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jueves, 1 de enero de 2026

Empantallados, los dispositivos, las "autoridades"

 


La extraordinaria extensión del fenómeno de los Phubbers, Smombies, Nomofóbicos, Ciberadictos, Scrolling compulsivos, Usuarios con FoMO, Tecnófilos, etc. etc. etc. … que llenan las calles, que se encuentran en toda clase de locales y espacios públicos, en las viviendas, etc. tienes que estar relacionado con características de los propios dispositivo móviles que los mantienen “hipnotizados”. Seguramente esto se ha estudiado a estas alturas. ¿Qué se puede decir en este sentido?

Efectivamente, no es casualidad que millones de personas caminen por la calle como "zombies" (Smombies) o sientan ansiedad ante una batería baja. Los neurocientíficos y psicólogos han acuñado el término Diseño Persuasivo para describir cómo los dispositivos y aplicaciones están construidos para capturar nuestra atención. Aquí te detallo los mecanismos clave, basados en estudios de psicología conductual y neurobiología, que explican este "hipnotismo" masivo:

1. El circuito de recompensa y la Dopamina

La base biológica de la adicción al móvil es la recompensa variable intermitente. Este concepto proviene de los experimentos de B.F. Skinner con palomas:

El efecto "Tragaperras": Al hacer scroll o refrescar una red social, no siempre encuentras algo interesante. Esa incertidumbre (¿habrá un "like"?, ¿habrá un mensaje nuevo?) genera picos de dopamina más altos que si supiéramos exactamente qué vamos a encontrar.

Gratificación instantánea: El dispositivo ofrece una solución inmediata al aburrimiento o la ansiedad social, reforzando el hábito de consultarlo ante cualquier mínimo estímulo negativo.

2. Arquitectura del "Scroll Infinito"

Inventado por Aza Raskin, el scroll infinito elimina las "señales de detención" (como pasar de página o llegar al final de un texto).

La parálisis de decisión: Al no haber un final, el cerebro no tiene un momento natural para decidir si quiere seguir o parar.

Consumo pasivo: Se entra en un estado de flujo donde la mente se desconecta del entorno físico para procesar un flujo interminable de micro-información.

3. El mimetismo y la presión social (FoMO)

El fenómeno de los Phubbers (ignorar a otros por el móvil) se retroalimenta por el miedo a quedar fuera del grupo (Fear of Missing Out):

Indicadores de estatus: Los "likes", visualizaciones y comentarios actúan como validación social cuantitativa.

Reciprocidad obligada: Las notificaciones (el "visto", el "escribiendo") crean una presión psicológica para responder de inmediato, lo que mantiene al usuario anclado al dispositivo.

4. Portabilidad y "Extensión del Yo"

A diferencia de un ordenador, el móvil es una prótesis cognitiva. Estudios de la Universidad de Granada y otras instituciones sugieren que:

Disponibilidad constante: El hecho de llevarlo en el bolsillo elimina la fricción para acceder a la red.

Vulnerabilidad sensorial: Las luces LED (especialmente la luz azul), las vibraciones fantasma y los sonidos de notificación están diseñados para activar nuestro sistema de alerta evolutivo, diseñado originalmente para detectar depredadores o cambios en el entorno.

Resumen de factores técnicos "hipnóticos"

Factor Técnico - Efecto Psicológico - Fenómeno Resultante

Notificaciones Push - Alerta constante / Interrupción - Nomofobia

Algoritmos de IA - Contenido ultra-personalizado - Scrolling compulsivo

Luz azul / Brillo - Supresión de melatonina - Insomnio / Adicción nocturna

Gamificación - Sensación de logro constante - Tecnofilia

El concepto de "Economía de la Atención"

Lo que los estudios subrayan es que el producto no es el móvil, sino nuestra atención. Empresas tecnológicas emplean a "ingenieros de la atención" que utilizan técnicas de Las Vegas para asegurar que el tiempo de permanencia sea el máximo posible, ya que eso se traduce en datos y publicidad.

¿Te gustaría que profundizáramos en algunas de las técnicas específicas que usan las apps (como los colores o el sonido de las alertas) para manipular nuestra percepción del tiempo?

Las autoridades políticas, económicas, sociales, religiosas, mediáticas, etc. deben ser conscientes de este fenómeno tan aparatoso… ¿no se pronuncian al respecto? ¿no expresan algún tipo de preocupación? ¿no reaccionan de alguna manera?

La respuesta corta es que sí hay una preocupación creciente, pero la reacción es lenta y desigual. Estamos ante lo que muchos sociólogos llaman un "choque cultural tecnológico": la tecnología avanza a pasos de gigante mientras que la legislación y la ética social caminan a paso de tortuga. Aquí te detallo cómo están reaccionando los distintos sectores de poder ante esta "hipnosis" colectiva:

1. Autoridades Políticas y Legislativas: El enfoque en la Salud Mental

En los últimos años, el discurso ha pasado de la "modernización" a la "protección".

