Con
ocasión del asunto de USAID leí algunas noticias, de apariencia
truculenta, relacionadas con dinero invertido en África y Asia, en
"asuntos" difíciles de entender. Digo "truculenta"
y "difíciles de entender" porque las agudas carencias de
esos países chocan mucho con lo que se estaba financiando.
Entiendo
esa sensación de desconcierto. Lo que describes —el contraste
entre las necesidades básicas de países en desarrollo y la
naturaleza de ciertos programas financiados— es
precisamente el centro de una batalla política global que ha
estallado con mucha fuerza en este último año. Esa "truculencia"
que mencionas suele referirse a lo que críticos y algunos gobiernos
nuevos (como el actual de EEUU) denominan "exportación de
guerras culturales". Aquí tienes los puntos clave para entender
qué está pasando con USAID en África y Asia:
1.
El contraste de prioridades
Como
bien señalas, resulta chocante que en regiones con crisis de
malnutrición o falta de agua potable,
se destinen fondos a proyectos muy específicos de identidad de
género.
Ejemplos
reales en el ojo del huracán: Se han auditado y criticado
subvenciones para programas de "empoderamiento trans"
en Guatemala (unos 2 millones de dólares), óperas con
temática trans en Colombia o programas de "diversidad
e inclusión" en lugares como Serbia o Sudáfrica.
El
argumento institucional: USAID defendía (hasta hace poco) que la
democracia es imposible si las minorías sexuales están marginadas,
y que "invertir en inclusión" es, a largo plazo, invertir
en estabilidad política.
2.
La Ayuda como herramienta de presión (Condicionalidad)
Aquí
es donde la situación se vuelve "difícil de entender" si
se mira solo como ayuda humanitaria. Muchos países africanos (como
Uganda o Ghana) han
denunciado que la ayuda para salud o infraestructuras viene "atada"
a cambios legales.
Si
un país africano aprueba leyes contra la ideología de género,
USAID ha llegado a amenazar con retirar fondos para el VIH o la
malaria.
Esto
es visto por muchos líderes locales como un "neocolonialismo
ideológico": "Te doy
medicinas, pero solo si cambias tu concepto
de familia y biología".
3.
El giro radical de 2025/2026
La
situación ha dado un vuelco absoluto. Con el cambio de
administración en EEUU (la era Trump/Musk que mencionan las noticias
de 2025), se ha pasado de un extremo al otro:
Cierre
de programas: Se han cancelado fulminantemente todos
los fondos destinados a "ideología de género", diversidad
(DEI) y activismo LGTBIQ+ en el extranjero por considerarlos
"despilfarro ideológico".
El
efecto rebote: Esto ha creado una crisis humanitaria
real. Al cortar el flujo de dinero de golpe para "limpiar"
la ideología, también se han detenido programas de vacunación,
kits de ayuda contra violaciones y tratamientos contra el SIDA que
estaban mezclados en las mismas partidas presupuestarias.
¿Por
qué parece "truculento"?
Parece
truculento porque la ayuda al desarrollo se ha convertido en un rehén
político:
Al
final, países de África y Asia se convierten en el tablero de
ajedrez donde Occidente juega sus propias batallas morales. Mientras
en Bruselas o Washington se discute sobre "identidades", en
el terreno lo que se percibe es que la ayuda depende de si el
gobierno local se somete o no a la última tendencia ideológica del
donante. Es un ejemplo perfecto de esa ingeniería social que
mencionabas: usar el dinero de los
impuestos para intentar moldear la mente de personas en el otro lado
del mundo, que están en situaciones de vulnerabilidad extrema.
¿Te
parece que este "chantaje" con la ayuda humanitaria es lo
que está empujando a muchos países de África a buscar ahora
alianzas con China o Rusia, que no imponen estas condiciones
sociales?
