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sábado, 18 de mayo de 2019

Causas sagradas de las clases políticas occidentales

Asegurar la continuidad de la revolución cultural del neomarxismo posverdadero:
  1. feminazismo,
  2. homosexualismo político,
  3. LGTBIQismo,
  4. fobia al hombre blanco heterosexual (leukandrophobia, misoleukismo)
  5. abortismo,
  6. reasignaciones del sexo de los niños,

  1. ecololatría,
  2. animalismo,
  3. veganismo,

  1. prohibición de aplicar la legislación sobre inmigración (en tanto sea abolida),

  1. abolicionismo penal,

etc., etc., etc…

Asegurar la hegemonía de los marxistas posmodernos en los aparatos de producción y difusión de la ideología:
a) la enseñanza infantil, primaria, secundaria, superior…
b) los mass media: televisión, Internet, cine, radio, prensa…

Asegurar el mantenimiento de las fuentes de ingresos de las élites extractivas:
  1. aparatos estatales y para-estatales,
  2. organizaciones supranacionales,
  3. ONGs,

  1. sindicatos,
  2. organizaciones de empresarios,

  1. favorecer a sectores económicos con poder de lobby,
  2. poner trabas al comercio y a la actividad económica en general de los que no tienen poder de lobby,

etc., etc., etc…

Asegurar la balcanización de España en términos sostenibles (evitando la guerra, la aparición de resistencias significativas, etc.)

Asegurar la sustitución demográfica en España y en Europa, preferiblemente con población islámica y subsahariana.

miércoles, 15 de mayo de 2019

Axel Kaiser | Corrección política y libertad de expresión | Fundación para el Progreso. Emitido en directo el 7 de mayo de 2019


Juan Pedro Lührs: ¿Cómo defines la corrección política?

Axel Kaiser: Es una práctica cultural derivada de ideologías de izquierda, con una gran influencia postmarxista, postmoderna, que busca reprimir, desprestigiar y censurar aquellas opiniones, figuras e instituciones que no se ajusten a una narrativa dominante, según la cual la sociedad se divide en distintos grupos de víctimas que son reprimidas por un victimario central, que vendría siendo el hombre blanco, heterosexual, occidental. Así se está manifestando el fenómenos en el Estados Unidos, en Inglaterra, en el Mundo Occidental, pero también en el resto de Europa y, progresivamente, aunque con otro cariz, en América Latina.

J P L: ¿Cuál es el ejemplo más patente en la vida cotidiana de las personas?

A K: Hoy hay temas que son intocables, hay opiniones que soy inconfensables, hay tabúes que no se pueden romper si pagar un elevadísimo costo…
  • Por ejemplo, que todas las culturas son iguales, que no hay una cultura que sea mejor que otra. Los relativistas culturales sostienen que la civilización occidental es simplemente una de las distintas opciones; en muchas ocasiones dicen que ha sido inherentemente explotadora, abusiva… hablan del colonialismo, de la esclavitud… pero no es cierto que estas cosas no hayan ocurrido en la otras culturas… todas esas cosas pasaron en todas las culturas… la que las redujo a la mínima expresión fue la civilización occidental, que tiene una ventaja moral y, sin duda, también científica y tecnológica.
  • Otro tema es la igualdad de género, la idea de que el género es una construcción social, de que no existen diferencias biológicas naturales entre hombres y mujeres que incidan en la forma de desarrollar nuestras vidas; es uno de los dogmas de la nueva fe que es nefasto para hombres y para mujeres, para la convivencia. Si planteas esas cosas muchas personas te va a atacar. En Estados Unidos esto es increíble… lo mismo pasa en Inglaterra. Por ejemplo un Premio Nobel de medicina fue expulsado del University College London por hacer una broma en un congreso sobre el trabajo de hombres y mujeres en laboratorio, broma que fue aplaudida por las mujeres científicas que estaban presentes, pero una periodista se sintió ofendida y creo un escándalo y casi le arruina la carrera a un Premio Nobel que hizo uno de los mayores aportes para combatir el cáncer.
  • La migración es otro tema; nadie puede decir nada que no sea incondicionalmente favorable a la inmigración; si lo dices eres un racista, un nazi, un xenófobo…
Una persona que está impregnada de la ideología políticamente correcta, que yo denomino nueva inquisición, que persigue herejes en la hoguera de las redes sociales y de la prensa, en vez de argumentar, trata de liquidarte como persona, no en tus argumentos. Serían estrategias retóricas que buscan destruir la imagen del adversario. Es una versión brutal del ad hominem.

Juan Pedro Lührs: ¿Qué efecto disuasivo genera en las personas la corrección política?

Axel Kaiser: La autocensura es la peor de las censuras. Esto se está produciendo en todos los ámbitos: en el académico es extremo. Existe un journal académico que fundaron algunos destacados profesores, como Peter Singer, de Princeton, otros ingleses… que se llama The Journal of Controversial Ideas, para que los académicos más prestigiosos del mundo puedan publicar artículos con seudónimo si así lo desean, porque temen que si publican cosas que son políticamente incorrectas, porque sus investigaciones les arrojan resultados que no van conforme a la narrativa oficial de esta nueva inquisición, los echan de las universidades, destruyen su reputación y destruyen su carrera. De ejemplos de estos está llena la actualidad de Estados Unidos y no sólo gente de centro derecha liberal… hay muchos de centro izquierda que han sido destruidos completamente por una visión radical del feminismo, de los asuntos de género… de estos asuntos está llena. Yo estoy escribiendo un libro sobre este tema donde toco muchos de los ejemplos… no todos, porque son demasiados. Es un proceso revolucionario. Cada vez posiciones más radicales van corriendo la línea de lo que es permisible y tú terminas siendo tragado por esa vorágine, como les pasó a Danton, a Robespierre, que terminaron guillotinados a pesar de haber sido los grandes propulsores del terror.

J P L: ¿Cuán antigua es la corrección política?

A K: Yo creo que siempre han existido en la historia de la humanidad temas que tú no puedes tocar. Tabúes, asuntos, opiniones, valores, dogmas que no son susceptibles de ser discutidos racionalmente, porque la comunidad se programa en torno a la adoración de ciertas ideas como válidas en todo tiempo y lugar y que cuando tú desafías ese paradigma eres considerado un traidor a una cuestión que es consustancial para definir la identidad de la tribu, de la comunidad y, entonces, te liquidan, te excluyen, te matan… Estas cosas siempre han ocurrido. Es destacable que en el siglo XXI, cuando hemos visto los efectos que han tenido el marxismo, el socialismo, el régimen del terror en la Revolución Francesa, que buscaba establecer una virtud a través de la violencia, con ideas completamente excluidas del debate, porque si tú las planteaban te ejecutaban… cuando hemos aprendido todos eso, quienes dicen ser los grandes defensores de la democracia, de los derechos humanos y contrarios a la opresión de las minorías… que en el siglo XXI venga esta nueva inquisición, este nuevo radicalismo, esta nueva forma de censurar y de destruir a aquellos que tienen una posición divergente, incluso cuando esa posición está fundada en la evidencia científica más contundente o, al menos, es discutible desde el punto de vista científico… La libertad está siendo asfixiada en un momento histórico en que creíamos haber aprendido las lecciones que nos ha dejado la historia de la humanidad muchas veces. Al mismo tiempo los censores toman las banderas de la libertad, de la igualdad y de la dignidad, justificando a través de ellas la propia actividad inquisitorial, destructiva y demoledora de personas y de carreras profesionales, amparándose en las turbas de las redes sociales y el activismo de muchos periodistas.

J P L: ¿Y la relación entre la corrección política y el victimismo?

A K: Hoy en día la corrección política es una narrativa del victimismo. Vivimos en la cultura del victimismo.

J P L: ¿El victimismo respecto de quién? ¿Quién es el malo?

A K: El malo es el hombre blanco heterosexual occidental. Esto es muy claro en el caso de los países anglosajones y hasta cierto punto europeos. La retórica de que las minorías sexuales, étnicas… han sido oprimidas por el hombre blanco heterosexual es algo que se ha instalado sobre todo desde la academia norteamericana y ha ido permeando otras esferas de la sociedad como una verdad revelada, hasta tal punto que no puedes decir en muchos círculos que Norteamérica es un país de oportunidades o que es una gran nación, porque eres considerado un agresor supremacista blanco de todas estas opresiones. Eso tiene que ver con que la academia, especialmente en humanidades y ciencias sociales ha sido cooptada por una versión radical de doctrinas de izquierda, que tienen su origen en pensadores como Foucault, Derrida y otros, que han sido muy influyentes en Estados Unidos, según la cual todo lo que existe son discursos de poder de unos grupos compitiendo con otros. Si tienes una realidad social en la que a un grupo le va mejor que a otro es porque hay dinámicas de poder funcionando que no son evidentes, que están articuladas en torno a discursos simbólicos que confirman siempre la posición de privilegio y de opresión de ese grupo. Nunca se responsabiliza a los otros. Los otros son unas meras víctimas. Esto te destruye el ideario liberal clásico y la ética liberal, que plantea que somos todos iguales desde el punto de vista moral y, por lo tanto, tú aplicas la misma regla a todo el mundo; sales entonces de las diferencias tribales, lo que te hace distinto a mí, para reforzar lo que nos hace parecidos, que es que somos seres humanos y que tenemos los mismos derechos y jugamos con las mismas reglas.

J P L: Pero desde el punto de vista de los otros…

A K: El problema es la identidad. Por eso se habla de identity politics, la política es la identidad, y la identity politics, que es el corazón de toda esta corrección política, lo que plantea es que tú tienes distintos grupos identitarios: afroamericanos, asiaticoamericanos, nativos americanos, mujeres, trans, homosexuales… y al mismo tiempo tienes interseccionalidad: afroamericano gay… Tienes distintas categorías de víctimas que son abusadas sistemáticamente. Con eso polarizas la sociedad, la fragmentas en grupos que están en contra de un enemigo común (cf. Jonathan Haidt, entrevista en la revista Átomo), el hombre blanco heterosexual. Así se produce la destrucción de la narrativa liberal convocante, que busca hacer posible el melting pot, según la cual con un mínimo común denominador (todos somos iguales ante la ley) puede funcionar la sociedad norteamericana. Esto tiene como consecuencia una reacción de identity politics y corrección política de la derecha más dura, también.

