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viernes, 30 de noviembre de 2018

Antonio Escohotado en el Seminario Internacional “América Latina: Oportunidades y Desafíos”. Universidad de Lima, Perú. Jueves 26 de marzo de 2015, 11:00, con Pedro Schwartz y Mary O’Grady. Moderador: Gerardo Bongiovanni.

Desde que empecé a estudiar, y estudiar ha llegado a ser el nervio de mi vida, me di cuenta de que no me sirve clasificar las cosas: poner unas en A, otras en B, otras en treinta y cinco, otras en catorce… Yo necesito saber cómo nacen y cómo mueren, o cómo nacen y cómo siguen las cosas. Así dediqué unos diez años a por qué y cómo tomaban drogas los antiguos hasta llega ahora, y llevo más tiempo todavía dedicado a saber por qué y cómo unas personas, que se han mantenido más de dos mil años, dicen que la propiedad es un crimen y que el comercio es su instrumento. He aprendido muchas cosas preguntándome quienes y en qué contexto lo dicen. La verdad es que la variable fundamental, y eso lo supe anoche, después de quince años de estudiar el tema, es qué proporción tiene cada sociedad de trabajo forzado. Es decir, cuántos esclavos tiene cada sociedad. La esclavitud, lejos de ser un fenómeno inmemorial, crece exponencialmente con el éxito de Esparta y Roma, y de Asiria en parte, pero sobre todo de Esparta y Roma. Es entonces, al aparecer y generalizarse la esclavitud, cuando el trabajo parece una maldición. En el 524 AEC Ciro… el texto se conserva en las Naciones Unidas, en la sede de Nueva York… dice: prohíbo la esclavitud en todo mi inmenso imperio. Tres siglo antes Hesiodo y Solón han dicho: una sociedad donde el trabajo libre y remunerado no prospere, donde haya la competencia desleal del esclavo, es una sociedad condenada a ser improductiva, aparte de ser injusta. Fíjense ustedes que el gran manifiesto contra la propiedad y el comercio es el Sermón de Montaña. El gran manifiesto antiguo. El gran manifiesto moderno es el manifiesto de Marx y Engels de 1948. La tesis es exactamente la misma: la propiedad privada es un robo y el comercio es su instrumento. Me dirán ustedes: bueno, hay alguna diferencia, Marx habla de que la lucha de clases es un proceso histórico objetivo… No, eso está ya en el Sermón de la montaña cuando dice: los últimos serán los primeros. Marx reinterpreta los últimos serán los primeros como eterna ley del progreso social a través de la lucha de clases, textualmente. ¿Por qué se hundió Roma? Roma se hundió porque aproximadamente había unos diecinueve esclavos por cada persona libre, y esa persona libre estaba subvencionada a travé del impuesto sobre granos que llamamos anona, que también incluía aceite y algunos otros productos. Una Roma que llegó a tener en tiempos de Augusto millón y pico de habitantes, cuando cae con Romunlo Augustulo tiene treinta y cinco mil; es lo que le queda y empiezan las edades oscuras. ¿Qué son las edades oscuras? Las edades oscuras son una época comunista. Cada vez que hay un predominio abrumador de trabajo forzado, cada vez que no hay clase media, lo que hay es comunismo. Se puede llamar de una forma o de otra. La capitular quince de Carlomagno, la primera que se instaura en su reino dice: me ocuparé de que no haya atesoramiento ni codicia en mi reino. Ludovico Pío dice textualmente lo mismo; Ludivico Pío es su hijo. ¿De qué vive Europa durante las edades oscuras? Vive de capturar adolescentes de ambos sexos para vendérselos a bizantinos y árabes, que son las últimas culturas que tienen dinero, porque en Europa se ha corrompido a tal punto, desde Caracalla, a través de sistemas como el sudado, el limado, la aleación con otros materiales… que nadie lo acepta. Las viejas monedas que quedan y que tienen su ley en plata o en oro están allí, en anaqueles. No son de uso. Están como joyas. Toda Europa es un leprosario. Hay más de mil leproserías en las riveras del Ródano y el Sena; en Inglaterra otras mil. ¿De qué se escribe? Vidas de santos. ¿Cuál es el primer empresario que conocemos? Bueno, para ser empresario había que luchar contra Carlomagno, que decía que estaba dispuesto a emplear todas las fuerzas que tuviese para acabar con el atesoramiento, el comercio y la codicia… Pues el primero del cual podemos hablar es un tal Godric of Finchale, que fue siervo de la gleba… Porque naturalmente los esclavos romanos llegó un momento en que no se les puede dar ni techo, ni comida, ni ropa… entonces se llega a la ingeniosa situación de convertirlos en siervos de la gleba. Siervo de la gleba es una persona que tiene, a todos los efectos, el rango del esclavo, pero al cual no hay que alimentar. Al contrario: él tiene la obligación de regalarnos todas las semanas tres días enteros de trabajo, aparte de humillaciones como el derecho de pernada, obligación total, permitir que le leven militarmente, etc. Es un esclavo de segunda categoría. Goderico de Finchale (Lincolnshire es Finchale) en 1113 estaba como siervo de la gleba desertor en las playas del Canal de la Mancha, viendo si encontraba algún resto de naufragio… poco naufragio, puesto que no había navegación de cabotaje en aquel tiempo, y mucho menos navegación trasatlántica… el hombre acabó uniéndose a grupos de caravaneros… Eran hombres muy bravos, que habían desertado también de las guerras privadas entre los señores feudales y, entonces, con sus familias y algunos amigos armados hasta los dientes, consiguieron abrir aquella Europa donde los bosques había crecido, donde el dinero no existía, donde la única fuente de efectivo eran los cautivos… por ejemplo, esclavo es un neologismo carolingio que menciona a las gentes de los principados eslavos, que es donde básicamente cazaban los reyes francos. Goderico de Finchale consiguió con sus caravanas abrir un poco el territorio. También se hizo con unas cuantas embarcaciones, que trasladaban a gentes de Flandes a Inglaterra y viceversa… Total, que llegó a ser el hombre más rico de su tiempo. En la historia del santo eremita Goderico de Finchale, por el monje Reginald of Durham (Life of St. Goderic [12th Cent]) –yo la he estado consultando gracias a Pirenne– se cuenta que de repente se dio cuenta de que el dinero es pecaminoso. Dios ha dicho que nadie puede entrar en el cielo si es rico. Él ha estado prestando dinero, ganando dinero… Abandona todo. Se convierte en eremita y acaba subiendo a los altares como san Goderico de Lincolnshire, que es como actualmente figura el personaje. Bueno, ahí tenemos la genealogía del primer empresario europeo… 1113. Luego ha habido muchas cosas. La peste ayudó mucho al desarrollo económico, aunque se haya olvidado. Al liquidar a un tercio de la población hizo que cupieran a más. Subieron los salarios y apareció el famoso Statute of Labourers de 1351, que disparo las rebeliones… The great rebellion en Inglaterra y rebeliones semejantes en toda Europa ¿Por qué? Porque en principio los obispos y los demás nobles y monarcas no toleraban que al reducirse la población subieran los sueldos y querían que todos continuaran siendo esclavos de naturaleza secundaria y que nadie, en ningún caso, pudiera cambiar de empleador, de oficio o de lugar donde desarrollaba su trabajo. Sin embargo estos desertores del vasallaje, marinos, caravaneros, se unieron a un gran personaje injustamente olvidado, que es el notario. Gracias al notario toda una propiedad enfeudada, que era imposible vender y comprar, salvo que fuesen sesiones a la iglesia… gracias al notario y agracias a instrumentos como la letra de cambio, el cheque, la contabilidad por partida doble, aquel sapo de piedra que era todo el capital europeo fijo, inmóvil, empezó de desplazarse. Y gracias al notario de repente se consiguió que los herederos de los propietarios no anulases una tras otra todas las ventas que se habían hecho, aproximadamente desde el siglo VI hasta el siglo XIII. Gracias al notario palabras que habían desaparecido, como blasfematorias, tipo creditus, negotiator, lucrum… esas palabras volvieron al lenguaje escrito. Hay un libro extraordinario del profesor Michael McCormick donde, digitalizando los grandes repertorios medievales, ha podido demostrar que hubo un desvanecimiento léxico de todos los términos donde se mencionaba beneficio y, por supuesto, la palabra negociante. Europa se quedó sin negociantes hasta el Renacimiento. Por eso se llama Renacimiento. Allí coincidieron Lutero y Trento, la Escuela de Salamanca y Calvino. Allí todo el mundo se dio cuenta de que el cristiano ya no podía ser una anti-propiedad y un anti-comercio, sino que un hombre bueno, un cristiano bueno tenía que ser razonablemente próspero y darles una vida buena a sus hijos y no confiar, como ordenaba el Evangelio, que en vez de cuidarse del mañana, pensase que Dios era todavía más benévolo con la humanidad que con los lirios y los pajaritos, que se mantenían sin necesidad de estar pensando en qué harían mañana. Al llegar el Renacimiento el ideal comunista, el ideal de la santa pobreza se hace underground y se convierte en utopía, primero con la obra de Tomás Moro, que se publica coincidiendo con las guerras comunistas de los campesinos checos y los campesinos alemanes. En este carácter underground y utopista… se crea todo un género que es la anticipación de la ciencia ficción… Los viajes de Gulliver forman parte de las utopías de Moro, seguido de La Ciudad del sol de Campanella, por el libro de Las aventuras de Telémaco de Fenelón… llega a ser un género literario, el más vendido y durante más de un siglo. La última novela utópica de gran éxito la publica un abate francés llamado Morelly, que también publica un tratado llamado el Código de la naturaleza, en 1775. Atribuido a Diderot. Este Código de la naturaleza tiene, entre otras creencias, que si suprimimos la propiedad y el comercio, la sociedad recuperará rápidamente su armonía. Con este libro en la mano Babeuf, el jefe de la conspiración de los iguales, se lanza a sublevar Francia, no lo consigue, Napoleón le ejecuta y lo que sigue de la historia lo conocemos bastante bien: Blanqui en Francia, Carlos Marx en Alemania… Viene el comunismo moderno y entonces, en vez de tener una iglesia propiamente dicha, lo que tenemos es una religión política. Tengo la idea de que por mucho que queramos cambiar la sensación de que los últimos serán los primeros, que por una parte es lo más violento que le podemos imponer a un cuerpo social, va a seguir habiendo gente que lo quiera, porque la genialidad del Sermón de la montaña es unir a tres personas que no tienen, en principio, nada que ver unas con otras: una los pobres de espíritu, otra los pobres materiales y otra los perseguidos por la justicia. En la Primera epístola de Tertuliano, que es el primer apologeta, nos damos bien cuenta de qué quiere decir por pobre de espíritu, porque Tertuliano dice: ¡con qué gusto veré tostarse en el Infierno a Aristóteles, a Homero, a Platón y a todos esos arrogantes sabios, como Arquímedes, que tendrán su adecuado castigo! Creo que el liberalismo debe tener cuidado con ser pusilánime y con ser doctrinario. El liberalismo, a mi juicio, es un compromiso con la libertad como indeterminación esencial. El liberalismo sería la libertad asumida con coraje… la libertad deber reconocerse como esencia de la vida personal y social y el liberalismo constituye la más noble postura política, porque es la única que respeta en cada cual un fin autónomo, no un medio, y por lo mismo consagra derechos civiles inalienables. Por fortuna en este foro no necesito recordar a nadie que la alternativa de la libertad es la opresión, la abyección, la miseria, yo me atrevería a decir el cretinismo. Pero los liberales debemos tener presente ante todo que el juicio neutral, lo que llamaba Schumpeter neutralidad valorativa –también lo decía Max Weber– no significa para nada renunciar a nuestros valores y que el principal de nuestros valores es aceptar la realidad tal cual es, que nunca es ni blanca ni negra, ni buena ni mala y que siempre está abierta. Esto implica un compromiso con la complejidad y con el relativismo, con términos de comparación y con seguir el camino del medio. La forma más ingenua de tratar con las sectas colectivistas es permitirnos actitudes sectarias, que simplemente invierten los eslóganes: en vez de servicios públicos, sólo privados, en vez de Estados totalitarios, ningún Estado, en vez de regularlo todo, nada de regulación. Eduard Bernstein, el creador de la socialdemocracia, dijo: si el socialismo no es el liberalismo comprometido con la democracia, sólo puede ser una barbarie mesiánica. Estamos de acuerdo. Pero si los liberales excluimos a los socialistas, por ejemplo alemanes o ingleses, estamos haciendo un acto de reducción peligroso. Yo preferiría el sistema americano, por ejemplo, pagar menos impuestos y organizarme en seguridad social pero ¡caramba! En los Estados Unidos hay mucha más fuerza del individualismo que en Europa. En Europa ningún profeta mesiánico comunista ha tenido más del treinta por ciento jamás, pero es que rara vez tienen menos del diez, y en Estados Unidos no tienen ni el uno por ciento, de forma que lo tienen más fácil para un sistema de no welfare, a pesar de que, por supuesto, Obama está luchando para conseguir algo parecido. Termino diciéndoles que estamos abriendo la era de Internet. En la era de Internet el largo plazo se ha convertido en corto plazo y las instituciones de democracia directa sólo se ven restringidas por el grado de civismo de cada país. Seguir aprovechando los órdenes endógenos, los órdenes auto-producidos, como decía Hayek, depende de nuestra capacidad de entender la complejidad y actuar de modo inteligente, sabiendo que el determinismo es la ilusión de los absolutistas. En los dos mil años de batalla épica, que empezó maldiciendo a los ricos de espíritu y de posesiones, el último episodio, fíjense ustedes bien, después del desconcierto que provocó la caída del muro y la destrucción de la Unión Soviética, es el abrazo del pobrismo más o menos softcore con el integrismo islámico, es decir, el gran beso que se dan Chávez y Ahmadineyad. Ahí está el futuro. Chávez y Ahmadineyad. Todos estos señores que quieren hacer que los últimos sean los primeros son eugenistas, son partidarios de una limpieza social, racial, personal. Creo que no es posible emprender ningún tipo de atrocidad eugenésica, es decir, genocida… que no es posible emprender ningún genocidio sin antes conceder poderes absolutos a una persona. Cada vez que concedemos poderes absolutos a una persona, eso expande inmediatamente el equivalente moral del cretinismo. La malformación del cretinismo está producida por una falta de yodo y la malformación del fanatismo está producida por ideas fijas en general. Obligados por el auto-respeto a la apertura, yo creo que toda persona liberal coincidirá conmigo en celebrar tres virtudes: la autonomía, la responsabilidad y el mérito.