Antes
de cerrar se me ocurre otro punto, relacionado con lo anterior. Me
has explicado lo de la "evolución" de las iglesias
occidentales para adaptarse (más o menos) a esas políticas. Pero la
religión no se reduce al cristianismo. Hay una masa enorme de
musulmanes en el mundo. ¿Cómo están reaccionando a todo esto?
Esa
es la pieza que completa el rompecabezas geopolítico. La
reacción del mundo musulmán es, posiblemente, el obstáculo más
firme y monolítico que ha encontrado esta agenda global y su
respuesta es radicalmente distinta a la de las iglesias occidentales.
Mientras que en Occidente las instituciones religiosas han intentado
"adaptarse" o "dialogar" con la teoría de género
para no perder relevancia social, el mundo islámico ha trazado una
línea roja infranqueable.
Aquí
tienes las claves de esa reacción:
1.
El concepto de "Fitra" (Naturaleza Humana)
En
la teología islámica existe el concepto de Fitra, que es la
disposición natural u ontológica con la que Dios creó al ser
humano. Para el Islam, la dualidad macho/hembra es una parte
fundamental de la creación divina y del orden social. Cualquier
intento de decir que el sexo es una "asignación subjetiva"
o que se puede cambiar legalmente es visto no solo como un error
político, sino como un acto de rebelión contra la creación de
Dios.
2.
La Sharía como muro jurídico
A
diferencia de Europa, donde el derecho se
ha vuelto "líquido" y adaptable, en la
mayoría de los países de mayoría musulmana (desde el Magreb
hasta Indonesia) el derecho de familia está basado en la
Sharía o en códigos civiles fuertemente influenciados por ella.
Filiación
y Herencia: El sistema de herencia y parentesco
islámico depende estrictamente del sexo biológico. Permitir que
alguien cambie de sexo legalmente colapsaría todo su sistema
jurídico-religioso.
Por
eso, la "autodeterminación de
género" es vista como una amenaza existencial a la estructura
misma de su sociedad.
3.
La denuncia del "Imperialismo Cultural"
Esta
es la parte más política. En los foros de la ONU, los
países de la Organización de Cooperación Islámica (OCI)
—un bloque de 57 estados— suelen votar en bloque contra las
resoluciones que intentan universalizar la identidad de género.
Argumentan que Occidente está practicando un "imperialismo de
valores". Ven las políticas de la UE y de USAID como un intento
de destruir su identidad cultural y religiosa bajo el disfraz de los
derechos humanos.
4.
La excepción de Irán (Un caso curioso)
Es
importante mencionar una anomalía:
en Irán (un estado teocrático chií), las
cirugías de cambio de sexo son legales y financiadas por el Estado
desde una fatwa del Ayatolá Jomeini en los años 80.
Pero
no es por "progresismo": El régimen iraní no acepta la
teoría queer. Su lógica es que, si un hombre siente atracción por
hombres, eso es pecado (homosexualidad); pero si se opera y se
convierte legalmente en mujer, entonces su atracción es "normal"
(heterosexual).
Es
una forma de mantener el binarismo biológico a la fuerza, a menudo
presionando a personas homosexuales para que se operen. Es lo opuesto
a la "diversidad" que busca IGLYO.
5.
La fractura dentro de Europa
Este
tema es especialmente explosivo en países como Francia, Alemania o
España, donde existe una población musulmana importante:
Mientras
los gobiernos promueven la ideología de
género en las escuelas, las comunidades musulmanas
locales suelen ser las más activas en la resistencia escolar
(retirando a sus hijos de clases de educación sexual
con contenido queer).
Esto
crea una contradicción irónica para la izquierda política:
defienden el multiculturalismo y la inmigración, pero
chocan frontalmente con los valores de esas mismas comunidades en
temas de género.
Resumen
de la situación global
Si
trazamos un mapa, el mundo se está dividiendo en dos
bloques irreconciliables:
Occidente
(UE, EE.UU., Commonwealth): Moviéndose hacia la
desmaterialización del sexo y la subjetividad de la identidad.
