¿Acaso el general Robert "Dutch"
Huyser no viajó a Iran para propiciar una transición pacífica?
Sí, el general de
la Fuerza Aérea de EEUU Robert "Dutch" Huyser fue
enviado a Teherán en enero de 1979 con la misión oficial de buscar
una transición estable, aunque su papel sigue siendo uno de los
episodios más controvertidos de la Revolución Iraní.
A continuación se
detallan los puntos clave de su misión:
Objetivo de
estabilidad: La administración Carter envió a Huyser para tratar
de mantener la unidad del ejército iraní y asegurar su apoyo al
gobierno civil de transición de Shapour Bakhtiar, tras la inminente
salida del Sha.
Evitar un golpe
de Estado: Huyser tenía instrucciones de disuadir a los generales
iraníes de dar un golpe militar inmediato para salvar la monarquía,
algo que Washington temía que provocara una guerra civil total.
Neutralización
del ejército: Muchos sectores pro-monárquicos y el propio Sha
criticaron posteriormente a Huyser, acusándolo de haber
"neutralizado" o "paralizado" a las fuerzas
armadas, facilitando así el ascenso al poder del Ayatollah Jomeini.
Preparación
para contingencias: Aunque debía propiciar una transición
pacífica, también se le instruyó para que el ejército estuviera
preparado para tomar el control como último recurso si el orden
civil colapsaba por completo.
Resultado: La
misión es considerada un fracaso histórico. El ejército iraní
terminó declarándose neutral el 11 de febrero de 1979, lo que
selló el triunfo de la revolución y la caída definitiva del
régimen que Huyser debía, en teoría, ayudar a estabilizar.
¿Te
interesa conocer más detalles sobre las instrucciones secretas que
recibió Huyser o sobre su relación con los generales del Sha?
Sí
La misión del
general Robert "Dutch" Huyser en enero de 1979 es
uno de los capítulos más oscuros y debatidos de la Guerra Fría.
Aunque oficialmente viajó para "estabilizar" la situación,
documentos desclasificados y testimonios de la época revelan
una agenda mucho más compleja y contradictoria.
Las
instrucciones secretas de Huyser
A diferencia de una
misión diplomática convencional, Huyser recibió órdenes que
evolucionaban según la inestabilidad en Washington:
Preservar la
unidad del Ejército: Su orden principal era evitar que los
generales del Sha abandonaran el país o se fragmentaran tras la
salida del monarca.
Apoyo
condicional a Bakhtiar: Debía convencer a los militares de apoyar
al primer ministro Shapour Bakhtiar.
Sin embargo,
sus instrucciones incluían un "Plan B": si el gobierno
civil fallaba, el ejército debía estar listo para un golpe militar
como último recurso para restaurar el orden.
Neutralización
de activos críticos: Una de sus tareas
secretas era asegurar que la tecnología militar avanzada de EEUU en
manos iraníes (como los cazas F-14 y misiles Phoenix) no cayera en
manos soviéticas o revolucionarias.
Comunicación
con la oposición: Aunque no era su objetivo público, Washington
buscaba a través de intermediarios tantear
la disposición del entorno del Ayatollah Jomeini,
algo que muchos generales iraníes interpretaron como una traición.
Relación con
los generales del Sha
La presencia de
Huyser generó una profunda división y resentimiento entre el alto
mando iraní:
La sospecha de la
"traición": Los generales iraníes, acostumbrados a una
lealtad absoluta al Sha, se sintieron desconcertados por la
insistencia de Huyser en que no actuaran contra las manifestaciones.
El general Amir Hossein Rabii llegaría a declarar antes de su
ejecución: "Huyser expulsó al emperador del país como a
un ratón muerto".
Parálisis
operativa: Mientras los generales pedían permiso para reprimir las
protestas con toda su fuerza, Huyser los instaba a la moderación.
Esta "neutralización" impuesta
desde EEUU es vista por historiadores como el factor
que permitió que las defensas del régimen colapsaran tan rápido.
El destino de los
aliados: Tras la partida de Huyser en febrero de 1979, los
generales con los que trabajó fueron arrestados y ejecutados
sumariamente por el nuevo régimen islámico,
sintiéndose abandonados por sus aliados estadounidenses.
¿Deseas
profundizar en las consecuencias geopolíticas inmediatas que tuvo la
retirada de Huyser para la región?
Sí,
precisamente lo iba a preguntar ahora.
La salida de Huyser
y el colapso del ejército iraní no solo cambiaron a Irán, sino que
alteraron todo el equilibrio de poder en el Medio Oriente, con
efectos que persisten hoy.
Aquí tienes las
principales consecuencias geopolíticas:
Pérdida
del "Gendarme del Golfo": Estados Unidos perdió a
su aliado militar más poderoso en la región. El Sha era el pilar
de la estrategia estadounidense para contener a la Unión Soviética
y asegurar el flujo de petróleo; de la noche a la mañana, esa
seguridad desapareció.
Aparición
del Eje Anti-estadounidense: La transición fallida dio paso
a una teocracia que definió a EEUU como el "Gran Satán".
Esto llevó a eventos traumáticos como la Crisis
de los Rehenes (noviembre de 1979), que rompió las
relaciones diplomáticas hasta la actualidad.