miércoles, 28 de noviembre de 2018

Bibliografía: el comunismo en China (por cortesía de don Federico Jiménez Losantos).

  • Diane Wei Liang: El lago sin nombre (MAEVA)
  • Diane Wei Liang: Les amants de Tiananmen (Aube, 2006) [Los amantes de Tiananmen]
  • Frank Dikötter y Joan Josep Mudarra Roca: La Gran Hambruna En La China De Mao (El Acantilado, 2017)
  • Frank Dikötter: The Cultural Revolution (Versión Kindle y Bloomsbury Plc, 2017)
  • Frank Dikötter: The Tragedy of Liberation: A History of the Chinese Revolution 1945-1957 (Kindle) [La tragedia de la liberación: una historia de la revolución china 1945-1957]
  • Harry Wu y Carolyn Wakeman: Vientos amargos: memorias de mis años en el gulag chino (Libros del Asteroide, 2008)
  • Jean-Luc Domenach: Mao, sa cour et ses complots. Derrière les Murs rouges (Fayard, 2012 y Kindle) [Mao, su corte y sus complots. Detrás de los muros rojos]
  • Jean-Luc Domenach: Chine: L'archipel oublié (Fayard, 1992) [China: el olvidado archipiélago]
  • Jean-Luc Domenach: Les fils de princes: Une génération au pouvoir en Chine (Fayard, 2016) [Los hijos de los príncipes: una generación en el poder en China]
  • Jung Chang y Jon Halliday: Mao: La historia desconocida (Taurus, 2006)
  • Jung Chang: Cisnes salvajes: tres hijas de China (Circe Ediciones, 2003)
  • Li Zhisui: La vida privada del presidente Mao (Editorial Planeta, 1995)
  • Louisa Lim: The People's Republic of Amnesia: Tiananmen Revisited (Kindle y Oxford University Press 2014)
  • Mao Tse-tung: Llevar la revolución hasta el fin (Obras Escogidas de Mao Tse-tung, Ediciones en lenguas extranjeras, Pekín 1976)
  • Philip Short: Mao (Editorial Crítica, 2003, y Club Círculo de Lectores, 2008)
  • Stein Ringen: The Perfect Dictatorship: China in the 21st Century (Hong Kong University Press, 2016) [La dictadura perfecta: China en el siglo XXI]
  • Thierry Wolton: Le grand bluff chinois: Comment Pékin nous vend sa «révolution» capitaliste (Robert Laffont, 2007) [El gran engaño chino: cómo Pekín nos vende su "revolución" capitalista]
  • Xi Jinping: La gobernación y administración de China (Foreign Languages Press, 2018)

martes, 27 de noviembre de 2018

Antonio Escohotado entrevistado por Fernando Díaz Villanueva para La Contracrónica (2018-09-02).