Prohibiciones en las aulas: Países como Francia, Suecia y varias regiones de España han prohibido el uso de móviles en colegios e institutos. La evidencia de la caída en la comprensión lectora y el aumento del acoso escolar ha forzado a los políticos a actuar.

Regulación de algoritmos: La Unión Europea, con la Ley de Servicios Digitales (DSA), está empezando a exigir transparencia a las Big Tech sobre cómo sus algoritmos mantienen a los jóvenes "enganchados", tratando de limitar el diseño adictivo.

2. Autoridades Sanitarias: La "Epidemia Silenciosa"

La OMS y diversas asociaciones psiquiátricas ya no ven esto como un simple "vicio", sino como un problema de salud pública.

Reconocimiento de trastornos: El trastorno por videojuegos ya está en la Clasificación Internacional de Enfermedades (CIE-11).

Higiene Digital: Los ministerios de salud están empezando a emitir guías de "desconexión" similares a las guías de nutrición, advirtiendo sobre el impacto en el sueño, la postura corporal y la ansiedad.

3. El Ámbito Económico y Laboral: El "Derecho a la Desconexión"

Las empresas han empezado a notar que un empleado "siempre conectado" no es más productivo, sino que acaba sufriendo burnout.

Leyes de Desconexión Digital: Países como España o Bélgica han legislado para que los jefes no puedan enviar mensajes de trabajo fuera del horario laboral, intentando romper el ciclo de dependencia del dispositivo.

La Paradoja de Silicon Valley: Es revelador que los mismos ingenieros que diseñaron estas herramientas (como los creadores del botón "like" o del scroll infinito) prohíben a sus propios hijos el uso de pantallas y los envían a colegios tech-free.

4. El Ámbito Social y Religioso: La búsqueda de "Sentido"

Líderes religiosos: El Papa Francisco, por ejemplo, ha alertado repetidamente sobre el riesgo de que el móvil convierta la comunicación en un simple "intercambio de datos" sin contacto humano real, pidiendo que se recupere la mirada y el silencio.

Movimientos de resistencia: Están surgiendo grupos de "Desconexión Consciente" y hoteles que ofrecen retiros "Digital Detox", donde el lujo es, precisamente, no tener cobertura.

¿Por qué la reacción parece insuficiente?

A pesar de la preocupación, existen tres grandes frenos que impiden una reacción más contundente:

1. Dependencia Económica: La "Economía de la Atención" es el motor de las empresas más ricas del mundo (Google, Meta, TikTok). Frenar el uso del móvil es, en cierto modo, frenar un motor económico global.

2. Estado de Negación Social: Como sociedad, nos resulta difícil condenar algo que todos hacemos. Es una "adicción socialmente aceptada".

3. Utilidad Inevitable: No es como el tabaco; el móvil es hoy nuestra cuenta bancaria, nuestro mapa, nuestra herramienta de trabajo y nuestro carné de identidad. Es difícil regular un veneno que también es el antídoto para la vida moderna.

Un dato para la reflexión

En los últimos años, ha aparecido el concepto de "Contaminación Digital" no solo referida al medio ambiente, sino a la degradación del espacio público. La calle ya no es un lugar de encuentro, sino un lugar de tránsito para personas que están físicamente allí pero mentalmente en otro lugar.

Empantallados, tiempo promedio diario, relación con las generaciones estándar, correlación con las televisiones

 


¿Cuánto tiempo pasa una persona promedio en Occidente con la mirada fija en la pantalla de un smartphone?

En 2025, una persona promedio en los países occidentales pasa aproximadamente entre 5 y 6 horas al día con la mirada fija exclusivamente en la pantalla de su smartphone. 

Estadísticas clave por región (datos de 2025):

  • Estados Unidos: El promedio ha alcanzado las 5 horas y 16 minutos diarios solo en teléfonos móviles, lo que representa un incremento respecto a 2024.

  • España: La media se sitúa en torno a las 6 horas diarias de uso del móvil, con un 78% de la población superando las cuatro horas de exposición a pantallas cada día.

  • Promedio Global: Aunque varía por región, el uso mundial de smartphones promedia las 3 horas y 43 minutos, pero en Occidente y países desarrollados esta cifra suele ser significativamente mayor debido a la digitalización de servicios y ocio. 

Diferencias por edad:

  • Generación Z: Es el grupo con mayor consumo, registrando promedios de hasta 7 horas y 18 minutos diarios en sus dispositivos móviles.