Invasión
Soviética de Afganistán: Al ver a EEUU debilitado y
habiendo perdido sus estaciones de escucha electrónica en el norte
de Irán, la Unión Soviética se sintió envalentonada para invadir
Afganistán en diciembre de 1979, agravando la Guerra
Fría.
Guerra
Irán-Irak: Al percibir que el ejército iraní estaba
descabezado y debilitado tras la purga
de los generales que Huyser intentó coordinar,
Saddam Hussein vio una oportunidad de oro e invadió Irán en 1980,
iniciando una de las guerras más sangrientas del siglo XX.
Inestabilidad
en el Mercado Petrolero: La caída del régimen provocó la
"Segunda Crisis del Petróleo",
disparando los precios a nivel mundial y causando recesiones en
Occidente.
Exportación
de la Revolución: El éxito del levantamiento inspiró a
otros movimientos islamistas en la región, forzando a monarquías
como la de Arabia Saudita a adoptar posturas mucho más
conservadoras y religiosas para evitar un destino similar al del
Sha.
¿Te
gustaría analizar cómo esta crisis afectó específicamente las
posibilidades de reelección de Jimmy Carter frente a Ronald Reagan?
¿Cuál
fue el destino de los militares que siguieron el consejo del general
Robert "Dutch" Huyser?
El destino de los
generales iraníes que siguieron sus consejos de moderación y no
dieron el golpe de Estado fue, en su inmensa mayoría, trágico.
Al quedarse en Irán
confiando en que el ejército podría coexistir con el nuevo poder o
que Estados Unidos los protegería, se convirtieron en las primeras
víctimas de la revolución:
Ejecuciones
sumarias: Apenas días después del triunfo de la revolución el 11
de febrero de 1979, los tribunales revolucionarios, dirigidos por el
"juez ahorcador" Sadegh Khalkhali, ordenaron el
fusilamiento de la cúpula militar.
Líderes ejecutados:
Entre los militares que Huyser trató directamente y que fueron
fusilados en los techos de la escuela Alavi (sede de Jomeini) se
encontraban:
El general
Nasser Moghadam (jefe del SAVAK).
El general Amir
Hossein Rabii (comandante de la Fuerza Aérea), quien antes de
morir dijo que Huyser había "tirado al Sha como un ratón
muerto".
El general
Manouchehr Khosrodad (fuerzas especiales).
El general
Mehdi Rahimi (gobernador militar de Teherán).
Purga total:
Miles de oficiales de rango medio y alto
fueron arrestados, torturados o purgados para eliminar cualquier
influencia pro-occidental en las fuerzas armadas.
Sentimiento
de traición: Los militares que sobrevivieron en el
exilio siempre sostuvieron que Huyser los engañó para que no
actuaran, desarmando al régimen desde dentro para luego
dejarlos a merced de los tribunales islámicos.
¿Te
gustaría saber qué pasó con los pocos generales que lograron
escapar al exilio o cómo se formó la resistencia desde el
extranjero?
¿Se
han escrito libros acerca de la misión del general Robert "Dutch"
Huyser en Teherán en 1979?
Sí, existen varios
libros fundamentales que documentan la misión del general Robert
"Dutch" Huyser en Teherán.
El más importante
es su propia memoria personal, donde relata los 31 días críticos
que pasó en Irán intentando evitar el colapso del ejército.
Estos son los
títulos más destacados:"Mission to Tehran"
(Robert E. Huyser, 1986): Es el libro principal
sobre este evento, escrito por el propio general tras su retiro. En
él, Huyser ofrece un relato día a día de sus reuniones con los
generales del Sha y sus esfuerzos por mantener la cohesión militar
mientras la revolución ganaba fuerza.
Punto clave: Huyser
utiliza el libro para defenderse de las críticas que lo acusaban de
haber provocado la caída del Sha, argumentando que Washington no
proporcionó el apoyo necesario para que su plan tuviera éxito.
"General
Huyser in Tehran: The Mission That Failed" (Borna
Ahadi, 2025): Una obra más reciente que analiza
la misión utilizando documentos desclasificados y relatos de
primera mano. El libro examina por qué la operación estuvo
"condenada desde el principio" debido a la indecisión
política en EEUU y el caos en las calles de Teherán.
"Mission
to Iran" (William H. Sullivan, 1981):
Escrito por quien era el embajador de EEUU en Irán durante la
misión de Huyser. Este libro es crucial para entender la fricción
que existía entre la diplomacia oficial (Sullivan) y la misión
militar enviada por la Casa Blanca (Huyser).
"All
Fall Down: America's Tragic Encounter With Iran" (Gary
Sick, 1985): Escrito por un miembro del Consejo de
Seguridad Nacional de Jimmy Carter, ofrece la perspectiva interna de
la Casa Blanca sobre por qué se decidió enviar a Huyser y cómo se
recibieron sus informes desde el terreno.
¿Te
gustaría que profundizara en los argumentos de defensa que Huyser
expone en su propio libro para justificar el fracaso de su misión?
Cuando
dices “indecisión política en Estados Unidos” ¿a
qué te refieres?