(Un político te ha requerido para…) Con sentido de la responsabilidad y tampoco tomándomelo demasiado en serio, fundamentalmente porque mi consejo a un político tiene que mediarse mucho. El político no tiene la misma secuencia temporal que el ciudadano. Digo el político verdadero, el estadista, el político que vale la pena. El político mira más a largo plazo de lo que hace el ciudadano. Pienso por ejemplo en Gladstone, pienso en Churchill, pienso sobre todo en Pitt el Joven. Esos son hombres que tienen la dimensión temporal bien puesta. (Todos británicos ¿algún hispano?) ¡Huy, caramba! Me pones en un brete. Me pones en un verdadero brete… ¡Ah, sí! Cánovas sí. El concepto de posibilismo es bueno, es interesante… y me parece que es de Cánovas… Ahora, cuidado con empezar desde cero, Fernando, porque eso es la constante del nihilismo ruso y de los disparates de Marx. Empezar desde cero es siempre equivocado. Hay que partir en buena medida de lo ya hecho. Cánovas era demasiado conservador a mi juicio. Por eso no admitía el sufragio universal. Era un poco como Guizot, el ministro de Luis Felipe. Yo creo que los liberales, hasta que aceptaron el sufragio universal les tomó lo suyo. ¡Ah, bueno! También iba a decir como político, este superior a todos los que mencioné antes, Cobden, el de la derogación de la tarifa sobre los cereales, que abarató un treinta por ciento el pan y sus derivados. Ninguna broma. El primero que hizo el primer tratado comercial, Cobden-Chevalier, que salió fenomenal, porque los franceses decían: ¡huy! Pero a lo mejor si quitamos las tarifas se reduce el valor total de las transaccionesCobden dijo lo contrario y al año siguiente habían aumentado por veinte… Sí, exacto, avanzando hacia 1860 o un poco más allá. En principio los que se llevaron las manos a la cabeza fueron los contrabandistas de todo tipo, claro, los hacía polvo. Y además era un tráfico densísimo (el del Canal de la Mancha) de estraperlo, como se decía antes. (¿Algún estadista en España?) Pues no me atrevo a decir tanto, pero espero que Albert esté a la altura de sus responsabilidades. Eso sí, he tenido ocasión de decírselo y bastantes veces. (¿En el PSOE o en el Partido Popular queda algo?) Pues el otro día estuve con Alfonso Guerra, que dio una conferencia bien documentada, bien expuesta, y en su tiempo no me gustaba Guerra, pero claro, hay tal diferencia con el PSOE actual que digo: pero por Dios, este hombre es un semidiós comparado con lo que hay ahora. ¡Qué catástrofe! Sánchez quizá no se ha dado cuenta de que se está jugando la desaparición del PSOE. (Los saltimbanquis de los últimos veinte años del PSOE…) Yo diría que un poquitín más. Desde los fastos del quinto centenario fue cuando empezó a aflorar la espuma esa marrón oscura. Es muy difícil para el ciudadano... el cargo público público es un engorro, una molestia… Yo he tenido la suerte infinita de que no me tocase presidir o estar en alguna mesa electora… y luego, claro, mi propia vocación ha hecho que me abstenga radicalmente de cobrar por cumplir un deber, como la función pública. Pero caramba con el político, caramba con vivir de la cosa pública. Hay un libro muy interesante de Enzensberger, o es un artículo, que dice: compadezcámonos de los políticos. No tienen vida privada. Se pasan el día mintiendo, aunque no quieran mentir. No tienen tampoco tiempo libre. ¡Pobre gente! Y algo de razón tienen, Fernando, porque las funciones que cumplen alguien tiene que hacerlas, de modo que es verdaderamente desgarrador el asunto. Los egoístas, como yo, nos abstenemos. Los chupópteros, como ellos, lo cogen a manos llenas. Debe haber un término medio. (El estadista es necesario…) Por eso me sorprendió mucho el año pasado, cuando me encontré que Albert, que no le conocía de nada, se había plantado en Ibiza sólo para venir a verme y estar hablando bastante horas y luego pillarse el avión y volverse. Digo: ¡caramba! Esto no me ha pasado… De motu propio completamente. Y luego puso un twit o como sea llamándome hombre libre, cosa que me halagó sobremanera, porque la verdad, es de las cosas por las cuales yo he luchado y por las cuales lucharé. Por ser libre. (¿Hubieras aceptado un cargo público en algún momento?) En el pasado hubiera aceptado, en el primer gobierno socialista, ser ministro del interior… para limpiar la casa. (Su relación con el ministerio del interior…) Luego vino la cosa, sí. Fue muy curioso. Estaba en la cárcel de Cuenca y tenía...
A los tres meses estaba yo detenido. (Su trabajo en la cárcel…) Sí, y además entré y le dije al director: saldré rico y famoso. El director me dijo: esto lo he oído alguna otra vez. Poco antes de salir vino él a la celda y me dijo: tenía usted razón, es el caso más asombroso de reinserción social que he visto. (La celda de castigo…) En la cárcel el infierno son los otros. Yo necesitaba estar solo. Lo conseguí y no me costó nada, entre tú y yo. Cuando luego, a los seis meses o así, vino una orden de instituciones penitenciarias diciendo que para seguir redimiendo día por día tenía que dar clase y eso me obligaba todos los días a cruzar el penal, me molestó bastante. Eso me daba derecho a patio. Nunca he echado de menos el patio. Tenía ventana y, aunque fuera con barrotes, para mí era un patio sobrado y, encima, a través de mi ventana se veía un trocito de campo. Pude ver cómo se sembraba el trigo en aquel erial, cómo fue creciendo, cómo se segó. Lo vi todo. (La soledad para trabajar…) Si, completamente, y mi mujer, esto es maravilloso, también necesita su soledad. Digamos que hay dos celdas de castigo en esta casa, una por piso. La del segundo la ocupa mi mujer. (Los libros del cuarto de trabajo…) No son muchos, pero son buenos todos y todos están leídos… No tan desordenados… Aquí abajo tengo los seis tomos de la Historia de Inglaterra, de Hume, que son uno de mis tesoros. Ahora empleo más tiempo en estudiar que en escribir. Hubo una cierta época, cuando terminaba los tres tomos, sobre todo en el dos y el tres de Los enemigos del comercio, que escribía más que estudiaba, pero ahora he vuelto a tener un equilibrio más razonable… digamos cuarenta/sesenta… sesenta para el estudio. (Los enemigos del comercio) Es el libro de mi vida. Dudé muchas veces si podría hacerlo. Al principio era lanzarse el vacío y me lancé, pero luego, cuando realmente pensé dejarlo fue en mitad del segundo volumen, cuando me encontré con la masa representada por el utilitarismo y el romanticismo como enemigos, pero también fieles amigos… familiares… y había tal cantidad de material de ambos que pensé que no podía seguir adelante, que me había empantanado. Y efectivamente, lo dejé un tiempo y pensé reescribir las unidades didácticas de la UNED, que es el libro que tengo entre manos… Creo que se va a titular Hitos del sentido, porque mis unidades didácticas se llaman Génesis y evolución del análisis científico, entendiendo por análisis algo muy parecido a una patente industrial. Una fórmula original, práctica, de hacer o entender algo… Mi historia del pensamiento, que es lo que son las unidades didácticas, aparte de la relativa originalidad que tiene, diré yo, darle la misma atención a Newton que a Descartes, o más a Newton que a Descartes, o a Arquímedes tanta o más que a Protágoras… aparte de eso lo que quería es identificar esos análisis eficaces. Ahora me he dado que es demasiado largo. No puedo asumir el material entero, pero sí puedo, en doscientas páginas aproximadamente, resumir los hitos del descubrimiento que se produjeron desde Hesiodo hasta Aristóteles… sin una nota a pie de página o con sólo tres o cuatro… por cierto muy largas las pocas tres o cuatro que hay, porque son de reflexión. Nada de bibliografía, de erudición... Estará para dentro de un par de semanas. Está terminado. (La emboscadura como proyecto editorial…) Por ahora, como coge todo, yo no he visto todavía ninguno en particular; es lo que pasa con cien pájaros volando y alguno en mano… pero seguro que aparece. Ya lo ha puesto todo en electrónico. Yo me refiero al papel. Sigue habiendo un público del papel. Yo no tengo ni idea de cómo cuantificar eso. De uno a diez ¿cómo se cuantificaría? ¿Cuántos en papel? Yo me lo leo todo en Internet, en PDFs, sí. (Ventajas del papel…) Tomas notas, subrayas… Espasa ahora ha rebajado Los enemigos, pero se ha tirado una temporada larga con más de treinta euros por volumen. La gran ventaja de Espasa es que los cosen. No es la tapa dura. Es que al estar cosido el libro puede ser leído y leído y no se desencuaderna. En cuanto viene la tapa blanda y pegado, la tercera lectura es el desencuadernador… Los enemigos me tomaron veinte años. (¿Qué buscan Iglesias y Monedero entrevistando a Escohotado?) Yo creo que les desconcierta bastante a estos últimos dos y no creo que vuelvan a pedir mi comparecencia. Me da la sensación de que han salido un poco escaldados… Esperaban que la cosa fuera menos con ellos mismos… quedar bien, quedar bien completamente… y no sé si han quedado bien. (Iglesias…) Estuvo muy cortés, muy gentil, me gustó. Yo iba preparado. Me había tomado precisamente dos copas de más para llevar piel de rinoceronte o de hipopótamo y soportar insolencias y contestar con otro tanto… y su gentileza le sorprendió y, naturalmente, me obligó. El caso de Monedero… es que tiene un entendimiento más limitado, una orientación más de comisario político. Iglesias junior tiene una orientación más de líder político o de mesías político. Tiene más tablas y tiene más flexibilidad Iglesias que Juan Carlos… Sí que lo es (Monedero amable...) y por eso mismo me obliga también y yo siempre intento corresponder… Podrían ser tranquilamente hijos míos. (Escohotado y el comunismo) Fui comunista porque era peligroso, lo único que parecía radical para oponerse a aquella cosa horrenda, clerical, autoritaria, que reinaba en el país, pero nunca fui comunista de verdad. Era anarquista. Por eso los colegas de las dos células donde estuve me llamaban esteticista. A mí siempre me pareció que la revolución verdadera era la que se iba a cumplir y se ha cumplido, la única revolución seria de la historia universal, quizá, que es la emancipar la elección sexual, que ahí era donde había que poner toda la carne en el asador, entre otras cosas porque era muy gratificante para los que ponían la carne en ese asador. Y cuando ya tuve la buena idea de irme a Ibiza y aquello se convirtió en el gran picadero mundial, donde las personas, antes de hablar, normalmente copulaban… te lo digo en serio… claro que había como una especie de filtro invisible, que excluía a los feos, no sé cómo. Había un bar en Ibiza, La Tierra, que es una leyenda y no había feas y había muy pocos feos. Uno de ellos debía ser yo. Aquello era Jauja y, al mismo tiempo, era trascendental para liberar a tantísimas personas atormentadas por el estado de cosas. Yo nunca fui comunista de verdad, pero sí que me creí que las cosas irían mejor planificando, hasta que ya me di cuenta de la diferencia de lo simple y los complejo. Eso me tomó dos, tres años: es Caos y orden. Cuando me puse a estudiar a Prigogine y a Mandelbrot de repente se me abrieron los ojos. Yo había escrito todo un tratado de metafísica en Realidad y sustancia como quince o veinte años antes, que estaba en esa línea, pero no tenía los conceptos que me dieron estos dos genios. Entonces ya todas las piezas casaron. Pude completar el rompecabezas y decir: ¡caray! Pues me estoy empezando a enterar de lo que siempre quise enterarme, qué demonios es esto de la realidad, el individuo, el grupo… (Los que perseveraban conscientemente en el error…) Sí, en tomo tres de Los enemigos hago una exposición de gentes de generaciones anteriores a la mía, pero que estuvieron en esa tesitura que tú mencionas de mis colegas, de la gente de mi tiempo que eligieron, a sabiendas, lo que sabían que no era correcto… allá ellos… Yo creo que por pusilanimidad en unos casos y por interés en otros. Por interés crematístico, quiero decir... (Por el vil metal…) No lo veo vil, salvo que esté adulterado… (El envilecimiento de la moneda) Decían que era bronce y era estaño. Había una proporción más grande de estaño que de cobre, como sabes el bronce es una aleación. Pero siempre han estado meter plomo y estaño por oro y plata, siempre. Hacía el limado, el sudado… El sudado consistía en meter en enorme bolsas de cuero y sacudir durante días y días pues no sé, un millón de moneditas, y conseguir reacuñar las limaduras de eso, fundirlas y reacuñarlas. Un experto de eso era Caracalla. También Nerón. Suetonio y otros cronistas, si no recuerdo mal Aulo Gelio, y en las Vidas augustas también, se mencionan estas trampucias de los emperadores. Por ejemplo la insolencia de alguno diciendo: pues ahora el solidus de oro ya no va a pesar lo que pesaba sino menos. ¿Y por qué? Pues porque lo mando yo. Y naturalmente nadie se quería quedar con esa moneda, de modo que se la tenía que guardar en cualquier parte de su propio cuerpo y acababa subiendo el precio del oro en tremendo detrimento de sus intereses y tenía que irse a abrir nuevas minas o cualquier otro tipo de expediente. Fíjate qué bueno que en economía es imposible mentir. En otros terrenos es posible. En economía es imposible. (Los tiranos empiezan arrasando la moneda…) Es la constante de los regímenes totalitarios, hasta Hitler, que llegó a tener ese gran ministro de hacienda, Schacht… consiguió que Schacht dimitiera en el treinta seis porque el programa de rearme no era compatible con el segundo milagro económico alemán, como se llamó, protagonizado por Schacht… En dos años se montó el milagro el milagro económico el bestia de Schacht. Porque es un pueblo que trabaja como nadie. Se organiza para el trabajo como nadie. Pero todas las soluciones totalitarias han empezado arruinando la divisa, sin darse cuenta de que como no son países autárquicos ¿cómo vas a hacer las importaciones? Hay un problema de importación tremebundo. Lo que antes pagabas equis, ahora, con tu moneda destrozada, tienes que pagar veinte equis por lo mismo. Maduro no se da cuenta de que ahora cualquier perno de sus oxidadas refinerías se lo cobran a peso de oro. ¿Por qué? Porque el bolívar bajó brutalmente y ahora le cuesta el perno lo que a nosotros nos cuesta un Roll-Royce. Merecido lo tiene.

Antonio Escohotado entrevistado por Anna Grau para el programa “Libros por un tubo”, de TeleMadrid.



