sugiere algo?

Del público: ¿Del comercio? Filosofía del comercio...

Antonio Escohotado: Filosofía del comercio… Yo estaba acostumbrado a pensar en móviles históricos distintos de la contraposición entre relaciones voluntarias e involuntarias. Cuando decidí documentar quiénes habían dicho que la propiedad es un robo y el comercio es su instrumento, entonces me tiré un par de años o tres nada más que documentando uno, otro, otro, otro. Hasta que al fin, como decía antes en la página esta, el mero trabajar va deparando intuiciones y esas intuiciones empezaron a dibujar, de una forma progresivamente clara, que había unos pueblos que cultivaban la maestría o, de alguna manera, la capacidad para hacer algo… luego a esto economistas muy posteriores lo llamarían ventaja comparativa, es decir, que en cada lugar y momento hay algo que gentes de un cierto sitio hacen mejor o más barato que gentes de cualquier otro sitio (eso se llama ventaja comparativa). Me di cuenta que había pueblos dedicados a la ventaja comparativa y pueblos lo suficientemente indolentes, descuidados o dispersos como para necesitar conquistar a los vecinos. Decía Levi Strauss en Tristes trópicos que los tupí-guaraní, básicamente la rama tupí, que aunque eran unos cinco millones de individuos… él escribía en los años cincuenta… no calculaba que llegasen a los años ochenta y efectivamente no han llegado a los años ochenta ¿por qué? Porque todos tenían que dormir en hamaca, pero ninguno sabía tejer; todos tenían que ir en canoa por aquellos ríos, pero ninguno sabía hacer una canoa; de modo que eran sociedades basadas en el sublime logro de la conquista. Allá como tres o cuatro años de empezar mi investigación sobre quienes habían dicho aquello que seguía siendo mi hilo conductor… cada vez que me despistaba, volvía a lo mismo para agarrarme… me di cuenta de que no había pensado en la esclavitud y que entre todas las razones que se daban de los cambios históricos, el hecho de que estuviese motivado o no el trabajador no se había tomado en cuenta. Así… cero de cero. La primera pregunta fue ¿es tan antigua la esclavitud como se piensa? ¿Fue la esclavitud un fenómeno generalizado en el pasado, que ahora se va transformando en un simple goteo y que cada vez acontece menos? Una suerte enorme hizo que se estuvieran terminando algunos trabajos arqueológicos sobre los constructores de la pirámide de Keops, la mayor de las tres… mucha gente, unos veinte mil… ni uno era esclavo… y así, uno por aquí, otro por allá, acabé cayendo en la famosa inscripción de Ciro el Grande que dice: prohíbo la esclavitud en todo mi imperio. Si Ciro dice eso en el quinientos y mucho, eso significa que es una costumbre nueva con la cual no está de acuerdo. Sin embargo toda la historia que me habían enseñado en el bachillerato y en la carrera… ¿qué es esto? Ahora resulta que la esclavitud es un fenómeno relativamente reciente, que viene con los asirios, los espartanos y sobre todo el Imperio Romano. Que los gobernantes más importantes y destacados, como Ciro o como Pericles o como Solón están radicalmente en contra… ¡qué despistado estaba yo! Empecé a ver los fragmentos de Solón y los compaginé con anécdotas de Los trabajos y los días, de Hesiodo, y los dos están completamente conformes. Algo muy malo está pasando, dirán Hesiodo y Solón, escribiendo en el siglo VII antes de Cristo; algo muy malo está pasando cuando se está perdiendo el respeto por la remuneración del hombre libre, cuando los esclavos están sustituyendo a la mano de obra. Estos dos, Solón y Hesiodo, son a mi juicio las primeras mentes de las que tengamos noticias que lo abordan no ya desde un punto de vista moralista, que está mal esclavizar al prójimo, no, sino desde un punto de vista