La "indecisión
política" a la que se refieren los historiadores sobre la
misión de Huyser se centra en una
división interna profunda dentro del gabinete del presidente Jimmy
Carter. Washington estaba literalmente partido en dos
sobre cómo salvar (o dejar caer) a Irán:
1. El
enfrentamiento de visiones: Vance vs. Brzezinski
La administración
Carter no hablaba con una sola voz. Había dos facciones enfrentadas
que enviaban señales contradictorias a Huyser y a los militares
iraníes:
Cyrus Vance
(Secretario de Estado): Abogaba por una vía diplomática y
moderada. Su objetivo era una transición pacífica hacia un
gobierno civil (como el de Bakhtiar) y creía que forzar un golpe
militar solo llevaría a un baño de sangre y al desastre total.
Zbigniew
Brzezinski (Asesor de Seguridad Nacional): Representaba la línea
dura. Consideraba a Irán una pieza clave para contener a la Unión
Soviética y presionaba para que el ejército iraní diera un golpe
de Estado preventivo si la monarquía colapsaba, con el fin de
restaurar el orden a cualquier precio.
2. El dilema
de los Derechos Humanos
Carter había hecho
de los derechos humanos el eje de su política exterior. Esto creó
una contradicción insalvable:
Por un lado,
EEUU quería mantener al Sha como aliado estratégico.
Por otro, no
podía apoyar abiertamente una represión militar violenta contra
los manifestantes iraníes sin traicionar sus propios principios.
Consecuencia: Huyser
terminó instruyendo a los generales iraníes para que mantuvieran la
calma y la unidad, mientras que otros canales en Washington les daban
a entender que debían actuar. Esta ambigüedad paralizó al
ejército.
3.
La desconexión con la Embajada
Mientras Huyser
(enviado directamente por la Casa Blanca) hablaba con los generales,
el embajador de EEUU en Teherán, William Sullivan, ya daba por
perdido al Sha y buscaba secretamente un
acomodo con el entorno de Jomeini.
Sullivan llegó a
calificar la misión de Huyser como una locura.
Carter, a su vez,
empezó a desconfiar de los informes de su propio embajador,
considerándolo un "espectador desautorizado".
En resumen, la
indecisión fue el resultado de un gobierno que no sabía si quería
un golpe de Estado o una democracia, y que terminó sin conseguir
ninguna de las dos, dejando a Huyser en una posición imposible y a
sus aliados iraníes sin un rumbo claro.
¿Cuál
es la versión de Robert Huyser?
En su libro "Mission
to Tehran" (1986), el general Robert Huyser
presenta una versión defensiva de los hechos, centrada en el
cumplimiento estricto de sus órdenes en un entorno de caos total.
Estos son los puntos
principales de su testimonio:
Instrucciones
contradictorias: Huyser afirma que sus órdenes eran "poco
claras" y que se vio atrapado en la lucha interna de
Washington. Según él, mientras el Departamento de Estado buscaba
una solución diplomática, el Consejo de Seguridad Nacional sugería
un posible golpe.
Parálisis
del liderazgo iraní: El general sostiene que el ejército
iraní no falló por su intervención, sino por la falta de
liderazgo del Sha. Describe a los generales iraníes como
dependientes absolutos de las órdenes del monarca, quedando
"paralizados" cuando este se marchó.
El golpe
como "último recurso": Huyser niega que su misión
fuera impedir un golpe de estado por razones ideológicas. Asegura
que el golpe siempre fue el "Plan B" si el gobierno de
Bakhtiar colapsaba, pero que cuando llegó el momento de ejecutarlo,
ya era demasiado tarde y el ejército se había desintegrado.
Rechazo a
la acusación de traición: Desmiente categóricamente la
versión del Sha (quien dijo que Huyser lo expulsó "como a un
ratón muerto"). Huyser argumenta que su único objetivo era
salvar la moral y la unidad de las fuerzas armadas para que Irán no
cayera en una guerra civil o bajo influencia soviética.
Reconocimiento del
fracaso: En sus testimonios posteriores, admitió que la misión fue
un fracaso ("31 días inútiles"), pero atribuye el
resultado a que EEUU llegó "un día tarde y con un dólar
menos" a la crisis, interviniendo cuando la revolución ya era
imparable.
¿Te
gustaría comparar esta versión con lo que el Sha de Irán escribió
en sus propias memorias desde el exilio?
¿Qué
aporta la última versión con los documentos desclasificados
de la señora Borna Ahadi?
La obra de Borna
Ahadi, "General Huyser in Tehran: The Mission That
Failed" (publicada en 2025), utiliza
documentos recientemente desclasificados para ofrecer una visión más
cruda y menos "heroica" que la que el propio Huyser dio en
1986.
Lo que aporta esta
versión analizando los archivos secretos es lo siguiente:
Evidencia
de un plan de golpe real: Los documentos revelan que
Washington no solo "consideraba" un golpe, sino que Huyser
tenía instrucciones más explícitas de las que admitió para
preparar a los militares en tácticas de toma de poder, aunque el
apoyo político final nunca llegó.
La
magnitud de la indecisión: A través de cables
desclasificados entre Huyser, Harold Brown (Secretario de Defensa) y
el general David Jones, se confirma que el general estaba operando
en un vació estratégico casi total. Recibía presiones para que el
ejército fuera "fuerte" pero al mismo tiempo se le
prohibía cualquier acción que pudiera causar bajas civiles
masivas.