(el premio nobel no se entrega este año…) No tenía ni idea, es la primera noticia… ¿Y no se entrega por qué? (escándalos sexuales, patriarcado…) ¡Qué bobadas! Si hay mucho menos que nunca hubo. (si estamos yendo para atrás…) Básicamente hay partidarios del ser y partidarios del no ser. Algunos que piensan que en realidad la sustancia es imaginaria, que parece que hay, pero no hay. Estos, que son los que inspiran a Abraham para cortarle el cuello a su hijo, sin ir más lejos. Estos de ahora tienen una fuerza excepcional. Han llegado a representar lo políticamente correcto, el buenismo y mandan mucho. Concretamente mandan en la educación secundaria y universitaria y mandan en los medios de información, que más bien se podrían llamar medios de indoctrinación… El mayor coraje es la inteligencia, pero también hay que tener coraje y, cada vez que aparece un mandón, decirle no, no renacuajo, no eunuco, vete a la mierda; eso es lo que hay que decirle. (las mujeres, las tías…) Hubo una época en que me tenía tan trastornado la testosterona que iba por la calle y, cada vez que pasaba una señora, incluso si era feucha, ya estaba yo imaginando cómo sería ella en la intimidad… Si estuviera por ejemplo abrazándose conmigo, qué cara pondría, cómo sería ese detalle anatómico de su cuerpo… Me tenía absolutamente obsesionado. ¡Qué suerte he tenido con que la retirada de la testosterona...! Eso sí, me ha dejado calvo y algunas cosas parecidas. (la retirada de la testosterona…) Lo llaman adropausia ¿no? Es el equivalente a que se os retire a vosotras el periodo. Yo le he vivido como una liberación enorme, una liberación tremenda, porque antes era una cosa que interfería en el dominio de la inteligencia sobre la voluntad. Hacía que la voluntad más rústica y más bestia prevaleciera y a mí esto siempre me ha dado vergüenza. (cuánto...) ¡Total! No te puedes ni imaginar, miles de horas… (¿testosterona...?) Me temo que yo llamo testosterona a una cosa un poco vaga… Por ejemplo ya los olores, las curvas… Por ejemplo la curva del trasero de las señoras, la curva del seno de las señoras, es un gradiente muy concreto que, por alguna razón, actúa como el magnetismo, es medio magia para los hombres… (el culo en pompa...) Exactamente. Y no me dejaba la razonable relación entre la inteligencia y la voluntad. (conciliar culos e inteligencia…) Sí, sí, no me puedo quejar, he tenido matrimonios muy largos, tres matrimonios… libros muy largos. Estoy contento. No me voy a matar pero tampoco estoy por mantener la vida. Miro hacia atrás y digo ¡qué bien! ¿Qué podía cambiar? Pues sí, una vez que maté a una rata, esto es lo que me queda por cambiar en la vida. (qué cambiaría...) No mataría a la rata. (por qué la mató…) Porque me lo pidió la familia. (cómo la mató…) Con una escoba. No quiero hablar de esto, es mi principal pecado. (cómo es la andropausia…) Despacito, despacito. Luego, si quieres puedes volver a hacerlo, lo que pasa es que te quedas con unas agujetas que no te cuento… (que si otras agujetas diferentes…) No, no se parece… lo que haces con los músculos de la pelvis, huy, huy… ni parecido. La última vez, yo creo que fue el verano pasado, en octubre o así, que me apliqué en serio, luego, a la mañana siguiente le decía a Bea: oye, que no me puedo mover. Estaba boca abajo y dije: dame la vuelta, que tengo agujetas de la cabeza a los pies. Brutal. (si quedan hombres e intelectuales…) Soy el que menos puede contestarte la pregunta. No tengo ni idea… Y la inteligencia sin dificultad alguna pone en ridículo a los que no la tienen. (la venganza…) La venganza es terrible y continua. Además los hombres de talento se van sucediendo, no acaban nunca. Pueden que sean pocos, pero da igual, tienen mucho más poderío que la más grande de las multitudes. La persona singular soberana tiene una elocuencia, tiene un don de palabra inigualable. Todo lo que dice es correcto. Y el otro no hay una sola cosa que diga, una sola frase que no sea un despropósito. (perseguir al emisor o insensibilizar a la audiencia…) Pero es imposible, porque la inteligencia objetiva ha descubierto Internet que, a su vez, es el entendimiento en acto y lo ha puesto en el bolsillo de cada persona. En el móvil lo ha puesto. (la mayoría hace un uso bastante inane…) Claro, claro, pero la batalla la tienen perdida porque ya no conseguían llevarse el gato al agua sin tener el intelecto agente en su móvil, pues ahora figúrate con el intelecto agente en el móvil. (esa visión optimista…) Es inevitable que el ser sea ser y, entonces, se llama optimismo simplemente a la realidad. Por fortuna hay naturaleza.

viernes, 23 de noviembre de 2018

Charla-Debate con Antonio Escohotado "El Terror a la Libertad". Auditorio de la Universidad del CEMA, Reconquista 775, Buenos Aires, Argentina. Viernes 26 de octubre de 2018 a las 18:30.


Antonio Escohotado: (continuidad de los enemigos del comercio…) En primer lugar la continuidad de un fenómeno que ha querido separarse completa y absolutamente, como si fueran dos manifestaciones distintas. Una podemos llamarla el comunismo del amor, el evangélico, y la otra el comunismo científico, que en vez de ser del amor cree que no hay otro proceso factible distinto de la guerra civil, la lucha de clases. Cuando me puse a investigar esto había tan poco material y yo necesitaba aclararme… Lo que me dije como principio metodológico es vamos a ver quien dice esto de que la propiedad es un robo y el comercio su instrumento y vamos a intentar contextualizar a este sujeto o grupo. Ese es un hilo tenue, pero muy resistente. Cuando empecé a tirar quedé estupefacto, porque las cosas normalmente se hunden en la noche de los tiempos. Por ejemplo, el chivo expiatorio es una institución que cada vez creemos menos en ella, que obviamente está en todos los continentes, en todas las culturas y se hunde en la desmemoria; nadie sabe cuando empezó aquello de pague él por mí, que es el fundamento del chivo expiatorio. Viene una cosa muy mala y de repente dice uy, la solución es transferencia física del mal, de un cuerpo a otro. Y bien, la propiedad es un robo y el comercio es su instrumento ¿tiene un origen? Sí tiene un origen. No tenemos un solo documento escrito anterior a… aproximadamente entre el 130 y el 70 antes de Cristo, un plazo de sesenta años… no hay nada antes, nada, aunque tenemos La epopeya de Gilgamesh, toda la cultura egipcia, muchas otras representaciones muy, muy anteriores… el lineal cretense… estoy hablando del veinte, treinta antes de Cristo. ¿Hay algo ahí? No, yo no lo he encontrado. Otros bastante más sabios que yo tampoco. De modo que vamos a colegir que no, que las noticias que son entre el 130 y el 70 antes de nuestra era y que acontecen en una zona sacudida por guerras civiles: Israel. La historia, quizá en una versión edulcorada, en los Libros de los Macabeos, menciona que Israel llegó a dividirse en tres grandes sectores: los conservadores tradicionales, saduceos, que eran básicamente los levitas. Que al tiempo eran los sacrificadores del templo y los que revendían la carne, porque una vez que se quita la sangre, se quita el mal y entonces todo aquello está bien, es kosher, es puro. Pero la sangre es del Señor y la grasa también, porque al señor, como dicen entre otros testimonios Números, Levítico… le encanta el olor de la grasa derretida quemándose. Eso aplaca su ira. El una expresión reiterada en el Antiguo Testamento: aplaca su ira. Ese pueblo lleva mucho tiempo, tiempo inmemorial, viviendo junto a un templo donde se sacrifican a un Dios nuevo, porque es un Dios omnipotente y excluye a los demás, cuyo nombre está prohibido pronunciar, que el tetragrámaton, Yahveh… probablemente es como una interjección o un ruido, está prohibido decirlo. A ese se le inmolan víctimas propiciatorias que van desde el pichón a la gallina, al buey… Hecatombe ¿de dónde viene? Pues de matar no sé si cien o mil bueyes al tiempo. El gran templo tenía una cisterna gigantesca, de casi cien metros de lado por más de quince de anchura, que tenía el agua necesaria para lavar la cisterna pequeña, dado que esa tremenda masacre de animales producía miles de litros de sangre y los espertísimos levitas, que eran los encargados de sacrificar los animales, a toda velocidad los degollaban, los ponían en la posición adecuada, los sangraban, abrían la cisterna principal, caía el agua tanto en la escena visible como en la subterránea y, en un abrir y cerrar de ojos, todo quedaba bien, salvo las hogueras, donde la sangre y la grasa iban siendo evaporada, dando un salutífero humo. A este templo iban miles de personas. Las ceremonias se celebraban al menos una vez a la semana. De ahí la impiedad tremenda de Jesús cuando en el centro de actividad económica de Jerusalén que es vender, o cambiar dinero para que puedan comprar animales y sacrificarlos y así, como peregrinos, ganarse el favor del Señor… Cuando Cristo dice que se pare todo esto, es algo así como decir que se pare Wall Street; es realmente muy fuerte. No sólo es que vas contra la costumbre. Es que vas contra el medio de vida de la gente. Y no es uno ni dos. Es quizá veinte o treinta mil personas, que son entre los oficiante, las familias de los oficiantes, los purificadores, los alojadores. Vamos, que se parece muchísimo a La Meca la Jerusalén que dejó Salomón… En tiempos de los Macabeos hubo guerras civiles que, probablemente, el Antiguo Testamento prefiere no mencionar en su detalle, de las cuales resultó que en Israel había, como te estoy diciendo, un grupo de conservadores, los saduceos, que eran entre otros los levitas y, en parte, tenía más tierras que los demás… todavía los judíos cultivaban, se dedicaban a la agricultura (luego dejaron de hacerlo)… los saduceos eran los representantes de lo tradicional, de lo ceremonial… Estaba un segmento que podemos llamar clase media renovadora, los fariseos, que eran gentes básicamente profesionales cualificados o gentes que querían llegar a profesional cualificado, toda esa franja de esperanzas y realizaciones. Y un tercer grupo, los esenios. Para cuando Macabeos los menciona y los mencionan otras fuentes, los esenios están refugiados en las profundidades del mar Muerto. Es muy difícil o son zonas inaccesibles o de muy difícil acceso, donde llueve una vez al año, como mucho, y los esenios tenían que hacer tremendos sacrificios para poder vivir ahí. ¿Por qué demonios vivían en un sitio tan incómodo? La primera referencia seria que tenemos sobre los esenios es Filón de Alejandría. Filón de Alejandría, hermano de Alejando Lisímaco es, con su hermano, el hombre más rico del Imperio Romano con gran diferencia… gran diferencia digo. ¿Por qué? Porque su hermano Alejandro es el cuestor de Alejandría, es decir, el hombre que recauda todos los impuestos de la ciudad que tiene más tráfico comercial de ese momento. Estamos hablando del setenta antes de Cristo, no me olviden ¿eh? Pero Filón no es del setenta antes de Cristo, ni mucho menos. Me parece que es Calígula… me parece que es el treinta o cuarenta después de Cristo… Bueno, Filón de Alejandría… su hermano es el cuestor de Alejandría… es el tutor de Antonia. Antonia es un personaje del que ustedes quizá no han oído hablar… Antonia Minor, hija de Marco Antonio y una hermana de Octavio Augusto… fíjense bien cuales son las propiedades que Antonia Minor heredó, gigantescas. Como tutor de Antonia Minor, que es propietaria de dos tercios de Asia Menor, desde la Anatolia turca hasta el estrecho del Bósforo, y cuestor de Alejandría su hermano mayor, Filón, es un hombre muy curioso, porque está helenizado por completo, apenas lee hebreo, pero adora la cultura hebrea; ha sido formado en la academia platónica, sociedad súper-máxima… sin embargo adora a su pueblo y es el primer hombre que cree que los esenios son los verdaderos judíos. ¿Qué estaban diciendo, por ejemplo, los saduceos de los esenios en aquel momento? Que eran unos blasfemos locos. ¿Qué decían los fariseos? Que eran una vagos y unos inútiles. ¿Qué decían los esenios? Que el séptimo mandamiento estaba muy mal escrito diciendo no robarás, no hurtarás. Que el séptimo mandamiento bien redactado mandaba respetar la igualdad a fondo y que el séptimo mandamiento decía no comerciarás, no obtendrás lucro, para ti la impureza es el oro, no es como antes el cadáver, es el oro. Filón escribe un tratadito sobre los esenios. En aquella época la fuente histórica que más respetamos es Flavio Josefo, que tiene tanto las Antigüedades judías como el libro sobre las guerras civiles y las guerras contra Roma de los israelitas… son eventos tremendos, que prácticamente dejaron reducida la población de Israel, física, a un décimo de lo que había antes. Filón dice que eran sabios, que eran puros. Ellos tenían enorme cisternas, porque tenían la sensación de que cualquier forma de injusticia les contaminaba. Se pasaban el día haciendo abluciones de limpieza. El más conocido de los esenios es Juan el Bautista, que no en vano bautiza, es decir, pasa por agua para limpiar. Juan el Bautista es primo hermano de Jesús según las tradiciones y nace seis meses antes. La secta esenia se llama de los nazoreos o nazarenos y su lema ha pasado a ser que los últimos serán los primeros, que la situación del mundo es intolerablemente injusta, que el Señor dio todo a todos por igual y que lo único que puede hacer el hombre justo, textual de Filón, es conseguir la restitución, la Restitución con mayúsculas, la devolución. Es muy gracioso que sea el hombre más rico del Imperio Romano, hermano de Alejandro Lisímaco, que había sido educado junto con Claudio, que es el hombre que ascendió al trono tras matar la guardia pretoriana, con toda justicia, al loco de Calígula... A Lisímaco lo mandó a la cárcel Calígula ¿pero por qué lo mandó a la cárcel, al hombre que tenía todas las propiedades de Antonia Minor, que era con mucho la terrateniente más grande del Imperio y que, además, era cuestor de Alejandría? Pues porque Filón había tenido la santa insolencia de presentarse con una asamblea del pueblo judío… y no hablaba hebreo, insisto, lo cual es todavía más asombroso… presentarse ante el emperador y decir: si queréis que os adoremos habrá rebelión; el pueblo de Israel no va a aceptar esto. La primera idea de Calígula fue matarlo allí mismo atormentándolo, pero alguien le dijo: Filón y Alejandro Lisímaco, su bisabuelo pactó con Julio César la mora del principal préstamo que tenía la República Romana, ten cuidado César, que estás tocando un material especialmente duro. Filón salvó la vida, pero Calígula se lo pensó un poco mejor, metió en la cárcel a su hermano. Filón volvió y al poco tiempo la guardia pretoriana mató a Calígula. Subió Claudio, que como era íntimo amigo repuso a todos en sus funciones… ¿Qué es lo principal que dejó Filón como representación de los esenios? Que en el principio es el verbo. La frase en el principio es el verbo es de Filón y es el origen del Cuarto Evangelio. Con esa fusión que hizo Filón de platonismo y hebraísmo, muy particular suya, comienza un nuevo espíritu del mundo, una etapa en la historia del espíritu, nueva por completo. De alguna manera, como aquellos tiempos fueron prósperos, el Imperio consiguió una unidad administrativa jurídica, que permitió florecer lo que llamaban los romanos el novus homo, el hombre nuevo, el hombre de negocios, que ya no respetaba su cuna, puesto que se movía de una lado a otro trasladando cosas. Cesar y Augusto ensalzaban al novus homo...