J P L: ¿Esto explica el estallido del populismo de derechas?

A K: Sí. Mark Lilla, de la Columbia University, escribió El regreso liberal (El Regreso Liberal. Más Allá De La Política De La Identidad / The Once and Future Liberal: After Identity Politics, 2017). Es un profesor de centro izquierda… Él dice que los demócratas están tan obsesionados con esta cultura del victimismo y de las identidades, que son incapaces de ofrecer un proyecto que sea convocante e inclusivo realmente, porque todo lo ven en términos del conflicto, como entendía la política Carl Schmitt: la dicotomía amigo/enemigo, el conflicto de cierto grupo con otro grupo. Según Lilla los republicanos están más cercanos a ofrecer un proyecto donde se incluya. Otros, como Haidt, te dicen que este desprecio (Hillary Clinton llamó basket of deplorables a los votantes de Trump) genera la rabia y la indignación en un porcentaje importante de la población contra todos estos personajes de izquierda, políticamente correctos, que los desprecian profundamente y los tratan como si fueran la peor basura por ser opresores, etc. No hay ninguna duda de que la famosa alt right se ha nutrido, como reacción, de este otro extremismo de izquierdas y que muchas personas votaron a Trump hastiados de este discurso (y esto lo dijo Bernie Sanders). El mismo Lilla tiene un libro titulado Pensadores temerarios, donde hace el análisis de, por ejemplo, Foucault y Derrida, que han tenido tanta influencia en el mundo anglosajón y en muchas más partes, cuyas ideas son una rabia y un rechazo visceral de lo que significaba occidente, inspirados en un marco teórico de análisis más bien marxista, para afirmar que tenemos un conflicto inherente en una sociedad que es opresiva y debe ser subvertida desde dentro para lograr su destrucción y la supuesta liberación, aunque ellos no te explican cómo se logra esa liberación, qué va a significar, cómo va a funcionar… nada. Es una cosa nihilista: hay que acabar con lo que está, pero no tenemos un plan para ofrecerte después.

J P L: ¿Qué relación hay entre la corrección política y la generación copo de nieve [generation snowflake (los susceptible, los vulnerables)]?

A K: Si creas una cultura del victimismo juegas a exacerbar la sensación de que estás siendo permanentemente agraviado. La cultura del victimismo es una cultura en la cual se recompensa, se premia a aquellos que son considerados socialmente víctimas y se castiga, se demuele socialmente en su estatus moral a los que son considerados victimarios. Como tu condición de víctima no depende de ti, porque tienes que alegar que otro te está agrediendo para sostener esa condición, tus incentivos para crearte imaginariamente situaciones que te convierten en víctima, en una sociedad que premia a las víctimas, que sale a cobijarlas, que sale a defenderlas, a darles beneficios especiales, tu incentivo es ilimitado…

J P L: Que la gente se enamora de su sufrimiento…

A K: Se convierte en un narcisismo. El victimismo tiene mucho de narcisismo que incrementa tu capital social y al mismo tiempo incrementa tus oportunidades laborales. XX (Cf. Youtube y Wikipedia) fingió para que lo atacaran, para que lo agredieran, para fingir un ataque racista homofóbico y el argumento era que si él era percibido como una víctima en Estados Unidos (y todo el mundo le creyó al principio) le iban a subir el sueldo en la serie X (Cf. Youtube y Wikipedia), en la que él actuaba. No es que el tipo esté loco, pero si tú tienes el estatus de víctima la sociedad te recompensa y, por lo tanto, el incentivo que te están creando es a pasar por víctima toda tu vida. Es una cosa muy perversa que crea una nueva jerarquía real de opresión. Si pone en el vértice de la pirámide a personas a las que se reconoce como víctimas y les das beneficios y privilegios y les das el beneficio de la duda que no le das a nadie más, entonces está creando, a hora sí, una dinámica de discriminación y de opresión. Si soy víctima porque pertenezco a una tribu, la que sea, entonces tengo más derecho, más privilegio que tú, que eres blanco, que eres parte del problema de los opresores. Este es un fenómeno que no se circunscribe a Estados Unidos, sino que está llegando más o menos rápidamente a otras partes.

J P L: ¿Y los copos de nieve son una vanguardia o son la generación completa?

A K: Lo que está ocurriendo con los copos de nieve, snowflakes en Estados unidos, va más allá de la ideología. Muchas veces son criados por padres sobreprotectores, que se sienten culpables… se les ha dado todo, no han tenido que esforzarse mucho por nada, no han sufrido adversidad real… esto lo dicen también Haidt y Lukianoff en uno de sus libros en el que sostienen que, igual que el sistema inmunológico tiene que exponerse a los patógenos para fortalecerse, el sistema psíquico tiene que enfrentarse a cierta adversidad. Hoy es frecuente que siempre haya un adulto para evitar que el niño llore ni siquiera un minuto. Eso incrementa la fragilidad y se traduce finalmente en la inclinación a convertirte en víctima de cualquier cosa.

sábado, 4 de mayo de 2019

Expansión del comunismo clásico (marxista leninista) en el siglo XX y hegemonía del Partido Demócrata en los Estados Unidos

Woodrow Wilson (4 de marzo de 1913-4 de marzo de 1921)
  • 1. URSS (1917–1991)
  • 2. Mongolia (1921–1992) (06-07-1921 los comunistas toman Ulán Bator)

Franklin D. Roosevelt (4 de marzo de 1933-12 de abril de 1945)
Harry S. Truman (12 de abril de 1945-20 de enero de 1953)
  • 3. Yugoslavia (1943–1992)
  • 4. Vietnam del Norte (1945-actualidad)
  • 5. Bulgaria (1946–1990)
  • 6. Albania (1946–1992)
  • 7. Polonia (1947–1989)
  • 8. Rumanía (1947–1989)
  • 9. Checoslovaquia (1948–1990)
  • 10. Corea del Norte (1948–actualidad)
  • 11. Hungría (1949–1989)
  • 12. Alemania Oriental (1949–1990)
  • 13. China (1949–actualidad)

John F. Kennedy (20 de enero de 1961-22 de noviembre de 1963)
Lyndon B. Johnson (22 de noviembre de 1963-20 de enero de 1969)
  • 14. Cuba (1959-actualidad)
  • 15. Yemen del Sur (1967–1990)
  • 16. Somalia (1969–1991)
  • 17. Congo Brazzaville (1969–1992)

Gerald Ford (9 de agosto de 1974-20 de enero de 1977) [Cf. 20 de octubre de 1973 Escándalo Watergate]
Jimmy Carter (20 de enero de 1977-20 de enero de 1981)
  • 18. Etiopía (1974–1991) Tafari Benti (28 de noviembre de 1974-3 de febrero de 1977), Mengistu Haile Mariam (11 de febrero de 1977-10 de septiembre de 1987… 10 de septiembre de 1987-21 de mayo de 1991)
  • 19. Vietnam del Sur (1975-actualidad)
  • 20. Camboya (1975–1979–1991)
  • 21. Mozambique (1975–1990)
  • 22. Benin (1975–1990)
  • 23. Laos (1975–actualidad)
  • 24. Angola (1975–1992)
  • 25. Madagascar (1975–1992)
  • 26. Afganistán (1978–1992)
  • 27. Granada (1979–1983)

Expansión residual
  • 28. Burkina Faso (1984–1987)
  • 29. Eritrea (1991–actualidad)

jueves, 2 de mayo de 2019

Antonio Escohotado, entrevistado por Federico Jiménez Losantos (http://www.clublibertaddigital.com/ 2017-02-02)