Doble
juego con Jomeini: La investigación de Ahadi profundiza en
cómo, mientras Huyser hablaba con los generales del Sha para
mantenerlos unidos, otros canales de la
administración Carter ya estaban negociando las condiciones de
rendición o convivencia con los representantes del Ayatollah
Jomeini, lo que dejó a los militares iraníes en una
posición de vulnerabilidad extrema.
Inviabilidad
de la misión: Ahadi argumenta, basada en los informes
técnicos de la época, que la misión estaba "condenada desde
el principio". Los documentos muestran que la inteligencia
estadounidense ya sabía que el ejército iraní estaba demasiado
infiltrado por simpatizantes revolucionarios como para ejecutar
cualquier orden de Huyser con éxito.
Análisis
del colapso logístico: El libro detalla cómo la
infraestructura militar iraní (mantenida por técnicos
estadounidenses que estaban huyendo) se desmoronó mucho más rápido
de lo que Huyser informó oficialmente a la Casa Blanca, lo que
sugiere que sus informes pudieron haber sido excesivamente
optimistas para justificar su permanencia allí.
En resumen, la
versión de Borna Ahadi despoja a la misión de su barniz diplomático
y la presenta como una operación
encubierta fallida en la que la burocracia de
Washington sacrificó la estabilidad de Irán por no
saber elegir entre la fuerza
militar o el
compromiso político.
Cuando
dices “otros canales de la administración Carter” a qué te
refieres?
Cuando se habla de
"otros canales" en la administración de Jimmy Carter, se
hace referencia a una diplomacia paralela
y secreta que operaba fuera del conocimiento del
general Huyser y de los militares iraníes.
Mientras Huyser
intentaba mantener la unidad del ejército del Sha, estos
canales buscaban
activamente un acuerdo con el entorno del Ayatollah Jomeini
para asegurar los intereses de EEUU ante lo que veían
como una victoria revolucionaria inevitable.
Los canales más
significativos identificados por documentos desclasificados incluyen:
El
Canal de París (Warren Zimmermann):
Warren
Zimmermann, secretario político de la embajada de
EEUU en Francia, mantuvo reuniones
secretas en Neauphle-le-Château (donde Jomeini estaba exiliado) con
Ebrahim Yazdi, jefe de personal del Ayatollah.
En estos encuentros,
Washington envió señales de que no se opondría a un cambio
constitucional para abolir la monarquía, siempre que el proceso
fuera controlado.
El
Intercambio de Mensajes Directos:
El 27 de enero de
1979, Jomeini envió un mensaje personal
a la Casa Blanca ofreciendo un trato: si Carter usaba
su influencia para neutralizar al ejército y evitar que los
generales actuaran, Jomeini garantizaría la estabilidad, la
protección de ciudadanos estadounidenses y el suministro continuo de
petróleo.
Jomeini aseguró a
Washington que no tenían una "animosidad particular" con
los estadounidenses, lo que llevó a sectores de la administración
Carter a creer que el clérigo podría ser un aliado contra la
influencia soviética.
Contactos en
Teherán (Embajador Sullivan):
A
espaldas de Huyser, el embajador William Sullivan
mantenía sus propios contactos con figuras de la oposición moderada
y religiosa.
Sullivan llegó a la
conclusión mucho antes que Washington de que el Sha estaba acabado y
que el ejército no lucharía, por lo que favorecía un acomodo
rápido con el nuevo poder para evitar un caos mayor.
Emisarios
Humanitarios (Ramsey Clark y William Miller):
Incluso después
de que comenzara la crisis de los rehenes en noviembre
de 1979, Carter intentó enviar canales
no oficiales como el ex fiscal general Ramsey Clark
y el experto en inteligencia William G. Miller para negociar
directamente con Jomeini, aunque esta misión fue
rechazada por el Ayatollah en el último momento.
Estos "otros
canales" explican por qué las órdenes que recibía el general
Huyser eran a menudo vagas o contradictorias: mientras él intentaba
dar "aliento" a los generales del Sha, el ala diplomática
de Washington ya estaba negociando las condiciones de la rendición
del régimen.
¿Qué
explicación dan los académicos norteamericanos, que han estudiado
todo esto, acerca de que el gobierno iraní bajo Jomeini
permitiera y propiciara
el mantenimiento del secuestro de los rehenes de la embajada?
Los académicos
norteamericanos (como Gary Sick, Mark Bowden y expertos
de la Encyclopaedia Iranica) coinciden en que el gobierno de
Jomeini no solo permitió, sino que
prolongó deliberadamente el secuestro por razones políticas
internas y estratégicas.
Según estas
investigaciones, las razones principales fueron:
Consolidación
del Poder Teocrático: Jomeini utilizó la crisis como un
"catalizador" para eliminar a sus rivales liberales y
moderados dentro del gobierno provisional (como el primer ministro
Mehdí Bazargán, quien renunció tras la toma).
Legitimación
de la Nueva Constitución: El ambiente de fervor
nacionalista y antiestadounidense permitió que se aprobara la nueva
Constitución de la República Islámica, que otorgaba poderes
absolutos al Líder Supremo bajo el concepto de Velayat-e Faqih.
Neutralización
de la Izquierda: Al adoptar la postura antiimperialista más
radical, Jomeini "robó" la bandera de lucha a los grupos
de izquierda (comunistas y socialistas), dejándolos sin espacio
político y facilitando su posterior represión.