Antonio Escohotado: (esenios y el Sermón de la Montaña...) No, las ideas de los esenios se condesan en los Rollos del Mar Muerto, que fueron el gran descubrimiento de mediados del siglo XX y que todavía tienen aterrorizados a los teólogos reformados, a los teólogos católicos y a los teólogos judíos, porque hay una figura que es Jesús, el maestro de sabiduría, pero que no es Jesús, que no puede ser por las épocas correspondientes. La manifestación de los esenios en ese momento… estamos hablando del profeta Daniel y el Deuteroisaías, que son las dos grandes voces que expresan el punto de vista esenio del mundo, eso de que el comercio es la impiedad, que la impureza se concentra en el oro y que una sociedad que no sea estrictamente igualitaria es una sociedad blasfema, que condena todo lo que Dios ha pedido… esto el libro donde se condensa se llama Batalla de los hijos de la luz contra los hijos de la oscuridad, lo conservamos casi entero, le faltarán diez líneas. Estaba ahí, en Qumran. Poco después estalló la primera guerra tremenda de Israel por su independencia con Roma. Serán hasta tres, que les he dicho que se van a cargar a nueve décimas partes de la población de ese heroico Estado. Naturalmente la Batalla de los hijos de la luz contra los hijos de la oscuridad, si lo comparamos con el Sermón de la Montaña tiene muchos puntos en común, pero donde verdaderamente se desarrolla el texto esenio es en el Apocalipsis, el libro de la revelación, donde aparece un Dios como era en el Viejo Testamento, cuyo paso sobre la tierra hace retumbar de terror, provoca lágrimas de ira y de odio al mismo tiempo, genera intimidación de arriba abajo... recuerden ustedes que ese Dios le pide a un padre que degüelle a su hijo como prueba de lealdad hacia su persona… este Dios colérico es el que está en el Apocalipsis, el que está en la batalla de la luz contra la oscuridad. El Sermón es un comunismo del amor. Cuando dije que lo que me sorprendió de mi investigación fue la continuidad, es que yo no había tomado en cuenta… Luego, cuando me puse a estudiar me di cuenta que desde Cristo hasta Carlomagno no había un solo instante donde no se mantuviese el mismo.