estrictamente profesional, económico. ¿Dónde va usted si quiere mantener las tasas actuales de producción y de calidad, si encarga el trabajo a esclavos? ¿No se dan cuenta de que esto es lo que se va a cargar nuestra civilización? ¿Por qué hemos crecido? Porque nos admiran. ¿Por qué tenemos la Magna Grecia y llegamos lo mismo al final del mar Negro y al Caspio que a las Columnas de Hércules, en el estrecho de Gibraltar? Pues porque sabemos hacer barcos. Porque tenemos cosas que llevamos y las gentes nos las quitan de las manos, como la cerámica por ejemplo, el aceite, el vino. ¿Cómo vamos a mantener este superávit si lo que era obra de hombres libres, que recibían como recompensa su propio mérito, va a depositarse en manos de una persona, que en realidad es una seudopersona? ¿Cómo lo vamos a conseguir? Hesiodo y Solón lo supieron y luego, como la comodidad reblandece a la gente, al que no le ha tocado ser esclavo se le olvida. Se le olvida a Platón. Se le olvida a Aristóteles. Entendimientos de esta infinita sobriedad empiezan a considerar que la esclavitud es un fenómeno tan difundido como el alzheimer o el mongolismo, una tara, una especie de atavismo, en vez de una decisión libre de una cultura determinada. Comienza a mi juicio la lenta e inexorable y devastadora crisis del mundo antiguo, donde una ciudad como Roma, que tenía millón y medio de habitantes, como mínimo, en tiempos de Augusto, cuando llega Augustulo, que es una burla del nombre de Augusto, claro, no llega a los veinte mil, de los cuales dieciséis mil son esclavos. ¡Ah, qué ha pasado! ¿Confían ustedes el trabajo al esclavo y luego se escandalizan o les sorprenden...? La catástrofe demográfica… porque ahora hablamos de crisis económica… No, no, no, eso son bromitas. Catástrofe demográfica es que existan por cada cien personas antes, una y esclava. Como sucedía ya en el Bajo Imperio, sistemáticamente los padres y las madres se venden como esclavos para que tengan un poco de comida, unos días de comida sus padres, abuelos o hijos. Así dos siglos largos. Este es el final de Roma. Esto parece que no tiene ninguna relación con una cultura, que primero celebraba al hombre libre y remuneraba sus productos lo mejor que sabía, a otra que no, que ha decidido que Dios sapientísimo, la autoridad y la tradición ha decidido lo bueno y los verdadero y que lo bueno y lo verdadero es que el bien nacido no coja un papel que se ha caído al suelo, que ya hay personas para hacerlo. Léase por ejemplo el Tratado sobre los oficios, de Cicerón, y se tendrá una clarísima exposición sobre hasta qué punto se considera innato, inherente a la condición humana que unos sean esclavos y otros no. La terrorífica crisis que desató la esclavitud alcanzó tales proporciones en el siglo V y el VI que ya se tornó imposible pagar al esclavo. Se seguía reclamando que obedeciese, por supuesto, pero ya no había forma de darle los auxilia, los tres socorros clásicos: alimento, techo y ropa. Entonces búscate la vida, vas a seguir siendo un semiser, no existes realmente, porque sólo existe el amo, pero yo ni siquiera voy a tener que darte nada. Eso sí, tampoco voy a poderte pedir que tú me des todo, como antes. Entonces con el siervo (una gran movida dialéctica hegeliana) pones a las personas mucho más abajo de lo que nunca estuvieron. Es que no tienes libertad, no eres nadie. Te postras y si aquel quiere darte un beso, eso significa que tienes el equivalente al carnet de identidad. Si aquel no quiere darte el beso y establecer el vasallaje, te pueden matar como a un perro. Sin embargo, como no le pagas al esclavo nada de nada y le pides la mitad de sus días, una astucia de la razón hace que a algunos de estos semihombres se les ilumine una bombilla en la cabeza