  • Adolescentes: En algunos casos, el tiempo de pantalla total (incluyendo otros dispositivos) puede superar las 8 o 9 horas diarias

Este tiempo equivale a pasar aproximadamente 88 días al año con el celular en la mano. Los expertos recomiendan limitar el uso recreativo del móvil a menos de dos horas diarias para proteger la salud mental y visual. 

¿Acaso las encuestas han relacionado el tiempo que se pasa mirando las pantallas de los teléfonos móviles con las distintas generaciones?


Sí, las encuestas y estudios recientes a inicios de 2026 confirman una relación directa entre la edad y el tiempo dedicado a las pantallas de los teléfonos móviles, evidenciando una brecha generacional marcada tanto en el consumo diario como en la percepción del uso. 

Los datos más actualizados para 2025 y 2026 muestran las siguientes tendencias por generación:

  • Generación Z (nacidos ~1995-2012): Es el grupo con mayor dependencia y tiempo de uso. Reportan una media de aproximadamente 6 horas y 40 minutos diarios dedicados específicamente al smartphone. Además, el 76% de los jóvenes Z reconoce pasar "demasiado tiempo" en sus dispositivos y un 41% está intentando reducirlo activamente.

  • Millennials (nacidos ~1981-1995): Mantienen un uso elevado, con una media de 6 horas y 42 minutos de tiempo total de pantalla (incluyendo ordenadores y otros dispositivos), de las cuales una gran proporción es móvil. Aproximadamente el 67% admite un uso excesivo.

  • Generación X (nacidos ~1965-1980): Su tiempo de uso disminuye progresivamente, promediando alrededor de 6 horas de tiempo de pantalla total. En términos de autopercepción, un 66% considera que pasa más tiempo del deseado con su móvil.

  • Baby Boomers (nacidos ~1946-1964): Son la generación con el menor tiempo de pantalla, con una media de 3 horas y 30 minutos diarios. Solo la mitad de los encuestados en este grupo siente que usa su teléfono más de lo que le gustaría. 

Puntos clave de la comparativa en 2026:

  • Diferencia de consumo: La Generación Z pasa el doble de tiempo en sus teléfonos inteligentes en comparación con los Baby Boomers.

  • Adicción y salud: Cerca del 90% de la juventud en países como España se conecta un mínimo de dos horas diarias, y un 69% de los adolescentes de 15 a 19 años supera las cuatro horas diarias.

  • Evolución infantil: En los niños de 8 a 10 años, el tiempo de pantalla ya alcanza las 6 horas diarias, mientras que los adolescentes de 11 a 14 años llegan a promedios de hasta 9 horas de exposición total a pantallas.

¿Ee ha correlacionado el tiempo que se pasa mirando las pantallas de los teléfonos móviles con el tiempo que se pasa mirando los televisores?


A nivel global, los datos de 2025 y 2026 confirman una correlación inversa entre el uso del teléfono móvil y el del televisor según la generación: a menor edad, el smartphone desplaza al televisor como pantalla principal. 

El "punto de inflexión" generacional (2025-2026)

Por primera vez en registros históricos, encuestas de 2025 muestran que el tiempo medio dedicado al teléfono móvil ha superado al tiempo de televisión en la población adulta general en mercados clave. 

  • Generación Z (15-24 años): Presentan la correlación más extrema. Pasan casi 5 horas diarias en el móvil frente a menos de 2 horas ante un televisor tradicional. El 56% considera que el contenido de redes sociales es más relevante que los programas de TV o películas.

  • Millennials: Muestran un equilibrio mayor pero con tendencia al móvil, dedicando cerca de 3 horas y media al smartphone, superando su consumo de televisión lineal.

  • Generación X y Baby Boomers: Son los únicos grupos donde la televisión mantiene su dominio o paridad. Los Boomers dedican aproximadamente 3.5 horas a pantallas en total, con una fuerte preferencia por el televisor sobre el smartphone. 

Tendencias de consumo correlacionadas

  1. Sustitución de pantalla: El descenso en el tiempo de televisión no implica menos consumo de vídeo, sino un traslado del consumo (streaming y redes sociales) hacia dispositivos móviles y portátiles.

  2. Multitarea (Second Screen): Existe una alta correlación en el uso simultáneo; los usuarios suelen usar el móvil mientras "miran" la televisión, lo que fragmenta la atención en ambas pantallas.

  3. Contenido Corto vs. Largo: La Generación Z consume un 54% más de contenido en plataformas sociales (móvil) y un 26% menos de televisión y cine que la media de la población. 

Si deseas monitorear tu propio uso, puedes consultar las herramientas de Bienestar Digital en los ajustes de tu dispositivo.