Antonio Escohotado: (marxismo, teoría del valor, plusvalía, empresario...) No existe para Marx el empresario. Para Marx, igual que para Ricardo, es una cosa tan vaga, que es algo así como el que tiene pela, ese ya es todo y ese es el malo. Entonces en Marx están identificados… no tiene ninguna diferencia el banquero… que no hace falta que sea el dueño del banco… el terrateniente, el rentista y el empresario… claro son cuatro personajes, pero nada de nada de nada. El comunismo del amor tiene como base la diferencia entre más allá y más acá, cielo y tierra. El más acá es tormento, valle de lágrimas, dolor que hay que abandonar cuanto antes, porque se pasa muy mal, y el terrible problema en que se mete el catolicismo al anunciar esta moral del amor, de la solidaridad y la restitución, los últimos serán los primeros... es que entonces, efectivamente, no tienes el más allá. Como crees en la promesa de vida eterna, estás deseando pasar rápidamente, como dice Santa Teresa: y tan alta vida espero que muero porque no muero. ¿Pero pasa esto? ¿La gente muere así? ¿Aceptan la caducidad de sus días con esa serenidad y con esa confianza en el más allá? ¿Pasa siquiera entre los musulmanes, que en ese sentido lo han imitado por completo? Pues no, no pasa así. Al contrario, las personas se aferran al más acá como a un clavo ardiendo y con conseguir veinticuatro horas, acaso veinticuatro minutos más de existencia, aunque sea atormentada, se dan por contentas. ¿Qué pasa con el credo en esas condiciones? Se expone a la burla… el que se burle morirá. Naturalmente ese tipo de ideología no es silogística, no es que le digan mira, que has hecho mal la premisa segunda, porque estás mezclando un particular negativo con un universal afirmativo, no, no, no… No se trata de personas que respeten la coherencia en general. Son personas que sienten mucho. Que tienen en común pensar que solo se ve creyendo. Sin creer no puedes ver, porque así son los sentidos, así es el hombre, así es la ley de Dios. El marxismo tiene el inaudito atrevimiento, la inaudita audacia, de decir que el más allá es aquí, que es el más acá. Lo único que hace falta es acabar con el comercio y la propiedad privada. En ese momento el más allá se ha convertido en más acá. Lo dice Marx, lo dice Trotski, lo dice Lenin, lo dicen todos: paraíso terrenal. Sabemos ahora que es la forma más parecida al infierno jamás descubierta. Sí, lo sabemos en detalle, tenemos cien años de experiencia en aproximadamente siete docenas de países. Da igual. El que siente eso, siente eso. El que gime ante este valle de lágrimas y luego se aferra como a un clavo ardiendo… el que dice por una parte que la revolución es liberación, pero en el instante en que le dan un arma sobre el otro, la emplea o bien para matarlo o bien para someterlo a servidumbre… No, señores, eso no cambia. Llevamos dos mil años viéndolo. Eso sí, entre el 70 d. C. y el 200 d. C., por primera vez en la historia universal, porque se impone una moneda de ley que todos aceptan y entonces resulta que hay un movimiento de bienes y personas como nunca se había visto… como se ha vuelto a ver ahora, pero en otro orden de cosas, con un salto cualitativo… pues ante esa sociedad, de repente hiperpróspera, hiperglobal, con el mismo derecho y con los mismos valores, ahí surge, y surge como ¡ay, qué peligro! ¿Dónde vamos? ¿Qué es esto de la libertad? Benditos los pobres de espíritu. Esa es la primera bendición del Sermón. ¿Qué son los pobres de espíritu? Proletarios. Si miramos bien el origen de la palabra, es una palabra muy noble, porque por ejemplo Gibbon nos enseña que proletario significaba, para la Roma republicana e imperial, aquella persona que a través de la generación proporcionaba prole para las legiones. Proletario era el hombre digno… el patriota, podríamos decir ahora, o probo ciudadano, cívico individuo… eso era proletario. Luego, al llegar el proceso de industrialización, gran parte de la gente del campo se fue a la ciudad, porque en la ciudad se crearon unos focos de empleo que no existían para nada. Otra vez volvemos a Marx y nos interpreta aquello como un éxodo forzoso, forzosísimo… nadie quería irse del campo, estaban tan contentos ahí, con el derecho de pernada y con la servidumbre… era encantador aquello que tenían con la servidumbre de la gleba… bueno, eran obligados... la policía se creo para obligarlos y llevarlos, como si fueran reatas de animales, a las ciudades. Casualmente allí se liberaban de todo vínculo de servidumbre, conseguían un jornal fijo y además podía trabajar junta la familia, es decir, iban desde el niño más pequeño hasta la madre, porque claro que no había guarderías ni escuelas públicas. Les advierto que las primeras guarderías y escuelas públicas las creo Robert Owen en su fábrica de las afueras de Glasgow, que fue la primera fábrica del mundo con más de tres mil operarios. De esos tres mil operarios al menos un tercio eran población infantil, pero claro, estaban mucho mejor atendidos con sus padres… ellos haciendo lo que podían allí, haciendo barrabasadas, porque a los niños no se les ocurran más que malas ideas… fíjense los terrible two, los terribles dos, hasta los doce… un volcán de iniciativas delirantes y de aburridos tremebundos. Ahora dice ¡qué horror, el trabajo infantil en las fábricas! Que es Marx el que empieza a insistir mucho… Engels por cierto antes que Marx… Muy bien, muy bien, pero es que primero puedes hacer lo que puedes y luego harás otra cosa. Los ingleses empezaron con trabajo infantil y acabaron siendo las grandes iniciativas: no compraré nada hecho por niños; pero primero tienes que tener al niño trabajando. Si te fijas, por ejemplo un Owen o un Carnegie, los grandes financieros y magnates del XIX y del XX, vienen del capas de extracción social hipermínimas, gente que trabajaba desde los seis u ocho años orgullosamente, de contribuir a la familia con ello. Qué distinto estamos ahora de los programas que se llaman de antiausteridad… No, si antiausteridad está muy bien, pero ¿tú te ganas el dinero? ¿Qué fuentes de ingresos produces tú? ¿Dónde está tu capitalización? Porque estamos de acuerdo, señores y señoras, en que capital es aquello que se produce pero no necesita consumirse en ese mismo instante. Capital es lo mismo que excedente. Sólo producen capital las personas y los grupos competentes, eficientes. Los demás consumen inmediatamente lo que van haciendo e incluso no les basta, y eso se nota porque la curva demográfica en vez de ir hacia arriba, va hacia abajo. Por ejemplo, cuando Roma es tomada finalmente por Odoacro, el hérulo, tiene una vigésima parte de la población que tenía con Octavio Augusto. El nuevo Cesar se llama Augustulo, que es Augustito… es un diminutivo… y el noventa por ciento o más son esclavos. Porque el mundo ha cambiado, pero esto es otra historia. Es la historia nuclear de Los enemigos del comercio, de cómo el mundo antiguo se hundió y de cómo no resurgió hasta el Renacimiento, porque pareció un gran negocio el trabajo esclavo y no se dio cuenta la sociedad… hombres tan preclaros como Aristóteles… no se dieron cuenta de que al desincentivar el trabajo ya no era capaz de amortizar como antes. Porque naturalmente la idea de coger al esclavo, formarlo... arquitecto, abogado, tal… era llenar el mercado de trabajo de un personal que trabajaba demasiado barato para el hombre libre profesional experto anterior, e iba a acabar con toda la mano de obra antigua, pero al mismo tiempo iba a elevar la desidia a arte, iba a ser capaz de convertir la pereza en ciencia. Y esto es lo que se logró hasta que aparecieron las profesiones. Las profesiones que no son anteriores al siglo XI o al siglo XII. Han pasado mil años de progresiva depauperación ¿por qué? Porque parecía un gran negocio lo que en realidad no lo es: el trabajo esclavo, el trabajo desincentivado, el trabajo de las personas que no se pueden apropiar el fruto de su trabajo… Termino con una frase de Schumpeter muy graciosa, que hizo un análisis económico y dijo: bueno, el capitalismo lo primero que le explica al empresario es que no puede esperar ningún tipo de ayuda o subvención y que, como compensación de ello, tampoco le vamos a imponer ningún tipo de límite al beneficio que consigan los afortunados. Esto puede ser una buena definición del mundo en que vivimos, que me permite a mí tener este bártulito, en vez de darles voces.

Antonio Escohotado: (que no ha leído la obra de Escohotado…) Eso pasa en todas partes. Todo el mundo hablando de mi libro y nadie se lo lee. ¡Me cago en la leche!

Antonio Escohotado: (aluden a la frase de Prudhon: la propiedad es un robo) El libro de Prudhon empieza diciendo eso para luego criticarlo, para decir: sin propiedad nadie podrá ser libre. Prudhon lo hace a posta, Prudhon ironiza.

Antonio Escohotado: (cómo justificar la propiedad privada y qué decir de la frase de Evita de que la necesidad crea derechos) No sabía que hubiera dicho esa parida… pero en fin… Es acojonante ¡perdón! Es alucinante. Yo no puedo explicar ni dar razón… Toda mi vida se ha dedicado, a través de fuentes primarias, a llegar a darme cuenta de hasta qué punto mi primera idea de un asunto era equivocada. Me pasó con las drogas y me ha pasado con el comunismo. Esta continuidad que antes mencionaba era lo que menos podía imaginar. Yo durante mucho tiempo milité, cuando era peligroso, en el comunismo científico, en la lucha de clases, el terrorismo… es cierto que no he matado a nadie… me habría tenido que suicidar en ese caso. Pero sí que me lo creí. Sin embargo a mí me gusta cambiar de idea. Eso es el júbilo. Mi vida consiste en ¡caray, yo pensaba esto! Y la realidad es otra cosa. Ahora que lo sé soy más persona, tengo más sustancia. Sin embargo constato que no es el tono anímico que caracteriza a la mayoría de la población o, por lo menos, a todos… Este gusto, a través de las fuentes primarias, de desmentirse a mí mismo, en eso se ha basado mi alegría en los últimos cincuenta o sesenta años. Porque prácticamente ni uno solo de los temas que abordé… he abordado la mitología, por ejemplo, he abordado las drogas, he abordado la historia comercial, he abordado las modalidades epistemológicas de organizar conjuntos (Caos y orden)… En ninguna de ellas, ni de lejos, me acercaba por intuición, por espontaneidad, a lo que luego eran las cosas ¿por qué? Porque el principal descubrimiento fue que la realidad nos desbordaba. Que la realidad es infinita en todas direcciones. En cambio el mundo de lo que podemos llamar el yo, el corazoncito, los sueños, las fantasías, los ideales (por ejemplo que las necesidades generan derechos)… eso es plano, eso no tiene profundidad en todas las direcciones. Si tú, al que hace ese cuadro, le preguntas de qué color son los calcetines del señor de la derecha, se acabó el cuadro, porque el sueño o la fantasía no tienen precisión. Sólo es infinito lo real. La persona que descubre lo real se pone al servicio de lo real. Y entonces, al ponerse al servicio de los real, éste devuelve en forma de verdad y conocimiento lo que la persona no tenía, porque en realidad su único derecho a tenerlo es investigarlo. Buscar… El que busca encuentra. Pero para encontrar hay que buscar. El fragmento inicial de Heráclito dice: me he buscado. Sócrates insiste: para encontrarse hay que buscarse por sí mismo; no bastan los consejos de una secta, de un grupo o de un enseñante. Búscate a ti mismo por ti mismo. El que cumple esto, a mi juicio, caballeros, señoras, es feliz y emplea su tiempo correctamente. Si tiene catorce horas libres, emplea trece en informarse de todo lo que no sea su ombligo. Si está un poquito mal de la cabeza empleará proporciones crecientes en cosas que se parecen a su ombligo, que son afines: qué le pasó a un primo, que le pasó a un hermano, que yo, yo, yo… que yo, yo, yo y, otra vez, que mío. Esas son las almas que, cuando llega la muerte, teóricamente esperan felices el más allá, pero luego se aferran como a un clavo ardiendo a algo que se despide ellas… Nunca he acertado en nada más que con el trabajo de investigar y el trabajo de investigar me ha hecho cambiar de idea… Y aquí estoy en Buenos Aires. Me he cruzado quince mil kilómetros para contárselo. También lo voy a contar en Santiago de Chile, donde voy a estar. Me parece lo más benéfico, lo más pragmático que puedo decir a una audiencia: no nos engañemos, el espíritu objetivo, anónimo, impersonal, es nueve décimas partes de lo que somos… Respétemoslas. Sólo un diez por ciento es esa fina película que se llama yo, mío, yo, yo, corazoncito... El que se aferre a eso se aferra a algo vano, emplea mal su tiempo. Hemos llegado a un tiempo donde ustedes llevan en el bolsillo la Biblioteca de Alejandría multiplicada por mil. En el bolsillo llevan el conocimiento absoluto. ¿Qué hacen con su tiempo? ¿Lo emplean en conocer o lo emplean en saber cuántos likes obtiene la foto que han mandado? Al fin el hombre se encuentra con su objetividad. La técnica se lo regala. Al fin somos responsables de nosotros mismos. Al fin todo es pensamiento, inteligencia… Aristóteles les decía: el intelecto es lo divino del hombre. Claro que es lo divino del hombre, porque no es el hombre, porque ahí el sujeto y el objeto se fusionan y lo que hay es realidad y la realidad es infinita en todas direcciones y, por tanto, nadie se puede quedar con hambre. La realidad da de comer a todos. Hay que amar la realidad, sí. Hay un porcentaje al que, a mi juicio, no le importa la realidad, que lo que le importa es la fantasía, el ideal, el sueño, el deber ser. Yo pienso que el deber ser tiene su lugar, pero después de establecer el ser. Todas las personas que conozco entregadas al deber ser no han empleado el tiempo debido en saber qué es el ser. Entonces son farsantes, pura y simplemente. Pueden hacer y no lo hacen. Encima van dando lecciones. Normalmente se encuentran seres tan funestos para ellos como Sócrates, aquel señor pequeñito con cara de Sileno que decía: tú, el carpintero eminente ¿qué es la carpintería? Y entonces, cuando el otro contestaba, decía ¡ah! Entonces si es eso es aquello, y tal… Y el otro enmudecía o decía ¡enano miserable, cállate, te voy a matar! Y lo mataron porque no era correcto. Sin embargo ese Pepito Grillo, ese tábano, ese pensamiento científico… Y si empleáis bien vuestro tiempo... seréis felices, os cumpliréis a vosotros mismos. Daos cuenta que la Naturaleza se deja investigar, es fiel a quien la conoce. Con la Naturaleza no valen las relaciones públicas; el marketing no funciona. Como decía esta mañana, los del Challenger salieron aún sabiendo que estaba más la previsión meteorológica y la temperatura y que, por debajo de cinco grados, el caucho se convierte en un material quebradizo y que, por tanto, las juntas que separaban las diferentes partes del cohete iban a fallar… Y el mundo entero vio como aquellos siete astronautas se fundieron en calor. ¿Por qué? Por que la NASA ya había retrasado siete veces la salida y se estaban por aprobar sus nuevos presupuestos. Cuando Richard Feynman, el investigador nombrado por el Congreso, uno de los grandes físicos del siglo XX, hizo la prueba… Cogió en la tele y dijo: lléneme ese vaso de hielo… lo puso ahí y echó una junta de goma y siguió el coloquio… la cogió e hizo ¡crak! Y la junta se partió ente los ojos del pueblo y dijo: esto es. Y añadió: la naturaleza no sabe de relaciones públicas, señores. Y es verdad. La Naturaleza es fiel. Somos dioses. Somos receptores del infinito. Estemos a la altura de nosotros mismos. ¿Cómo? Empleando el tiempo. No cosas abstractas. No se trata de un credo. ¿Cuánto tiempo ocupas al día en saber cosas que no son de tu primo, de tu hermano, de tu dinero, de tu hijo...? Cosas que no son yo, mi corazoncito.