y diga: bueno, si empiezo a desbrozar los caminos que se han emboscado, si vuelvo a restablecer las relaciones de un sitio con el otro… ¿me irá bien, verdad? Eso sí, estoy cometiendo un delito por el cual me pueden ahorcar inmediatamente, que es abandonar mi gleba, y estoy obligado como siervo a quedarme donde nací y a seguir haciendo lo que hiciera. En cuanto cambie eso soy reo de pena de muerte. Pero esta gente, viendo que se mueren de hambre literalmente, que Europa es un inmenso leprosario, Inglaterra tiene varios miles de leprosarios, Francia varios miles. La lepra como saben ustedes es una enfermedad dependiente de las condiciones higiénicas de cada país. Esos desertores del vasallaje, uno se dedica a llevar caravanas, el otro a poner en marcha una pequeña flota de cabotaje, el otro a aprender cómo se acuña moneda. Porque en todo esto uno de los capítulos que sería maravilloso, pero da para varias conferencias, es la historia del dinero, de cómo se va acuñando, qué se va acuñando y de qué manera. Cómo era el fraude antiguo, cómo es el fraude moderno. No, no da para esta tarde, como no sea que quieran que luego hablemos en la charleta. Estos desertores contienen la semilla del empresariado. ¿Qué le faltaba al Mundo Antiguo? La empresa. Me dirán: ¡qué va, había talleres! ¡No! Había talleres sí, pero no fábricas. ¿Qué es una fábrica? La coordinación de talleres. ¿Por qué no había coordinación de talleres? Simplemente porque reinaban los conquistadores y a los conquistados, como hacían con los guetos judíos, les dejaban prosperar cinco, ocho, diez años y cada equis tiempo venían y se lo llevaban todo. De modo que esto los judíos lo aguantaron, porque no tenían otra… tenían en su apoyo una religión y una etnia, pero el empresario no tenía ninguna de las dos cosas, de modo que hasta que no se le dieron unas mínimas condiciones de seguridad y supervivencia, no se pudo desarrollar. El elemento que se puede considerar más potente, la palanca que mueve la Tierra desde hace al menos quince siglos, la empresa, no existía. Al no existir la empresa, el reino de las relaciones involuntarias, el reino de las religiones, de la nacionalidades, imperaba de la mañana a la noche. ¿Con qué consecuencia? Analfabetismo, barbarie, lepra. ¿De qué vivió Europa del siglo VI al XII? De venderle sus adolescentes, gente guapa y joven a bizantinos y árabes. Hay un libro de Michael McCormick, de dos mil páginas… Michael McCormick es profesor de historia medieval en Harvard… libro que a mí me ayudó enormemente, que se llama Origins of the European Economy… Se lo recomiendo, porque McCormick se tomó el trabajo de digitalizar prácticamente todos los documentos escritos, todos, desde el siglo V hasta el siglo XII, que no es tanto, porque están contenidos en tres o cuatro repertorios… Digamos que ocupan aproximadamente tres veces la edición de la Británica, la que tengo yo, la de treinta y tres volúmenes… En unos cien tomos de al seis, a doble columna por página, cabe todo lo que se escribió desde el siglo VI al siglo XII. Entonces McCormick le empezó a preguntar cosas a ese material digitalizado. Dice: vamos a ver ¿cuántas veces dice la palabra servus? Respuesta: veintisiete millones. ¿Cuántas veces se dice la palabra negotiator? ¡Ah! Aquí grandes sorpresas. Por ejemplo, en el siglo V se decía diez mil veces, en el siglo VI catorce veces… en el siglo IX ¡ninguna! Pero entonces empezó a preguntarse por otras palabras: lucrus, beneficio, lucro… Desvanecimiento léxico, igual que negotiator. ¿Remuneratio? Tres cuartos de lo mismo. McCormick no tuvo ninguna dificultad en afirmar que se habían convertido todas las palabras relacionadas con los usos mercantiles en blasfemias, palabras malsonantes, en