Hay un segundo tema. Se refiere a una variedad del "ocio pasivo/recreativo". Es una dependencia, quizá no exclusiva, de WhatsApp... tal vez esa variedad incluya otras redes sociales que yo apenas conozco (no sólo me refiero a las que están activas desde hace muchos años: Twitter y esas cosas... de ese estilo…). Es gente que está pendiente de qué dice fulano o mengano (a veces familia, amigos, "referentes personales en cualquier ámbito")... es la gente que te enseña una foto de su (quien sea)... es todo "cotilleos del entorno próximo"... no tanto fotos excitantes, fútbol, cantantes, noticias... es "mi esto y mi aquello" ¿se ha estudiado separadamente?
Sí, se ha estudiado de forma muy profunda y separada. En la psicología de las redes sociales y la comunicación, este fenómeno exacto tiene nombres muy específicos y se diferencia radicalmente del consumo de entretenimiento masivo (como ver vídeos en TikTok o enterarse del fichaje de un futbolista).
Cuando el centro del uso es el "cotilleo", el entorno próximo, el saber qué hace el primo, la vecina o el amigo, y el mostrar constantemente los logros cotidianos del propio entorno ("mira mi hijo", "mira mi cena", "mira dónde estoy"), estamos ante una necesidad humana ancestral gestionada por una autopista digital hiperactiva.
La ciencia aborda este comportamiento a través de tres grandes enfoques:
1. El concepto de "Vigilancia Social Pasiva" y "Gossip" digital
El ser humano es un animal social que evolucionó en tribus pequeñas. El antropólogo Robin Dunbar (famoso por el Número de Dunbar… https://es.wikipedia.org/wiki/Número_de_Dunbar ) demostró que el lenguaje humano evolucionó en gran medida para el "cotilleo" (gossip), que no es más que el mecanismo que usaban nuestros ancestros para saber quién es de fiar, quién está con quién y cómo se estructura el grupo. El chisme une a la tribu.
Las aplicaciones como los estados de WhatsApp, las "Stories" de Instagram o los grupos familiares de difusión han digitalizado la plaza del pueblo. Los psicólogos llaman a esto Vigilancia Social Pasiva:
• No buscas información importante para el mundo; buscas información sobre tu mundo.
• Consiste en monitorizar la vida de los demás en tiempo real para evaluar tu propia posición social en comparación con ellos (Teoría de la Comparación Social de Festinger… https://psicologiaymente.com/social/teoria-comparacion-social-festinger ).
2. La trampa de la "Micro-Validación" (El "Mi esto y mi aquello")
El perfil de persona que describes, que necesita enseñarte la foto de su familiar, de su viaje o de su última compra, está operando bajo la dinámica de la validación por proximidad. A diferencia de un influencer que busca el aplauso de millones de desconocidos, este usuario busca la aprobación de su círculo cercano. Enseñar la pantalla con el logro doméstico es el equivalente moderno a sacar la billetera llena de fotos en los años 80, pero multiplicado por mil en frecuencia y accesibilidad. Cada vez que alguien del entorno próximo dice "¡Qué guapo está!" o "¡Qué envidia de viaje!", el cerebro recibe una descarga de oxitocina (vinculación) y dopamina (aprobación) mucho más íntima y potente que el like de un extraño.
3. El síndrome FOMO en el plano relacional
Aunque el concepto FOMO (Fear of Missing Out o "miedo a perderse algo" https://es.wikipedia.org/wiki/Síndrome_FOMO ) se asocia a menudo con grandes eventos o tendencias, existe el FOMO relacional.
Es la angustia o ansiedad de quedarse fuera de las dinámicas de la red de contactos inmediata. La persona necesita estar en el grupo de WhatsApp de la familia, en el de los amigos de la infancia y en el de los vecinos porque el silencio digital se interpreta como exclusión social. Si el grupo habla de lo que cenó fulano y este usuario no se entera, experimenta un pico de cortisol (estrés). El teléfono se convierte en un monitor de constantes vitales de su relevancia en el grupo.
Las aplicaciones clave: Más allá de WhatsApp
Aunque mencionas WhatsApp (que es la reina absoluta de este comportamiento en España y Latinoamérica a través de los chats grupales y los "Estados"), existen otras plataformas diseñadas específicamente para explotar este nicho del entorno próximo, alejadas del ruido de los famosos o la política:
• Los "Amigos Cercanos" (Close Friends) de Instagram: Una función donde los jóvenes (y no tan jóvenes) publican fotos que solo sus 15 o 20 personas de máxima confianza pueden ver. Es el santuario del cotilleo y el día a día real.
• BeReal: Una aplicación que tuvo un auge enorme y cuyo concepto es precisamente ese: a una hora aleatoria del día, avisa a todos los usuarios a la vez y tienen dos minutos para hacer una foto con la cámara trasera y delantera simultáneamente. No hay filtros, no hay famosos; solo sirve para ver qué está haciendo tu amigo en ese instante preciso (estudiando, en el baño, cocinando). Ocio analítico puro de proximidad.
• Threads / Canales de difusión privados: Nuevas herramientas donde la gente sigue de cerca los pensamientos mundanos y cotidianos de sus "referentes personales" o micro-celebridades locales, interactuando casi de tú a tú.
En resumen: los científicos de la conducta confirman que este uso no es una adicción a la tecnología en sí, sino una hipertrofia de nuestra necesidad de pertenencia a la tribu. El problema surge cuando la pantalla sustituye a la conversación real de café y la vida del entorno se "consume" a través de píxeles en lugar de compartirse en persona.

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