Ruptura
Definitiva con Occidente: La crisis sirvió para purgar
cualquier influencia cultural o política de EEUU en Irán,
asegurando que no hubiera vuelta atrás en la alianza que el Sha
había mantenido con Washington.
Dinamismo
Revolucionario: Se utilizó para mantener a la población
movilizada y distraída de los graves problemas económicos y el
caos administrativo que siguieron a la caída del Sha.
Historiadores como
Gary Sick en su libro "All Fall Down"
destacan que un estadista musulmán advirtió a EEUU que "no
recuperarían a los rehenes hasta que Jomeini hubiera puesto en
práctica todas las instituciones de la Revolución Islámica".
¿Te
gustaría explorar la teoría del "October Surprise" sobre
si hubo negociaciones secretas con la campaña de Reagan para
retrasar la liberación?
¿Cuánto
tiempo transcurrió desde la toma de los rehenes en la embajada y el
comienzo de la guerra entre Irak e Irán?
Transcurrieron 323
días, lo que equivale aproximadamente a 10 meses y 18 días.
Aquí tienes el desglose de las fechas clave:
Contexto de la
relación entre ambos eventos
Para los académicos,
este periodo de casi 11 meses fue crucial porque:
Debilitamiento
militar: Durante el secuestro de los rehenes, Irán sufrió un
aislamiento internacional casi total y un embargo de armas de EEUU
Saddam Hussein
vio en este aislamiento la oportunidad perfecta para atacar a un
Irán sin repuestos para su equipo militar estadounidense.
Caos interno:
Mientras el régimen de Jomeini se centraba en la crisis de la
embajada para consolidar su poder político, descuidó la defensa de
sus fronteras, lo que permitió que la invasión iraquí ganara
terreno rápidamente en los primeros días.
Aislamiento
diplomático: Debido al secuestro, gran parte del mundo (incluido el
Consejo de Seguridad de la ONU) fue inicialmente apático ante la
agresión de Irak contra Irán, ya que el régimen revolucionario
era visto como un "paria" internacional.
¿Deseas
saber cómo influyó el inicio de la guerra en la decisión final de
liberar a los rehenes unos meses después?
Sí.
El inicio de la
Guerra Irán-Irak en septiembre de 1980 fue el factor determinante
que cambió la postura de Jomeini, transformando a los rehenes de una
"herramienta política" en una "carga estratégica"
que Irán necesitaba soltar para sobrevivir al conflicto.
La guerra influyó
en la liberación de las siguientes maneras:
Necesidad de
recursos financieros: La guerra era extremadamente costosa. Irán
necesitaba desesperadamente acceso a sus fondos (unos 8.000 millones
de dólares) que estaban congelados en bancos estadounidenses. La
liberación fue la moneda de cambio para descongelar esos activos a
través de los Acuerdos de Argel.
Aislamiento
internacional: Con Irak invadiendo su territorio, Irán no podía
permitirse seguir siendo un "estado paria". Mantener el
secuestro le impedía obtener apoyo diplomático o comprar repuestos
militares para su arsenal (que era mayoritariamente de origen
estadounidense).
Fin de la
utilidad política interna: Para septiembre de 1980, Jomeini ya
había logrado consolidar su poder, purgar a los moderados y aprobar
la nueva Constitución teocrática utilizando la crisis. Con estos
objetivos cumplidos, los rehenes ya no servían para unir al país;
ahora la prioridad era la defensa nacional contra Saddam Hussein.
Evitar una
guerra de dos frentes: El régimen temía que, si la crisis
continuaba, Estados Unidos pudiera lanzar una intervención militar
masiva en apoyo a Irak o de forma independiente, obligando a Irán a
luchar en dos frentes simultáneos.
Finalmente, los 52
rehenes fueron liberados el 20 de enero de 1981, tras
444 días de cautiverio, apenas unos minutos después
de que Ronald Reagan jurara como presidente.
¿Te
gustaría profundizar en los términos específicos de los Acuerdos
de Argel que permitieron este intercambio final?
¿Cuánto
tiempo transcurrió entre la toma del poder por Jomeini
y la invasión soviética de Afganistán?
Entre el triunfo
definitivo de la Revolución Iraní y el inicio de la invasión
soviética de Afganistán transcurrieron aproximadamente 10
meses y 13 días.
Ambos eventos
ocurrieron en el año 1979, un año que redefinió la
geopolítica mundial:
Toma del poder
(Irán): Se considera el 11 de febrero de 1979 como la
fecha clave, cuando el ejército iraní se declaró neutral, el
primer ministro Bakhtiar huyó y los revolucionarios liderados por
Jomeini tomaron el control total de las instituciones estatales.
Invasión de
Afganistán: Comenzó formalmente el 24 de diciembre de 1979
con el aterrizaje de tropas aerotransportadas soviéticas en Kabul.
Relación
entre ambos sucesos
Muchos historiadores
conectan estos dos eventos de la siguiente manera:
Vacío de
poder: La caída del Sha (aliado clave de EEUU) dejó un vacío de
seguridad en la región.
Debilidad de
EEUU: La crisis de los rehenes en Teherán (iniciada en noviembre de
1979) mantenía a la administración Carter paralizada.
Oportunidad
soviética: La URSS aprovechó esta distracción y la inestabilidad
regional para intervenir en Afganistán y asegurar a su propio
aliado comunista, creyendo que la respuesta de Occidente sería
limitada debido al caos en Irán.