Federico Jiménez Losantos: Antonio Escohotado es un intelectual español, dos cosas que están muy mal vistas, ser intelectual y ser español, que acaba de producir, acaba de culminar una obra intelectual que no tiene precedentes, ni en España ni en el mundo. El tercer tomo, que empezó con éste, de Los Enemigos del Comercio. Es una historia moral de la propiedad. Podíamos decir más bien: empezó siendo una historia moral de la propiedad privada y ha acabado siendo una historia moral de los enemigos de la propiedad, y yo creo que hay pocas veces (es la primera vez que yo veo a Antonio Escohotado) en que puedes manifestar a un autor, cuya obra has leído (así que de momento, aunque los tomos sean gordos, ya hay dos que han leído la obra, el que la ha escrito y un servidor) la admiración que te puede producir, porque es muy difícil en estos tiempos tomarse quince, veinte años de vida, trabajar sobre una idea, continuarla y tener la fuerza moral, y también la salud física, para mantenerse intelectualmente a flote. Antonio, enhorabuena por este tercer tomo. Creo que es el más denso de los tres, pero sobre todo por haber acometido esta tarea casi quijotesca, descomunal, que empezaste para aclararte las ideas. Yo querría, antes de zambullirnos en los temas de los tres tomos de esta obra, que me contaras cómo fue esa caída del caballo, ese Damasco, que en tu caso fue en Tailandia, leyendo a Menger, el padre de la Escuela Austriaca… Y tú cuentas en tu libro: yo venía de una juventud muy roja, católica y roja, que creo que es lo normal en un español que piensa… y te tropiezas con una frase acerca de que el monopolio es la tendencia natural del humano, que la civilización es asegurar el comercio. ¿Qué sospecha tenías tú antes de esa frase (siempre las frases cristalizan un presentimiento) y por qué pensaste que tenías que hacer la historia de los enemigos del comercio?
Antonio Escohotado: Porque le había (también esto es un poco reiterativo, lo he dicho más de una vez)… le había perdido el respeto a mi vida y a la ajena. Aquel mundo tan absurdo de los años setenta, que fue el florecimiento universal del terrorismo… El cincuenta o el setenta por ciento de la prensa mundial estaba a favor de Brigadas Rojas, de la Baader-Meinhof, de Montoneros, de Sendero Luminoso…
F. J. L.: Siempre del Che Guevara
A. E.: Siempre del Che Guevara, por supuesto. Entonces digo: pero bueno, ¿cómo es posible que yo haya despreciado tanto no ya mi vida, que esa, más o menos, tengo derecho a arriesgarla… pero pensar seriamente que puedo afectar por la violencia la vida ajena? ¿Cómo puedo seguir pensando en el derecho de conquista, cuando el único derecho que hay es el derecho de contratos, el derecho de acuerdos libres de la voluntad? Y entonces digo: Dios mío, pero ¿por qué? ¿Por qué me he equivocado tanto, si sigo siendo el mismo tío? Si pienso lo mismo… Envejecemos, tenemos ochenta años y en el fondo no hemos cambiado un ápice en nuestros sentimientos, nuestra forma de entender la vida…
F. J. L.: Antonio, hay una cuestión moral, que a mí me cuesta explicársela a mis hijos, y supongo que a ti naturalmente a los tuyos, que es que el mismo principio que te lleva a lo absurdo, si mantienes el principio luego te saca también de lo absurdo…
A. E.: Eso es el hilo de la coherencia, eso es la base de la lógica aristotélica…
F. J. L.: En mi caso no hay manera de que mis hijos entiendan que si yo leí La madre, de Gorki y pensé que tenía que ser comunista, aunque había perdido la fe, porque a los pobres hay que ayudarlos… hasta entender que a los pobres con lo que se los ayuda es con lo contrario del comunismo
A. E.: ¡Claro!
F. J. L.: con la propiedad… Cosa que yo sabía, porque era pobre y sabía que todos los pobres aman la propiedad… Pero entras en un mundo intelectual de frases hechas, de ideas preconcebidas… Por eso es tan importante esta obra tuya, y espero que a partir de ahora, por lo menos la gente que sigue Libertad Digital y esRadio, la vayan leyendo. Vamos a empezar, si te parece, cronológicamente. Tú dices que Ciro el Grande es quizá el fundador de los derechos humanos, el gran emperador. El primero que da libertad a cada persona de creer lo que quiera, de comerciar y de moverse libremente por su imperio, que era enorme.
A. E.: Claro. El cristianismo ha difundido la idea de que la esclavitud había sido lo eterno y que sólo al llegar Jesús empezó a moderarse la esclavitud. Y aquí cuento con alto grado de detalle como todo eso es una película que no tiene fundamento. En realidad cuando Ciro hace ese edicto prohibiendo la esclavitud, lo que hace es prohibir una novedad en sus inmensos dominios. Esa novedad que están difundiendo los asirios y los espartanos, que luego también hay unos belicosos señores ahí, en la península itálica, que también es novedad…
F. J. L.: También en Roma, la primitiva. Pero Antonio, Ciro, que naturalmente no se estudia en las escuelas, a diferencia de Atenas que sí, se supone, bueno, se estudiaba antes, cuando se estudiaba filosofía… Pero tú haces en la primera parte del tomo primero, cuando es todavía historia de las ideas sobre la propiedad privada, la contraposición de Atenas y Esparta… Atenas, un núcleo de ciudades unidas por el comercio, que necesitan la democracia y gracias a la democracia armada consiguen derrotar a todas las demás. Sin embargo al Sur, Esparta, que es una especie de cuartel manicomial, mantiene una fascinación como modelo político, que sin embargo nunca ha tenido Atenas. Y eso ¿a qué se debe?
A. E.: Es asombroso. Por ejemplo, los espartanos decían que los atenienses era uno afeminados y, sin embargo, Aristóteles, en La Política, dice: no hay mujer más casquivana que la espartana.
F. J. L.: Eran muy disolutas, sí.
A. E.: Las más disolutas de todas, sí.
F. J. L.: Bueno, por la cantidad de gais que había en los cuarteles.
A. E.: Claro, porque es que tenían que dormir en el cuartel, comer en el cuartel, tenían que fingir un asalto y violación de sus propias esposas. Era todo un mundo extraño, patético-enfático lo llamo yo en el libro… como prerromántico.
F. J. L.: Pero al mismo tiempo basado en una fuente muy turbia, porque Licurgo, que es el primer Stalin de la historia… todo viene de un trocito de Plutarco, y eso es todo lo que hay…
A. E.: Todo lo que sabemos…
F. J. L.: de una historia de Esparta, que no tenía leyes escritas, que no tuvo historia y, por lo tanto, no sabemos nada de ella…
A. E.: Prácticamente prohibía la escritura, prohibía el dinero útil… acuérdate, eran doblones de hierro…
F. J. L.: de hierro que no servían para nada…
A. E.: No, que nadie aceptaba. Mira, aquí te pago con esto… ¡sí, tu padre! Vas a aceptar esta…
F. J. L.: Esa fascinación… Tú explicas muy bien como en Atenas se van creando primero las condiciones de lo que entendemos por democracia, incluyendo naturalmente la demagogia, porque cuando se apela a la masa… la masa actúa como la masa, que no es tampoco…
A. E.: Fíjate las barbaridades que cuenta Aristóteles… las cosas que hicieron los aristócratas expulsados cuando volvieron, las cosas que hicieron los demagogos cuando se instauraron. Barbaridades muy parecidas al terror rojo o a lo que pudo suceder en la Revolución Francesa.
F. J. L.: Roma siempre se ha considerado la hija de Atenas, en teoría… la hija de Grecia. Sin embargo a pesar de Eneas y de la Eneida, el intento de dignificar el origen Roma por Virgilio, lo cierto es que su canon acaba siendo Esparta. Nunca es Atenas.
A. E.: Son hijos de una loba… quiere decir hijos de una pobre prostituta, que se matan los hermanos el uno al otro… la historia no puede ser más lúgubre.
F. J. L.: ¿Por qué, sin embargo hay momentos (luego lo explicas, al final de la Edad Media) en la historia de Roma, por ejemplo con Augusto, en los que la realidad se impone y el imperio prospera. Hay incluso el siglo II, con Antonino Pío, etcétera, cuando llegan los de la Bética primero, para recuperar un cierto orden racional, que el imperio se expande enormemente. Sin embargo siempre se recae en fijar los precios…
A. E.: Fijar los precios… Acuérdate que yo le doy mucha importancia a un asunto, que a mi juicio no se le había dado, que es que el esclavo está desmotivado. El esclavo es el trabajador más ineficaz que pueda imaginarse. Y en el imperio romano, y antes del imperio, lo que se va produciendo es una sociedad crecientemente esclavista, que el cristianismo apoya. Acuérdate las dos Epístolas a los romanos de Pablo que prácticamente apoyan, porque dicen que el esclavo está mejor situado que tú en la línea al cielo. Llegará antes…
F. J. L.: Sí, cuanto peor, mejor.
A. E.: Cuanto peor, mejor, sí. Que luego esto lo van a tomar Marx y Blanqui y todos los teóricos comunistas…
F. J. L.: Pero el elemento novedoso es cuando hablas de los ebionitas1, los ebionim que son el probrismo, los pobristas. ¿Qué elemento hay en la historia de los judíos, en el Antiguo Testamento, antes de de Jesús, y qué elementos novedosos hay en los esenios y en Jesús de Nazaret, o el názor2, el nazoreno, como dices, que sería lo correcto, el salvador…? ¿Qué hay de clásico judío y que hay de moderno en el mensaje cristiano que tú cifras en el Sermón de la Montaña3?
A. E.: La cosa es un poco compleja, porque hay como una intersección histórica. Por una parte está la pendencia eterna dentro de los judíos entre la corriente profética y la corriente de la sabiduría. Salomón y la furia de Amós…
F. J. L.: Los zelotes…
A. E.: malditos los que disfrutan tranquilamente, esos son los que el señor castigará, que es algo así como una consagración del rencor para siempre. Y eso se entrecruza con el hecho de que en el Imperio Romano está empezando a haber hombres de negocios. No hay solamente conquistadores o compradores y vendedores de esclavos. Había negocio. Empieza a haber, además del mercado de esclavos, el mercado de cosas. Y entonces (esa es la sorpresa que he ido obteniendo, que no sabía antes de empezar la investigación, pero que ahora la he ido constatando) cada vez que se produce un auge de la prosperidad, se produce también una multiplicación de la movilidad social… cada vez que se produce una multiplicación de la movilidad social se mueven las madres del resentimiento…
F. J. L.: hay una reacción siempre…
A. E.: y entonces vuelve a ser odiosa la libertad y vuelve a ser maravillosa la seguridad, pero una seguridad basada en negar la libertad, que es una seguridad imaginaria, por supuesto.