Antonio Escohotado: (la fantasía del comunismo…) Esa es la fantasía del odio, de que lo negativo existe. Mustios eunucos que lógicamente odian a las personas entusiastas y con frescura moral y espiritual, que no son eunucos. En definitiva creen que el no ser tiene el mismo rango que el ser. Heráclito fue el primer gran hombre que se pudo mover en estos terrenos con fluidez y casualmente Parménides, por los mismos tiempos, también desarrollaba la gran idea de que, a parte de que el verbo es, que es una copulativa que permite todas las proposiciones imaginables, al ser una copulativa es también una afirmación. Cuando dices el hombre es mortal, es pone, no quita. Sin embargo, si se fijan, las ideas del comunismo antiguo y del comunismo moderno tienen en común creer en seres que son no seres. El principal no ser del comunismo antiguo es el Demonio, que sumando todas sus no cualidades es un prodigio de identidad con la nada. Es el ser más imaginario de los concebibles. Y sin embargo durante miles de años y aun ahora, para los mahometanos, alguien que diga que el demonio no existe es un monstruo y lo vamos a lapidar de inmediato. En la Meca han tenido que hacer unos recintos especiales, porque la parte del sacrificio digamos más gráfica es la lapidación del demonio… y la gente tira piedras y, durante cientos de años, han matado a los que iban por abajo, porque no había los muros correspondientes. Caían pedruscos y mataban al personal que estaba haciendo cola para subir para arriba. No es broma… ¿Cuál es el imaginario del comunismo científico? Esto de que la riqueza excluyente de la sociedad clerical militar es lo mismo que la riqueza compartida de la sociedad comercial. Vamos a decirlo más concreto. Soy en jeque árabe, estoy en el siglo VII y no tengo criadores de caballos. Me quedo con los caballos. Claro, privo de caballos a fulano y a mengano. Tiempos modernos, criadores de caballos. ¿Qué hacen comprando caballos? Multiplicar la crianza de caballos. ¿Qué hace el jeque árabe que suelta una propina de quinientos euros al chófer que le abre la puerta en Amnesia, en Ibiza, que es la discoteca más conocida? Dar de comer a las familias. ¿Cómo se creen ustedes que se han democratizado todas las cosas (desde el teléfono móvil al coche) más que siendo primero artículos de hiperlujo, que como tales artículos de hiperlujo han financiado la investigación de lo menos mecánico del asunto, que es cómo fabricarlo en masa? Igual que les aclaraba antes que todos los grandes empresarios son pobres de origen, que es la mejor prueba de movilidad social antes y ahora y que son pamemas las cosas que se digan al respecto de la inmovilidad social, en sociedades distintas con clases… Y las sociedades sin clases... en esas sociedades hay una casta dominante, que en vez de tener la razón de dominio en el linaje la tienen en la antigüedad del carnet del partido. Ese es el caso.

Antonio Escohotado: (el comercio cambia al mundo…) Lo comunica y hace vías de comunicación donde se había emboscado y separado.

Antonio Escohotado: (Hegel y el comunismo...) No, Hegel para nada… Yo soy un hegeliano monstruoso. Toda mi vida me la he pasado leyendo a Hegel. No, Hegel no tiene nada de comunista.

Antonio Escohotado: (la escuela franco alemana y…) Es que Rousseau y el marqués de Sade y Robespierre es una triada que debes tomar en consideración. Rousseau, Sade, Robespierre...

Antonio Escohotado: (Foufault, Derrida…) Bueno… esos ya… esos son subnormales modernos. Son farsantes de quinta… Cuando murieron Foucault y Derrida y Althusser da la casualidad de que dejaron memorias muy curiosas, porque todos aclararon que su vocación era ser profesores… profesores… tener el máximo prestigio académico. Los tres, sin embargo, confesaron (el más contundente fue Althusser)… yo siempre he querido ser profesor, pero es que me cansa, me duele leer cosa distinta a la que escribo yo. Textual. No estoy bromeando. Claro, esta gente que nunca pudo leer, al final… Althusser asesinó a su mujer, Derrida dejó esas memorias secretas y Foucault habló más de la cuenta, porque era muy lenguaraz… Pues nos hemos podido enterar de que eran personas con la vocación de enseñar, pero que no podían aprender. Se puede considerar que es la constante del pueblo ruso, por lo demás. Es un pueblo deseoso de dar lecciones a la humanidad, pero incapaz de aprender. Y así les va, con las tasas más altas de suicidio, violencia familiar, alcoholismo, etc., etc. Pero no de ahora, de siempre. Siempre buscando un zar que los azote. Ya decía Rousseau, en Las confesiones, que él no conseguía la erección sin que lo flagelasen. El marqués de Sade fue un experto en flagelación y Robespierre lo racionalizó en forma de la navaja nacional. Por eso he dicho que los tres son hermanos, pero que van de padre, hijo, nieto. Además directamente. Esa es la secuencia.

Antonio Escohotado: (modernismo, posmodernismo…) Me sorprende, porque antes ya te dije que el empleo del tiempo es lo que salva al individuo de la inanidad, la miseria y la desdicha. Lo particular del mundo de cada cual, ahora que cada cual lleva en su bolsillo la sabiduría absoluta... El que no lo haga no creo que tenga derecho a decir que está buscando su felicidad, simplemente. No creo que tenga derecho a decirlo, porque no creo que realmente se lo proponga. A mi juicio estudiar es tan satisfactorio como fornicar y fíjense que es satisfactorio, pero ensáyese, hágase. Que no sea luego o más tarde… Ya.

Antonio Escohotado: (sus maestros...) Sí que tengo un amor de senectud. Es Hume, David Hume. Ese me ha salvado de muchas cosas. La Historia de Inglaterra, se lo estaba recomendado a Alejandro, es un libro maravilloso, seis volúmenes. Hay una edición facsímil ahora… se lee con la letra antigua y es un poco el sistema este de Amazon… Pero yo creo que por cien euros o así se pueden conseguir los seis volúmenes. Estamos hablando de cuatro mil páginas y verdaderamente es una maravilla. El tomo uno se dedica a las tribus germánicas y demuestra de forma perfectamente satisfactoria que es una versión de la libertad que no tienen los griegos... que por supuesto no tienen los romanos, que es un pueblo sacrificado al Estado, un pueblo con grandes virtudes, pero virtudes de resistencia, austeridad, dignidad, decoro… Lo que menciona en el prólogo de su gran historia Tito Livio, como aquello que se perdió, porque aquello ya se perdió… la sociedad romana ya se ha convertido en una pandilla de vagos, gorrones y golosos, sobre todo golosos que se han perdido por la gula…

Antonio Escohotado: (y Hegel…) Sí. No puedo imaginar que el filósofo que ha pensado en la muerte, el primer cristiano que ha aceptado que no resucitan los cuerpos… no puedo aceptar que ese sea el padre del idealismo y, luego, el padre de iniciativas totalitarias. Entre otras cosas porque he leído todo Hegel, he leído también su correspondencia (son dos o tres volúmenes) y el que diga eso es un ignorante... Que venga y lo diga en mi cara y que lo demuestre en páginas concretas. Estoy cansado de tanto personal de bla, bla, bla.

Antonio Escohotado: (que si las drogas…) Yo llevo el sambenito de el de las drogas, que menudo coñazo, pero en fin… Yo tenía que aclararme… con las drogas miedo a mí mismo, y lo solventé tomándolas… Y con el comunismo tengo razonables miedos al vecino, que se quiere quedar con lo mío y encima considera que mejora con eso a la humanidad. En un libro examino las razones objetivas del miedo y en otro las razones subjetivas del miedo. Un poco como el Doctor Jekyll y Mister Hyde. Todo el mundo tiene miedo de llevar a Mister Hyde dentro y usted, como psicoanalista mejor lo sabe que nadie.

Antonio Escohotado: (esclavitud, trabajo y colapso de la civilización…) Pues sí. Esta mañana, cuando estuve hablando con un grupo más restringido, traté hasta qué punto el capitán Capitán Swing, que es su manifestación rural, y el General Ludd… los luditas, los destructores de maquinaria, estaban en lo cierto pensando que la mecanización y la automatización del trabajo reduciría el empleo. La historia ha demostrado de una forma incontrovertible que hacer máquinas que automaticen el trabajo multiplica el empleo, en vez de reducirlo, de modo que la cuestión parece un poco ociosa. Pero yo, en general, las preguntas sobre qué pasará en el futuro… el mero hecho de haber llegado a este nivel de plenitud, que todos ustedes llevan en el bolsillo la biblioteca de Alejandría multiplicada por mil y son tan libres de convertirse en sabios como Aristóteles, me parece un logro de tales proporciones que hay que celebrarlo, bendecirlo y decir: benditos los pies que pisan este mundo… que nunca, nunca fue menos forzoso, menos castigado por la intemperie.