¿Te
interesaría saber cómo respondió Estados Unidos a la invasión
soviética mientras aún intentaba resolver la crisis en Irán?
¿Qué
eventos en el interior de Afganistán propiciaron la intervención
soviética?
La intervención
de la URSS en diciembre de 1979 no fue un
evento aislado, sino la culminación de una serie de crisis internas
que comenzaron con el golpe de estado de 1978 (la
Revolución de Saur).
Los eventos clave
que propiciaron la intervención fueron:
Reformas
radicales y resistencia rural: El nuevo gobierno del Partido
Democrático Popular de Afganistán (PDPA) impuso medidas
agresivas para modernizar el país: reforma agraria, campañas de
alfabetización (incluyendo mujeres), abolición de la usura y
prohibición del cultivo de opio. Estas reformas, diseñadas por
intelectuales urbanos, chocaron frontalmente con las tradiciones
religiosas y tribales del 80% de la población rural, provocando un
levantamiento armado masivo de los muyahidines.
La Sublevación
de Herat (marzo de 1979): Fue un punto de inflexión.
Un levantamiento popular en la ciudad de Herat, apoyado por un motín
de tropas del propio ejército afgano, terminó con la muerte
de cientos de civiles y asesores soviéticos. Aunque el
gobierno retomó la ciudad mediante bombardeos, este evento demostró
a Moscú que el régimen comunista afgano estaba al borde del
colapso.
Lucha
fratricida en el PDPA: El partido estaba dividido en dos facciones:
Khalq (radicales) y Parcham (moderados). La rivalidad escaló hasta
que Hafizullah Amin (facción Khalq) orquestó el asesinato
del presidente Nur Muhammad Taraki en septiembre de 1979 para
tomar el poder absoluto.
La "traición"
de Hafizullah Amin: Para Moscú, Amin era un líder errático y
fanático que estaba perdiendo el control. La gota que colmó el
vaso fue el temor soviético de que Amin estuviera negociando
secretamente con Estados Unidos y Pakistán para cambiar de bando en
la Guerra Fría tras el asesinato del embajador estadounidense
Adolph Dubs.
Ante el temor de
tener un régimen inestable o pro-occidental en su frontera sur, la
URSS lanzó la Operación Tormenta-333
el 27 de diciembre de 1979: fuerzas especiales
soviéticas asaltaron el palacio presidencial, ejecutaron a Amin y
colocaron a un líder más dócil, Babrak Karmal.
¿Te gustaría conocer más sobre cómo fue
el asalto al palacio de Tajbeg por las fuerzas especiales rusas?
¿No
parece que ambos eventos. el de Irán y el de Afganistán. se hayan
conectado dentro de la dinámica de la Guerra Fría, dada su
coincidencia?
Tienes mucha razón
en tu observación; desde una perspectiva histórica y estratégica,
es imposible verlos como hechos aislados. Los académicos e
historiadores de la Guerra Fría consideran 1979 como el "año
que cambió el mundo", precisamente por la convergencia de estos
dos eventos.
Aquí te detallo
cómo se conectaron dentro de la dinámica de la Guerra Fría:
1. El colapso
del "Pilar de Contención"
Para EEUU, Irán era
el muro que impedía que la Unión Soviética llegara a las aguas
cálidas del Golfo Pérsico. Cuando la Revolución de Jomeini triunfa
y el General Huyser no logra estabilizar al ejército, ese muro
desaparece. Moscú vio esto como una oportunidad histórica: con EEUU
fuera de Irán y ocupado con la crisis de los rehenes, el camino
hacia el sur estaba más despejado que nunca.
2. El "Efecto
Dominó" al revés
Si en Vietnam EEUU
temía el comunismo, en 1979 la URSS temió el fundamentalismo
islámico.
Los soviéticos
estaban aterrorizados de que la Revolución Iraní "contagiara"
a las poblaciones musulmanas de sus propias repúblicas en Asia
Central (Uzbekistán, Tayikistán, etc.).Al ver el caos en
Afganistán, Moscú decidió intervenir no solo para salvar al
comunismo afgano, sino para crear un "tapón" que evitara
que el fervor islámico de Irán se extendiera hacia el norte.
3. La Doctrina
Carter
La coincidencia de
ambos eventos obligó a Jimmy Carter a dar un giro radical en su
política. En enero de 1980, como respuesta directa a lo ocurrido en
Irán y Afganistán, anunció la Doctrina Carter: cualquier intento
de una fuerza externa (la URSS) de tomar el control de la región del
Golfo Pérsico sería considerado un ataque a los intereses vitales
de EEUU y sería rechazado por cualquier medio necesario, incluida la
fuerza militar.
4. La paradoja
de las alianzas
Para frenar a los
soviéticos en Afganistán, EEUU comenzó a armar a los muyahidines a
través de Pakistán. Irán, aunque era enemigo de EEUU, también
apoyó a las facciones chiítas de la resistencia afgana contra los
soviéticos. Irónicamente, Afganistán se convirtió en el único
lugar donde los intereses (aunque no las acciones) de EEUU e Irán
coincidían: ambos querían a la URSS fuera de allí.
En resumen, la caída
del Sha creó el vacío de poder y la distracción necesaria para que
la URSS se atreviera a entrar en Afganistán, lo que a su vez reavivó
la Guerra Fría de forma agresiva tras años de distensión
(détente).