F. J. L.: Esa es una cosa a la que periódicamente recurres, que quizá valdría para un pequeño ensayo, no por el título de Fromm, El miedo a la libertad, que es demasiado frankfurtiano4… Pero hay una especie de angustia ante lo nuevo, ante la libertad, que es que a la mayoría de la gente…
A. E.: vértigo lo llamo yo
F. J. L.: yo creo que es así, porque es que sólo eso explica el carácter recurrente. Hay tanta apetencia de libertad como de esclavitud. Es una constante en dos mil quinientos años que conocemos, desde Atenas, que están perfectamente documentados… Hay un momento después de Constantino, que establece una cuestión básica: primero el cristianismo como religión del Imperio, la deificación del Estado y del Emperador, y una cosa que se mantiene durante mil años, que es la condena del interés, que viene de los judíos además, que copian de los judíos. Los judíos… tú cuentas ahí (a mí es de lo que más me ha interesado, porque esa parte no la conocía) que los judíos dicen: prestarás a todas las naciones, pero no a los tuyos, y no pedirás prestado… cobrarás interés a todos, pero no a los judíos. Entonces claro, los católicos dicen: la idea es buena, pero para todo el mundo. En el momento en que no se cobra por el dinero se colapsa la economía.
A. E.: se colapsa, sí
F. J. L.: Bueno, ¿estamos viviendo eso otra vez?
A. E.: Pues sí. Pero es que si sigues una estadística del tipo de descuento de la Reserva Federal americana, que viene a ser como el banco de los bancos del mundo, te das cuenta de que hay unas fluctuaciones bestiales. Por ejemplo, yo referencio en el tomo III como en la época inmediatamente anterior a Clinton, Reagan sube al once por ciento y ahora estamos al cero dos, me parece…
F. J. L.: en realidad estamos por debajo de cero
A. E.: iniciado por los financieros japoneses hace unos veinte años, en el noventa y cinco… Y claro, esto induce una serie de pasmos, confusiones… nadie lo entiende. Es evidente que si no se paga por el esfuerzo de ahorrar dinero, por lo que llamaba Keynes preferencia por la liquidez… es evidente que si no se paga por eso (y Marx lo olvida por completo)…
F. J. L.: Bueno, Marx odia el ahorro…
A. E.: lo llama monsergas acientíficas
F. J. L.: dice que podríamos cazar por la mañana, pescar por la tarde, trabajar si queríamos5… hasta que llega Lafargue, humano al fin, y dice que El derecho a la pereza
A. E.: y el otro le dice no, yerno, en la economía te vas a meter en un problema
F. J. L.: Cuentas como en la Edad Media, frente a la condena canónica del interés, sin embargo, poco a poco, en las ciudades italianas… y los templarios, que no dejan de ser los primeros grandes banqueros de occidente… los templarios, que España es el segundo país templario, por detrás de Francia; el camino de Santiago… España está lleno de temple y, por tanto, de bancos… que en la práctica los templarios lo que crean es la primera gran red de sucursales…
A. E.: porque de alguna manera complementan la letra con un recibí, un cheque que es muy eficaz
F. J. L.: que te da seguridad; ellos te aseguran…
A. E.: en clave… entonces iba en clave todo… En destino había un señor que decía sí, lo entiendo, aquí tiene usted el equivalente de lo que puso, a lo mejor a tres mil kilómetros.
F. J. L.: Lo que cuentas de las repúblicas en Génova, en Venecia luego, que fue la más rica, pero no es lo único… Ciudades estado… de alguna manera recuerdan a Atenas; ciudades comerciales se convierten en Estados para proteger su comercio y al final son poderosísimas siendo pequeñas…
A. E.: Brujas, Ámsterdam…
F. J. L.: Tremendo. Eso está bien, incluyendo, por ejemplo, lo que cuentas de cómo nacen las Provincias unidas de Holanda, cómo se hacen prósperas cuando no tienen más que el comercio. Y en el fondo Gran Bretaña es lo mismo. Tienen el comercio, pero el comercio es lo que las hace ricas… Sin embargo hay un momento en este primer tomo, que es cuando empezamos con la excepcionalidad francesa, con la Ilustración. A mí me asombra como el país más rico de Europa, del mundo probablemente, el más favorecido por la fortuna, tiene una tendencia natural a estropearse, a suicidarse. ¿Cuál es la cara y cruz de la Ilustración? Porque la Ilustración tiene muy buena prensa y sin embargo de ahí viene el terror, en buena parte; Rousseau es el padre de todo el terrorismo moderno de Estado…
A. E.: Sí, sí, Rousseau… El Marqués de Sade… Vamos a ponerle el origen de la ilustración francesa: es el Marqués de Sade.
F. J. L.: ¿Por qué crees que se produce ese cambio, de la Declaración de derechos del hombre de Francia, que es un modelo, que sirve para hoy, que es perfecta… y en tres años está atentando contra lo que han votado ellos mismos y están degollándose unos a otros y, además, con una ferocidad implacable?
A. E.: Y la Convención. Resulta que antes de convocarse las elecciones han excluido a nueve décimas partes de las ternas que se han propuesto para la vocación pública… No, ahí ha habido dos suertes, que es que mataron a Marat y mataron a Robespierre. Si no llegan a matar a esos dos, a ver lo que hubiera pasado.
F. J. L.: Es lo que hace Lenin luego, siglo y pico después, con la Asamblea Constituyente y con el Gobierno Provisional. El golpe de Octubre. Si tuvieras que hacer ahora un balance de los equívocos de la Ilustración ¿cuáles serían?
A. E.: Pues para los franceses odiar a Montesquieu, que es la ilustración propiamente dicha. Es el hombre que por primera vez entiende que el trabajo esclavo no funciona y que además te lo demuestra con aquellas minas de cobre de Hungría6, que también tienen su parte que llega a Turquía, es la misma veta, y el resultado que se obtiene de la explotación con hombres libres, bien pagados y con esclavos, prácticamente no pagados, eso…
F. J. L.: además es que lo demuestra
A. E.: eso lo refiere Smith en La riqueza de las naciones… pues yo diría que es el comienzo de la Ilustración propiamente dicha, y sin embargo para los franceses eso no, eso es anglofilia, una tontería, banalidad, y hay que atenerse a Rousseau, al Marqués de Sade, a los philosophes tipo d'Holbach o Helvecio, que son o unos vanos o unos analfabetos…
F. J. L.: Del terror pasamos al primer comunista profesional, que es Babeuf, Gracchus Babeuf. La verdad es que en la Liga de los Iguales ya está todo el terror soviético; ya está casi textualmente; podían firmarlo Trotsky, Lenin, Stalin, etc. ¿Por qué está tan completo desde el principio el comunismo? ¿Es un fruto del terror o es fruto de toda esa tradición que vas intentando encontrar como un hilo de Ariadna, pero negro?
A. E.: Lo segundo, lo segundo claramente. Acuérdate que es el abate Morelly, que escribe ese librito…
F. J. L.: ese de la naturaleza…
A. E.: el folleto del Código de la naturaleza. Ahí empiezan los primeros disparates que tú dice no, no son disparates, es otra vez el Apocalipsis, la Epístola de Santiago… Acuérdate de la Epístola de Santiago, que dice ¡ricos, llega el momento esperado, vuestra ropa está roída de polillas, habéis engordado para el día de la matanza!
F. J. L.: La gran matanza. Es como la matanza del cerdo.
A. E.: Claro… Hasta que viene Lutero y dice esto no forma parte de la Biblia, esta epístola, y el Apocalipsis tampoco. Lo cual requiere un cierto coraje. Pero resulta que Trento, en la Contrarreforma, le da la razón.
F. J. L.: Una cosa que apuntas sólo… yo creo que valdría la pena que pusiera Los enemigos del comercio en la historia de España, porque ha habido amigos y enemigos del comercio. El único país que tiene una experiencia global de la inflación es España
A. E.: ¡claro!
F. J. L.: sobre todo la Corona de Castilla. Y la Escuela de Salamanca nace, primero, de una voluntad cristiana de ayudar realmente a los pobres, la familia de Juan de Mariana, que viene ya de Vives, pero sobre todo
A. E.: y las Casas
F. J. L.: yo en eso de las Casas no estoy de acuerdo, pero bueno
A. E.: las Casas es un victimista total
F. J. L.: tú citas a Azpilicueta, el Tratado de las usuras, que es el primero que reivindica que el dinero es una mercancía y hay que pagarlo; Luis de Molina, Tomás de Mercado… Esta gente que ha vivido la inflación justifica hasta el regicidio cuando dice: el príncipe que bastardea la moneda le está robando en su bolsillo a los pobres
A. E.: eso lo dice las Casas también…
F. J. L.: claro, pero es que eso te lo defiende teológicamente la Escuela de Salamanca en pleno Imperio, cuando es la famosa disputa, que van ante Carlos V para discutir la naturaleza humana de los indios… los indios son humanos, los negros no, porque es lo que estaba establecido entonces. Lo curioso es que esos amigos del comercio una y otra vez tropiezan, no sé si es con un canon (porque canon podría haber sido Tomás de mercado) como con lo contrario…
A. E.: Es una maravilla. Aparece la teoría cuantitativa del dinero con Azpilicueta, aunque más o menos se habla de que Bodino, en aquella época también, estaba escribiendo sobre lo mismo. Son los primeros hombres que ponen prosaísmo a la consideración de las cosas. No se atienen al deber ser, sino que miran qué son las cosas, que parece ser que es lo que deberíamos hacer todos para no meternos en problemas horrendos continuamente.
F. J. L.: Esa humildad en el teólogo es rara ¿eh?
………………
A. E.: Acuérdate que Molotov le dice a Stalin como avergonzado: oye, me ha confesado Mao que no ha leído El Capital
F. J. L.: ni falta que le hizo
A. E.: y Stalin le dice a Molotov: yo tampoco.
F. J. L.: Hay una cosa que cuentas muy bien, que es la descripción de Marx (y luego pasa con Lenin) como un ser lleno de odio
A. E.: totalmente
F. J. L.: movido por una máquina de odio tremenda, igual que Lenin es un insultador absolutamente salvaje contra cualquiera, pero además venga o no venga a cuento…
A. E.: Se ponía enfermo. A Lenin le dan cuarenta de fiebre y dolores articulares en cuanto alguien le contradice.
F. J. L.: Vale la pena leer el párrafo porque alguno pensará, bueno, exageran un poco. No, no, no. Dice esta fiera: está claro señores que el propio canibalismo de la contrarrevolución convencerá a las naciones de que sólo el terror revolucionario puede abreviar, simplificar y concentrar los criminales trances agónicos de la vieja sociedad y los sangrientos espasmos… Está claro señores. No tenemos compasión ni la pedimos. Cuando nos llegue la vez no hará escusas que valgan para el terror revolucionario. Este es Carlos Marx, que presentan como un teórico.