obscenidades. McCormick no saca esa conclusión, pero sí la saqué yo. Si todo lo relacionado con el comercio es obsceno estamos en un régimen de la antipropiedad y del anticomercio, estamos viviendo el ideal comunista. Esto es la santa pobreza. Estamos cumpliendo lo que el Evangelio prometía, lo que el Apocalipsis, el libro de la revelación advertía. Esto es el ideal. Está pasando y está pasando mucho tiempo. Les dejo un par de minutillos, porque esto es un pequeño cambio. Un pequeño cambio respecto del nervio de la Historia, lo que nos han contado como palanca, como eje. Aquellos pobres que empezaron con una caravana acorazada y el otro con una barcaza y el otro simplemente aprendiendo como herrero a acuñar moneda, porque tenía amiguetes aquí y allí que sabían algo de minería y entonces se podía recuperar el uso de las monedas, porque es que en la Alta Edad media las monedas se han tesaurizado y las pocas que quedan de verdad se exhiben, como si fueran cuadros u obras de arte, en las mansiones. Se ha degradado y envilecido de tal manera, debido a una sucesión de emperadores, quizá el más destacado Caracalla, pero Heliogábalo también… que por ejemplo hacían grandes bolsas de cuero, pero enormes, donde cabían muchos millones y les hacían el sudado y limado… aquello lo estaban batiendo durante días y entonces quedaban muchas limaduras, eso se reacuñaba y reacuñaba… Así de torpes. De repente la moneda… solidus aureus, sólido de oro… de oro no tiene nada, porque es que le has puesto bronce. Como mucho se usaba un poco de electro, que tiene un poquito de oro y un poquito de plata ya en la aleación natural, según los sacas del monte. Se había degradado de tal manera la moneda que ya nadie la cogía. Y al mismo tiempo que los caravaneros y los marinos se dieron cuenta de que volver a abrir los caminos, volver a establecer rutas de intercambio podía ser un cambio total, podía producir simplemente pensar, se dieron cuenta los herreros y algunos comerciantes de que si volvía a ponerse en circulación algo que permitiera pasar del trueque a una compraventa rápida… Durante un par de siglos la cosa se quedó en proyecto. No acababa de salir. Había continuamente esfuerzos denodados por sacarlo adelante, pero se iba hundiendo. Apareció un personaje imprevisto en la novela, en nuestra peripecia, en nuestra saga, injustamente olvidado: el notario. El notario apareció y dijo: yo voy a ser capaz de que las compraventas se mantengan. Porque llevaban siglos y siglos en que alguien vendía algo. Muy bien, venía alguien y se lo compraba, pero entonces venía la familia, o el noble de la zona o el obispo y decían: no, no, no, no… esto no es sólo de este señor, esto es de todo el mundo, o mío también. Con lo cual la propiedad acabó reconociéndose como algo enfeudado. Simplemente no se podía transmitir. La pelea era conseguir mover una propiedad coagulada y conseguir desarrollar un principio de remuneración que tuviese alguna conexión entre la maestría de alguien, por ejemplo el caravanero, el marino, el acuñador, el notario… y que no dominase, como dominaba, la ley de la cuna. Luego vino el marxismo a decirnos que quiere una sociedad sin clases, esto es muy gracioso, porque en realidad Marx está refiriéndose a una sociedad sin estamentos, una sociedad donde tú ya no sabes en el momento de nacer cómo y quién morirás. En una sociedad estamental lo sabes perfectamente; desde antes de nacer ya se sabe quién es quien. Las clases son simplemente aquellas estaciones… simplemente estaciones, como las del tren y no las de autobús, donde no puedes quedarte. Nadie se puede quedar en una clase social. Siempre estamos subiendo o bajando. Es físicamente imposible mantenerte en una clase social. Cuando al fin se intentó hacer la sociedad