¿Te
parece que la intervención de Huyser en Irán fue, en última
instancia, el primer dominó que empujó a la URSS a entrar en el
"cementerio de imperios"?
¿Se
ha establecido alguna conexión entre la revolución de Saur
en Afganistán y la inminente caída del zar en Irán?
Sí, los
historiadores y analistas geopolíticos establecen una conexión
profunda y directa entre la Revolución de Saur en Afganistán (abril
de 1978) y la Revolución Iraní (1978-1979). Ambos eventos no fueron
coincidencias aisladas, sino que se alimentaron mutuamente dentro del
tablero de la Guerra Fría.
Aquí se detallan
las conexiones clave establecidas por académicos:
Ruptura de la
contención regional: Antes de 1978, Irán y Afganistán actuaban
como una zona de amortiguamiento para los intereses occidentales. La
Revolución de Saur, que llevó al poder a un gobierno comunista
prosoviético en Kabul, rompió esta estabilidad. Para el Sha de
Irán, tener un régimen marxista en su frontera oriental fue una
señal de alarma que aumentó su paranoia y sensación de cerco.
Aceleración de
la crisis en Irán: El golpe comunista en Afganistán convenció al
Sha de que la Unión Soviética estaba rodeando a Irán. Esto lo
llevó a endurecer su postura interna y, al mismo tiempo, a dudar
del compromiso de EEUU para protegerlo, lo que debilitó su
resolución frente a las crecientes protestas en su propio país.
La "Paradoja
de la Modernización": Académicos señalan que tanto el Sha
como el nuevo régimen afgano de la Revolución de Saur intentaron
imponer reformas de modernización secular (como la educación
femenina y la reforma agraria) de forma agresiva y desde arriba. En
ambos países, esto provocó una reacción violenta de las clases
rurales y religiosas tradicionales, creando un caldo de cultivo
común para la insurgencia islámica.
El efecto
disparador de Herat (marzo de 1979): Tras la caída del Sha en
febrero, se produjo un gran levantamiento en la ciudad afgana de
Herat contra el gobierno comunista. Académicos indican que este
evento fue el "gatillo" que transformó la actitud del
nuevo régimen de Jomeini hacia Afganistán, pasando de la
observación a una involucración activa para apoyar a los rebeldes
musulmanes contra el "ateísmo" marxista.
Percepción de
oportunidad soviética: La distracción de Estados Unidos con la
inestabilidad en Irán y la posterior crisis de los rehenes
(noviembre de 1979) creó la ventana de oportunidad política para
que la URSS decidiera intervenir militarmente en Afganistán en
diciembre de 1979. Moscú temía que el "virus" de la
revolución islámica de Irán se extendiera a Afganistán y de ahí
a las repúblicas soviéticas de Asia Central.
En resumen, la
Revolución de Saur desestabilizó el flanco este de Irán justo
cuando el régimen del Sha empezaba a tambalearse, creando un efecto
dominó que obligó a las dos superpotencias a reaccionar de manera
errática, culminando en la invasión soviética de 1979.
¿Es
posible que la revolución de Saur
tuviera lugar sin conocimiento de la Unión Soviética?
Es muy probable, y
de hecho es la versión aceptada por la mayoría de los historiadores
modernos y documentos desclasificados. Aunque durante décadas se
creyó que Moscú orquestó el golpe, la evidencia actual sugiere que
la Revolución de Saur (abril de 1978)
fue una sorpresa para la cúpula soviética. Aquí te
explico por qué se sostiene que ocurrió sin el conocimiento previo
de la URSS:
1. Un golpe de
"supervivencia"
La revolución no
fue un plan a largo plazo, sino una reacción desesperada del Partido
Democrático Popular de Afganistán (PDPA). El presidente Daud
Khan había comenzado una purga masiva de comunistas tras el
asesinato del líder Mir Akbar Khyber. Los líderes del PDPA,
como Taraki y Amin, fueron arrestados o estaban a punto de serlo, por
lo que los oficiales militares simpatizantes actuaron por su cuenta y
riesgo para evitar ser ejecutados.
2.
Sorpresa en el Kremlin
Documentos de la era
soviética indican que el Politburó en Moscú recibió la noticia
con estupor y preocupación.
Preferencia por la estabilidad:
Para la URSS,
el presidente Daud Khan era un aliado "predecible". Moscú
no tenía interés en una revolución comunista en un país tan
tradicional y difícil de gobernar, prefiriendo la coexistencia
pacífica.
Información de
última hora: Los asesores militares soviéticos en Kabul solo
fueron informados del golpe pocas horas antes de que comenzara,
cuando los tanques ya se movilizaban hacia el palacio presidencial.
3. Falta de
preparación
Si la URSS hubiera
planeado la revolución, no habrían tardado 18 meses en intervenir
militarmente cuando el nuevo régimen empezó a colapsar. La invasión
de diciembre de 1979 fue, en realidad, un intento
tardío y desesperado de arreglar el desastre
provocado por una revolución que ellos no habían iniciado y que
consideraban "prematura" y mal gestionada por los líderes
afganos.
4. Rechazo de
los líderes afganos
Los primeros líderes
de la revolución, especialmente Hafizullah Amin, eran nacionalistas
fervientes que se oponían a la interferencia directa de Moscú en
sus asuntos internos al principio del proceso.