NOTAS


1 Ebionismo o ebionaioi (griego βιωναῖοι; derivado del hebreo אביונים ebion, que significa "el pobre" o "los pobres"), es un término patrístico que hace referencia a una o varias sectas judeocristianas que existieron durante el cristianismo primitivo.
2 «Nazorenos», que en arameo significa seguidores del nazor («salvador»). Cf. S. Minouni, «Los cristianos de origen judío desde el siglo I al IV», en Geoltrain P. (ed.), 2000., p. 299.
3 Gospel of Matthew (chapters 5, 6, and 7).
4 The Frankfurt School (German: Frankfurter Schule) is a school of social theory and philosophy associated with the Institute for Social Research at the Goethe University (Frankfurt). Frankfurt School theorists spoke with a common paradigm in mind; they shared the Marxist Hegelian premises and were preoccupied with similar questions. To fill in the perceived omissions of classical Marxism, they sought to draw answers from other schools of thought, hence using the insights of antipositivist sociology, psychoanalysis, existential philosophy and other disciplines. The school's main figures sought to learn from and synthesize the works of such varied thinkers as Kant, Hegel, Marx, Freud, Weber, and Lukács.
5 En efecto, a partir del momento en que comienza a dividirse el trabajo, cada cual se mueve en un determinado círculo exclusivo de actividades, que le es impuesto y del que no puede salirse; el hombre es cazador, pescador, pastor o crítico, y no tiene más remedio que seguirlo siendo, si no quiere verse privado de los medios de vida; al paso que en la sociedad comunista, donde cada individuo no tiene acotado un círculo exclusivo de actividades, sino que puede desarrollar sus aptitudes en la rama que mejor le parezca, la sociedad se encarga de regular la producción general, con lo que hace cabalmente posible que yo pueda dedicarme hoy a esto y mañana a aquello, que pueda por la mañana cazar, por la tarde pescar y por la noche apacentar el ganado, y después de comer, si me place, dedicarme a criticar, sin necesidad de ser exclusivamente cazador, pescador, pastor o crítico, según los casos (Calos Marx, «La ideología alemana», 1845).
6 Es necesario, pues, limitar la esclavitud natural a determinados países de la Tierra. En los demás paréceme que todo se puede hacer con hombres libres, por duras que sean las labores exigidas por la sociedad. Lo que me hace pensarlo, es que antes de abolirse la esclavitud en Europa se tenía por tan penoso el trabajo de las minas, que sólo se creía posible hacerlo ejecutar por los esclavos y los delincuentes. Pero sabemos hoy que los mineros viven felices. (13) Los hay que escogen ese trabajo voluntariamente, que gozan de algunos privilegios y que bastante remuneración. No hay trabajo tan penoso que no pueda proporcionarse a las fuerzas del que lo ejecuta, con tal que lo regule la razón y no la codicia. Las máquinas que el arte inventa o aplica pueden suplir el esfuerzo que en otras zonas se pide a los esclavos. Las minas de los turcos en Temesvar, más ricas que las de Hungría, y en las cuales se explotaba el brazo esclavo, no daban tanto rendimiento como las mismas húngaras. No sé si este capítulo me lo ha dictado el entendimiento o el corazón. Quizá no haya en la Tierra clima alguno en que no se pueda estimular el trabajo de los hombres libres. Las malas leyes hicieron a los hombres holgazanes; por ser holgazanes se les hizo esclavos (13.Pregúntese lo que pasa en las minas de Hungría y en las de Hartz, Alemania). Charles Louis de Secondat, Señor de la Brède y Barón de Montesquieu, El espíritu de las leyes, Libro XV, Capítulo VIII.
7 Es ya ahora, oh ricos, llorad aullando por vuestras miserias que os vendrán. Vuestras riquezas están podridas: vuestras ropas están comidas de polilla. Vuestro oro y plata están corrompidos de orín; y su orín os será testimonio, y comerá del todo vuestras carnes como fuego. Os habéis allegado tesoro para en los postreros días (Epístola de Santiago, capítulo 5, 1-3).

Primera oleada del marxismo leninismo

1917-10 Rusia (Golpe de Estado bolchevique)

1918-11 Alemania (República soviética de Sajonia)

1919-01 Alemania (Levantamiento espartaquista)

1919-01 Alemania (República soviética de Bremen)

1919-03 Hungría (República soviética húngara)

1919-04 Alemania (República soviética bávara)
1919-06 Eslovaquia (República soviética eslovaca)

1921-03 Alemania (Acción de marzo)

1923-09 Bulgaria (Levantamiento de septiembre)

1923-10 Alemania (Levantamiento de Hamburgo)

1925-04 Bulgaria (Atentado en la Catedral de Sveta-Nedelya)

1926-11 Indonesia (Revuelta de 1926)
1927-08 China (Levantamiento de Nanchang…)

1935-11 Brasil (Intentona Comunista)
1936-02 España (Entrega del gobierno al Frente Popular)

sábado, 27 de abril de 2019

Conferencia de Antonio Escohotado en el XIV Curso de Verano de Filosofía, Santo Domingo de la Calzada - Fundación Gustavo Bueno - Filosofía del Comercio (Lunes, 17 de julio de 2017). Bloque III