sin clases, durante ochenta y ocho, bueno, pasó lo que pasó. Eso me parece que no nos interesa por ahora, porque está a la vista de todos. En aquel mundo medieval… vamos a situarnos cuando coronan a Carlomagno, en el año 800… Carlomagno es un señor bastante valeroso con algunos inconvenientes. El primero es que es analfabeto y le tiene que leer los documentos Alcuino de York, el cura que lleva a su lado. Y decimos ¡Oh, con Carlomagno empezó Europa! Como si tuviera algo que ver con la actual Unión Europea Carlomagno. Carlomagno era el rey franco. Los que más destacaron en la venta de mozalbetes europeos a árabes y bizantinos fueron precisamente los reyes francos, que tenían como principal zona de caza los principados de la zona que antes era Yugoslavia y que ahora se ha descompuesto en Croacia, Servia, etc. … ¿De dónde viene esclavo? Pues esclavo es un neologismo carolingio, es una palabra inventada por el padre de Carlomagno, el círculo del padre de Carlomagno, Pipino el Breve, donde se designa que vienen de Eslavia. Esclavo es eslavo [Del latín medieval sclavus, este del griego bizantino σκλάβος sklábos, derivado regresivo de σκλαβηνός sklabēnós; propiamente 'eslavo', y este del eslavo slovĕninŭ, nombre que se daba a sí mismo el pueblo eslavo, que fue víctima de la esclavitud en el Oriente medieval], al que le ponen una ka. Los francos y Carlomagno tenían como única fuente de efectivo vender a sus propio hijos o a primos o sobrinos o, si había suerte, solamente los del vecino. ¿Y por qué? Pues porque por mucho que uno se ponga a buscar la autonomía, la autarquía que se llama, cada vez que hay una población de una cierta entidad, digamos esta villa, resulta que algo hay que importar: no somos nunca autosuficientes. Si se trata de un país entero la magnitud de la importación es terrorífica, y aún cuando vivas en un permanente leprosario, como hacía la gente en el siglo X, aún cuando vivas rodeado de heces, como aquellas gentes, aún así ciertas cosas necesitas, por ejemplo, una hoja, una hoja de una espada o de un cuchillo o de un hacha, y para conseguir eso venderás a tus hijos, por supuesto. Si tú no los vendes vendrá otro y se los llevará y los venderá él. Esto pasó sin parar. ¿Por qué demonios tengo yo que venir a decírselo? ¿Por qué he tenido que escribir más de dos mil páginas, documentadas? ¿Por qué? ¿Por qué no me lo han dicho a mí antes y me han ahorrado este curro? ¿Qué tipo de conjura preside esta lamentable versión de la Historia Universal, donde lo que se paga a las personas es lo de menos? ¿Cómo que lo de menos? ¿Es ahora lo de menos? ¿Verdad que no? ¡Ah! Pero es que ¿antes sí… antes sí? La santa pobreza. Antes fue el reino de los que Jesús decía: el rico no podrá entrar al Cielo nunca, porque es como pasar un camello por el ojo de una aguja. Yo creo que ya me paro, solamente habiéndoles puesto este pequeño cohete en el trasero a ustedes, de cómo es posible veinte siglos de hipocresía, veinte siglos de mentira ¿a quién beneficia? ¿qui bono? ¿quién ha salido beneficiado con esta versión de la historia? Porque por ejemplo Marx llama a la suya materialismo dialéctico. Yo lo llamaría voluntarismo folletinesco. Materialismo es lo que intento hacer yo o lo que hacía Gustavo. Materialismo es atenerse a lo positivo, concreto, real, determinado. ¿Qué mas determinado en la historia humana que las personas quieran tener una cierta proporción entre lo que hacen y lo que consiguen? Durante dos mil años la humanidad ha sofocado eso con los estamentos. Afortunadamente eso se acabó, pero seguimos entendiendo el ayer como una cosa distinta de lo que fue. Espero que las cuatro palabras que les he dicho y lo que saquemos en claro del coloquio nos permitan cambiar un poco. Gracias.