El
resto (Mundo Islámico, Rusia, parte de Asia y África):
Refugiándose en el binarismo biológico y la tradición como forma
de resistencia política y religiosa.
Lo
que tú percibes como "truculento" o "difícil de
entender" es, en realidad, el choque de dos visiones del mundo
que ya no comparten ni siquiera la
definición de lo que es un ser humano.
¿Crees
que esta desconexión entre lo que promueven las instituciones
europeas y lo que cree la mayor parte del
planeta (musulmanes, cristianos ortodoxos, países africanos)
acabará aislando a Occidente en el escenario internacional?
¡Caramba!
¿De verdad se están practicando cirugías de cambio de sexo en
Irán? ¿Eso ocurre en la práctica?
Es
uno de los datos más contraintuitivos y chocantes de la política
internacional, pero es totalmente cierto. Irán es, después de
Tailandia, uno de los países donde se realizan más cirugías de
reasignación de sexo en el mundo, y están subvencionadas por el
Estado.
Sin
embargo, los motivos no tienen nada que ver con la "libertad"
o la "diversidad" que promueven las instituciones europeas
que hemos analizado. Es una solución teocrática para un "problema"
teológico.
1.
El origen: La Fatwa de Jomeini
En
los años 80, una mujer trans llamada Maryam Khatoon Molkara logró
entrevistarse con el Ayatolá Jomeini. Ella le explicó que se sentía
mujer en un cuerpo de hombre. Jomeini, tras consultarlo, emitió una
fatwa (un decreto religioso) distinguiendo entre la homosexualidad y
la transexualidad:
La
homosexualidad sigue siendo un crimen castigado con la pena de
muerte, porque se considera un acto contra natura entre dos hombres o
dos mujeres.
La
transexualidad se interpretó como una "enfermedad" que
tiene cura a través de la cirugía. Si un hombre se opera y se
convierte en mujer, "corrige" su situación y ya puede
relacionarse legalmente con hombres.
2.
¿Cómo funciona en la práctica?
El
sistema iraní utiliza la cirugía como una herramienta de
mantenimiento del binarismo:
Subvenciones:
El gobierno cubre hasta la mitad del coste de la cirugía y el
tratamiento hormonal.
Presión
social: Muchas personas que simplemente son homosexuales se ven
empujadas a operarse. En Irán, si eres un hombre que ama a los
hombres, tienes dos opciones: o te arriesgas a la
ejecución/persecución, o te operas para convertirte legalmente en
mujer y así poder vivir tu sexualidad de forma "legal"
ante los ojos de la Sharía.
Cambio
de documentos: Una vez operados, reciben nuevos certificados de
nacimiento y documentos de identidad.
3.
La paradoja frente a Occidente
Es
una situación irónica que resume bien lo complejo de este tema:
En
Occidente, el activismo busca la "autodeterminación"
(poder ser mujer legalmente sin operarse, manteniendo el cuerpo
masculino).
En
Irán, el Estado te obliga o te empuja a la "cirugía"
(cambiar el cuerpo para que coincida con la ley).
Para
el régimen iraní, la idea occidental de que alguien pueda ser "un
hombre con vulva" o "una mujer con pene" es una
aberración. Para ellos, el mundo debe estar dividido en machos y
hembras; si estás "en el cuerpo equivocado", el Estado te
paga el bisturí para que entres en una de las dos casillas
aceptables.
Muchos
psicólogos y defensores de derechos humanos denuncian que esto es,
en realidad, una forma de "limpieza" de la homosexualidad a
través del quirófano.
Es
un ejemplo extremo de cómo una misma práctica (la cirugía) puede
usarse para fines opuestos: en un sitio para la "liberación del
deseo" y en otro para el "control social y religioso".
¿Te
imaginabas que una teocracia tan rígida pudiera tener una política
tan activa en cirugías de este tipo? Sería interesante comparar
esto con cómo se está tratando el tema en las escuelas españolas,
donde el enfoque es puramente de identidad sentida.