Público: La prohibición de las drogas...
Antonio Escohotado: La razón de la prohibición es diferente. Ahora todo el mundo tiene claro que Al Capone no fue el que hizo la derogación de la Ley Seca, pero está tan loco el personal que cree que la prohibición de las otras drogas no está sometida a lo mismo que la prohibición del alcohol. Que se pudo rechazar la prohibición del alcohol, pero que no se puede rechazar la prohibición de otras drogas. La actitud en esto de los americanos es reprochable, porque van a ser ellos los que deroguen la prohibición, como hicieron con la Ley Seca, y los que vuelvan a poner como cosas del intracomercio lo que decidieron que fueran cosas del extracomercio. En el ínterin habrán muerto cien millones de personas a tiros o de necesidad o perseguidos de una forma o de otra. Pero es que la humanidad tiene fases locoides y ¡qué le vamos a hacer! Persiguió brujas y tú dices: bueno, eso me parece una barbaridad. Lo que no te voy a admitir es que me digas que persiguiendo brujas vas a acabar con las brujas. Lo único que tienes que tener muy presente es que en el instante en que te pongas a perseguir a una bruja, van a aparecer cien mil. No me digas que quieres acabar con las drogas persiguiendo las drogas. Dime cualquier otra razón, pero no me digas esa, porque esa es mentira y lo sabes. Por ejemplo ¿qué problema había con la heroína antes de que se crease la figura del yonqui? ¿De dónde viene la figura del yonqui antes de la prohibición? De ninguna parte. Lo mismo que ahora tiene el yonqui para justificarse y amenazar con una jeringuilla infectada a alguien… ¿Quién tomaba heroína a finales del siglo XIX y a principios del XX? Wagner, Bismarck… ¿La tomaban para pinchar e intimidar a alguien y decir: quiero, quiero mi droga? La tomaban para trabajar más y mejor, que es para lo que se inventó. Sobre el opio, cualquier tratado, desde los últimos dos mil años demuestra que lo que hace es dar tono físico, diligencia, energía. Sin embargo está clasificado como narcótico, fármaco que induce el sueño. ¡Ah, bueno! Si usted quiere creer eso, creáselo, como que la Virgen siguió siendo virgen después del parto. Si quiere creer eso, pues creáselo, allá usted. Comprendo que hay una zona donde las cosas son … más allá de la razón. Los americanos van a mandar otra vez las drogas al mercado. Pero no hablemos de drogas, ¡coño! Estoy harto de las drogas. Ya he dicho lo que tenía que decir en su momento y luego, cuando se publique mi diario personal, de cómo me gobierno yo, día tras día en los últimos sesenta años… Pero si lo digo ahora vendrán y me quemarán la casa y a lo mejor con la familia dentro. Esa oportunidad no se la voy a dar.
P.: La visión de Roma en el primer volumen de Los enemigos del comercio, la opinión positiva del derecho romano...
A. E.: Yo la tengo. Para mí Horacio y Virgilio son sublimes, Tácito y Tito Livio son historiadores insuperables, me deleito con Ulpiano, con Paulo. Los romanos como juristas ha liberado a la humanidad por adelantado distinguiendo el derecho de la legislación. Los romanos fueron un pueblo que se sacrificó en aras del Estado, que por cierto, no era realmente el Estado, era el César, el divus, como dicen ellos, el Dios. Es una cultura muy contradictoria. Es una cultura de abnegación, de sacrificio, de entrega al bien común, sobriedad, austeridad, honradez que, en parte, por la esclavitud, que los royó como las termitas roen una piedra o una madera... Pero es que que no puede olvidarse que todas las obras ingenieriles romanas… en esto he estado repasando, con la capacidad que yo tengo, que por supuesto no tiene nada que ver con la omnisciencia… No he encontrado ni una sola obra arquitectónica o ingenieril romana que no esté hecha por un griego. No hay ni un solo matemático romano. Me parece que todo lo que hay de imaginación y creatividad, distinta del mundo judaico, esa sí se la atribuyo, y la preocupación por el pasado, que les ha dado una casta de historiadores quizá inigualable… el resto es Grecia. Pero ¿por qué Grecia se hundió? Por Roma. Las palancas que destruyen Grecia son, la primera Esparta, pero Esparta está desde el principio respaldada por el ejemplo romano. Este horror de los espartanos cuando Licurgo dice ¿cómo que la moneda…? ¡vamos a poner unos doblones de hierro! Y tú dices: no, es que la moneda es para el otro… no se ha dado usted cuenta de que es el otro el que la acepta o no la acepta. Si usted pone doblones de hierro como moneda, el otro dirá: pues métetelos donde te quepa, pero yo no me quedo con esto, de modo que el trato que se iba a hacer no existe. Yo creo que Roma ha sido tremendamente destructiva para el ingenio humano, porque es el primer imperio consolidado, donde la esclavitud se da por hecha. Y viene la voz del cristiano, que en principio sería una voz redentora, que diría: todos los hombres son iguales y están obligados a respetarse y a quererse en la medida de los posible. Y en vez de entender eso, entienden resignación: ahora eres esclavo, pero eso te va a dar las puertas del cielo; cuanto peor estés ahora, mejor estarás luego. Esa película ha hecho mucho daño a la condición humana. Nos ha hecho retroceder, cuando podíamos haber crecido. Esas dos enormes potencias que puso en juego Roma, que son el derecho y la historia, el recuerdo y al mismo tiempo la verdadera regulación del trato colectivo… luego, cuando resulta que Cicerón dice que el bien nacido jamás trabajará y que es vil (vil, dice Cicerón) cualquier tipo de actividad que redunde en dinero… dices: bueno, además de vil tú eres memo, porque ¿tú no necesitas dinero para hacer esto y lo otro? ¡Qué cara le hechas a este asunto! Aparte que Cicerón ya pública y privadamente fue traidor dos veces. A César lo traicionó miserablemente y eso, la segunda vez, le costó la cabeza.
P.: La ausencia del Imperio Español en Los enemigos del comercio
A. E.: Ya es bastante largo Los enemigos del comercio. Yo creo que no se ha publicado ningún ensayo en castellano, por lo menos en el siglo XX, de esas dimensiones. Pero anteayer le mandaba un mail a Elvira Roca, que ha escrito ese libro tan bonito de Imperiofobia, felicitándola por muchas cosas, porque además me ha permitido aprender sobre esto y lo otros, y preguntándole si estaba al corriente… todavía no tengo respuesta… ¡Ah! Respuesta general a lo de Imperio Español: el más benévolo imperio colonial de todos los tiempos, por inmensa diferencia, esto que quede claro. En comparación con holandeses, ingleses, americanos… aparte de que a los americanos no les gustan las colonias ni son imperialistas, pero los holandeses sí, los ingleses sí, los franceses también. No, el nuestro ha sido mucho más benévolo e Isabel la Católica y Bartolomé de las Casas y los demás son claramente almas de Dios benditas, que han querido el bien del indio. Eso no se puede discutir. Pero yo le preguntaba a Elvira ¿estás al corriente de que, aparte de las tremendas exageraciones de las Casas en su Brevísima relación sobre la destrucción de las Indias, el Tratado de regia potestad, de 1571, es la base de la independencia de la Provincias Unidas, de Flandes de España, en aquella guerra interminable de más de ochenta años que sostuvieron para su independencia? De ahí la toma directamente Jefferson para escribir el primer párrafo de la declaración de independencia americana, que es una reiteración casi textual de las Casas. ¿Estás al corriente, Elvira, de que Bartolomé de las Casas es la gloria eterna para España, porque es el que ha descubierto los derechos civiles y los ha planteado como tales? Todavía no me ha contestado. Vamos a ver qué dice. Se odia a las Casas por exagerar sobre los indios. ¿No se le odiará también porque estimuló la desmembración del imperio, empezando por los holandeses, que se independizaron ellos? Igual que los ingleses odiaron a los americanos. No sé. Voy a esperar a ver qué me contesta. Pero no me he dedicado a España por falta de tiempo, aunque sí he mirado muy de cerca la Semana Trágica de Barcelona o los eventos de Mayo del treinta y siete, porque estos sí son muy particularmente españoles y dentro de la historia que yo estaba siguiendo, la de los enemigos del comercio. Porque es amigos y enemigos del comercio. No me voy a meter en imperios. Es evidente que a España le fue muy mal el imperio justamente porque nosotros quisimos ser más buenos que los otros, pero a los otros también les ha ido mal. Así, con mis matemáticas torponas, llego a la conclusión de que las colonias vienen a costar a las metrópolis aproximadamente diez veces más de lo que rinden. Lo que pasa es que en el ínterin, antes de hacer la cuenta definitiva de resultados, donde siempre salimos perdiendo las potencias coloniales, se hacen muchos negocios y se hacen muchos desarrollos y crecen muchas cosas y hay progreso. Pero que en general es mal negocio sistemático cualquier colonia. ¿Por qué? Por una regla de homeostasis natural y comprensible. Hay más riqueza en la metrópolis y por un fenómeno de filtración, de una manera u otra no compensan las materias primas que se importan de las colonias con los productos refinados y el know how que devuelve la metrópolis, sobre todo cuando empiezan los problemas. Cuando empieza a haber movimiento independentista, protesta… entonces ya se convierte en literalmente ruinosa la operación y así se desangran países enteros e imperios enteros.
P.: Enfoque fundamentalmente moral del comercio y de la esclavitud en la obra de Escohotado… racionalidad de los imperios… el concepto de empresa en Escohotado… la idea de verdad… Gustavo Bueno y Blas InfanteGustavo Bueno y su libro El mito de la izquierda
A. E.: Dice usted enfoque moral mío. Yo estaba tan contento pensando que había desbordado el enfoque moral, porque creo que es el deber de todo historiador tomar las cosas como son, aceptar la realidad como tal realidad y no ponerle moralina ni moral a nada. Cuando yo me doy cuenta de que permitirse la esclavitud es la causa de la crisis del Mundo Antiguo, la verdadera causa de lo que podemos llamar crisis, que no es esto de la crisis que nos ha provocado Zapatero. Estamos hablando de que donde había diez personas pasa a haber dos y muertas de hambre. Eso sí que es una verdadera crisis y eso es lo que pasó en el Mundo Antiguo. Yo no estoy criticando al esclavo como una decisión moralmente errónea, que por supuesto estoy dispuesto a dar mi vida con tal de acabar con esa ignominia. Pero no, mi trabajo, esas páginas que está viendo ahí, lo que intenta es demostrar, porque es lo que a mi juicio me ha demostrado a mí la historia, que la esclavitud es muy mal negocio, que los imperios son muy mal negocio, como no sea imperios del estilo del que es ahora la Unión Europea. Este es un modelo completamente nuevo, pacífico y cuya expansividad no tiene el problema que antes veíamos, que yo meramente insinuaba, de esa filtración metrópolis-periferia que es tan dantesca para ambos lados. Para la metrópolis porque va a ser considerada culpable de todo y para la periferia porque va a ver avivadas las bases del rencor y del odio, que siempre son malas y perjudiciales para la condición humana. Yo digo que la razón de rechazar la esclavitud es exclusivamente porque es muy mal negocio; el peor negocio que pueda hacer el ser humano. Con la moneda y con la política económica tenemos que ser igual de realistas. No hay bueno ni malo en la película. Hay simplemente actividades eficientes y actividades ineficientes. Estamos obligados a la eficiencia porque el mundo es intemperie. Ahora hace un poco de calor, pero dentro de unos meses hará un frío que te pelas. Así es la vida. La vida necesita comer vida, porque no puede comer nubes ni piedras y ya ese autocanibalismo indica las condiciones serias, muy serias, en las que se mueve todo ser vivo, que necesita comerse… así de fuerte es la cosa… y además en un proceso metabólico, que necesita meter dentro y sacar fuera el dentro y así sin parar una y otra vez. No somos seres: somos estares. A ver si alguna vez nuestro