¿Te
interesa saber cómo cambió la relación personal entre Jomeini y
los líderes soviéticos tras estos eventos?
Sí
La relación entre
el Ayatollah Jomeini y los líderes soviéticos fue de profunda
desconfianza mutua, marcada por una hostilidad ideológica que
Jomeini resumió en una famosa frase: mientras Estados Unidos era el
"Gran Satán", la Unión Soviética era el "Satán
Menor".
Tras la Revolución
de 1979 y la invasión de Afganistán, la relación evolucionó a
través de tres etapas clave:
1. Hostilidad
por Afganistán y el Comunismo
Jomeini despreciaba
el comunismo por ser una ideología materialista y atea.
Invasión de
Afganistán: Jomeini condenó la invasión soviética de 1979 por
considerarla una agresión contra una nación musulmana. Irán apoyó
a las facciones chiítas de la resistencia afgana (muyahidines)
contra las tropas de Moscú.
Purga interna:
Para finales de 1982, Jomeini ya había aplastado al Partido Tudeh
(el partido comunista iraní), ejecutando o encarcelando a sus
líderes por acusaciones de espionaje a favor de Moscú.
2. El giro
durante la Guerra Irán-Irak
Durante la guerra
contra Irak (1980-1988), la relación se volvió pragmática pero
tensa:
Moscú inicialmente
intentó mantener la neutralidad, pero ante la retórica
revolucionaria de Jomeini de "exportar la revolución", la
URSS se convirtió en el principal proveedor de armas de Irak para
evitar que Saddam Hussein colapsara.
Esto enfureció a
Jomeini, quien veía a los soviéticos como cómplices de las
atrocidades iraquíes contra Irán.
3. La famosa
carta a Gorbachov (1989)
El momento más
icónico de su relación personal ocurrió el 7 de enero de 1989,
cuando Jomeini envió una delegación al Kremlin con una carta
dirigida a Mijaíl Gorbachov.
La profecía:
Jomeini fue el único líder extranjero a quien escribió. En la
carta, predijo que el comunismo se estaba desintegrando y que pronto
terminaría en los "museos de la historia política".
La invitación
al Islam: El ayatolá instó a Gorbachov a no caer en la "prisión
del capitalismo occidental" y lo invitó formalmente a estudiar
el Islam como la única alternativa espiritual y política capaz de
llenar el vacío que dejaría el colapso marxista.
Reacción de
Gorbachov: El líder soviético recibió la carta con cortesía,
pero respondió de forma diplomática, centrándose en la
cooperación económica y política, ignorando la invitación
religiosa.
Jomeini murió solo
cinco meses después de enviar esta carta, sin llegar a ver cómo su
predicción sobre el fin de la URSS se cumplía apenas dos años más
tarde.
¿Te
gustaría que analizáramos más a fondo el contenido filosófico de
esa carta o cómo reaccionó la prensa internacional en aquel
entonces?
¿Qué
se sabe del testimonio de Zbigniew Brzezinski acerca de la ayuda de
EEUU a los muyahidines afganos?
Según el testimonio
de Zbigniew Brzezinski, la colaboración de Estados Unidos con la
resistencia afgana comenzó antes de la
invasión soviética de diciembre de 1979, un hecho
que contradice la versión oficial que durante años situó el inicio
de la ayuda en 1980.A continuación se detallan los puntos clave de
su testimonio y los eventos que lo rodean:
Fecha de inicio
(3 de julio de 1979): En una famosa entrevista
concedida a la revista francesa Le Nouvel Observateur
en 1998, Brzezinski reveló que el presidente Jimmy
Carter firmó la primera directiva para el envío de ayuda secreta a
los oponentes del régimen prosoviético en Kabul el 3
de julio de 1979, es decir, casi seis meses antes de
que las tropas de la URSS cruzaran la frontera.
La "Trampa
Afgana": Brzezinski afirmó que ese mismo día escribió una
nota al presidente explicando que, en su opinión, esta ayuda iba a
"inducir una intervención militar soviética". El
objetivo, según sus polémicas declaraciones, era "atraer a
los rusos a la trampa afgana" para darles a la URSS su propia
Guerra de Vietnam.
La Operación
Ciclón: Esta fase inicial de ayuda financiera y logística fue el
germen de lo que más tarde se conocería como la Operación
Ciclón, uno de los programas de acción encubierta
más largos y costosos de la historia de la CIA.
Tipo de ayuda
inicial: En sus comienzos, la asistencia no consistía en armamento
pesado, sino principalmente en fondos financieros y equipos de
propaganda para fortalecer a los grupos insurgentes que ya luchaban
contra el gobierno comunista de Afganistán.
Justificación
estratégica: Brzezinski defendió esta acción años después,
argumentando que lo más importante para la historia del mundo era
el colapso del imperio soviético, incluso si eso implicaba haber
"agitado" a grupos fundamentalistas.
Este testimonio ha
sido objeto de debate entre historiadores; mientras algunos confirman
que la ayuda inicial buscaba desestabilizar al régimen comunista
local, otros cuestionan si realmente el plan maestro de Brzezinski
era provocar deliberadamente la invasión o si simplemente buscaba
fortalecer la presencia de EEUU en la región tras el fracaso en
Irán.