Antonio Escohotado: (si el comunismo tiene más mártires que la libertad…) Me encanta la pregunta. Me da la oportunidad de contestar. Pues mire usted, desde 1918, meses después de la Revolución Soviética, Willi Münzenberg, el genio de la propaganda, bastante superior a Goebbels, pero bastante anterior también… entre otros tenía al magistral Arthur Koestler… diseñó el Socorro Rojo, Rote Hilfe… Este Socorro Rojo era un complejo de propaganda de revistas, radios… pero las revistas cubrían desde modas, motos, suplementos dominicales de los periódicos, ciencia aplicada, bricolaje… No han parado. Se apoderaron ya en la década de los años veinte de la educación secundaria en todo el mundo civilizado, y la mantienen. Se apoderaron de la universidad. ¿Que por qué tiene mas marketing? Porque lo necesitan. La verdad se defiende sola. Algunas cosas necesitan marketing para defenderse. De acuerdo que hay una base de odio, un decir que hay no seres. Antes les decía que el no ser principal del comunismo antiguo era el diablo. El no ser principal de los tiempos modernos es la plusvalía, la idea de que el empresario sobra, que una fábrica, simplemente con tener una inversión inicial y unos empleados, funciona. Oiga ¿dónde ha acontecido? Nunca. Tenemos muchísimos de ejemplos a lo largo de los últimos ciento cincuenta años. Nunca se ha producido, jamás. Si hay una figura necesaria en el balance, en la cuenta del debe, es el gestor, el empresario, el que imagina el negocio… no el banquero ni el terrateniente que está en la tierra. No la fábrica ni los empleados de la fábrica. No, no, no. La empresa, que es un ser de tercer tipo, fíjense bien, no es sujeto, no es objeto, está entre los dos. Es la parte del espíritu objetivo que infinitiza el mundo y lo hace eficiente y capaz. Es el ente principal que inventó la Revolución Industrial. En el librito este de la Teoría del desarrollo económico, Schumpeter, que es tan preclaro, tan pionero en esta materia, dice que la humanidad se ha pasado en el ciclo, en el anillo producción-consumo miles y miles de años, coagulada en términos sociales, y por eso tenía estructuras de casta o estamento. Si nacías brahmán, brahmán… si nacías chatría, chatría… si nacías comerciante o dalit, intocable… y así se organizaban las sociedades, en forma de inmovilidad perfecta. Si se fija usted en la sociedad china, la sociedad egipcia… se ofrece la vida eterna a través de la momificación a todo el mundo, una momificación al alcance de cada bolsillo. Eso les permitió subsistir más de dos mil años. A ver qué civilización ha tenido dos milenios de existencia sobre un camelazo como la taxidermia. Pues ahí tienen ustedes a los egipcios… y duraron cantidad, cantidad… y tuvieron una estabilidad absoluta

Antonio Escohotado: (las civilizaciones no occidentales y la civilización occidental...) La sociedad comercial fue anterior a la sociedad clerical-militar. La sociedad clerical-militar llegó al poder a través de potencias muy determinadas, como Esparta y Asiria, y luego se fortaleció, amplió y consolidó con la combinación del Imperio Romano y la ideología católica. Recuerde que san Pablo le dice al esclavo: no te preocupes que está el más allá, tienes que obedecer a tu amo de corazón... esclavo, obedece… las autoridades terrenales, salvo el caso excepcional de que hablen mal de la religión católica, están nombradas por Dios… sé conservador. ¿Que qué hace oriente por entonces? Antes hablaba del ciento veinte al setenta, que es cuando se produjeron las primeras líneas mesiánicas, el profeta Daniel y el Deuteroisaías, que por cierto, no están reconocidos en la Biblia hebrea, y que son los representantes de esto que luego es el Sermón de la montaña: los últimos serán los primeros, la riqueza es impura, los ricos no van al cielo, etc. Es el catecismo ese. ¿Que qué había en Asia y en China? Dictaduras, dictaduras, de estas de adoración del tiempo, del eterno retorno. Intentar que todos los esfuerzos de la sociedad se orienten a demostrar que el tiempo no existe. El espacio existe, el tiempo no existe. El tiempo va siendo anulado en función de la estabilidad de las costumbres. Hay instituciones como por ejemplo los sagrados ancianos… El emperador aquel tremendo, que mataba a todo el mundo y que empezó a hacer la muralla china, venían la madre o el padre, le pegaban en público y este se arrodillaba y se dejaba pegar. Eso muestra hasta qué punto el autoritarismo chino tiene mucho de familismo, de familia, y ahí sí que se puede decir que de la familia sale la sociedad civil y de la sociedad civil sale el Estado. Este es un proceso muchas veces milenario o multimilenario. El comercio tuvo un progreso fundamental con la navegación de larga distancia, inaugurada por el rey de Portugal y luego por los reyes españoles. Al inaugurarse el comercio de larga distancia se creó el mundo moderno. Eso es el Renacimiento, etc. Curiosamente en España fueron de la Escuela de Salamanca los primeros que pensaron que la sociedad comercial, que existía antes de triunfar Roma y el cristianismo, tenía unas reglas comprensibles. La Escuela de Salamanca pensó la sociedad comercial cuando estaba todavía en su germen y pensó en sus instituciones. Y por eso dijo que no había usura. La usura era una tontería. El usus aureum, el uso del oro… Lo que sí era horrible era falsificar la moneda, acuñar demasiada, crear todo tipo de distorsiones del mercado. Así Molina insistió tanto en que las grandes obras humanas son obras humanas pero no de designio humano, no fruto de la voluntad consciente… fruto de esas nueve décimas partes del iceberg que están bajo la superficie, que se pueden llamar lo impersonal, lo objetivo, el espíritu propiamente dicho, la riqueza de la sustancia. ¿Qué hizo el poder en aquel momento? Meterlos en la cárcel a Mariana, a fray Luis de León, a Azpilicueta, a Báñez, a Las Casas se las tuvo tiesas… La sociedad española no estuvo a la altura de sus sabios. Cincuenta años después Ricardo Cantillon, el banquero franco-irlandés, que luego acabó siendo asesinado por un servidor para robarlo, hizo el Ensayo sobre la naturaleza del comercio en general, que se considera la piedra miliar de la economía moderna y que es evidentemente el libro del cual parten las investigaciones de Montesquieu por un lado y de Quesnay por el otro, y de ahí inmediatamente salen Smith y los demás de la escuela escocesa. El ejemplo de España es muy significativo. Todavía ahora los patriotas… Yo diría que Abascal, el de Vox, puede decir con justificación: Caramba, qué cantidad de antipatriotas le han salido a este país, que tiene tantos héroes y tantas razones para enorgullecerse, el único que ha hecho una colonización humana, el único que ha tomado en cuenta los derechos del hombre… las Leyes de Indias son las primeras leyes que reconocen los derechos civiles y, encima, saltan sobre la xenofobia. ¿Por qué, si ya sucedió entonces, amigos míos? Ya entonces a fray Luis de León lo metieron en la cárcel solamente porque tenía talento y era estudioso. En mi país es difícil ser independiente y no formar parte de una capilla. En mi país es muy peligroso querer ser libre. No sé en el suyo… Es la impronta castellana... por ejemplo, decía mi abuela María, que era una bruta y una narizona… una mujer de campo, de Medina del Campo… Ella odiaba cualquier cosa que fuera deshonesta, cualquier cosa que fuera robo o hurto, pero se consideraba legitimada para envidiar. Ella decía: el honrado puede envidiar. Yo decía: no abuela, no, uno se siente muy mal envidiando. Ella decía: bueno, pero la envidia es una forma de reconocer también. Posiblemente una forma endemoniadamente enrevesada y controvertida, pero sí que es un testimonio. El envidioso se rinde ante el envidiado, sepa algo o no... No hay manera de evitar que la realidad se sobreponga a la fantasía... Los antiausteridad, por ejemplo, no saben ganarse la vida; están deseando tener el mínimo para vivir sin trabajar y digo ¡Qué aburrimiento más infinito! Prefieren vivir sin buscarse un proyecto vital y ganarse su puesto y la admiración de su vecino… ¡Es que ni lo han pensado! Por ejemplo mi conversación con Iglesias junior… estaba un poco desorientado en aquel momento, pero sigue teniendo sus cinco millones de votos a Podemos...

Antonio Escohotado: (el amor…) ¿El amor? El amor al conocimiento es la forma más pura del amor. Cuando amamos a una persona la admiramos. Tengo un matrimonio muy lago. Tengo una mujer desde hace más de veintidós años y me quedaré por supuesto con ella, siempre que no me dé una patada en el trasero. Con ella lo tengo más claro que con ninguna. Amamos lo que admiramos. No se puede amar sin admirar. El amor es admiración. El amor es reconocimiento y vuelve a aparecer el conocimiento como predominante. La esencia del yo es conseguir reconciliarse con el ello, que es lo inconsciente, y reconciliarse con la moral dominante, que es lo que llamamos súperyo, que también podemos llamar Pepito Grillo, consciencia moral, pero sin someterse. Haciendo de mediador coherente entre esa capacidad increíble, indómita, telúrica que tiene el espíritu humano de crear… y luego la vulgaridad, la mediocridad, la cobardía de cada uno de nosotros. ¡Cuán por debajo estamos de lo que debíamos estar! ¡Qué miserables somos uno a uno! Pero ahí está el camino. Ahora, por ejemplo, con la Biblioteca de Alejandría en el bolsillo se ha producido un fenómenos fantástico. La responsabilidad ha ganado mucho. Amor… La intuición metafísica más fuerte que he tenido es que sustancia es gratitud. Si queremos definir la entidad, el ser en cuanto ser, se puede definir como gratitud, y gratitud es gratitud nuestra hacia la sustancia, gratitud es el hecho de que la sustancia es gratis, que está ahí, que es la realidad.

Antonio Escohotado: (escapando de los enemigos del comercio, el caso argentino, gradualismo vs. menos gradual…) Siempre el término medio, siempre el gradualismo, siempre. El término medio es el eje sobre el cual se mueve la realidad. Lo que pasa es que, por ejemplo ¿qué término medio tiene una actitud como la de Podemos en España? Bueno, sí tiene un término medio, que es que linda con el analfabetismo y en esa misma medida se anula a sí mismo y lo único que consigue es pervivir. No teniendo a personas como Savater o yo al lado... Que le vayan pisando el terreno minuto a minuto. En el instante que, por ejemplo, personas como yo tuvieran la posibilidad de hablar con los otros, con un reloj de ajedrez y sin gallinero, creo que iban a tocar pocas leyes vigentes. Pediríamos referendos y cambiaríamos las cosas. La población no se iría. Pero hay toda una trama institucional muy fuerte y, como respetuoso del término medio, acepto que todo vaya demorándose y mucho. Eso sí, en el área inmediata procuro ser tan venenoso como sea posible ante las manifestaciones del no ser como ser. Porque, evidentemente, para no ser hace falta que algo sea. La locura del no ser es imaginar que los sustantivos son como los adjetivos. Los adjetivos son todos polares: bueno-malo, frío-caliente… No hay un solo sustantivo que tenga un contrario. ¿Hay la no butaca? ¿Hay el no zapato de esta señora? ¿Hay el no micrófono? ¡Claro que no! Y sin embargo ¿existen el hombre nuevo, la sociedad sin clases, el demonio, la plusvalía? Aparentemente sí… ¡Pues no!