estar se convierte en ser. Ojalá. Por ahora no hay mucho indicio de que hagamos progresos sustanciales. Pero, última cuestión, porque si no esto va lejísimos: empresa, que empresa tenga muchos sentidos… El carácter análogo del ser, si no recuerdo mal, lo viene a establecer por primera vez con toda claridad Aristóteles en Metafísica… que se dice de muchas maneras, que es uno, pero se dice de muchas maneras. Y además luego, un poco más allá, en ese mismo libro de la Metafísica comenta que Parménides fue capaz de inventar una palabra que es una, pero que es múltiple para la percepción… es muy buena esa entrada de la percepción. Pero cuando yo digo empresa… lo he mencionado en relación con el taller. La empresa es esa dimensión del taller agrupado, que le permite dar un salto cualitativo y cuantitativo. El verdadero filántropo de nuestro tiempo… en el siglo VIII era el notario, un personaje tan imprevisto como el notario, y en el siglo VII los caravaneros y marinos… El empresario moderno lo que hace es crear empleo y abaratar los bienes, ambas cosas son inseparables. Antes del empresario el lujo es lujo y sin embargo toda cosa que empezó siendo financiada por los megarricos capaces de acceder a lujos, ahora es un artículo baratito que tiene todo el mundo, como el teléfono, el móvil… es un artefacto que hace cuarenta años se lo podían permitir el Pentágono y el KGB. Eran los más que se podían permitir un artefacto como ese. ¿Qué hace el empresario? Pues crea masivamente empleo y abarata masivamente los bienes. ¿Cómo lo hace? Porque el empresario es un fabricante inventor. Al mismo tiempo que inventa sabe cómo hacer con eficiencia. Y no trabaja con plantillas como las gremiales, que como máximo eran siete aprendices, el límite total de los gremios. El primero, Roberto Owen, que es uno de los maestros de Marx, abre la fábrica esa de Escocia con tres mil. Claro, una plantilla de tres mil en un mundo donde lo más que tienen es siete, es un salto tan extraordinario que cuesta entenderlo, si no tenemos en cuenta que en ese mismo instante está pasando la moneda metálica a ser papel moneda. Esa es otra cosa de la que no hemos tenido tiempo de hablar y que yo la he estudiado muy largamente, porque merece estudiarse muy largamente, porque crea otra serie de novedades. La empresa es el gigante de nuestro tiempo porque es un ser de tercer tipo… no es ni mental ni extramental. La empresa coordina la acción de muchos en torno a una sola meta, que es siempre la misma, que es multiplicar espectacularmente la baratura de los bienes. Este es el gran progreso que ha hecho la empresa, y antes de que hubiera empresas nuestro mundo era muy rústico. Vamos a decirlo como en la frase aquella: ahora cualquier maquinista de tren vive mejor que Luis XIV. Y es así. El Rey Sol, Luis XIV, el rey de Francia, vivía miserablemente si nos fijamos punto a punto en las comodidades de las que disfrutaba.
P.: Las referencias que hace usted a dos escritos de don Gustavo: Gustavo Bueno y Blas InfanteGustavo Bueno y su libro El mito de la izquierda
A. E.: A mí de Gustavo la obra que me interesó fue la primera, la de los Ensayos materialistas. Hombre, de Gustavo… a mí también me ha pasado… y es que se nos va la mano en el sentido de que nos volvemos pedantes. Nos ponemos a decir… yo procuro evitar neologismos por sistema; yo no empleo ni uno. A Gustavo le gustaban bastante los neologismos. Pero nos volvemos pedantes sin querer, porque nos apasiona tanto la materia…. Nos damos cuenta de que a la mayor parte del personal le apasiona nada de nada, que entonces, como con una especie de poquito de mala leche le damos una lección al público de que no tiene ni zorra idea. Esa parte es lo que yo llamo pedante de mis libros o de los de Gustavo. Creo que podríamos prescindir ambos de eso y seguiría manteniéndose, porque lo positivo no es ser pedante. Lo positivo es ser estudioso, aprender, ser capaz de cambiar de idea. Gustavo fue capaz de cambiar de idea. Estoy seguro de que si viviera ahora estaría cambiando de idea porque eso es vivir, cambiar de idea. El que cree que ha hecho una construcción y que esa construcción vale ya en general, sin retoques, a mi juicio está profundamente equivocado. La ciencia es un proceso interminable. Nadie puede afirmar nada definitivo sobre nada. Lo que pasa es que en cada instante vamos teniendo unas visiones más o menos aproximadas. Digo para terminar que lo que me interesa de Gustavo es la ontología. Lo que llama Gustavo materia, prefiero llamarlo realidad, porque me parece que contiene matices diferentes y además ya se ve… Yo le he dedicado quince años de estudio a la economía política. Seguro que Gustavo no le ha dedicado tanto a ese particular tema. Esa es la diferencia tremenda de Gustavo con Savater o con Ortega o con Marina, por hablar de un hombre que no creo que merezca realmente el nombre de filósofo.
P.: El Ensayo sobre las categorías de la economía política que esto le llevó mucho tiempo…
A. E.: Ya, ya, ya… ya lo vi. Lo que pasa es que en comparación con en lo que me he metido yo me temo… en ese plano no… en ese plano no lo veo comparable.
P.: El Imperio Española y las Leyes de Burgos de 1512, las Leyes de Valladolid de 1514, las empresas durante el Imperio...
A. E.: Cuando dices que nosotros venimos de Roma y si no llega a haber Roma no pasa nada, ignoras el hecho fundamental, que es que Roma estaba mucho mejor en su fundación que en los cinco siglos siguientes y que los cinco siglos siguientes van a dar lugar a cinco siglos oscuros de leprosos, de crimen y de atrocidad y analfabetismo. No puedes decir que ha ido bien una empresa cuando ha pasado once siglo de miseria creciente después de ella. No puedes decir que va bien el Imperio Español cuando hemos tenido a Isabel II, a Fernando VII y finalmente a Zapatero. Los éxitos históricos a corto plazo, como mucho a medio… Estas historias de que una cosa es válida porque fue y entonces, como fue, esto nos sirve para lo que es ahora… esto es un pedazo de sofisma. Tiene un término medio que no es congruente con la cantidad y cualidad de los juicios implicados…
P.: ¿Cómo valora usted el presente…?
A. E.: Yo valoro el presente… por ahora el éxito irrefutable de la sociedad comercial sobre la sociedad clerical-militar. Eso me parece el progreso de la humanidad. ¿Pero por qué comercial frente a clerical-militar? Yo la verdad es que no he comerciado nunca y no forma parte de mi temperamento. Admiro a los comerciantes porque me hacen la vida más cómoda, Me sacan de un mundo donde me obligan, como Mahoma o como San Pablo, a creer ciertas cosas que si no soy un hereje y me matan. Me conceden derechos civiles, cosa la cual debemos básicamente a las Casas, insisto, los españoles. Me parece un éxito porque es un éxito de humanitas, un éxito que cada vez el hombre se respeta más a sí mismo y respeta más a sus semejantes. La capacidad que tenemos de conformarnos con lo que tenemos y al mismo tiempo de mejorarlo es el espíritu humano en lo más digno de mención y de respeto en nosotros. Si yo consigo dejar la vida y que me respeten mis vecinos, los que de verdad me conocen, ya he cumplido. Si pido más soy un insensato. Otra cosa es que cada persona merezca ser muy orgullosa y entonces pida mucho de sí misma y quiera mejorar y quiera el respeto del prójimo, que a mi juicio es lo fundamental… Además un autorrespeto. Un decir: no perdí mi tiempo. No desperdicié mi tiempo. Hice lo mejor posible. Creo que vencer la ignorancia y vencer el miedo son prácticamente la misma cosa. El miedo a veces nos aconseja bien y entonces no es miedo, es prudencia. Muchas veces el miedo nos recomienda cosas que nos causan más dolor que aquellas de las cuales el miedo nos iba a liberar (por el asunto de las drogas…) y entonces el remedio es peor que la enfermedad. En el caso de las empresas políticas decía Aristóteles: la mejor forma de gobierno es la monarquía, pero tiene como condición que haya realmente un hombre superior a todos. Como esto no sucede nos vamos a quedar con la forma menos mala, que es la democracia. Otra cosa sería el fundamentalismo democrático, como decía Gustavo muy bien. No somos fundamentalistas demócratas. Simplemente no estamos dispuestos a arrodillarnos ante nadie ni nada, con ningún pretexto o excusa. Nuestra libertad es sagrada y empieza siendo libertad económica. Podemos movernos de sitio y movernos de actividad, cosa que todos los imperios ha negado. Hay un imperio que sí empieza a parecer enderezable e interesante, que es el que ha quedado en la globalización, que no es un imperio con fronteras muy definidas… y luego una cristalización más inmediata, que es la Unión Europea. En ese sentido de completa positividad hay que tener paciencia en Europa, darnos cuenta de que las cosas no pueden salir bien a la primera. A mi juicio luego una alianza de la UE con el oriente profundo, con China, India y Japón, que concentran el setenta u ochenta por ciento de la riqueza y la productividad mundial y, sin embargo, el ochenta por ciento de las reservas del mundo están en dólares. Hay que hacer un pequeño cambio. Esas reservas deben estar en euros, el yuanes y en yenes. Pero esas son el tipo de cosas técnicas que tenemos que pensar cuando nos ponemos a pensar como ingenieros o como arquitectos o como juristas profesionales. Pensar las cosas lento, despacito, llenándonos de información y honrándonos a nosotros mismos con coraje. Llegar a formar los juicios sobre las cosas y luego ir cambiando cada día, dándonos cuenta de que finitos somos y cualquier otra cosa nos despista.
P.: Que Bartolomé de las Casas fue un autor español del siglo XVI, que escribía textos que se entendían en el contexto español del siglo XVI y no causaron escándalo en España ni tenían la motivación ni los propósitos que le han adjudicado los creadores y mantenedores de la Leyenda Negra.
A. E.: En De regia potestate la frase a la que yo me refiero dice: cuando un pueblo resuelve que sus tradiciones y sus esperanzas las está incumpliendo el gobernante, tiene pleno derecho a darse otro nuevo gobernante. Eso da tal escándalo en Castilla y Aragón de aquel momento, como el París o en Londres o en cualquier parte. Eso abría las carnes. Eso funda los derechos civiles, el autogobierno. La idea de autogobierno es tan enorme, tan fértil y, al mismo tiempo, tan revolucionaria, que por eso estoy esperando a ver qué me dice Elvira, que me imagino que estará ávidamente leyenda el tratado De regia potestate de las Casas para decir: ¡Dios mío! ¿Por qué no he mencionado esto? Yo, afortunadamente, sí que lo menciono en Los enemigos del comercio, sí.
P.: Que Escohotado dice que en la Unión Soviética hubo treinta millones de muertos por hambre y por frío entre 1918 y 1921… ¡que eso es una barbaridad!
A. E.: Mire el libro… Los censos… Por eso Stalin, el primero lo saca fuera, porque no le gustan los resultados y mata al director de la oficina censal y a un par de responsables económicos más. Los censos se les van de las manos a los rusos.
P.: Que los datos de Escohotado están basados en propaganda política del Times como consecuencia de la ruptura de relaciones entre la URSS y Reino Unido en 1927…
A. E.: Entonces lo que no me explico es cómo, en vez de crecer al mismo ritmo aproximadamente que los países europeos, evidentemente el siguiente censo que tenemos de la población rusa es muy inferior al que había antes de comenzar la guerra, en el catorce.
P.: Que Escohotado habla de 1917 a 1926… que en 1920 no hubo censo.
A. E.: Claro que hubo…
P.: Que la aparente pérdida de población no es sino la pérdida de territorio a consecuencia del Tratado de Brest-Litovsk, de Marzo 1918… Que Rusia perdió el treinta y cuatro por ciento de su territorio y cincuenta y seis millones de habitantes y que tras la derrota de Alemania en noviembre no recuperó más que una pequeña parte...
A. E.: ¿Pero qué dice?
P.: No, no, no, no…
A. E.: Reconquistan los rojos Ucrania, que se había independizado…
P.: Pero los países bálticos, Finlandia, Polonia… En la página ciento noventa usted dice: veinte o treinta millones (Durante esos primero tres años sucumbieron de hambre y frío veinte o treinta millones de rusos y nota 13: Véase antes pag. 121).
A. E.: Es que no lo sé… veinte o treinta millones...
P.: Ya le he regateado diez millones… Matthew White lo deja en cinco millones…
A. E.: O sea, que de cinco a treinta es bastante…
P.: ¿Y toda la culpa es de los bolcheviques? ¿Y los franceses, ingleses, japoneses, blancos, negros, verdes…?
A. E.: No se dice en Los enemigos que esa gente muriera tiroteada. Se dice que murieron de intemperie.
P.: De hambre y de frío…
A. E.: Y de calor…
P.: Dice usted que la American Relief Administration dio de comer a catorce millones…
A. E.: Catorce millones, sí. Primero que soy un exagerado. Segundo, que muy bien me puedo equivocar. Tercero, que me parece que muy pocos han entrado en la materia. Y que han hecho lo posible los bolcheviques… Su organismo principal, el que se llevaba el noventa por ciento de la pasta se llamaba Agitprop… era un controlador de la información.
P.: Que Robert Conquest se inventa las cosas…
A. E.: Un poco tendencioso Conquest
P.: ¿Los chequistas eran superhombres…?
A. E.: Pero mire el trabajo que tenían… era brutal. Lo cuenta Grossmann en su segunda novela, que se volvían locos y algunos se suicidaban, porque como les eran tan exigentes los mandos, tenían que matar a equis al día y no les daba tiempo a disponer de los cadáveres, llevárselos a donde había que llevarlos… No les daba tiempo a los chequistas para liquidar… Lo pasaron muy mal con las purgas de Stalin. Les imponía una cantidad de trabajo bestial. Ahora, a mí no me extrañaría nada que yo esté equivocado. He procurado no poner de mi cosecha, pero no me extrañaría nada que esté equivocado en ese punto en particular y en otros muchos del libro, como es natural. Pero es una materia, cómo se llevó en la Unión Soviética el quinquenio de Lenin, que es lo que me interesa, que ¿yo qué creo? Creo que la catástrofe fue que tras la expropiación general, que fue un decreto, de un día, de repente se evaporó todo el efectivo, no sabemos cómo…
P.: El papel…
A. E.: No, no, yo estoy hablando de los años que van desde que se gana la guerra civil, que son dos años o tres, hasta que no hay más remedio que dar marcha atrás porque simplemente hay cinco ejército luchando al mismo tiempo en Rusia contra el Ejército Rojo. Hay cuatro y el Ejército Rojo, que es insostenible. Entonces Lenin tiene que dar marcha atrás y eso es la NEP. Pero no, no, yo digo que donde se produce la inmensa mortandad es después del decreto del 1918 donde se acaba con la propiedad privada, pero no hay nada organizado, todo se improvisa. Lo primero es que se intenta la autogestión en las empresas, pero sale un pandemonio alucinante y ya no hay manera de asegurarse la llegada de suministros, ni la salida de materia terminada, de manufacturas. Entonces se crea una situación de desorganización tan colosal, en un país tan severo climáticamente como Rusia… Eso es lo que yo creo que es la causa, porque no estaban dispuestos a gastar ni una bala en matar a una persona. Estaban muy mal de pasta. Toda la pasta iba para la policía y para el ejército, el cien por cien de la pasta. No estaban dispuestos a matar a nadie… simplemente se morían de desorganización, de la tremenda desorganización que creó el decreto de expropiación, sin una medida de orden que se fuese aplicando empresa a empresa, casa a casa, barrio a barrio, provincia a provincia. Que se creó un pandemonio y que en ese pandemonio es cuando murieron… yo decía entre veinte y treinta millones… del pandemonio.
P.: No he leído sus libros...
A. E.: Bueno, pues entonces…
P.: El imperio español… el imperio anglosajón… el imperio islámico… la iglesia católica como heredera del imperio romano…
A. E.: El tema España… me gustaría ayudar de manera que fuéramos un poco menos insensatos y nos llevemos mejor, porque creo que somos el país peor avenido de toda Europa. Un desastre lo mal avenidos que estamos y, además, no nos adelanta para nada. Respecto de el pasado pues no… Usted sabe mucho más de imperiofilia e imperiofobia. No ha sido mi tema y no va a serlo, porque estoy metido en otros fregados. En cuanto al pueblo español, yo creo que si alguna ventaja tenemos es, por ejemplo, que no odiamos a los romanos, sino que los respetamos. En cambio los tontainas de Méjico hace una pantomima todos los años donde sale Cortés vencido por Moctezuma y Moctezuma perdonándole la vida en la plaza mayor de Méjico, en la plaza más importante, donde está el ángel ese dorado… y esto lo paga el ayuntamiento de Méjico cada año. Y dices: pero esta pantomima ridícula, aparte de que viola la historia ¿quiénes de los españoles se han quedado aquí y han matado a Moctezuma? Vosotros los criollos, los actuales gobernantes de Méjico… Esos se pueden acusar de haber matado a los aztecas, pero es que haber acabado con los perros de los aztecas es igual que acabar con los perros de los bolcheviques o los perros de los nazis. Echar de menos a los aztecas es como echar de menos a Stalin o a Hitler. Así de sencillo. Pero hay gente tan bruta con tal de odiar, pues que odian hasta a eso. Allá ellos.
P.: Que Escohotado le dio la razón a Murray Rothbard en su crítica del contrato de depósito, pero sin embargo considera una insensatez fulminar el incremento artificial del crédito… A pesar de que el propio Ulpiano ya criticaba la apropiación indebida
A. E.: Pero es que Ulpiano no sólo condena el contrato de depósito en los términos en que hoy se ejerce, sino que condena sobre todo la colusión, que es la práctica más seguida hoy por la gran empresa. Que se ponen de acuerdo varias empresas para subir los precios o para que no bajen en la medida… Lo que nos pasa con la gasolina; ha bajado ochenta y seis por ciento el crudo y a nosotros no nos ha bajado ni el nueve. Alguien se está embolsando un dinero que no le corresponde. Ante ese tipo de cosas lo que hay que ser es muy informado, muy técnico y decir la objeción en el momento en que daña, en el momento en que hace daño y beneficia al público. Porque si protestamos genéricamente no vamos a ninguna parte. ¿Alguna cosa más?
P.: ¿Por qué defiende la expansión artificial del crédito?
A. E.: No, allí dije, y es lo único que repetí: un cuanto de despilfarro y extravagancia está unido a todas las decisiones del desarrollo económico desde que salimos del leprosario, de la santa pobreza y la autoridad absoluta, que creó ese mundo extraño, esa alianza entre la Roma decadente y la promesa de cielo y resignación que otorgó el cristianismo. Cuando salimos de esa pesadilla, que empezamos a salir en el XIII, pero no se salió efectivamente hasta el XVII ó XVIII, ¿salimos con qué? Con un desarrollo económico muy parecido al funambulista, que va en una cuerda floja a unas enormes alturas, con un espacio abajo tremebundo. ¿Quiere usted volver a lo que había antes? Ningún problema… Váyase a las zonas tupí-guaraní… todavía queda Papúa-Nueva Guinea, todavía quedan zonas donde se puede hacer de ingenuo y buen salvaje. Si prefiere eso se puede ir ahí. ¿Que hay latrocinio y hay extravagancia en la inversión actual? Pues para eso lo que propongo es distinguir entre dinero endógeno y dinero exógeno. ¿Que cómo lo hago? Pues vamos a entrar en una cosa que sí que es interesante, porque es técnica… y es lo que le estoy diciendo siempre a Albert, pero antes se lo dije a Iglesias, que no me hace caso Iglesias… Hay un interés del dinero fundamentalmente estable, del cual podemos fiarnos, que es aproximadamente la tasa de beneficio neto que obtienen cada año la pequeña y la mediana industria. Tenemos datos sobre eso por la banca, que es quien abre y cierra las líneas de crédito. Siempre que mantengamos el interés del dinero en una tasa parecida a las alzas o bajas del comercio, en cada zona, con eso tendremos un factor de estabilidad. En el momento en que olvidemos eso, el diferencial entre el interés natural, como yo lo llamaría (Mises lo llamaba interés natural) y el interés real o monetario, se irá separando. Cuanto más sea el diferencial, más extravagancia y más latrocinio habrá. Luego tenemos que darnos cuenta de que todo se coordina con movimientos de mayor entusiasmo, mayor desesperación. Lo que se llama el ciclo. Siempre empezamos en una situación de reposo, entonces va a mejor o mucho mejor, estupendamente, presión, más presión, ¡huy, cuidado que hay problemas con no sé qué! Finalmente se seca toda la liquidez, ya no hay un duro, hay que poner unas enormes cantidades de pasta simplemente para que vuelva a funcionar el mercado, porque si no es la catástrofe… Desgraciadamente esto lleva cuatrocientos años produciéndose. Se llama ciclo económico y tiene mucho más que ver con la psicología personal de usted y mía que con ninguna otra cosa… Por un lado tenemos que ser realistas y tenemos que hacer una política económica anticíclica, que remedie las fases de superdepre del ciclo y las fases de entusiasmo maníaco irracional, de las cuales procede luego el mal rollo. Política anticíclica es cortar las crestas, pero para eso hay que empezar a pensar la economía política y novecientas noventa y nueve personas de mil implicadas en procesos de economía política no tienen ni zorra idea ni la menor gana de informarse sobre el tema, que es lo peor del asunto. Mucha gente tiene pereza para informarse sobre historia de la filosofía, pero ¿sobre historia de la economía? ¡Oh, Dios mío! La pereza reinante en esta materia es un número transfinito, que diría Georg Cantor.
P.: ¿Si el subtítulo de su obra Los enemigos del comercio fuera, en lugar de Una historia moral de la propiedad, Una historia ética de las tradiciones comunistas, cambiarían en algo los contenidos epistemológicos de su obra? Que si Marx versus Engels, que si El origen de la familia, la propiedad privada y el estado
A. E.: ¿En qué sentido digo yo moral, en el subtítulo del libro? Muy sencillo. Moral significa moral philosophy… Hablo de moral como costumbres de un grupo y hablo de ética como costumbres de una persona. En segundo lugar… Engels era un hombre bastante más culto y más inteligente y, sobre todo, bastante más bondadoso que su irascible amigo, que lo que tenía era una cierta capacidad hipnagógica, como de hipnotizador, que lo tuvo enamorado toda su vida. Yo no he visto nunca una amistad más devota y generosa que la Engels hacia Marx, que nunca, nunca jamás dijo: este hombre me debe el noventa por ciento de lo que ha escrito, porque en realidad le debía el noventa y ocho, porque el pobre Marx era incapaz de escribir de una forma legible. Era tan nervioso, tan irascible y colérico que una sola vez se presentó de escribiente de ferrocarriles y dijeron ¿pero esto que es? ¿Escritura cuneiforme? Le dijo el funcionario. Ahora mismo pueden ver ustedes los manuscritos en la edición de Alianza… tiene como portada textos de Marx y se dan cuenta de que eso es ilegible. Eso no está en lengua alguna. Sólo había una persona en el mundo que fuera capaz de leerlo y era Engels. Y lo hizo toda su vida. Y luego se inventó El capital. Escribió dos volúmenes de El Capital de su puño y letra, diciendo que todo era de su amigo. Tanta amistad, tanto amor yo no lo he visto ni en Efialtes y Epaminondas, que es el ejemplo antiguo de una amistad noble y grandiosa… Ni parecido. Además Engels cambió profundamente de ideas, fundó la socialdemocracia y dijo: señores, hay que ir por la vía legal. Poco después su secretario, Eduard Bernstein, es el hombre que unió el socialismo y el liberalismo y hasta ahora. Porque esa fusión que hizo Bernstein la sigue manteniendo el SPD alemán y también la coalición que actualmente gobierna y que en definitiva tiene el mismo programa: tengamos un liberalismo social, tengamos una democracia liberal, pero pensemos en todo momento en cortarle la hierba bajo los pies a los profetas incendiarios que vienen a promover el rencor y a sembrar el odio. Esos que se vayan con su mamá, porque no los necesitamos en ningún sitio.